Salutación Manuel Rojas. La Batalla, Santiago de Chile, febrero de 1914.
A Pedro Ortuzar estas estrofas Soneto, ramillete de flores aurorales.
¡Salud, buenos muchachos! En mi estrofa sincera
-que es el penacho blanco de mi fe venceedora-
quiero que vuestro grito, canción de primavera
sea clarín vibrante, anunciatriz de aurora.
Peregrinos dolientes. Soberbios trovadores
¡Quijotes sin escudo y también sin diamante!
pero Quijotes siempre!… Bravos ensoñadores,
hermanos en la idea y en el sueño jigante.
¡Salud, bravos, salud! En mi verso sonoro
nuestro grito de guerra, será rima de oro
con perfumes nostáljicos de florido rosal.
¡Será rubia quimera y azul ensoñación,
será de primavera la pagana canción
y será eternamente, marsellesa triunfal!
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