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HISTORIA
DE HUANCANE
El
pueblo de Huancané fue sin duda uno de los asentamientos más importantes a la
llegada de los españoles. Con la organización de las reducciones por Toledo se
conformó un núcleo sobre la base de las antiguas encomiendas de Juan Gonzáles
Sotelo otorgadas por el licenciado Castro y la de y la de Juan Maldonado de
Buendía, a quien la dio de merced el virrey Enríquez. El total de 3.394 indígenas
comprendían 753 tributarios; 480 de ellos aymaraes y los 273 restantes Uros.
Ciertas fuentes mencionan que el templote Santiago de Huancané fue comenzado en 1700 y concluido el 12 de octubre de 1722(1). Sin embargo, las características del artesonado mudéjar queque aun se nota nos hace pensar que fue realizado con anterioridad a mediados del siglo XVII. El hecho de que los minuciosos informes de Mollinedo no lo mencionan, son otras tantas pautas del buen estado del templo a fines del siglo XVII.
En 1780, cuando el levantamiento de Tupac Amaru, Vilcapaza incendió Huancané y según Romero: “desde entonces labró la decadencia de éste pueblo”, pues sus habitantes emigraron en masa.
En 1849 el padre de Leandro Barrionuevo hizo repara el templo remendando las paredes de adobe y retejándolo. Sin embargo, tres años después envía un oficio al Obispo solicitando que “reedifique su templo tan demolido que amenaza ruina cierta en las próximas aguas”. Coincidente con ello, Juez de paz de Huancané informa el 24 de Agosto de 1852 que la iglesia “se halla enteramente arruinada” desde el altar mayor a la puerta, con e techo destrozado y las paredes rajadas.
Que debió repararse el templo podemos deducirlo del hecho de que el primer obispo de Puno en su visita en 1867 solo indica que el cementerio está en abandono por lo cual deben hacerse cuarteles colocarse una cruz y si fuera posible, que se haga una Capilla.
En 1900 el templo parroquial “se encuentra sumamente deteriorado por la acción del tiempo siendo necesario y urgente proceder a su reparación para lo cual se dispone la venta de la platería de si mismo. Una junta integrada por el subprefecto de la provincia, alcalde municipal, el párroco y el Ecónomo disponen en 1906 en 1906 la colocación de un techo de calamina (Zinc) en el presbiterio del templo.
En 1901 se había rehecho a parte de la torre, obra en que trabajaron Martín Cayo, del Ayllu Atún y Ramón Mamani, del Ayllu Chichazo. También revocó la portada de piedra y se preparó la capilla de la inmaculada, a la cual el maestro carpintero Pedro Dávalos y e maestro pintor Nicanor Sabaleta trasladaron los altares e imágenes para comenzar las obras del templo principal.
En esté periodo (1902-1910) se derribó una parte del presbiterio y se rehizo la gradería, se compuso un púlpito y se retejó la iglesia.
Entre 1912 y 18918 se realizó otra buena cantidad de obras, entre ellas el reparo de 46 imágenes por el maestro Jaime Ramos, el arreglo de la platería por los artesanos Vicente Sánchez y Raimundo Pacarinoca y Mariano Turpo, el rearmado y arreglo de retablos por los maestros carpinteros Esteban Herrera y Manuel Fidel Carpio y el Albañil Mariano Suca.
En 1928 Romero dice que el pueblo tiene “Solamente dos calles largas, y que entre unas 50 casas o menos se elevan dos majestuosas iglesias, una de ellas destartalada y ruinosa”.