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Estaban ahí, celebrando, llorando, gritando, demostrando alegría indescriptible. Los íntimos de La Victoria gozaban como nunca por este título llegado del cielo y en sus 100 de gloria... CUSCO (Por José Carlos Sotomayor).- Los abrazos, esos benditos abrazos, se multiplicaban de íntima emoción. Escarapelaban sus fibras por una victoria conseguida a brazo partido. Con uñas y dientes. Con las ganas de un equipo que tuvo como emblema permanente sus deseos de triunfar. Y lo tuvo que conseguir así, con definiciones para el infarto. Con situaciones que inundaron sus ojos de gruesas lágrimas, las mismas que brotaron por el sacrificio expuesto. Porque el que entrega recibe. Qué duda cabe.
Y había que ser insensible para no emocionarse. Para escapar del embrujo de esas lágrimas derramadas. De los cuerpos sudorosos y cimbreantes, de morenos confundidos en un solo festejo. Compartido y desmesurado. En las torres humanas sobre Roverano, quien incólume recibía el cargamontón de compañeros. Y Waldir, qué Waldir... con la cara de Sandro sobre su pecho buscaba abrazos desosegados. Pepe Soto entre la muralla de amigos y compañeros, no paraba de carajear y sacudirse frenéticamente. Quinteros, Reyes, Grotto eran un mar de llanto. Incontrolables... emociodamente incontrolables. ¡¡Arriba Alianza!! Es que Alianza no se cansó de luchar. Con el uno a cero en contra- Ramón Rodríguez a los 37 marcó el único gol del partido-, a los íntimos no les quedó otra alternativa que esperar y contragolpear, pues ya habían perdido a Salas y posteriormente a Ubillús. Y allí aparecen los penales como última chance para lograr el título. Y allí encontraron a héroes disfrazados de futbolistas. A Roverano con su pinta de Robocot para detenerle el penal al colorado Zapata. Y Waldir, con la cara de Sandro sobre le pacho, quien se acordó que es símbolo y marcó el penal. Ese gol bendito que hace que medio país festeje. Que medio país vibre. Qué medio país se revuelque en la gloria loca de un título que emociona. Alianza campeón!!!... qué duda cabe.
Síntesis Cienciano (1): Mendoza (5); Flores (4), M. García (5), Poszgay (4), Molina (6); Ortega (4), M. Rodríguez (4), Olvera (6); Prado (7), Zapata (4), Martínez (4). DT: Carlos Jurado Cambios: Garrafa (5) x M. Rodríguez, R. Rodríguez (6) x Ortega, C. García (5) x Martínez Gol: R. Rodríguez 37 ST TA: Poszgay, M. García, Flores, M. Rodríguez, Prado, Olvera TR: Poszgay Alianza Lima (0): Roverano (9); Salas (5), Soto (7), Grotto (7), Ubillús (5); Serrano (5), Bazalar (5), Reyes (7), L. Hernández (6); Sáenz (8), Farfán (5). DT: Bernabé Herráez Cambios: Quinteros () x Bazalar, Arakaki () x Farfán, Holsen () x L. Hernández TA: Salas, Soto, Ubillús, Serrano, Reyes, Roverano TR: Salas, Ubillús Arbitro: Gilberto Hidalgo (Bien) Escenario: Estadio Garcilaso
Broche de oro. La hincada de Alianza Lima recordará siempre la celebración de su centenario. Ganando el titulo del Apertura y derrotando al ganador del Clausura para adueñarse de la corona del fútbol peruano en 2001. Con Waldir, con Roverano, con Pepe Soto, con Bazalar... Y también con Marko Ciurlizza, que emigró a Brasil -lo mismo que Palhinha, que fue al mismo país, pero sin pena ni gloria-, de Autuori, y de Herráez... También del dirigente Carlos Rosas, fanático entre fanáticos de la blanquiazul. Y por supuesto de Sandro Baylón, quien desde el cielo hizo fuerza y gritó el gol de Waldir. |