MIEDO
A VOLAR
Luis Félix Grijalva
Ingeniero
Aeronáutico, Piloto Instructor de Aviones Ultraligeros
Durante los años que he sido instructor de vuelo, todo tipo de personas se me han acercado preguntándome si ellos pueden aprender a volar. Gente mayor o con desventajas físicas son un gran reto, pero si tenemos ganas y paciencia, tarde o temprano van a volar. Bueno…, excepto aquellos que tienen miedo.
Tener un poco de miedo a pilotear un avión es normal y saludable. Nos hace estar alertas, cumplir con las normas de seguridad y genera adrenalina, cuya contraparte, las endorfinas, son las que producen placer. Pero el miedo debe irse en cuanto el avión está en el aire o en el caso de un estudiante, en las primeras horas, durante la fase de familiarización.
Ahora bien, el miedo o temor, yo lo clasifico en dos tipos: conciente e inconciente.
El temor conciente es el que tienen la mayoría de las personas a quienes no les gusta volar. Simplemente, no lo disfrutan y cuando se suben a un avión es porque deben que ir de un lugar a otro . Muy bien, al no poseer los humanos alas desde su nacimiento, es una actitud lógica y no tiene nada que ver con valentía o arrojo.
El temor inconciente es muy especial. Lo sufren aquellos a quienes les gustan los aviones, pero paradójicamente tienen miedo a volar. Es un temor oculto, que solo se manifiesta cuando la persona quiere aprender a volar aviones y tiene graves problemas.
Con el tiempo estoy detectando éste problema con mayor facilidad. Normalmente un alumno nuevo se calma y se relaja en la segunda o tercera hora de instrucción, es ahí donde se puede realmente empezar la enseñanza. Pero si el alumno continua totalmente tenso y por ejemplo, brinca en cuanto un ala del aparato se cae, el progreso será mínimo, virtualmente inexistente.
Pero también se puede detectar el temor, o por lo menos estar alerta de que puede haber ese problema, analizando las preguntas que el futuro estudiante hace. Las preguntas iniciales frecuentes son ¿Es muy difícil aprender?, ¿Cuánto me va a costar?, ¿Qué tiempo lleva? , etc. Pero si el alumno de entrada comienza a preguntar si él se puede matar volando un avión o cuales son las probabilidades, entonces la alerta amarilla debe sonar. Normalmente mi respuesta es tajante: Usted si se puede matar volando un avión, los accidente pasan de cuando en cuando y si le atormenta la idea de morir en un accidente y dejar sola a su familia, no debe volar.
La mayoría de personas con miedo inconciente no terminan la instrucción de vuelo. Algunas se quedan en la fase teórica, otras toman unas cuantas lecciones, se les hace muy difícil aprender y se enfrentan a una gran desilusión, pues no es lo que habían esperado. Pero unas pocas si terminan , su amor a los aviones es tan grande, que a pesar de las dificultades, se las arreglan para volar solos. Éstas personas, desafortunadamente, nunca serán buenos pilotos y son candidatos a tener todo tipo de problemas.
¿Se pueden identificar? Sí, son aquellos que con el menor pretexto no vuelan, son aquellos que no les gusta volar a sitios lejanos o fuera de su aeropuerto base, son aquellos que se la pasan armando y desarmando su avión, sin necesidad alguna, hasta que consiguen dañarlo. Y finalmente, son aquellos que se quejan que los demás pilotos no hacen actividad en el club, pues esos individuos “toman su avión y van a la hacienda, la playa u otra ciudad lejana”.