Capítulo VI

 

 

 

Los Señores de la Faz Resplandeciente.

 

 

 

En una ocasión Chelo nos platicó que una noche estaba esperando a su sobrino; ya eran las tres de la mañana cuando se asomó por una de las ventanas de su cocina que estaba en el segundo piso, al momento sintió que se le enchinaba la piel sintiendo miedo y curiosidad a la vez, pues por el callejón venían dos hombres muy altos, como de 1.90 mts. de estatura con vestiduras plateadas que despedían intensa luz blanca, su cara era totalmente una luz muy fuerte. Se detuvieron a escasos metros de ella, se le quedaron viendo, no pronunciaron palabra. Aquella aparición duró unos veinte minutos. Ella sintió un desprendimiento de su cuerpo físico. Luego los seres se despidieron con un movimiento de su mano derecha y siguieron su camino.

Luego Chelo tomó la palabra para hablarnos más acerca de estos bellos seres:

¾ Cada uno de los planetas o mundos que componen este sistema solar está bajo el dominio absoluto de leyes inmutables. Los seres humanos en especial, vivimos y gozamos de nuestro libre albedrío, pero aún así, la ley de causa-efecto-compensación actúa constantemente en todos. Ya vemos el dicho vulgar: "Todo se paga en este mundo". Así de vez en cuando, desde hace muchos miles de años, baja de la inmensidad del espacio, más allá del sol, una nave cósmica en forma de plato volador a la cual antiguamente le llamaban "la isla flotante", que transporta a esos seres de alta evolución llamados los Señores de la Faz Resplandeciente y cumplen las órdenes del altísimo señor Dios del universo, que viene a ser Jesús el Cristo cósmico, el gran salvador del universo. Estos señores de la faz resplandeciente tienen ayudantes, otros seres que habitan un planetoide o luna de Júpiter, ellos desde siempre han realizado grandes obras en este mundo Tierra, siempre en beneficio de las humanidades que viven en este mundo. Jesús es el gran padre amoroso de todos los tiempos que se preocupa por la evolución y el desarrollo de sus hijos de la Tierra, y los señores de la faz resplandeciente obedecen cada una de sus órdenes y así los mundos giran y giran y en cada uno de ellos, desde el cosmos infinito les ha llegado y llega constantemente la fuerza, la vida y el poder para seguir su evolución. La gran diversidad de vidas, artes, oficios, etc., son despertados en cada ser humano por estos seres, ellos manejan los elementales de la naturaleza que se encargan de construir los cuerpos físicos de las humanidades. Todos los cuerpos deberían ser perfectos, pero también intervienen los señores del Karma o Arcontes de la ley, y así vemos en el mundo cuerpos contrahechos, ciegos, sordos, mujeres estériles, cuerpos mutilados, etc.

¾ Los señores de la faz resplandeciente ¾ continuó Chelo¾ intervienen directamente entre los humanos a fin de quitar de en medio las piedras de tropiezo para que continúe la evolución adelante; ellos dan la sabiduría a los hombres que luchan con las ciencias y las artes para el mejoramiento de la raza humana, es por eso que a este siglo XX se le ha llamado "el siglo de las luces", las ciencias están desarrollándose a pasos agigantados; esto es lo que debe continuar, por eso es que están viniendo constantemente los señores de la faz resplandeciente a fin de que siga adelante la evolución y que este adelante tecnológico no se pierda, que no haya otros locos que prendan la chispa de las guerras nucleares, como ya ha sucedido hace muchos miles de años, las radiaciones atómicas inundaron la Tierra y se malogró la vida, los pocos sobrevivientes volvieron a la época de las cavernas, pues todo había sido destruido y dolorosamente volvieron a emprender el camino de la evolución. Otros pocos emprendieron el vuelo y llegaron a otro mundo muy lejos de aquí, ahora vuelven nuevamente a la Tierra a entregar el mensaje y pedir que no se repita la misma historia y buscan humanos desprovistos de orgullo, personas sencillas que digan a las multitudes ¡Alto! no destruyas a tu mundo; es un verdadero paraíso en el que encuentras diversidad de climas, aguas, mares, selvas, llanuras, montañas, en todo brilla la sabiduría del gran maestro universal. ¡Alto! no destruyas a tu hermano; que el egoísmo se termine en este mundo, que los pulpos humanos que desean enriquecerse, comprendan que todo es de todos, que la injusticia termine para siempre, que los hombres vivan en paz, dando equitativamente a todos los pueblos lo que necesiten para subsistir, que acaben las diferencias ficticias que hacen a unos hombres superiores y a otros inferiores, unos con riquezas y otros con hambre y necesidad. La ciencia avanza aceleradamente, entonces, que esa ciencia dé al hombre la paz y la felicidad, que no mueran más los niños de hambre, que se terminen los vicios y las drogas, que no haya más madres que actuando peor que los animales abandonen a sus hijos, que se acabe para siempre la amenaza de la muerte, la mentira, la venganza, la hipocresía, la traición.

¾ ¿Conoces la bondad? ¾ Preguntó Chelo¾ ¿Recuerdas las dulces palabras del bienamado Jesús? "Dejad que los niños se acerquen a mí". El amor más grande del Padre son los niños, pues cada que nace un niño se renueva la naturaleza. Y cada que muere un anciano, se prepara en el cielo su próximo regreso pues volverá a ser un nuevo niño. ¡Maravilloso! ¿no es así? Y qué terrible es cegar la vida de los seres, ¿verdad?

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