
La mente, don sin igual de Dios, es capaz de hacer grandes obras que reflejan al Creador, como asimismo de pervertir y distorsionar, malogrando lo creado.
A trav�s de un poderoso microscopio pude ver el corte de una c�lula cerebral aumentada cientos de veces. Aun as�, solo pude contemplar una �nfima parte de esta maravilla. �Qu� tremenda complejidad!
Seg�n me explicaba mi amigo, un investigador cient�fico que me hab�a invitado a dicho "espect�culos� en ella millones de circuitos retienen la informaci�n o la comunican. Se trata de una creaci�n que el mundo cient�fico ni siquiera ha comenzando a entender, me explic�.
Existen de doce a catorce millones de c�lulas, interconectadas cada una con 10.000 c�lulas vecinas con las que constantemente intercambian informaci�n.
No hay ninguna computadora en el mundo que tenga la misma cantidad de conexiones. Podr�a asemejarse a 1000 centrales telef�nicas, cada una de estas con capacidad suficiente como para atender la ciudad de M�xico... icompleta!
El nivel de comunicaci�n en una sola mente humana es mayor que el logrado en conjunto por todas las emisoras de radio y televisi�n en el mundo. �Pensar que hay algunos que pretenden ser sabios dicen y que solamente hemos evolucionado, que todo viene de la nada! incluso, algunos cristianos rnenosprecian la mente que Dios nos ha dado!
La mente, don sin igual de Dios, es capaz de hacer grandes obras que reflejan al Creador, como asimismo de pervertir y distorsionar, malogrando lo creado. No hay duda de que Ia mente, siendo tan maravillosa, es un blanco del enemigo y un instrumento de la naturaleza pecaminosa en cada persona.
Por esta causa, muchos cristianos han menospreciado el rol vital que debe desempe�ar la mente en nuestra vida espiritual y en ia iglesia. Dios no Ia dio para el diablo, ni para ser mal usada o dejada de lado. La dio para su gloria.
En una ocasi�n, un estudiante amigo m�o disc�pulo de una de las grandes mentes evang�licas de Am�rica Latina, coment� que este hombre comunica a una altura que la mayor�a de los estudiantes no logran entender.
Es alguien que posee la capacidad de comprender las corrientes filos�ficas y pol�ticas que impactan nuestras naciones y, por esta raz�n, tendr�a que servir de �puente� o "interprete" para ayudar a la iglesia; sin embargo, frecuentemente lo olvida.
Muchos, al ver este tipo de casos, terminan diciendo que �la educaci�n arruina a un hombre�. Sin duda hay casos as�, pero �son �stos m�s frecuentes que la ignorancia, que ha arruinado a tantas multitudes? Nunca debemos olvidar que la verdad nos hace libres. El desconocimiento, en cambio, nos ata, porque provee campo para el diablo.
Seg�n un art�culo que le� recientemente, las multitudes en nuestra Am�rica Latina est�n abiertas a los mensajes que apelan a las emociones y a situaciones en las que no hay que usar Ia raz�n. Algunas de las iglesias que cuentan con una asistencia muy numerosa son visitadas por gente que desea que otros piensen por ellos.
Esas multitudes prefieren lo emocional, lo experimental, no tener que pensar y ser manipuladas por el ambiente, el show y la m�sica. Prefieren una �fe sencilla�, una santidad m�gica e instant�nea en la que s�lo tienen que "creer".
Algunos hombres de Dios ayudan a estas personas a ser completamente humanas, usando su mente, alma y esp�ritu para servir al Se�or. Lamentablemente, hay otros que aprovechan esta tendencia a la pereza espiritual para tener grandes cantidades de disc�pulos. Mantienen una �espiritualidad� que los deshumaniza y les impide crecer. "y curan la herida de mi pueblo con liviandad, (jr. 6:14)
Una de las herramientas rn�s �tiles para el diablo es la mente pasiva, que no busca discernir y entender c�mo realmente obra Dios. Paulo Freire se�ala que Ia mayor�a de las personas son s�lo objetos y no sujetos.
La persona sujeto tiene Ia capacidad de analizar situaciones y tomar decisiones para integrarse a la realidad o para cambiarla (transformarla). En cambio, la persona objeto s�lo se adapta a la situaci�n.
En otras palabras, no toma decisiones basadas en una comprensi�n adecuada de la vida. Por esta causa, es necesario que aprenda a pensar �discernir� a fin de entender las influencias que la est�n controlando. Muchas personas viven de mitos o con un entendimiento m�stico de la vida, y no son concientes de lo que provoca las diversas situaciones. El resultado es que otros los usan o los manipulan sin que ellos se den cuenta.
Necesitamos cristianos que dejen de ser manipulados o usados, dejen los mitos y la magia para volverse a una conciencia acertada de qui�n es Dios y como El obra. La ignorancia de los principios de la Palabra de Dios que existe en la Iglesia es una puerta abierta a muchos males.
En el libro La mente cristiana, Blamires dice que muchas personas oran y adoran como cristianos; sin embargo, no piensan como cristianos. Afirma, adem�s, que en la mayor�a hay un grado d flaqueza y de impotencia inigualado en la historia cristiana. pregunte a cualquier obrero cristiano acerca de lo que vende en gran cantidad: la "espuma" (biograf�as espectaculares, tarjetas casetes, souvenirs, etcetera).
Ni siquiera leche espiritual, en muchos casos. Los libros con un contenido s�lido no son los buscados por el p�blico lector. Muchos dicen que carecen de tiempo para la lectura; sin embargo, no tienen para mirar televisi�n, lo que lleva la "basura del mundo� directamente a la mente. Con respecto a este �ltimo tema, algunos estudios han demostrado que los creyentes miran los mismos programas que Ia gente del mundo. Con raz�n no piensan en forma muy diferente!
Salgamos de la decadencia y, con humildad, usemos nuestras mentes y fuerzas para conocer a Dios y su verdad. �Mas al�bese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehov�, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehov�." (Jr. 9:24).
Randall Wittig
