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Las vivencias que uno experimenta cuando tiene la suerte de hacer una
ESCUADRA ESPECIAL, es algo fuera de lo común. Lo normal después del
vermut y la comida, viene el maquillaje, las primeras fotografías, las
bromas y ese espíritu que se crea de procurar dejar el pabellón de
nuestra FILÁ lo más alto posible.
Cuando llegas al punto de la "Arrancá", en el PARTIDOR, notas
algo grande dentro de tu ser, los primeros saludos "es un traje
precioso", "suerte, que no os llueva"... y por fin hombro
con hombro los escuadreros, todos preparados, la gente espectante, la
Banda de Música, ya suenan los primeros compases de la marcha mora TARIK
y el público, que no se hace esperar, estalla y empieza a aplaudir... es
el delirio.
Es una vivencia, es una experiencia inolvidable que perdurará para
siempre entre los mejores recuerdos de la vida. |
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¡
Que sincronización se logra a la hora de iniciar la ENTRADA MORA!.
La
gran ilusión de un festero es hacer de CABO en una ESCUADRA ESPECIAL,
aunque solo sea un tramo, pero estas tan a gusto que llegas a pensártelo,
pero cuando te ceden el SABLE, sales con el corazón henchido con gran
euforia y ahí es cuando se nota la conexión que tiene en Alcoy el
público espectador y el protagonista festero que es inenarrable. Los
aplausos, los piropos y las alabanzas. |

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