CÁNCER
El cáncer es una de las enfermedades más
peligrosas, más mortales y más extendidas en el mundo. Esta enfermedad puede
tener muchas formas y variantes, varias causas y también varios tratamientos.
¿ Qué es el cáncer?
A diferencia de muchas otras enfermedades, el
cáncer no es una invasión directa de un organismo extraño. El cáncer es un mal
funcionamiento de los controles de crecimiento de las células corporales –una
enfermedad en la cual nos destruimos nosotros
mismos-. Debido a que es un caso de lo “no propio” peleando contra lo “propio”,
la mayor parte de los tratamientos diseñados para combatir el cáncer también
daña a las células sanas normales.
Un cáncer es una población de células que han escapado del proceso
de regulación normal y que crece sin control. Conforme crece, utiliza
cantidades crecientes de la energía corporal y de nutrimentos y literalmente
exprime a los órganos vitales vecinos.
Un tumor es un aumento del volumen de parte de un tejido o de un
órgano debido a un crecimiento anárquico y desordenado de ciertas células del
cuerpo.
Hay que distinguir entre tumores benignos ( verrugas, fibromas,
etc. ), que aparecen sólo en una parte del cuerpo, no contaminan los tejidos
cercanos y no se generalizan nunca, y tumores malignos ( el cáncer ) que tienen
estas características.
Una metástasis es un tumor maligno secundario ( que se diseminó a
partir de un cáncer primario que afecta a otra parte del organismo ). Por
ejemplo, se puede producir una metástasis en el hígado debido a la diseminación
de un cáncer de colon. También se llama metástasis al proceso mediante el cual
se produce la diseminación.
El grado de malignidad de una neoplastia depende en principio de
su capacidad para invadir el tejido adyacente normal y de su capacidad para
enviar metástasis a otras partes del cuerpo.
¿ Cómo es que las células cancerosas llegan a otras zonas del
cuerpo y hacen enloquecer los mecanismos de reproducción de las normales? El
transporte puede hacerlo el sistema linfático, los vasos sanguíneos o a través
de una cavidad corporal ( por ejemplo, entre la capa interna y externa de la
membrana peritoneal del abdomen ). La cirugía de estos tumores es difícil.
El terror avanza: Las células cancerosas pueden desplazarse por el
cuerpo humano a una velocidad de 0.0000001 metros por hora.
Millones de personas en todo el mundo padecen alguna forma de
cáncer. En Estados Unidos se calcula que 1 de cada 3 estudiantes desarrollará
cáncer. El cáncer también es una de las principales causas de muerte en ese y
otros países.
La oncologia es la rama de la medicina que estudia los tumores.
Otras ciencias que tienen que ver con el estudio de los canceres son la
genética y la biología.
Causas
A principios de la década de 1980, los investigadores en el área descubrieron
los oncogenes: genes que producen cáncer. En todas las células existen
protoncogenes que son potencialmente peligrosos; son genes que estimulan el
crecimiento y la división celular. Estos genes de crecimiento son activos
durante el desarrollo embrionario, pero generalmente están apagados, se
transcriben más lentamente o están muy controlados en los organismos maduros.
Sin embargo, un protoncogén puede
activarse o mutar en un oncogen. Una mutación en este protoncogén puede cambiar
la proteína de tal manera que ésta acelera la velocidad de división. Esta
velocidad acelerada probablemente ocasionará cáncer.
En las 2 últimas décadas, los oncólogos han identificado cerca de
70 posibles oncogenes humanos, es decir, genes que, tras ser afectados por una
mutación, desencadenan una proliferación celular alocada. En resumidas cuentas,
el cáncer es el resultado de una cascada de fallos genéticos.
Los oncogenes son versiones alteradas de genes normales que actúan
como reguladores centrales del crecimiento de células sanas. El oncogén sis,
por ejemplo, dirige la síntesis del factor de crecimiento PDGF; el neul-erb B2,
de la proteína tirosina quinasa; el faf/mil, del enzima serina quinasa,
y el bcl2 inhibe la muerte celular programada o apoptosis.
Durante los últimos años, se ha descubierto una clase muy distinta
de genes cancerosos. En las células sanas no promueven la proliferación, sino
que la suprimen. La pérdida de estos fragmentos de ADN, que se conocen como
genes supresores de tumores, anula un freno normal de la proliferación celular.
Entre ellos cabe mencionar el p53, cuya versión mutante aparece en el 50
por 100 de los tumores malignos; el BRCA1, que es el responsable directo
de al menos el 5 por 100 de los cánceres de mama, y el p16, causante del
melanoma maligno hereditario, según su descubridor, el biólogo español Manuel
Serrano, del Instituto Médico Howard Huges, en Nueva York.
Las investigaciones en este sentido permitirán a los biólogos
desarrollar marcadores genéticos, una especie de sabuesos moleculares capaces
de detectar la presencia de estos genes.
Algunos tipos de canceres pueden ser ocasionados por infecciones
virales. Como en el VIH, estos virus tienen genes compuestos de RNA, el cual
fuerza a la célula a “transcribirse de manera inversa” en DNA. Este nuevo DNA
es entonces insertado en los cromosomas de la célula huésped, transcrito para
sintetizar el RNA viral. El DNA cercano contenido en el cromosoma huésped
también puede ser transcrito. Si este DNA del huésped incluye un protoncogén
antes silencioso, la célula se convierte en cancerosa.
Otra de las causas pueden ser las agresiones ambientales, sobre
todo las de origen químico y radiactivo.
Las sustancias que ocasionan cáncer se denominan carcinógenos. Un
producto en donde se encuentran muchos carcinógenos es el cigarrillo. Los
científicos han comprobado que el alquitrán y el benzopireno son sustancias
altamente cancerigenas altamente peligrosas.
Fumar puede causar cáncer pulmonar, bucal y de otros tipos, aparte de
otras enfermedades como la bronquitis y el enfisema. De 153000 personas que
murieron de cáncer pulmonar en 1994 un 87% eran fumadores.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de
California en Los Ángeles indica que fumar mariguana una vez al día durante
varios daños aumenta el doble el riesgo de contraer cáncer de boca y laringe.
Si además se fuman cigarrillos, el riesgo aumenta 36 veces.
La contaminación ambiental es otra causa de cáncer. Muchos
desechos industriales que se arrojan a la atmósfera diariamente son
carcinógenos potenciales. Es por eso que las personas que viven en las ciudades
más contaminadas o cercas de las fabricas tienen más riesgo de contraer cáncer
( sobre todo cáncer pulmonar ). El plomo, que se usaba en los combustibles para
automóviles, también puede causar cáncer y envenenamiento.
La exposición a la radiación también es otra causa de cáncer. Por
eso los empleados y trabajadores en las plantas nucleares usan trajes
especiales.
Muchos canceres son hereditarios y se pasan a través de varias
generaciones. Algunas no los sufren. Por ejemplo, un hijo puede desarrollar un
cáncer hereditario que provino de su abuelo pero que su padre no contrajo.
Hacia fines de 1995, un equipo de investigadores de la Universidad
de Princeton, Estados Unidos, logró detectar un gen defectuoso que podría estar
vinculado con el surgimiento de cierto tipo de cánceres que suelen afectar las
mamas, el riñón y el páncreas, así como algunas leucemias. Bautizado BRCA1,
este gen comenzó a se estudiado para determinar su incidencia en la
predisposición familiar a padecer, los mismos tumores. Así, podrán prevenirse
con mayor eficacia muchos cánceres malignos con frecuencia hereditaria.
El uso inadecuado de medicamentos y hormonas de origen sintético
puede contribuir a la formación de varios tipos de canceres. Por ejemplo,
actualmente muchos alimentos son tratados son hormonas que , si se ingieren en
grandes cantidades, causan cáncer.
Un estudio efectuado con un gran número de pacientes ha confirmado
que someterse a terapia de restitución hormonal ( TRH ) durante un tiempo
prolongado después de la menopausia puede aumentar el riesgo de contraer cáncer
mamario. Además de mitigar los efectos de la menopausia, la TRH previene la
osteoporosis, se cree que protege contra las afecciones cardiovasculares y
quizá ayude a prevenir el mal de Alzheimer, el cáncer de colón y la
degeneración vascular. Hoy en día la terapia consiste en tomar 2 hormonas:
estrógenos y progestina. Los estrógenos tomados solos aumentan el riesgo de
contraer cáncer uterino, pero la progestina contrarresta este efecto; de ahí
que se administren juntos.
El estudio reveló que las mujeres que habían tomado estrógenos y
progestina durante 5 años corrían 40% más de riesgo de contraer cáncer mamario
que las que no tomaban hormonas.
Tipos de canceres
No solo hay una clase de cáncer. Hay varios tipos y algunos son
más mortales que otros y otros más frecuentes que otros. A continuación veremos
algunos canceres conocidos:
Seguramente el cáncer más conocido es el de pulmón. Es ocasionado
por la inhalación de gases tóxicos que pueden causar alteraciones en las
células pulmonares.
El cáncer se origina en la mucosa del árbol branquial, constituye
la neoplastia maligna intra torácica más común; ocurre predominantemente en
hombres, puede ocurrir a cualquier edad, pero la mayoría de los casos se
observan en la edad del cáncer ( sobre los 40 años) El padecimiento es
relativamente raro entre personas no fumadoras. Son comunes la invasión local
de costillas y plexos nerviosos; así como metástasis distantes a suprarrenales,
hígado, riñones y encéfalo. La OMS tiene una clasificación del cáncer pulmonar
que está basada en el tipo de célula del tejido maligno, cuando se correlaciona
con las etapas de los tumores es clínicamente inútil para determinar el
tratamiento y pronóstico.
Otra variedad de cáncer es la leucemia. Las leucemias son
enfermedades de las células productoras de los glóbulos blancos. La
multiplicación es demasiado rápida, de lo que resulta el exceso en el torrente circulatorio de estos elementos,
buena parte de los cuales son inmaduros. Los diferentes tipos de leucemia se
distinguen entre sí por aumentos respectivos de una clase de glóbulos blancos.
Al igual que otros canceres, se puede tratar con rayos X u otras radiaciones de
elementos radiactivos, como el radio fósforo, o por antivitaminas como la
aminopterina, uno de los elementos antagónicos del ácido fólico. Las células
leucémicas, al invadir la medula ósea y suplantar a las células normales
precursoras de los glóbulos rojos, dan así motivo a la aparición de anemia.
Enfermedades muy parecidas a la leucemia son: el linfagioma ( un
tumor producido por la dilatación de los vasos linfáticos ), el linfogranuloma
( cáncer del tejido linfático ) y la linfocitosis ( aumento del número de
linfocitos en la sangre ).
El epitelioma es el tumor bucal que se da más a menudo. Su
localización, por orden de frecuencia, suele ser: el labio: la lengua, el
paladar, las encías y las mejillas. El epitelioma del labio afecta
especialmente al labio inferior de los varones y puede presentarse en forma
ulcerosa o vegetante. El epitelioma de lengua también es más frecuente en los
hombres y adopta las formas vegetante o plana ulcerada.
El epitelioma es también el tumor maligno más frecuente del
esófago. La consecuencia de su proliferación es la obstrucción del orificio
esofágico. Las metástasis son tardías, y la muerte sobreviene generalmente
cuando la neoplastia infiltrante provoca lesiones graves en la tráquea, con
formación de fístulas esofagotraqueales, o cuando afecta a la pared aórtica,
produciendo una hemorragia masiva.
Los tumores intestinales se dan sobre todo en el intestino grueso
y raras veces en el delgado. Se presentan bajo una gran variedad macroscópica e
histológica. Entre las formas benignas se describen a continuación la poliposis
y el carcinoide, y entre las malignas, el carcinoma. Otros tumores importantes
son los fibromas, miomas y lipomas.
Poliposis: se localiza en el
intestino grueso, preferentemente en el recto y en el colon. La poliposis
intestinal está considerada como una malformación hereditaria de carácter
recesivo y se caracteriza por relieves poliposos de la mucosa, recubiertos de
epitelio normal, que puede encontrarse ya en la infancia. Para muchos
especialistas esta afección es un ejemplo típico de precancerosis.
histológicamente el pólipo está constituido por un eje conectivo vascular,
provisto de glándulas tubulares y revestido por lo general de epitelio
cilíndrico monostratificado. El epitelio superficial presenta los mismos
caracteres morfológicos y funcionales del epitelio normal intestinal; también
las glándulas son semejantes a las intestinales naturales. Esto sucede cuando
los pólipos son benignos, porque en otros casos las células cilíndricas suelen
poseer núcleos gigantes, polimorfos y con cariocinesis. En estas circunstancias
el pólipo presenta cierta tendencia evolutiva maligna.
Carcinoide: es una neoformación
particular que se localiza por lo general a nivel del apéndice, aunque puede
encontrarse en el íleon y el recto. Se
denomina también argentafinoma porque sus células pueden reducir las sales de
plata.
Los nódulos tumorales presentan un
color amarillo oscuro muy característico y están siempre bien circunscritos. El
carcinoide ha adquirido gran importancia en Biología, porque se ha demostrado
que las células argirófilas son los agentes causales de la elaboración de la
serotonina, sustancia de probable naturaleza hormonal. En caso se secreción
excesiva de serotonina puede producirse un sindroma clínico bien definido,
caracterizado por episodios de cianosis, diarrea crónica, crisis de
broncospasmo y manifestaciones terminales de insuficiencia ventricular derecha.
Carcinoma: Es uno de los tumores malignos más frecuentes en el
varón. Se localiza preferentemente a nivel del recto y del colon, y en segundo
lugar en el ciego, en la válvula ileocecal y en la flexura del colon.
El tumor puede ser consecuencia de
la evolución de una poliposis o surgir de modo autóctono. Suele adoptar los
tipos escirroso, poliposo o gelatinoso.
En el carcinoma intestinal,
cualquiera que sea su variedad, la difusión por vía portal de la neoplastia al
hígado suele ser tardía, mientras que la invasión de los linfáticos regionales
es bastante precoz.
Otros canceres son los de próstata y de mama que afectan
frecuentemente a los varones y a las mujeres respectivamente y causan daños de
consideración al organismo.
Tratamiento
Desde la antigüedad, el hombre a tratado de encontrar cura para
los diferentes tipos de canceres. Las antiguas culturas usaban lodo y hierbas
medicinales para tratar de curar algunos canceres, que en aquellos tiempos no
eran muy comunes, y tuvo que pasar mucho tiempo para que la magia diera paso a
la ciencia en el tratamiento de estos males. A finales del siglo pasado fue
cuando se dieron a conocer los más grandes descubrimientos en esta área.
La mayoría de los canceres tienen cura pero para que esta funcione
adecuadamente es necesario detectar el
cáncer a tiempo antes de que se propague a otros órganos.
Para 1996 ya se conocían 3 clases de tratamientos:
Quimioterapia: Consiste en utilizar
fármacos para envenenar el cáncer.
Cirugía: Se extirpa o corta el
tumor.
Radioterapia: Quemar el cáncer con
radiación,
Los tratamientos con cirugía y
radiación pueden resultar traumáticos, peligrosos y desfigurantes.
Recientemente se descubrieron nuevos tratamientos y nuevas
ventajas y desventajas de los tratamientos ya conocidos.
La radiación es uno de los
anticancerosos más eficaces, pero la técnica de aplicación normal tiene la
desventaja de que destruye lo mismo células malignas que el tejido sano
circundante, lo que suele causar efectos secundarios como náuseas, lesiones de
los órganos y aun parálisis. Una nueva clase de radiación, mejor dirigida, es
la radioterapia de intensidad modulada, que permite aplicar mayores dosis con
menos efectos indeseables. La más usada es la radioterapia “pavo real”, así
llamada por la disposición en abanico de los rayos X empleados. En vez de atacar
un tumor con gruesos haces de radiación desde unos cuantos ángulos como la
radioterapia normal, la técnica pavo real calcula los ángulos y las dosis más
eficaces mediante una computadora y una tomografía, y luego dirige hasta 40
finos haces al tumor desde muchos puntos. La radioterapia pavo real actualmente
se ofrece en 77 centros médicos de Estados Unidos.
El sistema inmunitario del organismo normalmente produce
anticuerpos que combaten las infecciones. Ahora se pueden producir en el
laboratorio sustancias parecidas, llamadas anticuerpos monoclonales ( AM ),
que, usadas de distintas maneras, atacan el cáncer con gran precisión. Como el
uso de estos anticuerpos es muy reciente, su efecto de largo plazo en la
supervivencia del enfermo no se conocerá plenamente hasta dentro de algunos
años. La quimioterapia se asemeja a lanzar una bomba sobre un tumor canceroso:
destruye células enfermas y sanas por igual, y por eso quien la recibe suele
padecer náuseas, caída de pelo y otros efectos secundarios. Los AM, en cambio
actúan como “mísiles biológicos”: se dirigen sólo contra las células cancerosas
y las atacan con fármacos, toxinas o desatando una reacción inmunitaria. Como
producen menos daños a las células sanas, combaten el cáncer sin causar sin
causar tantas molestias al enfermo. Hasta hoy la Dirección de Alimentos y
Medicinas de Estados Unidos ha autorizado el uso de 2 AM: el Herceptin, para el
cáncer mamario metastático en cuyas
células abunda la proteína HER2, y el Rituxan, para tratar un linfoma no Hodgkin.
Según un estudio de la Escuela Superior de Medicina Dartmouth, en
ciertos casos la quimioterapia disminuye la memoria y la capacidad de
concentración del paciente. El psicólogo Tim Ahles observó que quienes se habían
sometido a la quimioterapia habitual para cáncer de mama o linfoma tenían 2
veces más probabilidades de obtener bajas puntuaciones en pruebas de memoria y
concentración que quienes habían recurrido a una operación, a radioterapia
local o a ambas. El efecto persistía, en promedio, durante 10 años.
El doctor William Wood, presidente del departamento de
cirugía de la Universidad Emory de
Atlanta, advierte que los pacientes que están en las primeras etapas de la
enfermedad a menudo eligen una
quimioterapia drástica, aun cuando las estadísticas demuestran que ésta aumenta
la tasa de supervivencia en apenas unos cuantos puntos porcentuales. “Quizá
esto ayude a pensarlo mejor a quienes en realidad no obtendrían grandes
beneficios del tratamiento”, agrega Wood.
Tras observar a casi 2000 enfermos de cáncer de próstata a los que
se extirpó la glándula en el Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, los médicos
idearon una fórmula para medir el riesgo de recaída y decidir el mejor
tratamiento postoperatorio. La fórmula tiene en cuenta 3 factores: el primero
es el índice de Gleason, que expresa el grado de malignidad de un tumor ( un
índice de 8 o más representa muy alto riesgo de recaída ); el segundo es el
lapso transcurrido entre la extirpación de la glándula y la reaparición de
antigeno especifico de la próstata ( AEP ) en la sangre ( cuanto menor es el
lapso, mayor es el riego ), y el tercero es el tiempo que tarda en duplicarse
la concentración de AEP en la sangre ( a menor tiempo de duplicación, mayor
riesgo ).
La formula permite a los enfermos tomar decisiones sensatas sobre
su tratamiento, explica el doctor Mario Eisenberger, profesor de urología y
oncología de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins e integrante del equipo, encabezado
por el doctor Patrick Walsh, que ideó la fórmula. Un enfermo que tuviera poca
puntuación en los 3 índices, por ejemplo, podría optar por no someterse a la
terapia hormonal acostumbrada, entre cuyos efectos secundarios se cuenta la
impotencia. Estos pacientes pueden vivir muchos años sin sufrir recaídas.
Una nueva forma de tratar el cáncer es la hipertermia, que consiste en
aplicar calor en el tejido maligno para hacerlo más vulnerable a los efectos de
la quimioterapia y la radioterapia. La hipertermia se puede usar para combatir
ciertos tipos de cáncer como los de recto o de mama.
Un transplante experimental de células germinales sanguíneas ofrece
esperanza para tratar el cáncer renal,
enfermedad tan maligna que, cuando se ha propagado, mata a la mitad de sus
víctimas en el lapso de un año. Dichas células, precursoras de todas las
células sanguíneas, se obtienen de la sangre de un hermano y, al ser
transplantadas, forman un nuevo sistema inmunitario capaz de combatir el
cáncer. La técnica, ideada por el doctor Richard Childs, del Instituto Nacional
de Cardiología, Neumología y Hematología de Estados Unidos, sólo se ha probado
en 38 enfermos terminales, pero los resultados son prometedores: aunque
murieron 11 ( 2 a causa del propio tratamiento ), hasta ahora 20 han obtenido
una reducción del tumor o su desaparición completa. Se han iniciado más pruebas
en centros de cancerología de todo Estados Unidos. En la página ( en inglés ) www.nhlbi.nih.gov se encuentra más
información.
Cerca del 80 por 100 de las leucemias infantiles remiten mediante un
transplante de médula ósea.
La extirpación quirúrgica de la masa tumoral
sigue siendo el arma más contundente con la que cuentan los oncólogos para
vencer el cáncer, según opinión del doctor Carlos R. Gaxiola, jefe de oncología
del Hospital Azucarero. “Sin embargo pienso que el paso más importante para
acabar con el cáncer es la prevención, es decir, el diagnóstico temprano y la
atención de este mal por médicos especialistas que formen un equipo
interdisciplinario”. Y señala: “La cirugía es necesaria porque el cáncer es una
enfermedad muy agresiva... Nosotros debemos serlo más”.
Pero, además de los métodos quirúrgicos, el doctor Gaxiola
recomienda recurrir a las variedades terapéuticas que auxilian en la lucha
contra este padecimiento: radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia y
hormonoterapia ( en el caso de las neoplasias mamarias o prostáticas ). Así, se
puede asegurar una recuperación integral. Otra cosa es la cirugía de metástasis
( propagación de las células cancerosas de una parte a otra del cuerpo ),
porque es difícil extirparlas ( e incluso inútil ) si se han generalizado: “Si
son una, dos o tres, hay amplias posibilidades de curación con cirugía y los
auxiliares que le he mencionado”, acota el experto. Para terminar repite: “Lo
verdaderamente importante en la prevención
es el diagnóstico temprano y el tratamiento con médicos bien
especializados en cáncer”.
Ahora el escalpelo quirúrgico está empezando a ser reemplazado por
los modernos endoscopios, aparatos que permiten realizar intervenciones
quirúrgicas a través de pequeñas incisiones en la zona a operar. A través de
una de ellas, se introduce una microcámara de video conectada por un cable de
fibra óptica o un sistema de prismas a una pantalla próxima a la mesa de
operaciones. Otra microincisión
incorpora determinados instrumentos quirúrgicos, como tijeras,
aspiradores, bisturís e incluso un miniecógrafo o un aparato de rayos X.
No menos interesante resulta una técnica ideada en 1993 por el
gastroenterólogo Ducan Bell, del Hospital Ipswitch, en Inglaterra, que le
permite realizar colonoscopias en las que se observa el colon en 3 dimensiones
y a todo color.
Otra línea de investigación en boga es la de crear imágenes
virtuales para ensayar y planificar una intervención además de para asistir al
cirujano durante su ejecución. En este sentido, Gene Barnett y sus colegas de
la Fundación Clínica de Cleveland y de las Fuerzas Aéreas estadounidenses han
conseguido un sistema que proporciona a los neocirujanos una imagen
tridimensional del cerebro en tiempo real. En el transcurso de una operación
delicada –como es la extirpación de un tumor cerebral-, una computadora, que
recoge la forma de los instrumentos quirúrgicos, vigila la posición de éstos y
avisa al cirujano de los volúmenes accesibles y los prohibidos.
Se espera que algún día se encuentra el tratamiento perfecto
contra al menos un tipo de cáncer pero por lo pronto ya existen varios
tratamientos muy eficaces.