En Plutón hay cuatro razas: la Armolaria, la Dutraira, la Nebraskia y la Duriana.
La raza Armolaria se alimenta exclusivamente de prana; ellos no tienen un alimento como el de los terrícolas. Se alimentan de energía que fabrican porque hasta ese lugar no llegan muy bien los rayos solares, y los pocos rayos que llegan los transforman para diversos usos.
Son sumamente delgados y muy altos; sus brazos casi les arrastran hasta los pies; son muy pálidos; su piel es muy flácida, y no es como la de los humanos.
Su cara tiene la figura de una gota, delgada y alargada. Sus cuellos son muy largos. Los ojos son redondos. No tienen oídos, tampoco tienen nariz, y su boca es un punto que apenas se alcanza a distinguir.
Tienen una espiritualidad muy elevada.
Estos seres tienen dos sexos cada uno, ellos pueden crear a sus mismos serecitos y les dan mucho amor.
Allá no se usan utensilios de cocina o cobijas como aquí en la Tierra, por ejemplo. Ellos no duermen, más bien descansan flotando porque tienen mucha elevación espiritual y se encuentran en contacto directo con el Padre.
La raza Dutraira se alimenta de plantas; crean plantas con su misma energía porque se llevaron semillas de la Luna cuando tuvo vida, y de la Tierra también.
Poseen una gran elevación espiritual.
Estos seres son bajitos y tienen brazos largos. Su cabeza es parecida a la forma de un foco de los de la Tierra; tienen únicamente dos dedos en sus manos y sus pies son como unas bases que sostienen ese cuerpo bajito y llenito... tienen dos dedos en cada pie.
Tienen ojos semillones y alargados. Dos pequeños orificios conforman su nariz y tienen boca, pero chica. Carecen de orejas.
Ellos han venido a visitar la Tierra y han aprendido mucho de ella.
Se les han colado algunos de sus hermanos negativos y son los causantes de ciertas maldades. Afortunadamente ya se les tiene más controlados para que no ingresen fácilmente al planeta y allá mismo les tienen reservado un lugar en que siguen su evolución; los tienen restringidos.
La raza Nebraskia se alimenta también de una energía que ellos han desarrollado, en la Tierra se conoce como plasma.
Ellos pueden transfigurizarse en plasma por la alimentación que han creado.
Son bajitos de estatura y un poco más delgados que la raza Dutraira; no tienen rodillas, sus piernas están parejas, caminan como robots tambaleándose de un lado a otro; en sus manos tienen dos dedos; su cabeza es redonda, hinchándose en la parte superior; sus ojos son redondos; su nariz es pequeñita, apenas se vería la punta, y su boca es demasiado chiquita también; sus oídos son dos agujeritos nada más y su cuello es muy delgado.
Ellos también tienen sus dos sexos y a sus bebés también los alimentan de plasma.
Su tecnología es muy avanzada porque no es nada burda como la de la Tierra; es muy suave. Son más laboriosos porque a ellos les gustó transformar la energía en materia, eso es, hacerla sólida.
Los de la raza Duriana son los que se hacen invisibles porque han llegado a tener un desarrollo de energía muy elevado y la han sabido unificar a su cuerpo material; ellos pueden trasladarse por medio del sonido; utilizan las ondas sonoras que envían los satélites a la Tierra.
Muchas veces cuando ellos vienen a la Tierra en sus naves se hacen escuchar por medio de sonidos en los oídos. Esos zumbidos tan fuertes que dicen que escuchan algunos humanos pues, no se trata de otra cosa sino de la comunicación que quieren establecer con los terrícolas esos serecitos.
De igual manera son seres tan evolucionados, con un espíritu tan elevado que siempre están en contacto con esa gran fuerza divina para ayudar a todos los humanos de la Tierra.
La raza Duriana es una de las mejores en ese planeta, pues es de las que más han logrado unificarse con la fuerza divina, de la Conciencia Cósmica Universal.