El año pasado Josh Smith homenajeó a Dominique Wilkins a la vez que ganaba el concurso. En esta edición, 20 años después de que Spud Webb maravillara al mundo con sus vuelos, Nate Robinson ha repetido la historia. Josh Smith no pudo llegar a la final. Los jueces fueron muy duros a la hora de puntuar su mate a 2 manos desde casi la línea de tiros libres. Hakim Warrick tuvo mala suerte a la hora de rematar sus mates y también cayó en primera ronda.
Antes de la final Andre Iguodala hizo uno de los mejores mates de la historia. Allen Iverson lanzó el balón a la parte trasera del tablero, e Iguodala saltó desde más allá de la línea de fondo para atrapar la bola (a la vez que evitaba golpearse la cabeza con el tablero) y machacar de espaldas a canasta con su mano derecha. Un 50 perfecto.
En la final, Nate Robinson consiguió otro 50 tras saltar literalmente sobre Spud Webb, que previamente le había lanzado la pelota muy arriba, y los jueces tomaron la decisión de que los 2 finalistas empatasen para poder ver otro mate de desempate. Este fue el momento que deslució un poco la velada. Robinson tuvo que hacer hasta 14 intentos antes de ejecutar un espectacular mate que comenzaba pasándose la bola 2 veces entre las piernas en el aire, para posteriormente lanzarla al tablero y recogerla a la carrera para machacarla. El jurado le dio un 47, que acabaría superando en un punto al buen mate que hizo Iguodala. El jugador de los Sixers machacó de espaldas a aro pasado tras pasarse el balón entre las piernas, pero quizás el hecho de que fuera un mate muy parecido a otros que había hecho hizo que sólo le dieran un 46 y que la victoria se fuera a manos de Robinson.