“Zona cero, pueblito de La Mancha[1]”.
Intervenir un sector de la plaza Sotomayor del modo en que esta planteado este trabajo responde a muchas causalidades de las cuales explicare algunas en los siguientes pliegues:
Uno de los elementos significantes en esta obra es la fecha,
el día posterior a la conmemoración de dos atentados cometidos en
diferentes años lugares y años (1973-2001). Estos hechos no tan solo
coinciden en la fecha, sino además que en las dos mañanas existieron dos
aeronaves atacando edificios estratégicos relacionados con el concepto
“capital”, algo así como una especie justicia divina o irónica y oscura
coincidencia. De ahí que el lugar específico a intervenir sea en frente
a un edificio representativo de las fuerzas armadas y otro de la cultura
nacional.
El mecanismo de intervención elegido y su materialidad hacen
relación al tema de la intervención pública ligada al muralismo
brigadista y graffitis en la época previa al golpe militar de 1973,
previa, por que comenzaron a desaparecer detrás de una capa de cal la
mañana del día posterior al golpe. Tanto el muralismo brigadista como el
graffiti propagandizan en forma subversiva, transgresora y efímera
mensajes críticos y políticos, chocando con la autoridad que resguarda
el orden, la homogeneidad, asepsia y seguridad, por ello su ejecución
debe ser rápida y simple, como el stencil. De ahí su falta de oficio.
Tomar en consideración la relación Arte-Política es un ejercicio de apropiación o “EGOFAGIA” de relaciones estéticas no propias, pero si vigentes tanto en el sistema de Arte institucional como en el marginal “Street Art”, así mismo existe la relación autoreferencial de la obra al jugar mezclando procedimientos gráficos con un icono de la pintura: La mancha.
La utilización de la mancha simétrica hacia cuatro partes (referencia a las manchas de simetría doble del test de Rorschach) es además un pliegue autófago de lectura, es decir, opera desde la referencia autobiográfica. La primera vez que utilicé esta imagen (no exactamente igual) fue en un ejercicio en conjunto a Greta Villagra llamado “Voraz ausencia”, era de chocolate y estaba en un mantel puesto en una mesa redonda y tenia camuflada la anamorfosis de una reina (ficha de ajedrez), fue vuelta a utilizar en el cuadro “El cerebro como víscera”, en un dibujo llamado “Oculto”, en un stencil callejero y la presente a la cual denominare como “Zona cero, pueblito de La Mancha[2]”. La relación entre la primera y la última utilización está en mi colaboración para las intervenciones y fotografías de Greta, una de ellas en la misma plaza y con la utilización de cal. Luego de “Voraz ausencia” mi frustración de no volver a realizar una obra en conjunto autoral con ella se manifestó en colaboraciones muy comprometidas con sus trabajos, como “Abis, exquisito chocolate” y su serie de fotografías “Intervenciones publicas”. La cercanía y admiración por el resultado de su trabajo tan solo empeoraron mi frustración autoral, me costaba admitir que mi asistencia, colaboración (sobre todo en la ejecución de las intervenciones pues mientras tanto ella tomaba registro del proceso y resultado con los cuales generaba el trabajo de montaje de negativos), aparición en las fotos e influencia en ciertas determinaciones no garantizaba el reconocimiento autoral pues siempre se trató de su trabajo y no el mío. Me enfrenté además a sentimientos encontrados respecto a la influencia que su trabajo generó en otra intervención que reemplazaba la cal por harina, pero utilizaba el mismo lugar y mecanismo de trazado. Ahora, con el ejercicio de exorcizar mis sentimientos mezquinos, egoístas y contradictorios doy por concluida una etapa de confusión que me petrificaba como una fotografía y por medio de este texto doy las gracias a quienes colaboraron ahora con algo mío, entre ellos Greta.
Gracias a:
-Italo Garrido por aperrar colaborando muy bien e influir en el tema del stencil.
- Mario Saavedra y Marcos Galindo (GPA) por apoyarme y brindarme su amistad siempre.
-Cristina por colaborar y estar presente.
-Maria Jose Bastidas por aparecer.
-Cony Piña por darse una vuelta a echar un vistazo.
-A todos los que tenían intención de ir, pero llegaron antes, después o no pudieron aparecer.
-Y sobre todo a Greta Villagra, quien se puso con fotos y video, te pasaste.
[1] Garí Mirabal Pablo, “100% Graffitis”, Editorial Grijalbo, Santiago de Chile, 2001, págs. 6,7.
[2] Ibíd.