Mejora de los golpeos, de la habilidad estática y
dinámica. Mejora del cálculo de distancias, del juego aéreo y de la
coordinación óculo-pédica. Mejora de la velocidad de reacción.
Se juega un 5x5 en el interior de un rectángulo de
15 metros de largo por 10 de ancho. En el centro se colocan dos picas unidas
por una cinta, a modo de red, para separar ambos campos. También son válidos
dos bancos, vallas, conos, etc.
Juego a toques libres por jugador, permitiendo un contacto del balón en el suelo antes de enviar el balón al otro campo, o al compañero. Dos botes consecutivos, sin que toque el balón ningún jugador, supondrá la pérdida del punto. También se pierde el punto si la pelota toca fuera del espacio de juego, o no supera la red.
Después de pasar el balón o de enviarlo al otro campo, el jugador ha de realizar un gesto físico tal como un salto, un giro, una voltereta, sentarse, tumbarse, o cualquier otro que el técnico indique. No realizar el gesto supone la pérdida del punto.
Balones, petos, conos para delimitar el espacio de
juego, una red.
Actividad de baja intensidad.
Media.
Juego recomendable a partir de 12 años.
Se puede jugar sin permitir ningún bote del balón.
Se juega a toques libres, pero se puede limitar a un máximo de tres por
jugador, o a un máximo de 3 por equipo. Es obligatorio que toque el balón todo
el equipo antes de enviarlo al otro campo. Sólo se puede enviar el balón al
otro campo con la cabeza, o con la pierna derecha o sólo con la pierna
izquierda.
La IMAGINACIÓN del técnico o de sus jugadores.
Todas las variantes pueden modificar tanto la
intensidad del juego, como la dificultad y la edad recomendada. Cada técnico lo
adaptará según crea conveniente.