Materia:
Educación Física y Salud
Elaborado por:
Betsy Argüelles
INTRODUCCION
En general para
que un organismo mejore su rendimiento físico es necesario que se enfrente
sistemáticamente a nuevos estímulos que provoquen adaptaciones. Entenderemos como
carga de entrenamiento como el conjunto de exigencias psico-biológicas (denominada carga interna) y
provocadas por las actividades de entrenamiento (carga externa). Así deberemos
considerar la carga en su doble vertiente respecto al conjunto de actividades
que constituyen la unidad de entrenamiento (carga externa) y el grado exigencia
que representa dicha unidad de entrenamiento para el organismo (carga interna o
real) (González y Ribas, 2002).
La Magnitud de las cargas en el
entrenamiento depende, fundamentalmente, del VOLUMEN, LA FRECUENCIA, LA
INTENSIDAD, LA DENSIDAD/RECUPERACIÓN Y EL TIPO DE EJERCICIO.
El volumen representa
la medida cuantitativa de las cargas de entrenamiento de diferente orientación
funcional que se desarrollan en una unidad o ciclo de entrenamiento (Navarro,
2006). Puede ser global cuando se cuantifica el volumen de todas las cargas de
diferente orientación funcional o parcial, si el volumen de la carga se refiere
a un determinado tipo de entrenamiento con una orientación funcional
determinada (Navarro, 2006).
La intensidad
se entiende como el aspecto cualitativo de la carga
ejecutado en un periodo determinado de tiempo (Bompa,
1983; Navarro, 2006). De este modo, a más trabajo realizado por unidad de
tiempo, mayor será la intensidad.
La intensidad
de la carga de entrenamiento es el criterio de la carga que controla la
potencia y la especificidad del estímulo sobre el organismo, o la medida del
esfuerzo que comporta el trabajo desarrollado durante el entrenamiento
(Navarro, 2006).
El volumen y la
intensidad están íntimamente relacionados, condicionándose y relacionándose de
manera especial en función de los requerimientos competitivos o los objetivos
de entrenamiento.
Determinadas
modificaciones de la carga (volumen e intensidad) producen efectos positivos,
pero en otros casos, este es nulo o negativo (González Badillo, 1997). Los
procesos de adaptación se producen después de un tiempo determinado de trabajo,
que varía según las circunstancias: edad, objetivos, experiencia, frecuencia de
entrenamiento, etc. Precisamente la función de la planificación es la de evitar
el estancamiento y conservar la respuesta efectiva al estímulo que supone una
carga o ejercicio (SJ Fleck y Kraemer,
1987 en González Badillo, 1997). Es curioso observar como prescribimos
intensidades quizás demasiado altas para personas con poca experiencia (cuando
podríamos conseguir lo mismo con menos nivel de exigencia y ello nos
proporcionaría mayor capacidad de progresión futura), o como personas que
logran un determinado nivel no vuelven a lograrlo debido a una mala e
incorrecta progresión (que lleve al límite su capacidad potencial de
adaptación) y una incorrecta planificación.
La densidad indica la relación entre la
duración del esfuerzo y de la pausa de recuperación (inter
series-ejercicios, sesiones, microciclos, etc…)
La frecuencia de
entrenamiento, se refiere a los días por semana en que se entrena. La
frecuencia óptima de entrenamiento (número sesiones a la semana) depende de
muchos factores (volumen, intensidad, selección ejercicios, etc.).
La progresión supone el aumento continuado de
una determinada variable a lo largo del tiempo, hasta que se alcance el
objetivo de mejora, aunque es imposible mejorar continuamente al mismo nivel y
el manejo de dichas variables limitará la posible estabilización del
entrenamiento o “plateau” (punto en el cual ya no se
producen mejoras).
El resultado de un entrenamiento dependerá de la aplicación de una carga adecuada, es
decir, de un volumen, intensidad y de unos ejercicios óptimos, unidos a una ejecución técnica correcta (González
y Ribas, 2002). Un aumento gradual
de las cargas (progresión) asegura una adaptación progresiva
y protege de sobrecargas y daños al organismo.
Cuando la
intensidad, el volumen o ambas se incrementan con demasiada rapidez, sin una
progresión adecuada, se habla de entrenamiento excesivo. Esto no produce
mejoras adicionales en el acondicionamiento físico y puede llevar a un estado
de fatiga crónica. El ACSM (2002) recomienda que sólo se realicen pequeños
incrementos en el volumen de entrenamiento (2,5-5%) de cara a evitar el
sobre-entrenamiento
EL CALENTAMIENTO
En los últimos años, el número de
personas que practican deporte se ha incrementado notablemente, de modo que hoy
en día representa una actividad social y cultural de primer orden. No obstante,
los deportistas están expuestos a lesiones como torceduras, luxaciones o
esguinces que pueden evitarse mediante adecuada sesión de calentamiento.
Los músculos de brazos y piernas
son los primeros en sufrir los estragos de una preparación inadecuada, y pueden
verse afectados por un tirón súbito, fuerte golpe o tensión excesiva. La
función de éstos resulta de suma importancia, ya que cubren a los huesos y, en
acción conjunta con los tendones, facilitan su movimiento.
Por otra parte, un esfuerzo
notable puede desgarrar los tendones, el bíceps del brazo o torcer los grandes
músculos que accionan el pulgar. El primer síntoma de un desgarre (rompimiento
de fibras de los músculos) o la distensión del tendón o músculo es el dolor
súbito y agudo en el punto en que se ha producido. A ello sigue sensación de
debilidad o impotencia para ejercitar el músculo afectado. Es importante acotar
que en ocasiones se presenta derrame de sangre entre las fibras musculares, que
una vez coagulada genera dolor e irritación.
La clave para evitar este tipo de
lesiones consiste en practicar ejercicios de calentamiento de la siguiente
manera:
Glúteos.
De pie con las piernas rígidas y pies juntos, lleve la cabeza hacia abajo hasta
tocar con las manos la punta de los pies, evitando doblar las rodillas.
Muslos.
Abra las piernas sin flexionar las rodillas y, estire el tronco del cuerpo
hacia adelante hasta tocar el piso con las palmas de las manos. Otro ejercicio
que ayuda es pararse en una sola pierna y doblar, con la ayuda de una mano, la
otra pierna hacia atrás hasta tocar con el talón sus glúteos.
Ingles.
Siéntese con una pierna doblada y extienda la opuesta hacia un costado. A
continuación, estire la parte superior del cuerpo hasta tocar el pie de la
pierna extendida con ambas manos; repita el ejercicio, alternando con la otra
pierna. Se recomienda también sentarse y hacer que las plantas de los pies se
toquen entre sí, luego llevar ambos pies hacia el cuerpo y presionar con las
manos sobre las rodillas para que éstas se acerquen lo más que se pueda al
piso.
Cada ejercicio debe realizarse
entre 8 y 10 segundos, y la sesión no debe prolongarse más de 10 minutos en
total. Esta rutina, además de prevenir lesiones, promueve la circulación y,
mejor aún, permite que se finalice cualquier actividad deportiva sin
complicaciones.
ENTRENAMIENTO
PARA BETSY ARGUELLES
Cronológicamente hablando soy una mujer de 38 años, mi
fisonomía es latina, de formas redondas,
contextura gruesa, mas no obesa desde hace un año motivado a que por razones de
salud decidí quemar mis 18 kilos de mas, que ya me estaban causando molestias.
Para nadie es un secreto que el sobrepeso trae consecuencias comprometedoras y
si estamos cerca de llegar a la cuarta década más aun. También tenía temor debido a mis antecedentes hereditarios ya que tengo
probabilidades altas de padecer de diabetes tipo II. Aunque soy muy flexible no acostumbraba a
realizar ningún ejercicio sostenidamente.
Era de esas personas que se les denomina deportista de fin de
semana. Aunque sin embargo lo
justificaba porque de verdad mi tiempo estaba copado por las múltiples tareas
que debía desempeñar, pero considero que mientras no le demos la debida
importancia a nuestra salud y lo dejamos para después, nos puede costar muy
caro.
En ese tiempo para iniciar la actividad deportiva me
realicé los exámenes médicos aprovechando que la Universidad de Carabobo estaba
realizando unas evaluaciones médicas al personal denominado Tutorial que fue bien completo y
abarcó desde pruebas de laboratorio como
heces, sangre y orina, como imágenes de órganos internos, espirometría, audiometría, ergonometría
a través del área de Salud Ocupacional.
Los resultados en mi caso fueron positivos tomando en
cuenta que aunque tenía sobrepeso, mis valores estaban dentro de los niveles
normales. Fui remitida al área
Nutricional de la Facultad de Ciencias de la Salud para empezar un plan
nutricional que me ayudara a bajar o quitarme los kilos de exceso, por supuesto
fue muy bueno y de igual manera los especialistas me recomendaron el ejercicio
físico de por vida para mantenerme.
Se me recomendó
caminata rápida, correr o trotar : es uno de los deportes más accesibles, ya que es
económico, propio para personas de cualquier edad y el cual no requiere equipo
o instalaciones especializadas para su práctica; es excelente opción si lo que se
necesita es mantenerse en forma, saludable y relajada.
Es un deporte que se ha popularizado a partir de la década
de los 80, precisamente porque para practicarlo no se requieren instalaciones o
equipo especial, sólo es necesaria voluntad y disciplina.
En el urbanismo donde actualmente resido con mi familia se
puede correr, existen áreas verdes e instalaciones de primera, es decir no hay
excusa por ese lado. Sin embargo las
personas que no cuenten con esto, no se preocupen, ya que pueden escoger
algunas calles donde puedan transitar libremente.
Para llevarlo a cabo hay que tomar en cuenta salir por las
mañanas durante el verano (calor) en mi
caso ejercito a las 8:00 pm
y en las tardes durante el invierno, ya que en la temporada de frío la
contaminación ambiental está muy concentrada a temprana hora y el ejercicio
puede resultar nocivo para su salud.
El equipo que se requiere es muy sencillo. En cuanto al
calzado, las tiendas especializadas en deportes ofrecen gran variedad;
seguramente encontrará a alguien que le asesore para escoger el más adecuado al
terreno en que vaya a practicarlo. Se recomienda sustituir los zapatos
deportivos frecuentemente, ya que si son demasiado viejos no tendrán la misma
eficacia en cuanto al cuidado y la prevención de posibles lesiones. Por otro
lado, el vestuario también es muy sencillo, ya que se puede usar ropa de
algodón como monos, franelas o sudaderas, short s, etc.
También a través del área deportiva de la Universidad de
Carabobo, institución en la cual laboro solicité la asesoría de los
entrenadores deportivos a fin de que me ayudaran para realizar un plan de
entrenamiento dentro de sus instalaciones aprovechando los Juegos Deportivos Interfacultades
:
Test de Cooper
Se mide la capacidad aeróbica del individuo, consiste en
caminar, trotar o correr pero sin detenerse durante un lapso de 12 minutos
tratando de recorrer la mayor cantidad de metros posibles.
Una vez terminado el test es
recomendable no detenerse bruscamente, sino continuar con un trote lento para
recuperarse mejor y más rápido. Con
mucho cuidado hacer estiramientos.
|
Menos de 1600 m |
Muy Mala |
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De 1600 a 2000 m |
Mala |
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De 2000 a 2400 m |
Regular |
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De 2400 a 2800 m |
Buena |
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Mas de 2800 m |
Excelente |
Nota: En personas de mas de 35 años 2550 m se
considera categoría buena y 2700 m excelente.
En mi caso se me realizó la prueba y me ubique en 1900 m
es decir categoría mala, por tanto debí comenzar de cero.
Se sugiere para
correr o trotar:
El trote es un ejercicio muy beneficioso, el cual sólo
requiere voluntad y disciplina, y a cambio nos brinda la posibilidad de
relajarnos y olvidar un poco los
problemas y tensiones de la vida actual.
También estoy ejercitandome
con bicicleta, hubo un tiempo en que mi esposo para ayudarme me compró una bicicleta
fija, pero mas fue la bulla porque me causaba flojera, luego me compró una de
paseo, pero donde residía anteriormente no se prestaba para realizar este
deporte por razones de seguridad.
Actualmente me encanta porque no tengo ese problema y me ha ayudado
muchísimo, ya que combina una serie de
beneficios importantes a la salud: es excelente manera de combatir el estrés,
obtener energía, dar bienestar a pulmones, corazón y circulación sanguínea,
además de que promueve la convivencia si se practica acompañado.
Pasos para realizar este deporte:
·
Para
comenzar de la mejor manera nuestro ingreso a este deporte, y por ende a una
vida más saludable, la bicicleta que use debe ser adecuada para el terreno
donde va a ejercitarse. Para la ciudad o para ligero entrenamiento en terreno
plano necesita una bici de paseo; si lo suyo son las competencias, consígase
una de carreras; por último, para terrenos irregulares, abruptos, para
carretera y ciudad, una bicicleta de montaña será lo ideal.
·
Otro
punto importante que debe observar al andar en bicicleta es asegurarse de que
el vehículo que elija sea el más adecuado a su estatura. Para ello, considere
que el pedal más bajo se alcance con la pierna totalmente extendida y sin
esfuerzo.
·
El
manubrio también es un factor a tomar en cuenta, así que le aconsejamos que su
bicicleta posea uno recto para que sus vértebras tengan una posición cómoda y
descansada. El de bicicleta de carreras permite distintas posiciones, siendo la
que se sujeta en la posición más baja la más aerodinámica, ya que ofrece menos
resistencia al viento y, por tanto, la marcha requiere menor esfuerzo.
Cualquier duda al respecto la puede aclarar en alguna de las tiendas
especializadas en deportes, aunque no está de más visitar a su médico para
estar seguros de que no corre riesgos su organismo.
Fija, para no
salir de casa
·
Tal
vez esté pensando que el ciclismo no es para usted porque no vive cerca de un
parque o llano, pero no se preocupe, si de pedalear se trata, no hay pretexto
para no hacerlo, ya que para eso existen las bicicletas fijas. Las más modernas
cuentan con medidores de pulsaciones, tiempo, distancia y velocidad, de manera
que pueda estar al tanto de su evolución en el entrenamiento.
·
Cualquiera
que sea el tipo de bicicleta que use, lo ideal es que comience con 10 o 15
minutos de pedaleo tres veces a la semana a una velocidad constante. No es
recomendable esforzarse demasiado en las primeras sesiones, ya que ello puede
repercutir en lesiones en tobillos, rodillas y espalda, por lo que se indica aumentar
gradualmente el tiempo de entrenamiento hasta completar una hora tres veces por
semana, a una velocidad aproximada de 20 kms. por
hora.
Si
de salud se trata
·
Con la práctica constante de este deporte se logra mejor
circulación sanguínea, ya que al pedalear el corazón bombea más sangre al
cuerpo y el músculo cardiaco se fortalece, tal como sucede en los pulmones por
el aumento en el ritmo respiratorio. Asimismo, se facilitan los procesos
digestivos y, por el esfuerzo que se realiza subiendo cuestas, los músculos de
la parte externa de los muslos tienen mayor desarrollo, efecto que no se
consigue con otras prácticas deportivas (correr, por ejemplo).
·
Por
otro lado, el ciclismo es excelente forma de deshacernos de aquella grasa que
nos estorba, ya que al pedalear empleamos la que tenemos de reserva,
quedándonos sólo con la que el organismo requiere para otras actividades. Así,
sin que podamos percibirlo, las zonas que más se trabajan son los glúteos y
muslos, regiones del cuerpo donde fácilmente se instala la celulitis y los
músculos se hacen más flácidos.
He aquí algunos tips para aprovechar al
máximo el ciclismo:
Cuando existe exceso de entrenamiento:
Todo exceso es malo, hasta en la
práctica deportiva: el sobreentrenamiento ocasiona trastornos que van de
fatiga, dolor muscular, dormir mal e inapetencia, a disminución de los niveles
de hormonas sexuales, tanto en hombres como en mujeres.
La práctica deportiva tiene
múltiples beneficios, ya que ayuda al buen funcionamiento de músculos,
articulaciones y circulación sanguínea, incrementa autoestima, ayuda a mantener
una vida sexual y laboral más plena, y libera de tensión y estrés. Empero,
realizar grandes esfuerzos, tanto a nivel amateur como profesional, puede
generar tensión excesiva, física o mental, que da lugar a rendimiento
psicológico y fisiológico anormal.
Los síntomas más comunes por
práctica extrema de ejercicio varían de un deportista a otro, pero los más
frecuentes son los que conforman el denominado síndrome de estrés en el
entrenamiento:
·
Cansancio pronunciado, falta de motivación y escaso deseo
de entrenar y competir.
·
Pérdida de peso y disminución del apetito.
·
Alteraciones en el sueño, con dificultad para dormir o
despertar.
·
Ritmo cardiaco acelerado y variaciones de la tensión
arterial en los más jóvenes.
·
El rendimiento disminuye.
·
En personas mayores se altera la coordinación de sus
movimientos.
·
Mayor sensibilidad a resfriados, dolor de cabeza,
depresión, y dolor y rigidez en músculos.
·
Lesiones frecuentes.
·
Amenorrea (falta de menstruación) en practicantes mujeres.
·
Lenta recuperación del ritmo cardiaco después del
ejercicio.
Es importante destacar que las
reacciones ante este problema varían de acuerdo con el sexo del practicante,
por lo que a continuación ahondamos en las particularidades de cada caso.