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FOGAJE DE QUINTO Y MATAMALA EN 1.495
QUINTO 77 fuegos (Villa, Se�or�o)AL: Hon. Garcia Lopez. J: Hon. Ramon Scudero. JD: Ximeno dAsin.
VC: Mossen Jayme Mir. PH: Guillen Andres /a/ - Johan Lopez. TT: Ve. Mossen Miguel de
Guimera, h. en Cesaraugusta - Pedro Comor, h. en Cesaraugusta.
Pedro Rotellar Johan Loron Pere Romeu Guillem de Lastum Ramon del Corral Johan
Ferrandez Martin de Panyello El vicario Johan de Porroych Colau de Manrresa La viuda de
Garces La viuda de Abenya Francisco, sastre Martin de Gallur Martin de Malart Miguel de
Malart Thomas de Albero Johan de Avenya Bernat Sanz Johan Baron Johan de Vin Domingo Varon
Johan de Rotellar Vicent Miguel Anthon Perez Miguel de Ciz, texidor Don Johan de Vera
Alonso Garces Colau Donato Guillen, el barbero Johan Lopez Garcia Lopez La de Sancho Perez
Matheu de Vesalduch Johan Asensio Mossen Miguel Perez La de Roniz Andreu dArtesa
Anthon de Cicilia Martin de Agon Martin de Broto Domingo el Corral Miguel de Aler Johan
dAgon Johan Sanz Johan de la Talla Mossen Ximeno el Corral Eximino San� Miguel de
Cas Domingo Donato Pero Broto Miguel de Broto Miguel de Agon Jayme de Agon Ramon, Scudero
Domingo, scudero Johan de la Abadia Mossen Arat de Villanova Bernat Mirabal Colau de Tella
Johan de Blesa Pedro Certon Ximeno dAsin Miguel Moncon Jurdan Mir Monserat de Lorda
Beltran de Vielsa Abril Gilia Miguel Johan Lopez Garcia Sanper Ramon de Gallur Colau
Navarro Anthon de Salsona Menga Calvo, viuda Garcia dArz Anthon, capatero
MATAMALA despoblado (Ermita) TT: Anthon Cedrillas, comensal - - Mahoma Mofferiz, de La Zaida
No figura en el repartimiento de sisas de 1.489. Lezaun, ob. Cit. F. 2. Lo da como pardina y santuario. Asso, ob. Cit., p. 193, antigua poblaci�n ya destruida agregada a los t�rminos de Quinto, con ruinas de fortaleza. Madoz, ob. Cir., XI, p. 295, despoblado o coto redondo al sur y t�rmino de Quinto donde se encontraba el lugar de Matamala, quedando vestigios de la fortaleza a la que alude Asso. Roque Faci, en su Arag�n, Reino de Cristo..., Z. 1739, I, f. 276, sit�a la ermita en una pardina, antiguamente poblada. En el M.T.N., h. 413 (41� 24 - 41� 23) y (41� 23 - 41� 24 y 3� 13 - 3� 14).
LA POBLACI�N DE ARAG�N SEG�N
EL FOGAJE DE 1.495
Forman un fuego todas aquellas personas que habitan en una casa y tomen
despensa de un superior o pater familias continuamente en dicha casa, lo que ha de jurar
el superior o pater familias. -Cortes de Tarazona de 1.495-
Corre el a�o de 1.495, en Burgos, y el 4 de agosto Fernando el
Cat�lico recibe noticias alarmantes, provenientes de Francia : Carlos VIII est�
prepar�ndose para la guerra, con intenci�n de invadir el reino. Coincide en �ste
momento adem�s, una coyuntura econ�mica delicada, con cosechas agostadas por la langosta
y Zaragoza asolada por la peste.
El soberano actuando con rapidez toma las siguientes medidas:
1 - Mandar despachos a Europa denunciando esta empresa b�lica de los franceses.
2 - Poner en estado de alerta a los zonas fronterizas y, sobre todo, previa consulta al
Consejo Real,
3 - La realizaci�n de un censo que haga posible la tasaci�n y recaudaci�n del necesario
impuesto extraordinario para la financiaci�n del nuevo ej�rcito. Pecunia
nervus belli, el dinero es el nervio de la guerra.
Las nuevas monarqu�as europeas van a poner de moda esta m�xima, pues cada vez es m�s
evidente que la pol�tica esta �ntimamente ligada al dinero y a la guerra. Pero por
encima de esta nueva forma de ver el arte del gobierno, no se puede olvidar que Fernando
el Cat�lico es un pr�ncipe cristiano, por lo que no puede sobrepasar ciertos l�mites
morales, jur�dicos y pol�ticos que le condicionan. As�, no puede disponer del
orden social en el cual �l tambi�n est� inmerso. Por tanto, en torno al censo de
1.495, gravitan estos presupuestos que lo condicionan:
- El soberano, en tanto que buen pater familias no puede disipar su
patrimonio ni gravar en exceso los ajenos.
- Reclamar impuestos o tributos constituye, como el acto de gobernar, un acto de
justicia.
Un mes m�s tarde, el Rey ordena al Justicia de Arag�n, don Juan de Lanuza, la
convocatoria de las Cortes del Reino en Tarazona. Estas Cortes no se constituyen
hasta la tercera sesi�n por las reiteradas ausencias de numerosos procuradores (al final,
llamados contumaces) y en ella el Rey expone por medio del notario real sus proposiciones.
Seg�n documento hallado, como complementario del censo, estas Cortes ten�an acotado un
espacio pol�tico de debate, de gran importancia y respetado con rigidez, significando la
cercan�a al Rey de los distintos representantes :
A la derecha del Rey el brazo eclesi�stico. Los nobles a la izquierda.
Detr�s, caballeros e infanzones. Frente al se�or Rey, las Universidades por orden
de importancia...
El ej�rcito pedido por el Rey fue aceptado por las Cortes, pues no iba contra su Derecho
y sus Fueros.
Como dato significativo para nosotros, incluimos aqu� el listado del censo de Quinto de
1.495, perteneciente a la sobrecullida de Zaragoza.
Pero sirvan estas breves notas, sobre la magn�fica e inconmensurable obra de Antonio
Serrano Montalvo, para activar nuestras conciencias, recuperando y conociendo nuestro
pasado y nuestra historia, pues en ellos est� escrito nuestro futuro.