Romance antimilitar Goliardo Ceibe. Periódico Tierra y Libertad n° 182, septiembre 2003.
Niebla negra que cubre el horizonte,
sangre seca que penetra en nuestra primera madre,
despojos y restos: aire corrupto y lluvia enfurecida...
Aquí fue la batalla,
el cuadro del amigo Bruegel,
¡el reportaje grabado del pintor maestro!
Una y otra y más veces, se repite lo mismo,
desgracia que seguirá, mientras la humanidad lo sufra.
Ahora, en estos nuestros detestables siglos,
como decía el ingenioso Miguel,
que también fue soldado y nos dejó el canto más grande
que se haya escrito a la libertad,
quiero decir: el ingenioso don Quijote...
Ahora, digo,
las guerras ya no son las mismas...
se proclaman en nombre de la paz, nos dicen que son humanitarias
y que los armamentos y bombas son inteligentes...
Por lo tanto, no hay que preocuparse,
ya que solamente los malos serán castigados.
Tú ya sabes que la dura verdad es otra,
también debes saber que siempre se teme el parto de...
¡El parto de la verdad!
Si la justicia está preñada y ven que parirá,
harán todo lo posible por hacerla abortar.
Niebla y lluvia triste, que envuelve el campo,
que va humedeciendo el dolor y la muerte...
Intereses y accionistas en las mejores listas,
ejércitos y legiones de adeptos,
por el simple "barato" que hoy se llama "sueldo".
Millones en presupuestos militares y gastos,
millones en buenos sueldos para retirados y medallas,
millones en pensiones a viuditas patrióticas...
Y muchos millones de migajas para la sumisa feligresía.
La niebla sigue espesa y negra... e impide ver.
En otras épocas a la disidencia,
en otros tiempos, a quienes se atrevían...
Quienes levantaban su voz,
eran quemados o fusilados en la pública plaza.
Hoy, encarcelan en los más profundos abismos
y prohiben de manera "democrática" toda forma o acción
que sea diferente o cuestione el actual sistema.
Aquí viene y entra en juego la máquina bélica
que, como bien sabeis, siempre estuvo y está
al servicio del poder de turno y no le preocupa
¡nunca le preocupó quien sea!
Aquellos soldados que se "quejan",
que abandonen y pongan en práctica la deserción.
que no vengan con lagrimitas y luego besan,
aceptan y entregan sus vidas a la obediencia y sumisión.
¡Veniros con nosotras y nosotros!
¡Apoyad nuestra lucha y rebelaros contra las injusticias!
¡Los ejércitos son los profesionales auténticos del crimen!
Se les enseña a matar y ellos o ellas aceptan.
La finalidad de las armas es matar o destruir.
Quien mata es un asesino... ¿O no?
Por lo tanto, no hace falta ser una persona sabia
para decir y opinar que:
¡Los ejércitos y las fuerzas armadas son
una escuela de asesinos!
A esto debo añadir lo de "sí, pero legalizados".
¡Que no te engañen ni te dejes!
Las cosas por su nombre,
no tener miedo en defender la verdad y la justicia.
Lo recuerdo a quienes se reclaman poetas
que la poesía tiene que ser sensible y rebelde
ante estas y otras tantas injusticias.
Y a quienes les moleste mi voz
decirles que la niebla espesa y negra de antes,
se ha vuelto aroma de heno recién cortado y
la lluvia fresca limpia las huellas que
quieren vendernos los militares y sus superiores.
Como dice una de mis poesías:
¡Militares cobardes!
¡Insumisión a su asesina misión!
Y a ti que estás leyendo:
¡Salud y antimilitarismo activo!
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