EDAD DEL VISITANTE DEL FUTURO
-Cuando estábamos abajo te pregunté cómo es que me conoces, así es que quiero una respuesta, por favor.
-Por supuesto que sí. Te conozco desde que naciste, lo mismo que a tus papás.
-Pero si tenemos más o menos la misma edad.
-Aparentemente sí, pero yo soy muchísimos años mayor que tú.
-¿Cuántos años podrían ser?
-Este día cumplo 873 años.
-¿Sabes que quiero ir a Chapultepec y que justamente ya me iba cuando me procuraste?-protesté poniéndome de pie y proyectándole ostensible desaprobación a aquella broma de tan mal gusto que no tenía razón de ser-. Te creí serio por eso fue que acepté que pasaras aquí, pero veo que me equivoqué.
-No, Tony, no te has equivocado. Estoy hablando en serio. Yo nací el 17 de octubre del año 17,180 y estamos en el año 18,053 -se justificó con tanta solemnidad, que me hizo sentirme más confuso aún, pues con semejante declaración me pareció estar ante un ser tan enigmático, un mitómano o un enfermo mental, no sabía, pero me quedé mirándole fijamente a los ojos como para extraerle la verdad, y después de vaciar un poco mis pulmones, le pregunté:
-¿Pero qué broma es esta?
-No es ninguna broma.
-¡Pero sí un disparate!
-Por favor, Tony, déjame explicarte, Yo no pertenezco a esta dimensión del tiempo tuyo en el cual tú vibras. Mi nivel vibratorio no está en tu presente, sino en el presente mío que para ti es el futuro.