
�Puestos los ojos en Jes�s, el autor y consumador de la fe, el cual por EL GOZO puesto delante de el sufri� la cruz, menospreciando el oprobio, y se sent� a la diestra de Dios� Hebreos 12:2
Jes�s es el centro del universo, el unig�nito Hijo de Dios, el Justo, el Santo, el �nico digno de alabanza y de honor, ante quien se dobla toda rodilla y toda lengua confiesa que solo el es el Se�or.
�O existe alguien m�s grande en gloria en quien poner nuestros ojos?
Nosotros los seres humanos por situaciones mucho menores perdemos EL GOZO y nos quejamos, amargamos, decepcionamos, angustiamos y desesperamos. Y en medio de nuestra confusi�n reaccionamos mal, tomamos malas decisiones y multiplicamos las consecuencias da�ando nuestras vidas y afectando irrevocablemente a quienes est�n a nuestro alrededor.
Cuantas enfermedades, pleitos, divisiones, angustias, depresiones, alcoholismo, drogas, suicidios, divorcios, hijos abandonados, etc.
�No ha sido esa nuestra experiencia?
Aun el m�s grande de los hombres probados en la biblia, de quien Dios testifica que era un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. De Job Dios dijo: �No hay otro hombre como el en la tierra.� �De cu�ntas personas Dios puede dar ese testimonio?
Este hombre llamado Job vivi� una de las experiencias m�s dram�ticas y tr�gicas de la historia b�blica:
- Pierde en forma tr�gica todos sus bienes, que no eran pocos.
- Pierde en forma tr�gica la vida de sus 10 hijos.
- Pierde su salud y sufre una dolorosa enfermedad.
- Pierde el apoyo moral y espiritual de su esposa.
Fue tan grande y dram�tica su tragedia que sus amigos que le visitaron para consolarle rasgaron sus vestidos y esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo como expresi�n de humillaci�n y quebranto, y lloraron a gritos y durante siete d�as y siete noches, no pudieron expresar una sola palabra porque ve�an que su dolor era muy grande.
Pocos hombres han sufrido una desgracia semejante y Dios mismo testifica que no ten�a una causa humana, lo que hac�a todo m�s doloroso para Job quien buscaba una raz�n y explicaci�n para todo su sufrimiento. (Los prop�sitos divinos no son f�cilmente entendibles a la raz�n humana)
Jon era un ser humano como t� y yo, y esta prueba lo nubl�, lo confundi�, no hubo consejo que le consolara, se llen� de queja y amargura. Su anhelo era estar frente a Dios y exigir una explicaci�n, demandar justicia a su dolor.
�Cuantas veces hemos estado en esta condici�n?
Dios estaba en su trono, sentado, reinando con justicia y paz.
�Como se confundi� su coraz�n? �C�mo se nublaron sus ojos? �C�mo se enred� Job en su angustia y su dolor?
Ya no le pod�a ver, ni o�r. Pero Dios estaba ah�.
Dios espero en silencio que se agotaran sus l�grimas, que se agotaran sus palabras y todos sus argumentos, que se acabaran sus fuerzas, que dejara de luchar y cayera rendido y en silencio delante de el.
CUANDO YA NO TENEMOS QUE DECIR, NUESTROS O�DOS SE ABREN Y LE PODEMOS O�R.
Que momento m�s glorioso, que momento m�s revelador, est�n dem�s las preguntas, ya no buscas explicaci�n. Tus ojos se han abierto y puedes ver a tu Se�or. �Que gloriosa es su revelaci�n! Que te permite aceptar y amar su soberana voluntad.
�Yo hablaba lo que no entend�a�. No comprend�a.
De o�das te hab�a o�do;
M�s ahora mis ojos te ven.�Job 42:3-6
Si le puedes ver TODO ESTA BIEN, que importa la prueba, la tribulaci�n o la persecuci�n. El GOZO de Jehov� mi fortaleza es. El es mi paz, el sentido de mi seguridad.
Jes�s ten�a el GOZO del padre, nosotros tenemos el Gozo de Jes�s, es el GOZO DE DIOS.
�Estas cosas os he hablado, para que mi GOZO este en vosotros, y vuestro GOZO sea cumplido� Juan 15:11
�Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en el mundo para que tengan mi GOZO COMPLETO en s� mismos� Juan 17:13
Tenemos su Gozo porque lo tenemos a el y vivimos en el. �Me hartar�s de GOZO en tu presencia� Salmo 16:11
Cuando abrazamos su palabra no importando las circunstancias: �Vosotros viniste a ser imitadores nuestros y del Se�or, recibiendo la palabra en medio de gran tribulaci�n, con el GOZO que da el Esp�ritu Santo� 1 Tes. 1:6
Cuando lo que hacemos lo hacemos en el y para el: �Ellos salieron de la presencia del Concilio, GOZOSOS de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa de su Nombre� Hechos 5:41
Cuando vivimos en comuni�n con el Esp�ritu Santo sirviendo al Se�or: �Y los disc�pulos estaban llenos de GOZO y del Esp�ritu Santo� Hechos 13:52
Cuando oramos: �Padre de gloria, danos esp�ritu de sabidur�a y de revelaci�n en el conocimiento de tu HIJO, alumbra los ojos de nuestro entendimiento para que sepamos cual es la esperanza a que nos ha llamado, cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y cual la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos.� Efesios 1:17-19
Si nuestros ojos est�n en Jes�s y permanecen en el. �EL ES NUESTRO GOZO�, y nada ni nadie lo quitar�.
Guillermo Avila
