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EL DANCE DE QUINTO

Titular de la Parroquia de Quinto es la Asunci�n de Nuestra Se�ora. Cel�branse,
adem�s, con gran esplendor las fiestas de Nuestra Se�ora de Bonastre y de Nuestra
Se�ora de Matamala.
Tiene lugar la primera y el lunes que sigue a la Pascua de Resurrecci�n, y a la
ermita de la imagen abogada acuden en romer�a los pueblos de Fuentes, Pina y Quinto, en
cuyo t�rmino se halla enclavada, casi en la divisoria de las tierras que pertenecen a los
tres pueblos. La ermita de Matamala est� a la orilla del Ebro, cabe el puente que lo
cruza en la carretera de Quinto a las Ventas de Santa Luc�a, entre el ferrocarril de
Madrid a Barcelona y el camino vecinal de Quinto a S�stago y Escatr�n. Su fiesta tiene
lugar el martes de Pascua.
Las entradas de pueblo son guardadas por los arcos donde reciben pleites�a el Arc�ngel San Miguel, cara al cierzo y Zaragoza; San Ant�n, mirando al r�o, y San Roque, a levante. Los tres tienen cofrad�as consagradas a su culto y se ven festejados por lo vecinos de las calles puestas bajo su advocaci�n. Ante la imagen de San Ant�n arde de continuo una l�mpara de aceite, y antes faltar� �ste en la mesa de sus devotos, que se extinga la luz que la gratitud de los fieles mantiene siempre encendida al que es protector de caballer�as y animales.
Pero la Villa de Quinto de Ebro tiene por Patrona a la gloriosa Santa Ana, cuya conmemoraci�n concurre el veintis�is de julio, y en tal d�a celebra su Fiesta Mayor.
Quiere la tradici�n, recogida en el COLOQUIO que publicamos, que, tras siete a�os de grande sequ�a y extremada abundancia de langosta, decidieron los vecinos escoger por especial�simo Patr�n aquel Santo que la muerte por tres veces designara como valedor para acabar las plagas que les aflig�an.
Fu� Santa Ana la elegida, pues su nombre sali� por tres veces de la bolsa donde se hab�an puesto los de los candidatos, y, celebrada su fiesta, desaparecieron los males que aquejaban al vecindario, no s�lo en la ruina de sus bienes, sino en la de la salud, quebrantada con aires de peste y ponzo�a. En agradecimiento a tan extraordinario beneficio, entre otras promesas, hicieron la de celebrar todos los a�os el d�a de la Patrona y una procesi�n, concurrida de todo el pueblo.
Comienzan los festejos el d�a del Ap�stol Santiago y suelen durar de cuatro a cinco
d�as.
Acabada la Misa Mayor el d�a del Ap�stol, hay en la plaza el primer baile; por la tarde,
v�speras solemnes en la iglesia, con asistencia de los cofrades, luego, otra vez baile en
la plaza y fuegos de artificio. Suele prolongarse la vela hasta la madrugada, para asistir
a la Misa primera y la procesi�n.
Sale �sta de la iglesia parroquial, hermos�sima obra de f�brica mud�jar, hoy mutilada,
con el quebrar de albores, de suerte que los primeros rayos del sol embistan la imagen de
la Patrona cuando, pasando el arco de San Miguel, desemboca el cortejo en la vega. Todo el
pueblo forma en sus interminables filas; delante los chicos, luego los hombres, m�s all�
los cofrades con velas encendidas, los danzantes, la Cruz parroquial, el Clero y la imagen
en peana cubierta y adornada de flores silvestres y colgada de campanillas plateadas que
tintinean incesantes. A seguido van las mujeres, descalzas como la mayor�a de los hombres
fieles a la tradici�n. Ventanas y balcones lucen colgaduras; arcos con sencillos letreros
levantan su r�stica arquitectura de saludo y homenaje a la Santa. Cuando llega la
procesi�n a lo alto de la meseta donde tiene su asiento la iglesia, se detiene para que
los danzantes rindan el homenaje de las cortes�as. Prosigue su marcha y la
termina en el templo.
A las ocho de la ma�ana se canta Misa de los cofrades, que tienen obligaci�n inexcusable
de asistir a ella.
Para la Misa Mayor danzantes y gaitero van a recoger la Cofrad�a. Clero y Ayuntamiento y las mozas que llevan el pan bendito. Son estas tres, vestidas con blusa negra y falda del mismo color, larga hasta los pies y ampliamente acampanada y mant�n de Manila; calzan media blanca y zapato negro de lazo y tac�n bajo y van tocadas con mantilla negra de terciopelo, rebordeada de raso y lentejuelas. Llevan los panecillos en tablas adornadas con sedas que las cubren y cuelgan alrededor y cubiertas con un a modo de pin�culo tejido de cintas y flores y coronado con un ramillete de flores.
Es el pan de pasta de bizcocho y lleva la imagen de la Santa, formada de az�car escarchado y coloreado. Se da un panecillo a cada cofrade, a las autoridades y a los invitados distinguidos, y, en pedacitos a los asistentes a la misa. Acabada �sta, el fiestero, cargo que anualmente se designa entre los cofrades, a quien corresponde sufragar la fiesta, obsequia en su casa con un refresco al Clero, autoridades, cofrades, cantores y danzantes. En la plaza se baila hasta la hora de la comida que, huelga decir es en tal d�a copiosa y suculenta por dem�s y, de rigor en ella, el pollo las tortas mal hechas, que, a pesar del nombre, saben riqu�simas.
Por la tarde, otra vez v�speras solemnes y luego, la representaci�n del Dance en la plaza, donde le siguen los bailes hasta la hora de la cena. La cual acabada, se enciende los fuegos de artificio, entre baile y baile. El �ltimo que se consume lleva arrollado un retrato de la Patrona que es encuadrado por un marco de bengalas y acogida su aparici�n con vivas encendidos y un�nime aplauso, fijos en �l todos lo ojos con viv�sima ansiedad, pues cree el pueblo que, si se quema, ocurrir� alguna desgracia en las corridas de los d�as siguientes y no, si se queda inc�lume.
Clave del festejo de los d�as restantes son las corridas de vaquillas que suelen durar casi de sol a sol, con un breve descanso para las comidas. Entre vaquilla y vaquilla se baila y es de ver el apresuramiento con que los medrosos procuran trepar a los carros en cuanto suena el aviso de salida. Acuden a esta fiesta much�simos vecinos de los pueblos cercanos a quienes gusta en extremo el arriesgado deporte, gran ocasi�n de mostrar el valor y hermandad de quienes en �l intervienen, y en cuya pr�ctica sobresalen, con los de Quinto, los de Fuentes y Pina, pariguales en derrochar alegre valent�a y fuerza en las suertes que la tradicional fiesta tiene consagrada. La afluencia de forasteros, favorecida por la franca y obsequiosa hospitalidad que es tradici�n firme y obsequiosamente observada en la Villa, se aprovecha para concertar partidos de pelota a mano, donde se disputa la supremac�a en el juego de los individuos y de los pueblos.
Adem�s, se corren entalegados y pollos, y tiempo atr�s se probaba la fuerza y destreza en el tiro de barras y bolas y en la carga de talegas de trigo.
El Dance es desde tiempo remoto, parte principal�sima de los festejos. As� lo cree la tradici�n y se deduce de las variadas representaciones cuyos recitados se publican m�s adelante. Anteriormente se pon�an tambi�n Mojigangas, y, har� cosa de ochenta a�os, seg�n noticia que recog� de una anciana, se danz� el baile de Gitanillas.
Se desarrolla la fiesta por este orden: la v�spera, o d�a de Santiago por la tarde, se dec�a la Introducci�n, con la intervenci�n del Mayoral, Rabad�n, �ngel y Diablo; el d�a veintis�is despu�s de Misa, la Guirnalda, con Mayoral y dos Rabadanes; el mismo d�a, por la tarde, la Soldadesca, con turcos y cristianos; y al d�a siguiente por la tarde, la Mojiganga. Ese era el d�a en que por la ma�ana se echaban las Mudanzas.
Con el transcurso del tiempo, otras diversiones ocuparon el lugar del Dance que, m�s que diversi�n, se considera acto de devoci�n, de modo que las diversas representaciones anuales quedaron reducidas a una, cuyo motivo var�a de a�o en a�o, alternando los originales. Hoy en d�a, despu�s del intervalo que impuso la Guerra Civil, ha revivido el Dance merced al esfuerzo ejemplar de las autoridades y personas de mayor relieve, admirablemente secundadas por todo el pueblo.
En el a�o 1.942 se restaur� la comparsa de danzantes, a cuyo frente se puso el que tanto a�os actuara de tal, Juan Uliaque -Capacha-, compuesta de Mayoral, Rabadan, �ngel y Diablo, y veinte danzantes.
Visten, Mayoral y Rabadan, de pastores, aqu�l con m�s lujo y llevando la gavata, insignia de su cargo; ambos con zajones, zamarra y sombrero; el �ngel, t�nica blanca, coraza y casco; el Diablo lleva alas, coraza y escudo; los danzantes, alpargatas de flocada, adornada con cintas de colores, media blanca, camadas del color de los vivos con cascabeles, zagalejo, camisa, sombrero y chaleco blanco; estos dos ribeteados y aqu�l, adem�s, con cintas y colgantes. Cada cuadro se distingue por su propio color, que son: azul, encarnado, amarillo, morado y verde.
Antiguamente llevaban, en lugar de zagalejo, grandes enaguas adornadas con entredoses,
cintas, galones, abundantes puntillas y bien almidonadas, y, en el sombrero cargaban
flores y frutos a porf�a.
El d�a de Santiago acompa�an a v�speras al se�or P�rroco y a la Cofrad�a con el
pasacalle El Cerezo, que danzan con palos, paloteando el primer tiempo y
cruz�ndose entre s� en el segundo; pasacalle que es tambi�n el que danzan, sin
descansar un instante, en el largo recorrido de la procesi�n -suele durar m�s de dos
horas-. En esta procesi�n hacen las Cortes�as.
Para ello, formados frente a la imagen, se adelantan de dos en dos los danzantes y, sin perder el paso de danza hacen genuflexi�n al comp�s de la tonadilla y retroceden, dando siempre frente a la imagen, corri�ndose cada uno hacia un lado para dejar hueco a la pareja que a su vez avanza por el centro, de modo que se juntan cuatro en cada hilera. Repetida la figura, recobra la comparsa su disposici�n primitiva y sigue la procesi�n. Todos hacen la genuflexi�n al tiempo de los que est�n cabe las andas de la Patrona.
Al entrar la imagen a la iglesia abren calle y se arrodillan a su paso; echan luego las mudanzas por la plaza y calles de la Villa, que es el medio de allegar recursos para la merienda del siguiente d�a, y acompa�an al Clero, Autoridades y Cofrad�a, con las mozas del pan bendito a la Misa Mayor. Por la tarde, el P�rroco y Cofrad�a a las v�speras. Acabadas �stas, dan el pasacalle anuncio de la representaci�n. En todas estas ocasiones se danza El Cerezo con palos.
Cuando se representa la Soldadesca, es el pasacalle Vivan las tropas espa�olas, que se danza con espadas y en la mano izquierda unas a modo de rodelas unos veinticinco cent�metros de di�metro, cortadas de madera dura y prendidas de una asa.
La representaci�n se tiene en la plaza. Pres�dela la imagen de la Patrona, las
autoridades y el Clero, sentados en los bancos dispuestos a uno y otro lado de aquella. Al
terminar se danzan las mudanzas, en primer lugar El pajarillo; luego La cardelina, y
despu�s, por el orden que mejor parezca, El jilguerillo, Las aves, Las quejas, y El
Viejo. Mudanza de espadas es San Miguel Arc�ngel, que solo se baila en la representaci�n
de la Soldadesca y durante la batalla. Los bailes se danzan con casta�uelas.
Antes de cada mudanza se da una vuelta, cada fila de danzantes por su lado; la primera
figura es siempre formados en calles; rotas �stas queda la cruz, cuyo centro ocupan los
volantes y cuyo doble brazo gira en sentido opuesto a cada tiempo danzando, hasta que, en
su lugar primitivo los danzantes se cierran calles y se termina la mudanza. Difieren las
unas de las otras en el ritmo de los pasos y en el paloteo por alto o por bajo, sin que
var�e la figura fundamental.
SOLDADESCA DE QUINTO
PERSONAJES:
? Rabad�n
? Capit�n moro
? Capit�n christiano
? 10 moros
? 10 christianos.
NOTA SOBRE EL MANUSCRITO QUE SE TRANSCRIBE A CONTINUACI�N
Consta en la actualidad de setenta p�ginas en cuarto, escritas con una hermosa letra
espa�ola. Est�n numeradas las hojas en su �ngulo superior y la primera p�gina que se
conserva tiene el n�mero tres.
En la hoja numerada 26, que corresponde al comienzo de los dichos de los soldados, cambian
el papel y la tinta de la escritura, que aparece igual a las acotaciones y modificaciones
introducidas en el texto. Estas son las siguientes:
? A la hoja 6 vuelta (verso 107); Turco 1�, en lugar de Yo valiente Solim�n, etc., dice:
A tus plantas me presento,
Se�or de la gran Turqu�a
a benzer quantos christianos
en toda la tierra pisan
? A la hoja 14 (verso 323): Todos los cristianos a una, en lugar de Eso todos lo ofrezemos, etc.,
Yo os ofrezco, Se�ora,
antes de perder la vandera
por ser de Nuestra Patrona
hasta la sangre de mis venas.
? A la hoja 18 (verso 441), en acotaci�n marginal, las palabras Pasacalle,
Angel, Nosca, Pueblo.
? A la hoja 19 (verso 478), de la misma manera, Rinden, Angel, Por qu�
cedeis.
? A la 19 vuelta (verso 489), Diablo.
? A la 20, tras el verso anterior, Angel ,Huye.
? A la hoja 25 (verso 652 Bis), en la fecha ochocientos han sido
a�adidos y tachadas las palabras quatro, ocho y ha quedado la palabra catorce.
Ello me hace suponer que el original fu� representado todos esos a�os y en algunos de
ellos se sustituyeron los dichos anteriores por los que actualmente est�n en el
manuscrito. En cuanto a �ste, debe ser copia de otro anterior, pues as� lo hace suponer
el que en su comienzo se refiera a un Papa llamado Clemente y luego figure ya P�o VII,
entre otras razones.
Por las acotaciones marginales se puede deducir que en alguna de las
representaciones citadas se a�adieron Angel y Diablo, como ocurre en otros dances
parecidos, los cuales seguramente hablar�an; pero no he hallado sus parlamentos.
Compr�ndese esta adici�n al observar cu�n desairada es la rendici�n de los moros, pues
no aparece por qu� se les han de caer las espadas.
El primer verso del dicho del Capit�n de los moros es a�adido por m�, para dar alg�n
sentido al comienzo de la acci�n.
A. de L.
TURQUIA DE QUINTO
CAPITAN TURCO
Por nuestra fe mahometana,
entre espumas y congojas,
de Neptuno en una fusta
cog� el rumbo para Europa
a acabar con los indignos
christianos de una vez sola.
Solim�n soy el segundo ,
gloria del Africa toda,
terror de la Asia y asombro
10 de la Am�rica y Europa
Bien sab�is, fuertes gen�zaros
que del mundo quasi todas
sus dilatadas provincias
m�s famosas y belicosas
a mi gran casa athomana
rinden basallaje prontas,
obedeciendo rendidas
quanto de Constantinopla
les impera el Gran Se�or,
20 primo m�o y de Mahoma
y para que mis lunas
lleguen al lleno tan solas
le faltan la Alemania,
Francia y Espa�a solas
estas tres Probincias faltan
a mi othomana corona;
oy pues mi valor intenta
a la fama que est� ociosa
obligarla a que eternice
30 la m�a en toda la Europa.
Intento, pues, a Eugenio
que llaman de Saboya
que todo su Aquiles es
de las cath�licas tropas
darle batalla y bencerlo
que ser� toda una cosa
y despu�s de la batalla
ser� forzosa la toma
de Belgrado. Fenis Barbuda,
40 Viena, Mantua y Roma
y desde all� con quinientos
mil gen�zaros y otras tropas
del Sofi de Persia mi t�o:
un mill�n de bombas
fuerte tren de artiller�a
y caballos de Moscobia
proseguir� la conquista
de Par�s y Barcelona
en que de Espa�a y Francia
50 la fortaleza est� toda;
y despu�s, si Al� pluguiese
cogiendo Granada y C�rdoba,
Gibraltar y Badajoz,
me pasar�a a Lisboa,
y al reyecito don Pedro
he de hazer que a mi persona
con los dem�s reyezuelos
que de christianos blasonan,
descubiertos, de lacayos
60 me sirvan. Juro a Mahoma;
y sus reynas y mugeres
en la gran Constantinopla
descalcen la gran Sultana
de rodillas, y debotas
a pies descalzos le barran
su gran Mezquita a Maoma...
He de pasar a cuchillo
sin distinci�n de personas,
ni de Ni�os, todos cuantos
70 al Crucificado adoran;
he de abrasar sus Ciudades,
y levantadas en p�lvora
hasta que a aleves pavesas
esten reducidas todas:
He de quemar sus Iglesias
y quanto en ellas adoran
el christiano con ultrajes
y afrentosas ceremonias;
har� llevar mis cavallos
80 arrastrando de sus colas
y finalmente de sal
sembrar� sus tierras todas
y las har� inh�viles
porque en las naciones todas
a donde christianos ubo
no quede ni aun la memoria;
hasta eso no he de parar,
Juro al Profeta Maoma,
y doy mi palabra a Al�
90 aunque el mundo se me oponga
Pero, �qu� es lo que diviso?
ya las catholicas tropas
de Eugenio marchando vienen
todos de batalla en forma.
(Dice a los turcos:)
Apuntad de Artiller�a
luego cuatrocientas bocas
y est�n los Morteros todos
prevenidos con mil bombas
que han de llegar oy al lleno
100 ya las lunas victoriosas:
todos pues luego las armas
empu�ad; y en eroycas
aza�as obrad con ellas;
que en las climas m�s remotas
llegue a eternizar la fama
con su clar�n vuestras glorias.
TURCO PRIMERO
Yo, valiente Solim�n,
con mis gen�zaras tropas
pondr� rendido a tus plantas
110 a ese Eugenio de Saboya.
TURCO SEGUNDO
Yo con mis turcos ofrezco
rendir la Alemania toda
y ponerla a la obediencia
de la Othomana corona.
TURCO TERCERO
Yo conquistar� la Italia
y aunque gima en mi mazmorra
llevar� al Sumo Pont�fice
a la gran Constantinopla.
(falta aqu� una hoja del
manuscrito, y termina el)
GENERAL TURCO
......................................
rep�quense esas Cajas ,
120 escuadr�nense esas tropas,
y veamos lo que intenta
ese Eugenio de Saboya.
(Sale el Capit�n de christianos con sus soldados y
dize:)
CAPITAN DE CRISTIANOS
Oy cath�licos christianos,
cuya Fe Divina y Santa
es la que sola del Cielo
tiene las llaves Doradas:
La que aquellas sillas llenas
que inteligencias infaustas
perdieron por su sobervia
130 b�rvaramente obstinada,
y la que sola entre todas
quantas religiones se allan
es la �nica que conduze
a la eterna y feliz Patria.
He recibido poco haze
ay dolor en estta Carta
de Nuestro Padre Sant�simo
Clemente, Angel de la Guarda
de la Militante Iglesia,
140 pues siempre su vigilancia
es Argos en defenderla
y Padre en patrocinarla
la noticia de que entran
ya las othomanas armas,
rendida la Ungr�a toda
por los dominios de la Austria,
con tan formidable Ex�rcito
que dize asciende y pasa
de noventa mil Gen�zaros
150 con otras tropas tartarias
y del Sof� de la Persia
que a las suias coligadas
de trescientas mil el n�mero
me aseguran de que pasan.
Ninguna piedad en ellos
a�n con los rendidos se alla
pues a todos igualmente
con el ilo de sus armas
al m�rito de sus vidas
160 le corre su hira inumana.
No perdonan a los Ni�os
infantillos que a�n maman
ni al m�sero pobre y viejo
matizado de sus canas,
y lo que es m�s; la velleza
y hermosura m�s idalga
en su crueldad y fiereza
ninguna inmunidad alla.
Fuego a las Ciudades ponen
170 y quando llegan sus llamas
a aplacarse en las cenizas
o piadosas o cansadas,
en ellos de su furor
se abiva en iras las llamas.
A los Sacerdotes queman,
templos e Iglesias abrasan,
los Santos lleban por tierra,
los cruzifixos arrastran
y lo que es m�s que todo eso
180 al pronunciarlo se pasma
temida la lengua y tiembla
es que la Ostia Consagrada
o Sacramento Eucar�stico
pisan, blasfemas y ultrajan
y tras esto, Oh Santo Dios
centenares miles de almas
que haya de aver christianos
que se est�n alla en sus casas
m�s que piedras insensibles
190 sin salir a la benganza
a tan henormes desprecios
y sacr�legas infamias;
Y dicen que son cath�licos
mas yo digo que se enga�an
y que le roban el nombre
a la Religi�n Christiana:
y finalmente me avisa
P�o 7� de la Guarda
en esta �ltima Carta
200 que un Jubileo plen�simo
o Indulgencia Plenaria
les concede a todos quantos
en esta expedici�n se allan;
y as�, valerosos Gefes,
de la Religi�n Christiana
adelantes de la fe y �roes
proclamados de la fama
alentad buestro balor
210 siendo rayo buestras armas
que abrasen quantos blasfeman
de Dios y su Madre Santa.
Ea Leones Espa�oles,
Ea Aguilas Alemanas
Ea Delfines franceses
Ea Cath�licas Armas.
La Virgen asista a todos,
buestros corazones ardan
en amor de Dios y celo
220 de su fe Divina y Santa.
Vuestro valor oy eclipse
esas Lunas othomanas
y castigue su sobervia,
orgullo y vana arrogancia.
Afuera, hijos, el temor
que por la Fe sacrosanta
y Sacramento Eucar�stico
del Altar, es cosa clara
que el pelear ya es vencer
230 y aunque el Gran Turco en campa�a
llegue a tener m�s soldados
que estrellas la esfera octava
todo importar� muy poco
pues de nuestra parte se alla
la Raz�n y la Justicia
que es a quien Dios jam�s falta.
(Dice a los christianos:)
Pero, �qu� es lo que diviso?
Ya las tropas othomanas
de batalla hazen la se�a
240 seg�n publican sus Cajas.
CRISTIANO 1�
Es asi, no dudo en ello,
pues ya sus banderas lebantan
CRISTIANO 2�
Ya apuntan su Artiller�a
y arrebato andan sus Cajas
CRISTIANO 3�
Ya forman sus paralel�s
su ala derecha est� en armas.
CRISTIANO 4�
Pues ya sin m�s detenernos
pong�monos luego en armas.
CRISTIANO 5�
Admiren nuestro valor.
250 Nuestras proezas y aza�as
CRISTIANO 6�
En sus ojas los anales
y en su registro la fama
CRISTIANO 7�
Yo General Eminent�simo
de las Cath�licas Armas,
a la gran Constantinopla
e de poner a tus plantas.
CRISTIANO 8�
Yo blas�n de la Saboya
con mis dos reales Aguilas
har� salir a los turcos
260 de toda la Europa y Asia.
CRISTIANO 9�
Yo Aquiles de los Cath�licos
con mis Leones de Espa�a
recobrar� de los turcos
la Ciudad y Tierra Santa.
CRISTIANO 10�
Yo Alcidas valeroso
con mis delfines de Francia
conquistar� a todo el mundo
aunque se una y ponga en armas.
CRISTIANO 1�
Y porque m�s se asombren
270 oy las Lunas othomanas
he de ser a un tiempo mismo
Rayo, Le�n, Delf�n y Aguila.
CRISTIANO 2�
Yo juro a Dios y a esta Cruz
que siempre asiste a mi espada
que en el mismo Solim�n
he de procurar clavarla.
CAPIT�N DE CRISTIANOS
Sabed, hermanos m�os,
que hoy sale a Campa�a
con solemn�simos cultos
280 sacros Imnos y Alavanzas
nuestra Ilustre Patrona,
glorios�sima Santa Ana:
esta divina Se�ora
ha de ser quien nuestras armas
patrocine contra el turco,
y el grande Ap�stol de Espa�a ;
y no dud�is, hijos m�os
que esta Aurora Soberana
que es vida y dulzura nuestra
290 y tambi�n nuestra esperanza
nos ha de conseguir oy
victoria muy se�alada
si oblig�ndola tendidos
(se arrodillan todos)
puestos a sus santas Plantas
vida y alma le ofrecemos
en su defensa sagrada
y tambi�n que pelearemos
por defender la Fe santa
de su Sant�simo Hijo
300 y Eucar�st�a Sagrada
hasta que sola una gota
de sangre en las venas haya.
TODOS LOS CRISTIANOS a una
Eso todos lo ofrecemos
puestos a sus Santas plantas
de morir mil veces antes
que faltar a esta palabra.
CAPIT�N DE MOROS
Sacar esa gran vandera
que es consagrada a Maoma
y disparad al christiano
310 unas tres o quatro bocas
pues ya presenta batalla
atrevido el de Saboya.
(Tiran)
CHRISTIANO 1�
En el nombre de Santa Ana
de Joaqu�n y de Mar�a
abrase este fiero rayo
a Solim�n este d�a.
(Tiran)
TURCO 1�
En el nombre del Sant�simo
y gran Profeta Maoma
320 esta granada orrorosa
estremezca a los christianos.
(Tiran)
CRISTIANO 2�
En el nombre de Santiago
arrojo esta fiera bomba
que a de abrasar a los turcos
y a de eclipsar a Maoma.
(Tiran)
TURCO 2�
Esta othomana carcasa
de sulfuro e infernal p�lbora
asombre, queme y consuma
quantos christianos se nombran.
(Tiran)
CHRISTIANO 3�
330 En el nombre de San Lorenzo
el fuego de esta fiera boca
a de hazer un fiero estrago
en las genizaras tropas
(Tiran)
TURCO 3�
Este Besubio que oculta
mill centellas orrorosas
�brase al christiano Eugenio
y pasme sus tropas todas.
(Tiran)
CHRISTIANO 4�
Este Vasilisco fiero
que en sus ondas fraguas l�bregas
340 me a fabricado Bulcano
la Christiandad queme toda
(Tiran)
CHRISTIANO 5�
Esta real culibrina
que a Santa Ana nombran
reduzca a alebes pavesas
a toda la gente mora
(Tiran)
TURCO 5�
Este formidable tiro
350 sepulte en las negras ondas
de la muerte a los Christianos
que a un Crucificado adoran
(Tiran)
CHRISTIANO 6�
De Christo blasfema...
Pero este par de pistolas
le arrojar� a ...
a acompa�ar a Maoma.
(Tiran)
TURCO 6�
Ahora ver� el christiano
que toda su fe es una Historia
y si no, venga su Christo
360 y det�ngame esta bomba
(Tiran)
CHRISTIANO 7�
Caigan esos ...! moros
cuyas sacr�legas bocas
reniegan de Jesu Christo
con blasfemias orrorosas
(Tiran)
TURCO 7�
A buestro Christo y su Madre
a de confundir Maoma
todo el fuego del infierno
arrojan en esas bocas
(Tiran)
CHRISTIANO 8�
Tirarles mil ca�onazos,
370 arrojarles dos mil bombas,
darles dos cargas cerradas
y tiemble Constantinopla.
(Tiran)
TURCO 8�
Arda el mundo, tiemble el cielo
si no le asiste Maoma.
(Tiran)
CHRISTIANO 9�
Ya Solim�n esta erido
y se descuyda Maoma.
(Tiran)
TURCO 9�
Mueran los christianos todos,
mueran y viva Maoma.
(Tiran)
CHRISTIANO 10�
Mueran los turcos y hereges
que al Vervo Eterno no adoran.
(Tiran)
TURCO 10�
Disparad, que es clara cosa
que Al� quiere ver sin duda
vuestro valor en esta ora.
(Tiran)
(Sale el RABAD�N con arrogancia y dize:)
A fuera, camaradas,
a fuera que yo dentro
pues quiero con mi espada
salirles al encuentro
que confio el dejarlos
al instante y al momento
390 aunque vengan mil demonios
no me espanto yo por eso
ni me falta el valor,
ni me falta el azero,
ni los brios, ni el amago,
ni el rayo, ni el escarmiento,
ni la fama, ni el clar�n,
ni la trompeta, ni el cuerno
son al caso; pues yo solo
sin m�s ayuda me atrevo
400 a acabar de matarlos
si me los dan medio muertos.
CAPITAN DE CHRISTIANOS (dize al turco:)
Ya bes turco en mis soldados
mi valor como en esfuerzo;
no d�s lugar a mi enojo
precipit�ndose ciego,
aprov�chate del d�a
en que estamos; toma puerto
en el mar de nuestro asumpto
que es mar de gracia y contento
410 no abuses de la clemencia
que en esta raz�n encuentro
porque si hazes que el agravio
me haga mudar el consejo
si aqu� me adviertes afable
all� ser� circunspecto,
si aqu� humano y benigno
all� neto y justiciero.
TODOS LOS CHRISTIANOS
420 Y por esa boca todos
articulemos lo mesmo.
CAPITAN DE LOS TURCOS
No s� c�mo a mi valor
puede domarle el arresto
para sufrir tanto golpe
de jactancias en mi aspecto;
�pens�is, christianos acaso
que en mi pecho ni en los pechos
de mis campeones fuertes
pudo guarecer el miedo?
430 �Pens�is que la Luna hermosa
que acaudilla vuestro esfuerzo
se apaga a soplos el mundo
siendo lucerna del cielo?.
Pod�is pensarlo, m�s es
temerario el pensamiento
Y porque asust�is del todo
el bocado que os prevengo
saber que vengo arrastrado
con el positibo intento
440 de perturbar vuestra fiesta
y anublar vuestro festejo.
TODOS LOS TURCOS A UNA
Asta ver eso logrado
todos la vida espondremos.
RABAD�N
Y estar� bien dispuesta
pues si la perd�is es cierto
que os conceder� Maoma
al instante y al momento
sin tocar al Purgatorio
treinta mil a�os de infierno.
CAPITAN DE CHRISTIANOS
450 �Con que el partido miras
que yo benigno te ruego?
CAPITAN DE TURCOS
Fuera lunar en mi br�o;
no tomar partido intento.
CAPITAN CHRISTIANO
Mira, pues, lo que resuelves.
CAPIT�N TURCO
Ya me espliqu� resuelto;
lo que dije es lo que digo
y a lo que bine me bengo,
(Danse de batalla)
CAPIT�N CHRISTIANO
Pues a la lid, campeones.
CAPIT�N MORO
Pues soldados, al empe�o.
CAPITAN CHRISTIANO
460 Toca al arma.
CAPIT�N MORO
Suene el parque.
TODOS LOS MOROS a una
Viva y reyne Maoma
RABAD�N
A ... que a de reinar
si m�s diablos que estrellas ay en el cielo
arrebatar�n con buestras almas.
CAPITAN CHRISTIANO
Que reine christo y Santa Ana.
TODOS LOS CHRISTIANOS
En Quinto siglos eternos.
RABAD�N
Fuera de ay que yo solo
como a tortilla de huebos
les tengo de hazer gigote
(Caenseles las espadas sobre los hombros de los moros y estos caen en tierra)
CAPIT�N MORO
470 Ya christianos caballeros
cay� en el alma la luz
contra el enga�o y os ruego
que no tom�is el castigo
por consequencia del ce�o
Vuestra es la acci�n; mas nosotros
tambi�n queremos ser buestros.
(Abr�zanse todos.)
CAPITAN DE CHRISTIANOS
Sean pues ya vuestros brazos
de nuestro maior contento
aut�ntico testimonio
TODOS LOS CHRISTIANOS a una
480 Ya os esperamos en ello.
TODOS LOS MOROS a una
Y nosotros protestando
nuestros errores diremos
TODOS LOS CHRISTIANOS a una
Que reine christo y Santa Ana
en Quinto siglos eternos
RABAD�N
Si no entro yo con mi chispa
a ayudar a estos pendejos
vive diez, se los llevaban
como a tajo de conejos
pero apenas entre yo
490 los morillos volaverunt.
CAPITAN MORO
Proseguir con buestro instituto
que puedo llamarme buestro
si lo in�bil en nosotros
no perturbase el esmero.
CAPIT�N CHRISTIANO
No te se acobarde el labio
que es celestiales empe�os
siempre fu� lo voluntario
el registro del objeto.
TURCO 1�
En un asumpto tan alto
500 nada interbenir podemos
pues s�lo nos es posible
el venerarlo y quererlo.
CHRISTIANO 1�
Cuando el fin no se lograse
a que aspira vuestro afecto
tendr�a mucho del caso
s�lo el desecharlo y temerlo.
TURCO 2�
La deidad y el sacrificio
suma proporci�n pidieron
porque deve el olocausto
510 corresponder al objeto.
CHRISTIANO 2�
No es suficiente el reparo
pues las deydades supieron
al coraz�n que le quema
atender m�s que al incienso.
TURCO 3�
Mas imputable ser�
en nosotros exponernos
a empe�o que apenas logran
los veteranos aciertos.
CHRISTIANO 3�
Prudencia es el temor
520 pero yo tambi�n advierto
que suele con lo viso�o
ir lo c�ndido interpuesto.
TURCO 4�
Falt�ndonos tan del todo
las partidas, fuera yerro
vincular a nuestro cargo
un asumpto tan excelso.
CHRISTIANO 4�
Quando en onra de Dios.
nos previene un Evangelio
que abr� siempre en nosotros
530 el esp�ritu supremo.
TURCO 5�
Mal se podr� dar traslado
a tan relevante empe�o
falt�ndonos la fecunda
con que adornar los conceptos.
CHRISTIANO 5�
El asumpto es amoroso
y amor que suena a perfecto
cuando ba menos vestido
es quando lleba m�s fuego.
TURCO 6�
Prudentes aconsej�is
540 pero siempre temeremos
que desautorice el Ara
lo bulgar del ministerio.
CHRISTIANO 6�
No es profanar los Altares
quemar aromas groseros
si se rebisten de finos
TURCO 7�
para la funci�n los pechos.
�No fuera grande osad�a
perderle al Mar el respeto
surc�ndole en d�bil varco
550 sin vela, norte ni remo?
CHRISTIANO 7�
Verdad es, pero en el mar
que para surcar tenemos
ni hay piratas, ni hay escolfos;
todo es calma, todo es puerto.
TURCO 8�
La turbaci�n es precisa
pues en lanze tan severo
ser� el desembarco
reprehensible atrebimiento.
CHRISTIANO 8�
En bien concertada uni�n
560 aunque parecen extremos
acostumbra el desaogo
a frisar con el respeto.
TURCO 9�
Siempre es delito en los ojos
el que a rostro descubierto
pretendan examinarle
al Sol su c�rculo vello.
CHRISTIANO 9�
Si la pretensi�n dimana
de curiosidad es cierto,
pero no si la estimula
570 la adoraci�n o el afecto.
TURCO 10�
La gracia, al fin, es el todo
pero nosotros tenemos
en tela de lo bastardo
mal formado lo indiscreto.
CHRISTIANO 10�
Si fu�ramos desgrac�ados
ser� por delito nuestro
pues tiene nuestro instituto
a la gracia por objeto.
RABAD�N
Gracias a Dios que acab�is
580 con todos nuestros enredos
que a nadie laban el casco
y a muchos rompen el seso:
vamos all� con los dichos
pues va precisando el tiempo
y lo dicho para chasco
si no sobra basta al menos.
TODOS LOS CHRISTIANOS a una
Raz�n es que te sirvamos.
TODOS LOS MOROS a una
Y justo que comencemos.
(Dicho del CAPITAN DE CHRISTIANOS)
Al asumpto m�s sagrado,
590 al Olimpo m�s excelso,
al m�s elevado Emp�reo
y al m�s dilatado Imperio
que a toda la omnipotencia
le fatig� los esmeros,
a la ra�z de Josef,
al imponderable centro
de los amores de Christo.
al im�s de los afectos
de Mar�a, de Josef,
600 y de Joaqu�n rendimientos
dedico, consagro, postro,
conduzco, rindo y ofrezco
en nombre de esta mi patria,
y porque neutral el feudo
no haga dispendio en el culto
por la duda del sujeto
digan la lengua y los ojos,
agua y voces previniendo
que es mi Se�ora Santa Ana
610 la brasa de tanto incendio,
el fuego de tanto rayo,
y el sol de tantos reflexos
como ilumina a Quinto
quando empe�ada en cortejos
a su Patrona pareze
retrato del firmamento.
Prosigue, pues, Patria amada
en tan eroycos festejos
hazle triplicar los cultos
620 a tan soberano objeto
pues se nota est� empe�ada
en tu fabor desde luego
te transforma en beneficios
quantos le rindes objetos.
(Dicho del CAPIT�N DE MOROS)
No en lo ret�rico tienen
los fabores desempe�o
y m�s lo que esta mi Patria
tiene de Santa Ana impresos
en el M�rmol Religioso
630 de sus cath�licos pechos.
Able el �ltimo por todos
irrefragables sucesos
de este a�o de ochocientos
y es de manera que haviendo
bolante debastadora
terrible escuadra de insectos
a acometido a las mieses
con inexorable ce�o:
y adbirtiendo nuestros Gefes
640 por imposible el remedio
al tribunal de Santa Ana
apelaron exponiendo
de su Sant�sima Imagen
el glorios�simo aspecto
y al instante, raro asombro,
que esta diligencia hicieron
quando la fuerte tropa
desalojando el terreno
dej� libre la campa�a
650 sin da�o alguno y sin riesgo
con que al cantar la victoria
tan a beneficio nuestro
en nombre de nuestra Santa
la gratitud del gobierno
la consagra adoraciones
finezas y rendimientos
(En este punto aparece cortado el manuscrito y lo que sigue es de la misma mano, pero
escrito con otra tinta, como las adiciones que se dir�n en la cr�tica del manuscrito y
de las cuales colegimos que se hicieron para la representaci�n de 1.814.)
Dicho 1� - CHRISTIANO 1�
Si a m� el primero me toca
en este c�nclave serio
tener la obtica toda
660 al profundo mar inmenso
a mi Se�ora Santa Ana
aunque tema en el grosero
torpe, balbuciente labio
abenturar el acierto
perspicaz de onra a mis finos
siempre amados compa�eros
en el mar de sus virtudes
me haga al agua, vela y remo
el Mar est� todo en leche
670 faborable sopla el viento
el Capit�n de Nav�o
es el grave Ayuntamiento
de Quinto mi amada Patria;
el Norte que gu�a al puerto
es mi Se�ora Santa Ana;
�nimo, pues, compa�eros,
que no faltar� buen viaje
feliz suceso tendremos
conspirado en nuestro asumpto
680 mar, piloto, norte y viento.
RABAD�N
Usted tiene mil razones
y pues ya a rompido el hielo
no hay que dudar de que hir�n
todos los dem�s siguiendo.
Dicho 2� - TURCO 2�
Lo arduo de los asuntos
sabe burlar a los diestros
y esta disculpa pudiera
en el comenzado empe�o
por blasonar de infinito
690 onestar el retrozeso
pero es reprehensible y torpe
vil cobard�a, vil miedo
el no examinar el golfo
por lo accidental del tiempo
as� prosiguiendo el rumbo
que ha comenzado el primero
publicar� que es Santa Ana
en esta mi Patria cielo,
luz, camino, verdad, vida,
700 salud, alivio y consuelo.
RABADAN
�C�mo que volver atr�s?
En quaquam, �quien dijo miedo?
y si falta la materia
buen trago, Santa Ana, y a ello.
Dicho 3� - CHRISTIANO 2�
Heste es el d�a festibo
que con especial precepto
manda celebrar la Iglesia
generalmente diciendo
que nos alegremos todos
710 en el Se�or y en obsequio
de mi Se�ora Santa Ana
y para mayor empe�o
nos advierte que festibos
m�tricos dulces y acentos
a tanta solemnidad
los Angeles en el cielo
forman, componen y ofrezen
con j�bilos y gorgeos
imnos, c�nticos y glorias
720 al Hijo del Padre Eterno.
RABADAN
Este ha dado en el gaudiamus
de la misa; pero creo
lo alegrar� m�s uno
con chorizos y torreznos.
Dicho 4� - TURCO 2�
Que en el d�a de Santa Ana
se regocijen los cielos
Angeles y hombres justos
pero que sea el objeto
s�lo de estas alabanzas
730 el Hijo de Dios, no acierto
a examinar el motivo
para adorar ese Misterio
porque siendo interesados
de Santa Ana en los festejos
Padre y Esp�ritu Santo
y no m�s, que punto menos
Joaqu�n, Mar�a y Josef
en el pol�tico gremio
suena a desayre notorio
740 o disimulado desprecio.
RABADAN
Hombre,�qu� te has ensartado?
No te metas en misterios;
si te andas en trinidades
ya dejar�s bueno el cuento.
Dicho 5� - CHRISTIANO 3�
Para satisfacci�n me toca
al reparo que se ha puesto
y as� digo que Santa Ana
de el Alto Encarnado Vervo
es merit�sima Abuela
750 y entre los dos medianeros
brilla un amor tan divino
que dice Christo, bien vengo
en partir con mis parientes
de otros Santos los inciensos;
pero en hablando de mi Abuela
perdonen todos, que quiero
para m� s�lo las glorias,
para que el mundo y el cielo
sepan quien para su Abuela
760 es Jesuchristo su Nieto.
RABADAN
Vaya, que ha dado caval
soluci�n al argumento.
�Ustedes lo han entendido?
Pues yo tampoco lo entiendo.
Dicho 6� - TURCO 3�
En el clar�simo nombre
de nuestra Santa contemplo
a m�s de ser todo gracia
nueba gracia y nuebo templo
y en el caso que en las letras
770 que le escriben, advierto
que suena por todas partes
un significado mesmo
Ana encontrar� el curioso
tanto al reb�s como al derecho
gerogl�fico admirable
si no preclaro Misterio
en que nuestra gran Patrona
en el tribunal supremo
es la defensa y amparo
780 de los malos y de los buenos
RABADAN
Con equiboquillos bienes
est�s gracioso por cierto;
�pero no ves que eso es
dar a diestro y siniestro?
Dicho 7� - CHRISTIANO 4�
�Quien allar� muger fuerte?
Pregunta all� en los provervios
la misma Sabidur�a
y responde que de lejos
y de remotos confines
compadezer� su precio;
que esta muger tan eroyca
este pasmo, este portento,
es mi Se�ora Santa Ana
No lo dudo pero advierto
que fuerte, sabia y fecunda
con infatigable esfuerzo
al demonio escarmentado
y la culpa resistiendo
supo triunfar valerosa
del pecado y del Infierno.
RABAD�N
Mugeres fuertes hay muchas
hay d�a; pero de genio:
el diablo que las aguante
si se les calienta el seso.
Dicho 8� - TURCO 4�
Del coraz�n de su esposo
fu� el confidente m�s tierno,
econ�mica sagrada
810 que en c�tedra de gobierno
ley� punto de constancia
sin accidentes de cuerpo
el consejo de sus manos
fu� de sus obras consejo.
Ligera Nave admiro
que conduce de lejos
el pan para sus debotos
sin que la noche ni el Sue�o
el uno ya fatigado
820 o ya el otro adormeciendo
puedan llegar a estorbarle
sus afanados esmeros.
RABAD�N
Y si nos concede el vino
ser� doblado portento
!qu� tragos para las tortas!
rog�rselo, compa�eros.
Dicho 9� - CHRISTIANO 5�
El vistuario admirable
de esta muger cuyo aspecto
por su esp�ritu gallardo
830 pareze divino empe�o
es de purp�reos brillantes
s�tiles, c�ndidos lienzos;
la hermosura y valent�a
son de su escudo trofeos.
Noble nos pinta a su Esposo
la Lecci�n de los Provervios
�qu� mucho si descend�a
el pulcro y siempre regio
tribu de Jud�, juntando
con lo noble lo opulento?
piadoso y Santo, pues todo
en San Joaqu�n lo venero.
RABAD�N
Si vestir�a Santa Ana
como las Damas del tiempo;
pero fu� Santa y Joaqu�n
rico y santo; no lo creo.
Dicho 10� - TURCO 10�
Tres veces canonizable
el divino Damasceno
nos propone nuestra Santa
850 que hay que admirar partiendo
el todo de sus caudales
entre los pobres y el Templo;
toda hera amor para todos
siendo sus entra�as centro
de quantas heroycidades
supo blasonar su Nieto
que como naci� dichosa
para rayz y cimiento
de aquella m�stica vara
860 cuya flor da olor y es cierto
que hab�a de ser Santa Ana
todo el todo del compuesto.
RABAD�N
�Qu� pocas canonizables
en nuestros d�as tenemos
no porque les falta amor,
pero es un amor terreno.
Dicho 11� - CHRISTIANO 6�
Salve, excelente Matrona,
Muger fuerte. Noble anciana,
digna Madre de la que
870 fu� de Dios enamorada,
pues all� en los Aginenses
suspensos todos miravan
una fuente del suceso
a sus dolencias, vos, Ana,
divina fuente, presagios soys
de la salud humana
y para sus campos pide
el riego de buestras aguas.
RABAD�N
Y tambi�n para las vi�as
880 que estando bien ameradas
nos dar�n el bino puro
y veveremos sin tasa.
Dicho 12� - TURCO 6�
De la Madre de Dios madre,
del mismo Jes�s Abuela
y de San Joaqu�n Esposa
Hos hizo el Se�or, y a expensas
de l�grimas incesantes,
repetidas penitencias
oraciones fervorosas
890 y actos firmes de pobreza
hos puso Dios en el logro
de tan altas excelencias
para darnos a entender
en sus m�s queridas prendas
que a lo sumo de una dicha
por lo m�s vajo se llega:
as� lo cant� dichosa
buestra Hija y Madre nuestra
diciendo que su humildad
900 mir� el Se�or; por ella
las canonizaron todas
las estirpes venideras.
RABAD�N
Aprendan en nuestra Santa
las Mugeres altaneras
y sepan que la humildad
es su m�s preciosa prenda.
Dicho 13� - CHRISTIANO 7�
Vos soys el Arca de No�
cuya paloma es pureza
sali� a vos quando empieza
910 el dilubio ya a ceder
Vos llegaste a merecer
tener en tu concha hermosa
al Ave m�s prodigiosa
que de Eva el nombre trocado
hasta el cielo remontado
te abraz�, qual mariposa.
RABAD�N
Hombre, si nos traes el Arca
de Noe y r�pido buelo
de la paloma, �c�mo es
920 que te se ha olvidado el Cuerbo?
Dicho 14� - TURCO 7�
En verdad, profundo el Sabio,
en los citados provervios
que es regocijo del Padre
el hijo sabio y discreto.
Luego haviendo encarnado
Mar�a en el sacro terso
bolumen de sus entra�as
al Alto, divino Vervo
que es sabidur�a eterna
930 de su manantial inmenso
ha de ser cauze precioso
y por consiguiente exemplo
de sabidur�a y gracia
e inteligencia cediendo
en elogios de Santa Ana
sus propios merecimientos.
RABAD�N
�Han visto ustedes qu� tal
va la gente discurriendo?
Hombres, �de d�nde sacais
940 tanta abundancia de testos?
Dicho 13� - CHRISTIANO 8�
Si de nuestra gran Patrona
hes el timbre m�s excelso
tener por hija a Mar�a
discurro yo que no menos
puede blasonar dichosa
de haver logrado por hierno
al gran Josef, Sal y Sol,
blas�n, honra y lucimiento
de todos sus Patriarcas
950 y Santos, as� lo apruebo.
El mismo Esp�ritu Santo
ajust� este casamiento
luego Mar�a y Josef
son iguales, que a no serlo
le hubiera dado otro Esposo
a Mar�a prebiniendo
que no dijera Santa Ana
que hera mal casamentero.
RABAD�N
Si esta igualdad se mirara
960 en algunos casamientos
no se har�a tantos danzes
al Glorioso San Palermo.
Dicho 16� - TURCO 8�
De quantos heroycos timbres
en mi Enamorada advierto
que a lo infinito compite
por principal les venero
cinco solos que a su trato
suman que todo el concreto:
el primero ser Se�ora
970 de todo el sacro congreso,
el segundo ser Esposa
de San Joaqu�n, el tercero
el ser Madre de Mar�a,
el cuarto suegra del regio
esclarecido Josef
y Abuela del mejor Nieto.
Es el quinto el mayor
de sus blasones excelsos
pues s�lo en Quinto Santa Ana
980 tiene el mejor de sus cielos.
RABAD�N
Qu�ntos tiembres, qu�nta Gloria
qu�n lucido parentesco
pero sacamos en suma
que Quinto se lleva el premio.
Dicho 17� - CHRISTIANO 9�
Aquella brillante tropa
de sabias inteligencias
en la Asumpci�n de Mar�a
bali�ndose de la idea
del Nono de los cantares
que sube ac� como Aurora,
990 preguntaba �qui�n es �sta
Luna, Sol, Hueste y estrella?
Y dificulta tambi�n
que como no hay diferencia
entre la Madre y la Hija
al verlas juntas, es fuerza
que a�n los Angeles pregunten
qual de las dos es su Reyna,
pues les haze suspender
1000 el culto la indiferencia.
RABAD�N
El otro d�a iban dos
vestidas a competencia,
ama y criada, y un quidam
pregunt�: �cu�l es la due�a?
Dicho 18� - TURCO 9�
Hijos de Dios a los hombres
hallo la vista sedienta
del Aguila, m�s veloz
y pendiente de esta Cepa
el mejor razimo Christo
1010 a su misma Madre deja
la obligaci�n de ser Madre
esta vil naturaleza:
Con que siendo Dios el Padre
y Mar�a Madre nuestra
no puede haver m�s fortuna
en la humana descendencia
pero s� hay, pues tenemos
a Santa Ana por parienta
que ser� dos vezes Madre
1020 Si la llamamos Abuela.
RABAD�N
Gracias a Dios que uno ha hablado
de razimos y de cepas
�sta s� es mano de trago
a salud de la Parienta.
Dicho 19� - CHRISTIANO 10�
En pluma del gran Laureto
tambi�n Ana se interpreta
misericordia y fabor;
pero qu� mucho, si ostenta
ser thesoro de la gracia
1030 y misericordia eterna.
As� profunda la nota
en bien subcinta escelencia
Santa Br�gida diciendo
que a toda la Omnipotencia
encierra en su rico Herrario
y es divina providencia
pues renunciar�a Santa Ana
el dulce nombre de Abuela
a no cederle su Nieto
1040 toda su gracia y riquezas
porque al llamarla quejoso
si el remedio no nos diera
ser�a para su pecho
un torcedor cada queja.
RABAD�N
Con que podemos pedirla
ser� buena consequencia
que en nuestras necesidades
nos patrocine y defienda.
Dicho 20� - TURCO 10�
Ya, Sant�sima Se�ora,
1050 entorpecidas las lenguas
y embargados los conceptos
en tanta suma excelencia
como blasona y eroyca
rendidamente confiesan
que habr� de ser el silencio
int�rprete de la idea
esta exalada fineza
de cantar buestros elogios
con tanviva diligencia
1060 que a no esmaltarle el afecto
osad�a pareciera.
Llenadnos de bendiciones
tomadnos a buena cuenta
porque del todo perfectos
quales buestra hija ordena
que seamos, buestra mano
nos cubra, gu�e y defienda
del Calvario de esta vida
hasta el favor de la eterna.
RABAD�N
Ya hera hora que acabaras
1070 de rompernos la caveza
con tanta rastra de istorias
que seg�n de largas heran
pens�vamos si ser�an
Dominicas de Cuaresma.
M�s ya que la vez me toca
fuera, que va mi talega
como saco en puerta abierta.
Do�a Mar�a Blasones,
la de los ojos sajados
1080 y esposa de tres maridos
y todos tres fueron bagos
vev�a puro y com�a asadp
por hazer m�s penitencia
suplica a su Eminencia
la absuelva de este pecado.
Esta es la presente
que la estoy dibujando,
su carilla estropiada
y el cuerpo andrajado.
1090 En velleza es monstruo
en mirar un rayo
en andar un demonio
y en lo airosa un diablo.
Y pues todos se despiden
mas yo tambi�n quisiera
dar mi cucharada en todo
a los que son de la oyenda
y por f�n, ya me despido
de los Santos de la Iglesia,
1100 de viudos, casados, mozos,
viudas, casadas, doncellas,
de Cojos, Altos y bajos,
blancos y blancas
negros y negras
y de los Se�ores Amices
que esta es gente de cuenta,
porque como no tienen seso
siempre andan en quimeras
y por �ltimo les pido
1110 a las Se�oras Femellas
no inquieten a sus maridos
con sus ri�as y quimeras,
que cuando se les antoja
de ir enfad�ndose ellas
no hay quien las pueda aguantar
con tantas impertinencias
y todo casado en su casa
para estas impertinencias
dever� tener muy a mano
1120 y siempre a la vista,
amigos, alerta, alerta,
un Jarabe de Nogal.....
(Aqu� termina el manuscrito, al que le falta una hoja.)
CONSULTAS DE MOROS
Y CRISTIANOS
Quinto
y
Velilla
PERSONAJES :
? General cristiano
? Alf�rez cristiano
? Tambor cristiano
? 10 Cristianos
? General turco
? Alf�rez turco
? Tambor turco
? 10 Turcos
NOTA SOBRE EL MANUSCRITO QUE SE TRANSCRIBE A CONTINUACI�N :
Para la transcripci�n de este original he tenido a la vista un manuscrito de Quinto y
otro de Velilla.
El de Quinto debe ser copia de alg�n relato oral, como lo prueban las lagunas que
aparecen en �l, se�aladas en la presente edici�n con puntos suspensivos, y el hecho de
que la copia contenga todos los errores que una persona no en demas�a ilustrada comete al
copiar algo tomado de o�do. El manuscrito de Velilla parece copia del de Quinto, pues
contiene las mismas lagunas, aunque rellenadas algunas de ellas con los versos que aqu�
van entre asteriscos.
El original de este Dance no debi� ser escrito para Quinto, sino para alg�n pueblo que
tiene por Patr�n a San Sebasti�n, pues �ste es el santo, erizado de saetas, que se
aparece en sus visiones al General turco y, probablemente en el reinado de alg�n Carlos:
observe el curioso lector c�mo las palabras Carlos, el Rey, etc., encajan mejor en el
metro que las de Isabel, Reina, etc. En la copia de Velilla aparece como final el conocido
que comienza as�:
Quitemos de estas fiestas
a los enigmas los velos, etc..
A mi parecer, ambas copias carecen del final primitivo, pues se echa de menos en ellas
el parlamento del General cristiano aceptando la rendici�n y el de los dem�s turcos
pidiendo el bautismo, como es com�n a esta clase de representaciones.
CONSULTA DE MOROS Y CRISTIANOS
(Salen los moros a la plaza y el General Turco se presenta en la plaza con los suyos y
no dice nada hasta que los turcos principian a importunarle todos, pricipiando el Alf�rez
de esta manera que sigue:)
ALF�REZ TURCO
�Qu� inquietud te sobresalta
o qu� sobresalto te inquieta?
�Qu� desconsuelo te oprime?
�Y qu� gran aprensi�n te molesta?
Ea, gran Se�or, decidme
ya por voces, ya por se�as,
si la causa lo permite
de vuestra causa la pena.
�Tal es vuestro sentimiento
10 que os ata a nudos la lengua,
sin dejar que vuestro pecho
descanse en nuestra prudencia?
Desatad de la garganta
ese nudo que os aprieta
y merezca ser Atlante
en vuestras ansias secretas.
PRIMER TURCO
Nuestro Alf�rez, gran se�or,
muy prudente os aconseja;
verted para vuestro alivio
20 el veneno que os infesta
desahogue vuestro pecho
esa carcoma que intenta
consumiendo vuestro aliento
deponer vuestra soberbia.
SEGUNDO TURCO
No permit�is gran se�or
que sea el callar la queja,
delito de su valor
que ara�a en ira sangrienta
el no tener coraz�n
30 para entrar en pelea.
TERCER TURCO
Tal denuedo nos mostr�is
que si por falta de acero
y armas apetec�is,
no faltar�n para el fuego
y tendr�is lo que gust�is
en vuestra batalla a tiempo,
y gozaremos laureles,
mi gran se�or Mahometo.
CUARTO TURCO
Si apeteciendo los riesgos
40 dejaste la casa Meca
con tal gozo, �por qu� ahora
melanc�lico te muestras?.
Si el gran Mahoma te ha dicho
que tendr�s fortuna adversa,