Nuestros
Nombres
Tesoro
Los
Placeres de La Pobreza
La
Herida
La
Apariencia No Es Sincera
El
Camino del Exceso
Flor
de Loto
Bendecida
Bendecida
II
La Sirena Varada
Y me he enredado siempre entre algas, maraña contra los dedos, cierras la madeja con el fastidio del destino y el mordisco lo dan otros; encías ensangrentadas miradas de criminales a grandes rasgos, podrías ser tu. Echar el ancla a babor y de un extremo la argolla y del otro tu corazón mientras tanto, te sangra y el mendigo siempre a tu lado, tu compañero de viaje cuando las estrellas se apaguen tarde o temprano, tambien vendrás tu. Duerme un poco mas los párpados no aguantan ya luego están las decepciones cuando el cierzo no parece perdonar, sirena vuelve al mar, varada por la realidad, sufrir alucinaciones cuando el cielo no parece escuchar. Dedicarte un sueño cerrar los ojos y sentir oscuridad inmensa entregado a una luz, como un laberinto de incertidumbre, esquivas la pesadilla y sobrevolar el cansancio y en un instante, en tierra otra vez. El miedo a traspasar la frontera de los nombres, como un extraño dibuja la espiral de la derrota y oscurece tantos halagos, sol, en la memoria que se va... y duerme un poco mas, los párpados no aguantan ya, luego estan las decepciones cuando el cierzo no parece perdonar sirena vuelve al mar varada por la realidad sufrir alucionaciones cuando el cielo no parece escuchar.
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