Regionalización

1.- La Regionalización Vs Globalización. Conceptos y características. 

La Regionalización

La regionalización involucra la división de un territorio en áreas menores con características comunes, permitiendo la percepción de los recursos disponibles para su manejo adecuado; su importancia en cuanto al medio ambiental estriba en que se consideran análisis basados en ecosistemas, cuyo objetivo principal es incluir toda la heterogeneidad ecológica que prevalece dentro de un determinado espacio geográfico, esto con la finalidad de proteger hábitats y áreas con funciones ecológicas vitales para la biodiversidad.

La Globalización.

            La globalización es el proceso por el que la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la "sociedad en red". En este marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones. El término fue utilizado por primera vez, por Theodore Levitt en "The Globalization of Markets" para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de la década de los 60.
 

            Los fundamentos de la globalización señalan que la estructura mundial y sus interrelaciones son elementos claves para comprender los cambios que ocurren a nivel social, político, de división de la producción y de particulares condiciones nacionales y regionales; la premisa fundamental de la globalización es que existe un mayor grado de integración dentro y entre las sociedades, el cual juega un papel de primer orden en los cambios económicos y sociales que están teniendo lugar a nivel mundial.
 

La Regionalización Vs. La Globalización.

 

En los años 90, a diferencia de los 80, se aprecia una revitalización de las acciones en favor de la integración en los marcos de un nuevo entorno regional, hemisférico y mundial.

 

La concordancia en torno a los ejes de integración, podrían estar caracterizando el futuro de la regionalización en el área de América Latina y el Caribe en la economía mundial, sirviendo como potenciador a bloques  mundiales en detrimento de otros.

 

La integración latinoamericana puede ser considerada entre dos tendencias,  globalización y regionalización; y solamente esta integración puede ser posible si existen formas de inserción de las economías nacionales en la economía regional y mundial a través de estrategias de desarrollo.

 

Se trata de las dos tendencias que más definen los cambios que están teniendo lugar en la economía mundial, pero que aparentemente resultan contradictorias entre sí, por lo que se puede inducir la posibilidad de que una suplante a la otra de acuerdo a la fuerza o el éxito que pueda tener cada una de ellas en un futuro. Cuando se habla de globalización se hace referencia a un proceso de carácter objetivo, que ha tenido lugar sobre todas las cosas como resultado del enorme desarrollo de las fuerzas productivas expresado en el establecimiento de un nuevo paradigma tecnológico que ha provocado un auge sin precedentes en el avance de las comunicaciones en su sentido más amplio, lo que a su vez se combina con la eterna vocación del capital de trascender las fronteras nacionales en busca de las mayores posibilidades de valorización. Es por ello que en lo fundamental se expresa en el orden financiero aunque sin desmerecer el resto de los sectores de la economía mundial. Se plantea con razón que lo que realmente distingue la actual etapa globalizadora es la enorme actividad existente en el terreno financiero, lo que puede constatarse, por ejemplo, en el hecho de que en los últimos años sólo los flujos de inversión directa han crecido tres veces más que el comercio y cuatro veces más que la producción mundiales.

 

El creciente papel que ha adquirido la integración económica en los últimos años puede interpretarse como una de las vías mediante la cual se trata de dar respuesta al conjunto de retos que enfrenta el mundo moderno, entre ellos el propio reto de la globalización. Si bien este fenómeno no es novedoso, lo que resulta significativo es su generalización y los nuevos rasgos que ostenta, con lo que adopta la forma de Regionalización, conocido también como Nuevo Regionalismo.

 

Los elementos más significativos del llamado "nuevo orden mundial" son el acelerado cambio tecnológico; la redefinición de la División Internacional del Trabajo y del papel de los países periféricos en el nuevo patrón de acumulación; la multipolarización económica ante el deterioro relativo de la hegemonía económica de los Estados Unidos frente a Europa Occidental y Japón; la creciente interdependencia económica entre las naciones, manifiesta en el mayor crecimiento relativo del comercio mundial con respecto a la producción, en el creciente peso del financiamiento externo en la producción doméstica; los contradictorios procesos de apertura y desregulación, de globalización y regionalización; y la refuncionalización del estado. Todos estos costos y beneficios diferenciados para los países en dependencia de sus posibilidades de trasladar los costos de este proceso hacia el exterior y potenciar los beneficios intrafrontera.

 

La globalización sintetiza ciertos cambios, entendida como la creciente interpenetración de las economías nacionales, un despliegue de la vocación universal del capital a nuevos niveles y una presencia acrecentada del resto del mundo a los procesos nacionales de producción de valores de uso y valorización en condiciones de una internacionalización inédita de todos los ciclos del capital.

 

Sin embargo, la globalización no implica nivelación hacia arriba de las condiciones de funcionamiento del capitalismo a escala global; supone una intensa localización de la actividad productiva y procesos de producción fragmentados espacialmente; y formas desiguales de interdependencia entre sectores, regiones y naciones. Esta descomposición y esparcimiento del proceso de producción en diferentes áreas geográficas, el capital transnacional, actuando como agente dinamizador de este proceso, aprovecha costos y ventajas comparativas diferenciadas, ignorando las fronteras políticas.

 

Este proceso presenta dos caras: por un lado la vocación universal del capital trasciende como nunca antes las fronteras nacionales, pero por otro la colocación del capital tiene lugar con un riguroso criterio selectivo que implica la exclusión de territorios y sectores poblacionales en esta dinámica.

 

El impacto negativo del nuevo entorno internacional en la región de América Latina y el Caribe no se debe sólo a la globalización, sino a la adopción de estrategias de crecimiento que le son funcionales. Dicho más claramente, las políticas de liberalización y desregulación potencian los negativos efectos de este proceso y deterioran la capacidad de negociación en la región, aunque cada  país tiene derecho a ofrecer un esquema de preferencias arancelarias generalizado, no recíproco y no discriminatorio, con el objetivo de aumentar las ganancias por exportaciones en los países menos desarrollados, promover su industrialización y acelerar sus tasas de crecimiento.

 

La política de estrategias de industrialización sustitutiva de importaciones, para los  países de América Latina y el Caribe contaban con el poder negociador que les confería su espacio regional protegido, el cual reservaba un lugar preferencial para lo regional donde la competitividad se sustentaba en los niveles de protección de ese entorno. Por cuanto, en un ambiente de apertura para América Latina y el Caribe la globalización recela la incapacidad de ser competitivos si no hay homologamiento tecnológico, próximo a la frontera internacional de productividad.

 

            En tanto la globalización no está liderada desde una sola potencia mundial, sino que es un proceso centrado en sus actores más eficientes, surgen polos de la globalización, los cuales tienden a una regionalización, o reproducción a una escala espacial limitada de ese proceso.

 

Los procesos de regionalización en la economía mundial expresan la tensión entre la apertura impulsada por la globalización y la defensa de espacios económicos  o quebrantamiento de la superioridad económica,  sustitutiva de la anterior indiscutida hegemonía norteamericana.

 

La regionalización indica la no existencia de un claro esquema de dominación global y la imposibilidad de identificar una jerarquía entre las potencias mundiales, como resultado se hacen visibles polos hegemónicos, o algo que podría llamarse la regionalización de la globalización; esto se evidencia al formase bloques económicos.

  

La regionalización puede estar impulsada por una voluntad política dirigida por los Estados, que acuerdan reglas comunes para los espacios nacionales que se compenetren. Como fenómeno económico, natural o de facto está impulsada por el capital transnacional que establece relaciones de asociación por encima de las fronteras nacionales, con o sin acuerdos formales entre los Estados, en este caso dicho proceso está conducido por el mismo agente que dirige la globalización, la Empresa Transnacional (ETN), como sucede en la zona de Asia- Pacífico, o entre México y los Estados Unidos.

 

La regionalización, puede ser considerada como un significativo comercio a través de la frontera, donde se producen flujos de inversión debidos a la proximidad geográfica y/o cultural pueden conducir a grandes integraciones regionales en ausencia de instituciones regionales de jure. Pero sin embargo en la actualidad, la globalización y la percepción de la creciente necesidad de profundizar la política internacional de integración sugiere que la regionalización de facto estará crecientemente acompañada por acuerdos regionales de jure.

 

La regionalización de la cual emergen los bloques de la economía mundial es una tendencia contrapuesta a la globalización en tanto tiende a fragmentar el mercado mundial más que a abrirlo, entre otras cosas porque el acceso a ellos queda regulado por estrictas reglas de origen. Sin embargo, supone una ampliación de las fronteras nacionales y la formación de espacios económicos mayores, en el interior de los cuales se produce una reducción y hasta eliminación de las barreras al flujo de mercancías, capitales y personas; aunque por definición sean asociaciones de carácter preferencial y por tanto discriminatorios hacia quienes no participan.

 

Sin cuestionar la validez de la dialéctica antes señalada, en la relación globalización vs. regionalización resulta nítida la tendencia a la regionalización.

 

Desde el punto de vista económico una región en general se define por: la proximidad geográfica; por la interdependencia existente o potencial, medida por los flujos internos de comercio, de inversión y migratorios; por la existencia de cierto nivel de convergencia macroeconómica; y por el potencial existente para la formación de economías de escala, para lo cual son criterios definitorios la población y el ingreso percápita. Las regiones pueden abarcar un conjunto de países que establecen de jure o de facto, formas más o menos elaboradas de interdependencia; pero también puede ocurrir como resultado de la segmentación de subregiones nacionales de países cercanos geográficamente, hacia donde convergen flujos de comercio e inversión en el entorno de una estructura productiva, financiera, comercial y de prestación común de servicios.

 

             Las regiones de la economía mundial establecen con sus áreas periféricas de influencia vínculos diferenciados por:

 

- La forma de articular las relaciones entre los países involucrados en tratados o acuerdos institucionalmente reconocidos, y las formas de asociarse las fracciones del capital de los centros con el de sus periferias.

 

- El proceso de vinculación tecnológica en lo referido a la intensidad en el uso de tecnologías y en la colocación de inversión extranjera directa (IED) nueva.

 

Esta es una de las causas por las cuales se explica el desarrollo diferenciado de la zona del Asia Pacífico con relación a América Latina. El proceso de regionalización estructurado en torno a Japón se caracteriza según describe Dae Won Choi por el desplazamiento de industrias desde ese país, -que encabeza el avance técnico industrial en la zona asiática-, hacia los llamados "tigres", desde éstos hacia una segunda periferia formada por Tailandia, Malasia, Indonesia y Filipinas y de ellos, de una manera todavía no generalizada y asistémica, hacia Sri Lanka, China y Vietnam. De acuerdo con ese modelo Japón comienza siendo exportador de determinados productos, que al finalizar este ciclo importa, mientras avanza en la producción de nuevos bienes con mayor contenido tecnológico. Como resultado, los "tigres" son más competitivos en la industria electrónica que Japón, China lo es en receptores de radio y Malasia y Tailandia en ventiladores, por esto que uno de los efectos más apreciables de esta estrategia es el superávit comercial logrado por estos países de reciente industrialización en Asia, que les ha permitido convertirse en exportadores de capitales.

 

Para América Latina y el Caribe son identificadas como áreas de influencia de los Estados Unidos, pero la intensidad de esa hegemonía no se comporta de manera homogénea en la región, la cual es menos perceptible en el Cono Sur; por tal razón siendo el proyecto hemisférico de objeto de interés para toda la región no tiene igual significación y prioridad para todos los países, este es de mayor alcance en una perspectiva geográfica y el de mayor impacto en la región por la dependencia de la mayor parte de los países de los flujos comerciales y financieros provenientes de los Estados Unidos, pero  no el único.

 

            De este modo, entendemos por Integración Económica un proceso de creciente intervinculación de las economías nacionales, que tiene lugar a partir de la reducción o eliminación de los obstáculos que impiden el desarrollo de los vínculos mutuos, con el propósito de obtener beneficios conjuntos en función de los intereses de los agentes económicos dominantes, refleja las particularidades de la base económica de los miembros y posee características multifacéticos, sobre todo en los estadíos superiores, con implicaciones políticas y sociales.

 

            Tipos de Integración:

  

            Tipo I:

            Señala aquellos esquemas de integración que en su desarrollo contribuyen a la formación del sistema internacional; Entran en el concierto internacional como competidores o contrapeso de los grandes poderes, como casos ilustrativos señala la Comunidad Económica europea y el ex Consejo de Ayuda Mutua Económica, tiene carácter ofensivo y su elemento definitorio es que en este caso la integración es un componente básico de su consolidación como centro de la economía mundial.

 

            Tipo II:

            Incluye a las agrupaciones cuyos objetivos son promover la creación de mercados ampliados, estrategias conjuntas de desarrollo y alcanzar una mejor representación de los intereses de los asociados frente a los centros de poder capitalista, fortaleciendo su capacidad de negociación. Los esquemas de integración latinoamericanos como la ALALC-ALADI, el MCCA, el GRAN, CARICOM y MERCOSUR, caerían en esta división; también podrían considerarse en ella organizaciones regionales, como el SELA, que apoyan y acompañan los procesos de integración; defendiendo el status político y económico de los asociados, tiene un carácter defensivo y su impacto en el sistema de relaciones internacionales es de bajo perfil, aún cuando uno de los propósitos programáticos de su emergencia haya sido abrir a los países periféricos un espacio en el concierto mundial .

 

            Tipo III:

            No responde a la concepción más tradicional de integración y refleja procesos que son etiquetados como de nuevo regionalismo, enfatizan más en las conexiones globales y en la existencia de una integración de facto, relaciones económicas, efectivas, reales. Este tipo de regionalización, vista como integración, no pone acento en la institucionalización de las relaciones, ni en la creación de cuerpos judiciales y formales de entidad regional. Se trata de un regionalismo sin obligaciones estrictas,  evita compromisos y metas que impliquen obligaciones institucionalizadas. El caso paradigmático de este tipo de regionalización es el que tiene lugar en el este de Asia (ASEAN-NICs-Japón).

 

Mientras los Tipos I y II están impulsados en su origen por el Estado a través de criterios normativos, el Tipo III lo está por el capital a través de las inversiones, como pilar de integraciones profundas.

 

            El Regionalismo Abierto es definido como un proceso de creciente interdependencia impulsado por la convergencia e interacción, tanto de la apertura comercial, incluyendo la desregulación y otras políticas no discriminatorias, como de políticas explícitas de integración, es decir, de carácter preferencial, concepto característico de la CEPAL en Latinoamérica; pero en la actualidad, la CEPAL sacó toda su teoría del Regionalismo Abierto, a todas luces diseñada para dar cabida en lo fundamental a la propuesta hemisférica.

 

            Los fenómenos de globalización y regionalización pueden resultar en cierto sentido contradictorios, los elementos de complementariedad son más significativos desde el punto de vista cualitativo, mientras que se aprecia la existencia de factores que tienden a minimizar un tanto estos elementos paradójicos que pueden encontrarse entre los mismos. Sin embargo, resulta importante resaltar que la integración económica no puede verse en ningún caso como un remedio mágico para el desarrollo regional, considerando la nocividad de muchas de las tendencias prevalecientes, así como sus diferentes resultados de acuerdo al nivel de desarrollo de sus miembros. Otro problema importante que se presenta es el relacionado con la posible afectación de la soberanía nacional y la autonomía individual en la toma de decisiones, sobre todo en los estadíos superiores de la integración que conllevan a un mayor grado de coordinación de las políticas económicas.

            La integración económica y la regionalización son tendencias que apuntan a mantenerse y desarrollarse en el tiempo y que en cualquier caso puede interpretarse esta última como una vía para mejorar la inserción de los países miembros en la compleja economía mundial de nuestros días, aunque deben tenerse muy en cuenta sus ventajas y limitaciones, y las particularidades propias de cada uno de los países participantes.

 

 

2.- Acción de la Planificación en la Regionalización

PLANIFICACIÓN REGIONAL.

Existen diversos tipos de planeación y/o planificación, sin embargo para efectos del presente estudio, se mencionará únicamente lo relacionado con el nivel regional. Planeación regional para autores como Blake se define como “el proceso de incorporación de las variables regionales en cualquier tipo de plan”.

La mayor parte de los planes regionales pretenden dos objetivos fundamentales i) desarrollo equilibrado entre las regiones y ii) la promoción del ritmo creciente de cambio económico y social traducido en un crecimiento secular de la producción y el ingreso por habitante.

La planeación regional comprende dos visiones que teóricamente debieran complementarse pero empíricamente sucede lo contrario. Estos dos ámbitos son; i) planeación urbana y ii) planeación rural. “

Ahora bien, se considera importante mencionar la diferencia que tiene el hablar de una planeación y /o planificación regional.

Para ello se cita a Horacio Landa, quien menciona que planeamiento o planeación regional es:

“la determinación de las directrices de la organización urbanística y el ordenamiento de las actividades humanas en el territorio de una región determinada, atendiendo a las necesidades sociales y económicas, posibilidades y recursos de dicho territorio. Se expresa en forma de políticas regionales legalmente fundamentadas, en proyección a largo plazo, e incluye los distintos aspectos de la producción; deberá corresponder a las políticas nacionales y servirá como marco de referencia para la planeación urbana.”

Otra definición de planeación regional según Horacio Landa se refiere a

“las actividades que enfatiza la distribución espacial de las actividades económicos y sociales, con el propósito de un desarrollo armónico del territorio nacional.”

Para la Administración Pública Municipal Planeación Regional se define como el proceso de incorporación de las variables regionales en cualquier tipo de plan, la mayor parte de los planes regionales pretenden dos objetivos fundamentales: el desarrollo equilibrado de las regiones y la promoción del ritmo creciente de cambio económico y social traducido en un crecimiento secular de la producción y el ingreso por habitante. La Planeación regional comprende dos visiones que teóricamente debieran complementarse pero empíricamente sucede lo contrario. Estos dos ámbitos son: La Planeación Urbana y la Planeación rural.

Planeación del Desarrollo Regional.

Es un proceso democrático que, sumando los esfuerzos de los municipios tiene como finalidad fomentar la prosperidad y el desarrollo de las diferentes regiones del estado de manera equilibrada, equitativa y participativa.

De lo anterior podemos definir a la planeación regional como la ordenación u organización de determinadas actividades y o directrices del desarrollo de una región (s) previamente definida (s).

Esta planeación se da mediante la incorporación de una serie de variables regionales en cualquier tipo de plan, dentro de un marco normativo.

La P.R busca el desarrollo y crecimiento equilibrado de las regiones mediante la atención a sus necesidades espaciales, sociales, y económicas.

El desarrollo armónico que busca este tipo de planeación puede ser a nivel nacional o estatal. Este último sería mediante la suma de esfuerzos de los municipios de manera equilibrada, equitativa y de participación.

Planificación regional

En cuanto a planificación regional autores como Blake nos presenta que este tipo de planificación tiene, por lo menos, dos diferentes significados, Conforme a Kuklinski, hay dos enfoques de planificación regional. El primero es la continuación de las tradiciones de la planificación física, y está muy estrechamente vinculado con el desarrollo del urbanismo.

Este criterio considera que el aprovechamiento del terreno es el problema más importante de la planificación regional. El segundo criterio –que en 1982 era reciente era el resultado del reconocimiento cada vez mayor de la necesidad de considerar la dimensión regional del crecimiento económico de un país. Y ese era el enfoque económico de la planificación regional.

Este mismo autor menciona que la planificación regional parecía estar más vinculada con la regionalización del desarrollo nacional que con la el desarrollo de la región simple.

Esto implicaba para el una demanda derivada para un cuerpo de la teoría regional conectada con el sistema de regiones antes que con la región. Ello, conllevaría a sopesar la desventaja de ser política y administrativamente mucho más complicada que la planificación nacional ante la ventaja de hallarse más próxima a la realidad.

En tanto a planificación regional se considera, según Horacio Landa como “el establecimiento de planes sectoriales y detallados de los aspectos físico, económico y social de una región determinada, entendidos como un proceso continuo en función de la intersección sectorial de dichos aspectos”.

Esta definición resulta importante e interesante porque habla de planes sectoriales que mencionen tres aspectos: el físico, el económico y el social. Ahora bien, este hecho se entiende como un proceso, lo cual implicaría que es una forma de trabajar que resulta perfectible. También sería importante destacar que habla de la intersección de los aspectos, esto llevaría a considerar el espacio como un todo. Es importante considerar que la planeación regional o planificación regional parten (o deben partir) de una regionalización establecida.

Para Andrés. E. Miguel “la planificación regional es aquella actividad orientada a proyectar un futuro deseado y la manera efectiva de realizarlo y uno de cuyos resultado es el “plan regional”. La planificación regional contempla varias etapas, las cuales son la planeación, negociación, ejecución, control y evaluación de los planes. La planificación regional puede ser centralizada o descentralizada; participativa, imperativa o indicativa; estratégica, integral o sectorial; municipal, regional o nacional prospectiva o coyuntural; en un contexto de equilibrio contingente (desórdenes).

La planificación para este autor es la que determina el tipo de planeación que puede realizarse, pues de manera concreta la planeación es el conjunto de actividades orientadas a realizar un “plan”.

Por otro lado tenemos que la planificación regional según glosario de términos nos señala que “es el establecimiento de planes sectoriales concretos y detallados de los aspectos: físico, económico y social de una región determinada, entendidos como un proceso continuo en función de la interacción sectorial de dichos aspectos”.

De acuerdo a lo anterior podemos definir que la planificación regional se refiere a un proceso integral de proyección de actividades de una región (s) determinada (s).

Este tipo de planificación considera las etapas de planeación, negociación, ejecución, control y evaluación de los planes. Los planes que se establecen en la planificación regional son planes sectoriales, los cuales requieren ser concretos y detallados en los aspectos físico, social y económico y estos a su vez formen parte de un proceso continuo y de intersección.

 

 

3.- Regionalización y globalización el impacto para América Latina y Venezuela

La integración latinoamericana entre dos tendencias: globalización y regionalización.

La globalización y la regionalización parecen oponerse porque la primera se manifiesta como un proceso impulsado por fuerzas microeconómicas transnacionales, y la otra es, con frecuencia, un fenómeno político. Sin embargo la regionalización puede ser una respuesta política a la globalización y, al mismo tiempo, ayudar a acentuar las fuerzas microeconómicas que la impulsan, aumentando considerablemente el mercado interno y estimulando la competencia dentro de la región.

La integración,- como una forma de inserción de las economías nacionales en la economía regional y mundial-, es funcional a la estrategia de desarrollo. Sin embargo, la globalización no significa una "nivelación hacia arriba" de las condiciones de funcionamiento del capitalismo a escala global; supone una intensa localización de la actividad productiva y procesos de producción fragmentados espacialmente; y formas desiguales de interdependencia entre sectores, regiones y naciones.

El impacto negativo del nuevo entorno internacional en la región de América Latina y el Caribe no se debe sólo a la globalización, sino a la adopción de estrategias de crecimiento que le son funcionales. Dicho más claramente, las políticas de liberalización y desregulación potencian los negativos efectos de este proceso y deterioran la capacidad de negociación de la región frente a sus interlocutores externos.

Más allá de las discusiones sobre los resultados de la estrategia de industrialización sustitutiva de importaciones, en ella los países de América Latina y el Caribe contaban con el poder negociador que les confería el espacio regional protegido, el cual reservaba un lugar preferencial para lo regional donde la "competitividad" se sustentaba en los niveles de protección de ese entorno espacial.

En tanto la globalización no está liderada desde una sola potencia mundial, sino que es un "proceso centrado en sus actores más eficientes", surgen polos de la globalización, los cuales tienden a una regionalización, o reproducción a una escala espacial limitada de ese proceso.

Los procesos de regionalización a nivel de la economía mundial expresan la tensión entre la apertura impulsada por la globalización y la defensa de espacios económicos resultantes de la multipolaridad, o fragmentación de la hegemonía económica sustitutiva de la anterior indiscutida hegemonía norteamericana. A nivel regional expresa la tensión entre los espacios nacionales y regionales.

La regionalización denota la no existencia de un claro esquema de dominación global y la imposibilidad de identificar una jerarquía entre las potencias mundiales, como resultado se hacen visibles polos hegemónicos, o algo que podría llamarse la "regionalización de la globalización". La evidencia más relevante de regionalización a nivel global es la formación de bloques económicos.

La regionalización puede estar impulsada por la voluntad política en cuyo caso es dirigida por los Estados, que acuerdan reglas comunes para los espacios nacionales que se integran, es un proceso de jure. Como fenómeno económico, "natural" o de facto está impulsada por el capital transnacional que establece relaciones de asociación por encima de las fronteras nacionales, con o sin acuerdos formales entre los Estados, en este caso dicho proceso está conducido por el mismo agente que dirige la globalización, la Empresa Transnacional (ETN), como sucede en la zona de Asia- Pacífico, o entre México y los Estados Unidos.

La regionalización de la cual emergen los bloques de la economía mundial es una tendencia contrapuesta a la globalización en tanto tiende a fragmentar el mercado mundial más que a abrirlo, entre otras cosas porque el acceso a ellos queda regulado por estrictas reglas de origen. Sin embargo, también es un escalón en ese proceso pues supone una ampliación de las fronteras nacionales y la formación de espacios económicos mayores, en el interior de los cuales se produce una reducción y hasta eliminación de las barreras al flujo de mercancías, capitales y personas; aunque por definición sean asociaciones de carácter preferencial y por tanto discriminatorios hacia quienes no participan.

Sin cuestionar la validez de la dialéctica antes señalada, en la relación globalización vs regionalización resulta nítida la tendencia a la regionalización.

La emergencia de regiones es un fenómeno que atañe tanto a los países del centro como a los de la periferia, sin embargo es preciso anotar el diferente papel y posibilidades de desarrollo relativamente independientes (viabilidad) de aquellos espacios considerados como regiones de la economía mundial, en relación con los considerados simplemente una región.

Desde el punto de vista económico una región en general se define por: la proximidad geográfica; por la interdependencia existente o potencial, medida por los flujos internos de comercio, de inversión y migratorios; por la existencia de cierto nivel de convergencia macroeconómica; y por el potencial existente para la formación de economías de escala, para lo cual son criterios definitorios la población y el ingreso per cápita.

Las regiones pueden abarcar un conjunto de países que establecen de jure o de facto, formas más o menos elaboradas de interdependencia; pero también puede ocurrir como resultado de la segmentación de subregiones nacionales de países cercanos geográficamente, hacia donde convergen flujos de comercio e inversión en el entorno de una estructura productiva, financiera, comercial y de prestación común de servicios.

La condición de región de la economía mundial supone además de las condiciones generales tener un peso relativo dentro del sistema mundial, capacidad mínima de defensa del espacio articulado, -que depende en gran medida de la capacidad real de acumulación-, una división internacional del trabajo estructurada dentro de la región, que imprime una dinámica propia a esos espacios en los que se generan relaciones de hegemonía.

 

En América Latina el proceso de Regionalización tuvo un importante desarrollo debido a problemas tales como:

- En estos países existía una doble economía, caracterizada por la existencia de sectores, con una estructura especial diferente.

- La característica social básica de estos países en desarrollo, era la pobreza de las masas, unida a un alto desempleo y subempleo en los habitantes.

- La infraestructura mínima (carreteras, puertos aéreos, marítimos, electricidad, servicios públicos, entre otros)  era inadecuadamente localizada.

- Existía una fuerte corriente migratoria hacia las principales zonas urbanas.

El enfoque regional del desarrollo nacional, permitía ocuparse de regiones diferenciadas y de sus problemas particulares sin perder la perspectiva nacional, y por lo tanto, aplicar las medidas más eficaces para continuar el desarrollo de cada una de ellas.

A partir de estas y otras inquietudes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) propone a mediados de 1997, una segunda generación de reformas estructurales en América Latina, revalorizando el papel del Estado en la economía, en la perspectiva de una buena gestión de gobierno. Según el FMI, los gobiernos deben asegurar la igualdad económica, mejorar la calidad del gasto público y supervisar la responsabilidad del sector privado en materia tributaria y crediticia.

Actualmente se postula la planificación pública como un nuevo proceso relacionado con las funciones emergentes del Estado democrático. Allí es donde se inserta el papel anticipador, de diseño y catalizador del Estado para orientar y dinamizar lo regional para lograr  el desarrollo nacional. En la medida que se derivan funciones operativas del Estado, se acentúan nuevas funciones integradoras, prospectivas y coordinadoras, que dan lugar a un Estado con capacidad de planteamiento estratégico e intervención en áreas críticas del desarrollo local.

Los nuevos desafíos del desarrollo sostenible y de la globalización apuntan a revalorizar el papel del Estado, ya que éste, debe mediar la intervención de los sectores  productivos para equilibrar las estructuras de funcionamiento del mercado. Debe planificar el desarrollo de las ciudades, la sustentabilidad ambiental, disminuir la brecha tecnológica con respecto a los países desarrollados, igualmente debe concertar aspectos de orden social, como la seguridad, la tolerancia y la participación democrática. Los países latinoamericanos  requieren del diseño de políticas y estrategias por medio de la planificación estratégica prospectiva; una planificación descentralizada, regional y comunal en el contexto de la globalización; una planificación indicativa-orientadora, participativa-interactiva, que no cometa los errores de la planificación tradicional, de considerar al Estado como autosuficiente, con prescindencia de la sociedad civil y con un sector empresarial débil.  Es decir, una planificación dirigida al desarrollo regional integrado.

La Regionalización en Venezuela

Acerca de la Regionalización se deben tomar en cuenta tres aspectos muy importantes, la necesidad de descentralizar el poder, realizar una comparación acerca de la teoría y la práctica de la misma y de lo que debe hacerse de aquí en adelante.

Es necesario que se cumpla un exitoso proceso de descentralización, y de esta manera hacer eficiente la acción del estado como agente del crecimiento económico sostenido y con progresivo mejoramiento de la situación social de la mayoría, para lograr eficiencia técnica y justicia distributiva en la prestación de servicios educativos, de salud y de seguridad para las personas, así como en la difusión social de la cultura y para impulsar una amplia distribución geográfica de todas las actividades que concurren a la determinación del desarrollo integral, en condiciones de equidad social creciente entre otras.

No es preciso decir, que con la descentralización se puede lograr todos los aspectos antes mencionados, ya que debido a su naturaleza los problemas esenciales que sufre Venezuela son del país en su totalidad y no como una suma de sus partes. La presencia de dichos problemas establece una transformación a escala de la sociedad, y el de la descentralización no puede ser clave para que ello se produzca.

No obstante, este proceso con una acertada concepción y una correcta realización sería un aspecto importante del cambio institucional requerido. Hay aspectos que debemos tomar en cuenta para que esto ocurra, definir una política sólida y de largo plazo hacia donde queremos dirigir este proceso de desarrollo, Áreas de la reforma a efectuar y contenidos de ésta, Objetivos, Líneas de Acción; además debemos definir un programa en donde marquemos las metas a las que queremos llegar y su distribución en el tiempo, la preparación necesaria, las acciones del gobierno central y de los gobiernos estadales y municipales, los cuales deben constituir un conjunto aceptablemente armónico, y en donde se definan las acciones que deben cumplir las organizaciones y las instituciones de la sociedad civil; se debe establecer una normativa jurídica en donde se introduzcan reformas indispensables en la constitución vigente, aprobar leyes nacionales especiales y reforma de leyes existentes, aprobar reformas en las constituciones estadales especiales y reforma de leyes estadales existentes.

América Latina ante las urgentes tareas de la globalización

Con la evolución de varios países de América Latina, ha hecho correr mucha tinta en relación con la percepción de crecientes amenazas para la estabilidad económica regional. En buena medida, gran parte de la tensión social que se ha despertado es consecuencia del surgimiento de un nuevo paradigma global positivo, que genera desafíos y tensiones sobre una región que avanza hacia la participación en una economía globalizada.

El cambio trae consigo la oportunidad de dar un salto cuántico en los resultados económicos de la región, siempre y cuando esas sociedades demuestren ser capaces de avanzar sostenidamente en las reformas modernizadoras, tanto las de índole económica como las de tipo social.

Se trata de un paradigma promisorio. Pero el ritmo varía en la medida en que cada país emprende cambios, con frecuencia difíciles, creando rezagos que echan sombras sobre los progresos de la región. Estos cambios son esenciales para que, en la primera década del Siglo 21, los pueblos de la región puedan comenzar a cosechar los beneficios de las oportunidades que ofrece la globalización, y logren enfrentar los riesgos y desafíos que la acompañan.

Primero, los hechos. Tras la "década perdida" de los años 80, los años 90 marcaron una mejoría notoria para América Latina, quizá mucho más sustancial que la de los años 70.

El crecimiento del PIB aumentó al 4 por ciento en 1997, antes de que estallase la crisis del Asia y de los mercados emergentes. Y se está recuperando rápidamente otra vez. Si observamos las tasas de crecimiento de los países, 17 de ellos pudieron incrementar la tasa de crecimiento anual media en los años 90 (el ingreso per cápita promedio de la región creció al 1.5 por ciento anual en los 90), en comparación con la tasa media de los 80; al mismo tiempo, 24 países registraron una reducción de la variabilidad de sus resultados de crecimiento, y 13 países lograron simultáneamente aumentar el crecimiento y conferirle mayor estabilidad. La inflación ha sido contenida, ubicándose en niveles de un dígito, tras décadas de inflación de dos dígitos. Y el firme crecimiento de la exportación y la reanudación de la afluencia de capitales privados netos significan que, en general, la balanza de pagos es hoy más sólida vista como región.

Algunos Impactos de la globalización en América Latina

Los beneficios y problemas de la globalización en los mercados y economías regionales se vinculan a las riquezas naturales y extraordinarios recursos con que cuenta América Latina. La leyenda de “El Dorado” forma aun parte de la realidad de Latinoamericana cuando se observa la riqueza y la variedad de sus recursos.

Latinoamérica ha tenido una larga historia caracterizada por una estratificación social rígida que conduce a serias desigualdades económico sociales, conflictos de poder y a un sistema de organización democrática frágil. En años recientes, sin embargo, siguiendo períodos de estagnación económica de los años 1980 conocidos como los años de “la década perdida,” los países de América Latina se han esforzado en establecer mecanismos y cambios estructurales drásticos. Estos cambios incluyen ajustes en los programas de seguridad social, comercialización, impuestos, finanzas, y un programa de privatización masivo.

 

 

4. Regionalización, Historia del Proceso de Regionalización, Ventajas del Proceso de Regionalización.

Planificación se entiende como el proceso mediante el cual se preparan y se llevan a cabo una serie de acciones encaminadas a conseguir un fin. Para poder planificar, en cualquier ámbito en donde se pretenda hacerlos, es necesario fijar como punto de partida una serie de estrategias que permitirán diseñar planes de acción que conllevarán a su vez al logro del fin propuesto; algunas de esas estrategias, es precisamente la regionalización.

¿Qué entendemos por Región?

Habiendo dejado en claro que la regionalización es la estrategia y la política con que se va a llevar a cabo la descentralización, es necesario precisar el término región.

La palabra región evoca un área geográfica determinada, periférica o lejana al centro nacional y delimitado en sí misma.

Los criterios que permiten diferenciar una región de otra son variables y su elección depende del poder que lleva a cabo la tarea de regionalizar. Estos criterios pueden ser de carácter geopolíticos, morfogeográficos, étnicos, económicos, o bien, una combinación de ellos.

En resumen, en la definición de región, domina la idea de conjunto que reúne ciertas condiciones socio cultural y económico, ubicado sobre un territorio, que se estructura como sistema.

El proceso de regionalización se desarrolla debido a la necesidad de realzar ypotenciar el rol económico de los espaciosgeográficos, como estrategia dedesarrollo e incorporación de esos espacios al mercado mundial, considerando a la regionalización como un camino para descentralizar el Estado.

Todo el país subdividido en regiones es sujeto de la política de regionalización. La regionalización es la estrategia y la política con que se lleva a cabo la descentralización, lo que comprende la transferencia efectiva del poder, competencias y recursos del gobierno central hacia las regiones. Representa la democratización política, la desconcentración administrativa y la descentralización económica del Estado.

La implementación de la regionalización como estrategia para planificar es lo que da lugar a la llamada planificación regional cuyo objetivo básico es el de alcanzar el equilibrio en los ingresos interregionales, acompañado de una política nacional de redistribución del ingreso entre personas y de la democratización de las relaciones interhumanas.

 

La Regionalización hoy día

Hasta el presente podemos identificar dos paradigmas de regionalización:

El paradigma original de la planificación, funcional al estado centralizado y limitado a la Planificación Regional de espacios escogidos dentro de un país.

El moderno y actual, funcional al NOEM y la tecnología electrónica e informatizada.

El paradigma original surgió como una respuesta de las empresas para desarrollar ciertas áreas geográficas densamente pobladas que presentaban ciertas ventajas, producto de su ubicación, puertos naturales estratégicos para la economía, áreas de alta productividad económica, de necesidades apremiantes por pauperismo progresivo.

El paradigma moderno, actual, presupone un completo cambio de actitud frente a la gestión, administración y en la política frente a las empresas, incluyendo por lo tanto cambios en las esferas cultural, social y política.

El nuevo paradigma apunta a conceder cierto nivel de autonomía en la gestión o en la administración, dependiendo, en su naturaleza, de las concepciones que se tengan tanto como de la capacidad y voluntad política imperante en el país que esta aplicando políticas regionalizantes.

Historia Del Proceso De Regionalización

A partir de 1850 preocupación por la gestión de los recursos del territorio dio lugar a que en España comenzaran a aparecer diversos trabajos que abordaban esta problemática. En especial, en el seno de la Junta General de Estadística, antecedente de lo que hoy es el Instituto Geográfico y Estadístico se elaboraron las primeras formulaciones serias de regionalización peninsular con una explícita orientación hacia el reconocimiento de los recursos naturales. En este marco surge, además, un nuevo enfoque en los criterios para definir las unidades territoriales. La vieja tradición en la descripción de territorios, que tomaba como unidad la cuenca hidrográfica, dejó paso a un nuevo enfoque en el que las unidades territoriales venían caracterizadas por la altimetría (orografía), el clima y la vegetación, desarrollando de ésta manera diferentes aspectos de tipo protoecológico presentes en los trabajos que a principios del siglo XIX había desarrollado Alexander von Humboldt.

Elementos Externos que Influyen en la Inserción Económica de las Naciones:

La competitividad se manifiesta de una manera más intensa entre las empresas de un mismo sector industrial que entre los países. No obstante, la competencia entre las naciones por tener acceso a todo tipo de recursos es creciente en el dinámico y complicado ámbito internacional. Por lo tanto, para mejorar nuestra situación competitiva debemos entender como cambia este contexto internacional para así adecuar nuestras políticas y estrategias al cambio en los factores competitivos externos. Analicemos algunos de los factores más importantes de ese contexto tales como: la globalización y la regionalización; la racionalización del flujo financiero internacional; la especialización de las economías; el acceso a tecnología; las mayores restricciones ambientales y la consolidación de la democracia.

Federalismo, Autonomía y Regionalización

La regionalización es un aspecto y una manifestación muy importante de la autonomía. Los estados deben transformarse y reorganizarse con el fin de garantizar la más amplia autonomía a los diferentes grupos que viven en el país. El camino del federalismo es largo y tiene que recorrer muchas estepas; la regionalización y la autonomía son factores clave para la organización y transformación de las colectividades territoriales. De ahí que el federalismo sólo pueda ser auténtico y revolucionario cuando sus estructuras políticas y sociales cambien totalmente. La "revolución federalista" abolirá la concepción estatista de la sociedad y habrá de dividir y distribuir el poder procediendo siempre de manera racional y humanitaria.

 La regionalización

La regionalización es un proceso encaminado a institucionalizar un pluralismo político de base territorial; supone la distribución, el reparto y la difusión del poder del Estado por el territorio nacional.


En la regionalización, la recuperación de las libertades perdidas es recobrar el protagonismo de su propia historia y una normalización de la vida política de los pueblos. Los procesos de regionalización y autonomía pueden contribuir a garantizar el derecho de los pueblos al reconocimiento de sus particularidades culturales e históricas. Pueden asegurar una mejor adecuación de la acción del Estado a las peculiaridades de los territorios o regiones.


La autonomía y la regionalización política, pueden contribuir al logro de una mayor eficacia y operatividad al trasladar la toma de decisiones hacia las regiones. Pero ambos procesos también pueden pervertirse y degenerar en una reproducción de los vicios del Estado central, creándose así un centralismo regional. Estos procesos no deben originar una duplicación de funciones ni convertirse en refugio de grupos oligárquicos.

 

Ventajas y Posibilidades de la Autonomía y la Regionalización


Ventajas:

Se adecua la acción del Estado a las necesidades locales, para que se recupere la idiosincrasia de cada territorio.

 Se rechaza la imposición de formas de organización política concretas de unas realidades a otras.   A cada comunidad le corresponde una estructura jurídica, política e institucional propia y singular.

Se desmasifica y aligera la función legislativa de los parlamentos nacionales, trasladando a las cámaras locales la tarea de crear leyes de ámbito local.

 

Posibilidades:

 La posibilidad de participación de ciudadanos depende en cierta forma de un grado de información y de su capacidad de comprensión de los problemas. Si se considera que es a nivel local donde hay participación plena y que más allá de ese ámbito el interés disminuye, el reconocimiento del mismo con funciones administrativas y de gobierno aparece como necesario para la práctica de una democracia real.

 

5.  Tratados de integración regional. (MERCOSUR, CAN.) 

Tratados de Integración Regional

Existen datados en América Latina una cantidad de tratados para la integración regional de nuestros países.  (Lista)

Las cotas de integración que los países americanos han alcanzado en proyectos como el MERCOSUR o la Comunidad Andina, son el resultado de un largo proceso integrador iniciado en la década de los sesenta, con la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). Sin embargo, no es hasta los años ochenta cuando se firma el Tratado de Montevideo (1980),  marco jurídico global constitutivo y regulador de la Asociación Latinoamericana de Integración(ALADI)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Universidad Yacambu
Maestría en Gerencia de las Finanzas y de los Negocios
PLanificación
Instructor: Prof. Leonor Dillon

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