Hablar de la Conciencia Cósmica Universal es hablar del amor puro, eterno e indestructible, siendo esta la fuerza más potente de todas las fuerzas y la más sensible.
La prueba más real de la existencia del Padre está en el hombre mismo, en su ascendencia y descendencia, en su árbol genealógico, en la profundidad de sus pensamientos, en la bondad, en la nobleza, en el arte, en la música y en la naturaleza. Pero la principal prueba de la existencia de Dios reside en la inteligencia del ser humano, capaz de alabarlo o destruirlo cada día, de dominar a los elementos y hasta de conmoverse ante el nacimiento de un amanecer.
¿Cómo definir a tan grande Ser?
Es Vida: Él se encuentra en todo el Cosmos, y la vida está en todas partes. Es vida indestructible. En Él no existe la muerte, sólo la transformación. La vida es invisible, el Padre es invisible pero podemos verlo en todas partes a través de sus manifestaciones.
Es Verdad: La Verdad del Padre es eterna y constante; no importa si alguien miente, la Verdad está ahí presente; con sólo invocarla ésta se presenta.
Es Amor: El Amor divino es indivisible e invisible pero absolutamente real; el Amor divino jamás falla. El Amor divino está dentro de nuestro corazón; es el Real Ser. El Amor no es simplemente sentir o compartir, es ser leal, es desear el bien, es tener buena voluntad, es no dañar, es devolver el bien por el mal, es tener paciencia, es ponerse en el lugar de los demás para comprenderlos.
Es Inteligencia y es energía atómica. El Padre es infinitamente amoroso, tierno, justo y todopoderoso. Él se manifiesta a Sí Mismo. Nos dice Dios: “Lo que tú pienses que soy, eso seré para ti”.
Es Unidad: El Padre es Uno, puede individualizarse en innumerables seres distintos y a la vez es Indivisible.
Es Espíritu: Aún siendo invisible, no puede ser destruido ni dañado, no envejece ni muere, no conoce rencores ni sentimientos negativos, es puro, grande, hermoso, único.
Es Principio: El Padre es el Principio de la Armonía Perfecta, todo lo que Él hace es de acuerdo con la Armonía Perfecta; es Paz, es Sabiduría, es un Principio inquebrantable. Él no cambia jamás un Principio.
La Conciencia Cósmica Universal es un Padre amoroso, ansioso de darte lo que tú necesitas. Es esencia divina, pura, noble, buena y perfecta; es la esencia de la gran Verdad. Es el patrón y diseño.
Él nos ama intensa e incondicionalmente; Él siempre tiene voz y oído, pero no es el mismo oído de estos cuerpos físicos; es un Ser unido al mismo tiempo a nosotros y aparte que nos escucha con atención y nos contesta, es un Padre perfecto, por lo tanto, sabe lo que conviene a la evolución de sus hijos.
Buscar al Padre es amarlo, es reconocer su infinita misericordia, es agradecer tan grandes favores, es alcanzar, es elevarse, es llegar a su regazo. Cuando sientas dolor en tu corazón recurre a Él, es un gran amigo, te escucha y te apoya, te comprende, se interesa y se ocupa de ti.
El Padre o Conciencia Cósmica Universal no está en el templo ni en evangelizadoras de distintas religiones. Un Ser de Suprema inteligencia y bondad no puede ver con satisfacción a un grupo de personas que oran mientras millones de humanos se mueren de hambre. La mojigatería fanática no es aceptada por Dios.
A ese Ser supremo y omnipotente, no le gusta que en su nombre alguien se lastime, juzgue a los demás con dureza ni que los seres humanos se maten entre sí a causa de guerras absurdas.
Este Ser bondadoso no quiere que le reces mientras estés lastimando a tus hermanos; no le gusta que su máxima creación se sustente en el poder o en la cantidad de dinero que tiene. No pienses que entre más ofrendas materiales le ofrezcas lo tendrás a tu disposición ni caigas en el fanatismo.
A nuestro Padre Universal le gusta que el hombre demuestre su inteligencia buscando el bien común, escribiendo, trabajando, construyendo, aportando, luchando contra los demonios reales de esta era, etc...
¡Por supuesto que Dios existe! Está dentro de ti, en tus sentimientos y pensamientos. Cuando le tiendas la mano a tus hermanos desamparados, así estarás demostrando Su existencia.
La Conciencia Cósmica Universal está en tus genes, en tus ojos, en tu sonrisa, en la humildad y la bondad, en la belleza y la verdad. Está en cada amanecer, en la amistad, en el amor, en la naturaleza misma y en la continuidad de tu descendencia.
El Padre no es vengativo, siempre perdona. No es impositivo ni dogmático. Te permite pensar, actuar, moverte en tu libre albedrío e inclusive: ¡Hasta te permite dudar de Él!