« 200231 »
Tejiendo un amor ajeno...
en las aguas felices...
pues lleva el deseo,
de quien ama mas sin quijotismo.
Rueda los días...
y la pareja recuerda,
en alma y en bienvenida,
sea para bien... hermosa.
Sea... lo que viera,
y los corazón juntos,
giran en cosecha,
donde el amor los cuida.
« 200232 »
Nieblas de pesadillas...
en aromas de manzanillas...
dimensión de lo que se siente,
en líneas que te sorprenden.
Y esas luces apagas,
en esas piedras de catacresis,
con música en relojes de arenas,
donde todo se refleja en caricias.
« 200233 »
Graffitis anacarados...
sobre cuerpos enamorados...
leyendo la historia,
trayendo los sueños a la memoria.
Graffitis anacarados...
vino catado y servido,
también digo a mi mismo,
que grande es el amor dado y logrado.
« 200234 »
Los ojos en la herida...
dardos traicioneros enredados.
otras manos se posan...
de repente... dulcamara,
y ese amor reposa... por ahora.
« 200235 »
Los ecos...
en campos...
de echaderos...
y los suspiros,
platican...
en la ausencia,
de todavias...
no es la hora.
« 200236 »
Sentimiento patitieso...
aislado en ese frío espacio...
donde la bruma lo oscurece,
y ni el canto del ruiseñor aparece.
Preocupante...
no hay hilado nido... en el horizonte,
y la piel armadura en coloides,
donde el amor se hace agrio acordes.
« 200237 »
Menudo detalle...
en las colinas...
del amor presidiario,
donde ronda el desierto,
y en ello ese cruel quilífero.
« 200238 »
Ya vez...
que vasto esas líneas...
y mueves la nave....
a las afueras,
y aún tapándose los oídos,
se escucha ese eco repetido,
Te Amo... de día y de noche... y a lado.
« 200239 »
Y el mar busca las
playas...
ahí reposa y sella...
los sentimientos,
con particular recuerdos.
Así ya están en las
memorias,
y pasaran los pasos y repasos,
muchas aguas y muchos ocasos,
prendados y aferrados...
Aún cuando las espumas
pierdan vida,
siempre habrá... quien las recuerden vivas.
« 200240 »
Y otra vez...
ese oro a los pies...
en manos de falsos políticos,
donde la imagen del país,
queda en los copos de nieve,
y las ilusiones del porvenir,
en la cruel avaricia...
de sus necras obras al descubrir.
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