Cántigas de maldecir Goliardo Ceibe. Periódico Tierra y Libertad n° 150, enero 2001.
1.- Al juntarse "algo" con un "don", nació el algodón.
2.- Espabila: que no lo hagan por ti.
3.- En el restaurante: Buenos días ¿podemos comer? Respuesta: Dependerá de su dentadura.
4.- Musculitos de gimnasio: cerebro escaso.
5.- La burguesía es vulgar. La neo-burguesía no supo copiar bien de su maestra francesa.
6.- Siempre proponen que "hay que olvidar" aquellos a quienes interesa que se olvide.
7.- El bubónico no respetó ni a su padre para ponerse la corona devuelta por la dictadura de su padrino: Franco.
8.- Sexo virtual: negocio excepcional.
9.- Porque defiendo los principios y la coherencia (dentro de lo posible) en ciertas "cosas"… ¿Soy radical?… U otras lindezas. Prefiero cínico.
10.- Me dan asco las cabezas coronadas, pero pena me dan las aborregadas.
11.- El fuego purificador de la santa hoguera, ni con los mejores inflamables que hoy existen, podría quemar todos los pecados de la Santa Iglesia.
12.- ¡Qué gracia! El nieto de la casa zángana (por no decir real) ha hecho pi-pí y caquita.
13.- Hay quien se reclama del anarquismo y, en realidad, su sitio estaría mejor en la contra-corriente del confusionismo.
14.- Ni de Dios ni de Satanás nada positivo sacarás.
15.- La poesía como rebeldía: yo escupo a la hipocresía.
Deshollina bien tus orejas,
que buena falta te hará,
y así escucharás mis quejas…
La degradación y contaminación
de nuestra madre naturaleza,
nos debe preocupar a toda la gente,
pero son las grandes empresas
y sus industrias las que ensucian
y destruyen y no hacen la limpieza:
métetelo en la cabeza.
El maleficio de su beneficio
pudre, roe y corrompe de
tal manera que, un día, tendrá
que derrumbarse su lujoso edificio…
De tal manera está todo,
que nos hacen sentir culpables
de todos sus grandes males
y tragarnos su fétido y asqueroso lodo.
Ahora está todo mejor que antes,
Te dirán… hay más avances…
Pero yo como cínico protesto
y no me trago nada de esto,
ya que sé que el sistema es el mismo,
aunque se nos presente con nuevos guantes.
¿Acaso ha desaparecido la desigualdad?
¿Ha sido desterrada?
¿Y la explotación?
¿Qué me dices de la pobreza?
Si bien piensas con tu cabeza,
acertarás en decir
que nunca podrá haber libertad
sin igualdad. ¡De verdad!
Y gobiernos y repúblicas,
que cada vez atienden menos
las "obras" públicas
y le lamen los pies
o, mejor dicho, con el beso obsceno,
se someten al capital camuflado,
como si fuera el nuevo Satanás,
aunque ahora otras "apelaciones" oirás:
neoliberalismo, globalización,
libertad de explotación,
crear empresa, nuevo mercado,
tienda por Internet, empresa clonada,
todas estas expresiones ya sabrás.
¡Qué gracia! Cuando por telediario
nos hablan de solidaridad,
y ver que los ricos y burgueses
derrochan y usurpan a la
mayor parte de la humanidad,
es algo que te revienta el hígado,
al saber que la mayor
parte de este mundo
no puede ni tener segura
su básica necesidad.
Mira las monarquías
que todavía patalean,
y las grandes fortunas acumuladas,
las leyes y las nuevas jerarquías,
que tienen sus propiedades y bienes
o robos legalizados… mira,
como, como las tienen bien aseguradas.
La sacrílega y nefanda Iglesia,
gran potencia política y militar
en otros tiempos, está más ocupada ahora
en los intereses generados por su
fortuna en tesoros, bancos y turistas,
que en los textos de "sus" evangelistas.
Los ejércitos siguen ahí
y pondrán en marcha el "fui, vi y vencí"
cuando el jerifalte de turno
obedezca la orden del interés.
Ahora es así, no al revés.
¿Qué más me queda?
Simplemente decirte
que no te dejes
dominar
ni contaminar:
protégete y rebélate…
piensa y actúa…
abre el ojo…
afila la lengua
y tira tu dardo.
¡Mejor cardo que pincha
que gorrión que no pía!
|
|