Mensajes Marianos

 

Hola, bienvenid@ a la sección de Mensajes Marianos en todas partes del mundo, la sección en la que se puede ver con claridad el infinito Amor (en mayúscula ^_~) que, tanto Nuestra Señora como Nuestro Señor nos tienen. Es una sección para los que quieren saber más sobre el mundo, sobre lo que sucede y sobre lo que está por venir...Los sedientos de verdad os digo que aquí quedarán saciados, espero de todo corazón que os guste esta sección tanto como a mí me encanta; conforme valla actualizando iré poniendo más mensajes que he podido encontrar en la red ¡¡Gracias!! Y ¡¡¡Feliz Navegación ^_~!!!

 

 

 

Desde Emmitsburg, EE.UU.

 

 

¡Mis queridos pequeños hijos, alabado sea Jesús!
Regocíjense, la tierra está siendo renovada por la presencia del cielo. Mi hijo está llegando para disipar la oscuridad de vuestras mentes y de vuestros corazones. Regocíjense de tener un Salvador que los ama y que vendrá para brindarles un soplo del cielo. Permanezcan en paz los unos con los otros y acepten verdaderamente que el día de vuestra salvación está próximo. Reciban la alegría, la esperanza y el entusiasmo del corazón de un niño esperando un preciado tesoro.

No permitan que sus fracasos los desanimen. Una vez ustedes estuvieron perdidos, pero Mi Hijo los encontró. Estuvieron muertos y volvieron a la vida. La misericordia de Mi Hijo está sobre ustedes, y les espera un espléndido banquete por medio del sacramento de la reconciliación. Acérquense a vuestro Salvador, vuestro Pastor, quien los guiará en las virtudes de humildad y generosidad.
Los amo, pequeños hijos, y deseo que conozcan el amor de Mi Hijo para que puedan alcanzar la total plenitud de Dios. Ustedes serán colmados con el amor Trinitario con el cual el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se aman y con el cual los aman a ustedes. Conviertan vuestro corazón en un nuevo corazón ajustando vuestra visión para centrarla en Mi Hijo.

Paz, pequeños. Presento vuestras peticiones ante la cuna del Propio Dios. Gracias por responder a Mi llamado. AD DEUM. (Mensaje 267, 9/12/99)

 

 

 

¡Mis queridos pequeños hijos, alabado sea Jesús!

Levanten vuestros corazones a Dios Todopoderoso con cánticos de alegría. Vuestro fervor de amor consolará al bebé recién nacido y envuelto en pañales y lo envolverá con su calor. Pequeños, disminuyan el ritmo de vuestras vidas, y examinen el momento de vuestra salvación con el nacimiento de Jesús quien se humilló y se despojó de Sí Mismo a la nada para cargar con los pecados del mundo. La divinidad se encuentra con la humanidad y la humanidad se une a la divinidad a través de un acto de amor del Padre, realizado a través del Hijo del hombre y fortalecido a través del Espíritu Santo.

Disfruten el buen ánimo de darse a los demás, pero en el proceso recuerden que es Mi Hijo quien es el VERDADERO obsequio de amor, quien le permitió a cada uno de ustedes compartir Su Divinidad obsequiándose Él Mismo a ustedes. Vivan este Adviento como si fuera el primero y el último. Cólmense con la alegría de los niños cuando se les presenta un obsequio invaluable. Háganse tiempo para Dios, vuestro Emanuel. Hagan a un lado vuestras cargas y presiones, impuestas por el vertiginoso ritmo de vida, y deténganse por un momento para reflexionar lo que significa ser hijo de Dios y heredero de Su Reino.
El acto de Su venida al mundo, perdiendo Su Dignidad Real, a través de Su desprendimiento, su pequeñez, su pureza, lo hizo vulnerable al rechazo del mundo y los invitó a ustedes a recibir el premio del cielo. Tómense tiempo para examinar cómo este acto en sí mismo trajo la salvación al mundo. Pequeños, disminuyan el ritmo de vuestras vidas. Oren en agradecimiento a Dios Padre por vuestro Salvador, y examinen lo que esto significa para ustedes, y de qué forma pueden ser como El.

Los amo y los bendigo en Su nombre. Le presento vuestras peticiones al Padre en agradecimiento por el obsequio de Mi Hijo. La paz sea con ustedes. Gracias por responder a Mi llamado. AD DEUM. (Mensaje 266, 02/12/99)

 

 

 

¡Mis queridos pequeños hijos, alabado sea Jesús!
Queridos pequeños, ¿acaso no saben que Mi Hijo nunca los abandonará? El vive en vuestros corazones y los ama, y Yo soy vuestra Madre de Misericordia y los tomo a todos, Mis queridos hijitos, bajo Mi manto para confortarlos, purificarlos y presentarlos ante Mi Hijo.
No teman pequeños, mas tampoco busquen señales. Ustedes tienen todo lo que necesitan. Miren hacia delante. ¿Acaso no Lo ven a El? ¿No Lo ven dentro de vuestros corazones?
Cierren los ojos y repitan el nombre de Jesús y allí estarán a salvo por toda la eternidad. Llegará el día en el que ustedes conozcan verdaderamente el enorme amor y obsequio que Dios les ha dado. El amor de Mi Hijo. El amor de Su vida que El desea compartir con ustedes. Tómenlo, no teman arriesgarse. Ustedes parecen tener miedo y vuestro miedo no les permite ser libres. El está con ustedes. No les puedo decir eso muchas más veces pues El está con ustedes. Ustedes tienen la opción de elegir creer o no creer.
Mis pequeños, esta noche Mi Hijo los ha sanado en muchas áreas. Les toca a ustedes agradecerle, proclamarlo y regocijarse y seguir adelante sin dudar nunca de El. Los bendigo, pequeños, en esta noche muy especial en honor a Mi Hijo. Los bendigo mis queridos y amados sacerdotes. Aquellos de ustedes han dado vuestra vida, vuestro propio aliento para Mi Hijo. Los bendigo en Su Nombre más glorioso y humilde. Gracias por traer a Jesús a las vidas de tantos que están hambrientos de amor.
Los bendigo a todos en el nombre de Mi Hijo y presento en esta noche todas vuestras peticiones ante el trono de la Santísima Trinidad. Gracias por responder a Mi llamado y gracias por permitirme estar aquí con ustedes en este modo especial. AD DEUM. (06/11/99)

 

 

 

¡Mis queridos pequeños hijos, alabado sea Jesús!
Pequeños, ustedes continúan buscando señales y pruebas de la existencia de Dios. La única prueba verdadera de Su existencia es Su propia revelación de Sí Mismo, y Su voluntad en vuestros corazones. Es el Espíritu Santo quien da testimonio con vuestro espíritu de que ustedes son hijos de Dios. Ustedes se están perdiendo el importante momento de Su presencia, mirando y buscando señales y maravillas exteriores. No insistan en recibir "señales" de Dios. Agradezcan vuestra gracia divina de los cielos.
Si se concentran en las señales, entonces las señales se convierten en vuestros ídolos. ¡Adoren solamente a Dios! Vuestra confianza y fe sólo deben estar en El. Hay un solo Dios, el Padre de quien provienen todas las cosas, y un Señor, vuestro Jesús, por medio de quien todo existe.
No se desvíen. Simplifiquen y presten atención a Su palabra. Todos ustedes desean aferrarse a alguien. Aférrense a Jesús. El es el verdadero Dios que está allí para ustedes.
Los amo, pequeños hijos, y deseo que reciban la plenitud de Su amor. Le presento vuestras peticiones al Más Sagrado Corazón. Paz.
Gracias por responder a Mi llamado. AD DEUM. (Mensaje 264, 11/11/99)

 

 

 

Desde Conyers, Atlanta, EE.UU.

 

 

"Mis queridos hijos, miren. ¿Qué ven?. Escuchen. ¿Qué escuchan?. Mis queridos pequeños, si no conocen las Sagradas Escrituras en sus corazones, no podrán entender el tiempo que están viviendo. No le entreguen sus corazones al Malvado. Han sido llamados a eliminar todo el odio, la envidia, la codicia, la falta de perdón. Eliminen las impurezas de todo tipo. Sean humildes, no orgullosos, mis queridos. Como su Madre Amorosa, les hablo como una madre. Dejen de juzgar. No entreguen ninguna parte de sus corazones a los espíritus de las tinieblas. Mi hijo desea todo su corazón" (13/04/93)

 



"Ustedes han elegido ser esclavos. Ustedes están atados al pecado. Mi Hijo les ofrece libertad. Vengan a Él y reciban nueva Vida. Él es el Camino, la Verdad, la Vida. Él es la Resurrección" (13/04/93)

 



"Diles esto a mis hijos. Dice el Señor: deben saber que el aborto es un asesinato. Dejen de cometer asesinatos. Yo soy el Creador, no ustedes; Yo soy el Autor de la vida, no ustedes. No maten lo que he creado. El mandamiento de Dios es: No matarás" (13/02/94)

 

"Por favor, queridos hijos, deben cesar de ofender a Dios. Les he avisado de guerras, de desastres naturales. Hambre, sequías, inundaciones, epidemias y sufrimientos de toda clase y ustedes no alcanzan a comprender lo que Dios quiere: que enmienden su modo de vivir. Oren como nunca han orado antes. Oren, hijos, oren" (13/10/94)

 

 

"Grandes sufrimientos padecerá la humanidad de esta década. Les estoy advirtiendo de la guerra más grande que jamás haya conocido el hombre, si no se arrepienten. Les ruego que escuchen estas palabras. Se acerca el momento del cual les estoy hablando" (26/12/94)

 

 

 

 

Desde Medjugorje, Bosnia-Herzegovna




"Hijos, la ignorancia reina en el mundo entero. La gente se deja atraer por muchas cosas y se olvida de los más importante... Mucha gente ahora vive sin fe, algunas no quieren ni oír hablar de Jesús, y todavía quieren satisfacción y desean tener paz. Hijos míos, aquí está la razón por la que necesito de sus oraciones: la oración es la única forma de salvar al género humano"


"Queridos hijos: Lean todos los mensajes que les he dado y pónganlos en práctica. Los amo y es por esto que los llamo al camino de la salvación con Dios."

 
"¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a la oración. No tienen excusa al decir que tienen que trabajar más, porque la naturaleza duerme aún en un sueño profundo. Abranse a la oración. Renueven la oración en sus familias. Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias, léanla, medítenla, y aprendan cómo Dios ama a su pueblo. Su amor se manifiesta también en este tiempo, al enviarme a Uds. para llamarlos al camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!" (25/01/99)

"Queridos hijos:
Yo he venido a conducirlos a la pureza del alma y, por medio de ella, a Dios. ¿Cómo me han aceptado ustedes? Al principio con incredulidad, miedo y desconfianza hacia los niños, a quienes Yo había escogido. Después la mayoría me recibieron en su corazón y comenzaron a llevar a cabo mis peticiones maternales. Pero, desafortunadamente, esto no duró mucho tiempo. Dondequiera que yo me manifiesto, y conmigo mi Hijo, Satanás aparece también. Ustedes le han permitido que él los controle y guíe sin darse cuenta de ello. A veces ustedes se dan cuenta de que su comportamiento va en contra de la ley de Dios, pero rápidamente reprimen esta luz en su conciencia. No cedan, queridos hijos. Sequen las lágrimas de mi rostro, lágrimas que Yo derramo cuando veo cómo se comportan. ¡Dense cuenta de lo que está pasando con ustedes y también a su alrededor!.
Tómense el tiempo para reunirse como una familia y orar para obtener la gracia de Dios.
Acuérdense de sus difuntos. Alégrense mandando celebrar Misas por ellos.
No desdeñen al pobre que les pide una migaja de pan. No le nieguen la sobreabundancia de sus mesas. Ayúdenlo y Dios los ayudará también a ustedes. Puede ser que entonces la bendición que el pobre les dé en agradecimiento se realice en verdad para ustedes. Puede ser que entonces Dios los escuche. Ustedes se han olvidado de todo esto, queridos hijos. satanás los ha influenciado en este aspecto. ¡No cedan ante él! ¡Oren conmigo! No se engañen a sí mismos pensando: "Yo soy buen, pero mi hermano que vive cerca de mí, no lo es". No estarían en lo justo si hicieran esto. Yo los amo porque soy su Madre y es por eso que los amonesto.
¡Existen ciertos secretos, hijos míos! ¡Y ustedes no saben en qué consisten, pero cuando sean conocidos, será demasiado tarde! ¡Regresen a la oración! ¡Nada es más necesario que la oración! Yo hubiera querido que el Señor me hubiera permitido iluminarlos cuando menos un poco en relación a los secretos, pero Él ya les está ofreciendo suficientes gracias. ¡Reflexionen en eso!
¿Cuál es la medida en que ustedes se ofrecen al Señor?
¿Cuándo fue la última vez que renunciaron a algo por el Señor?
Yo no deseo reprenderlos más, pero quiero llamarlos una vez más a la oración, al ayuno y a la penitencia. Si usteden desean obtener la gracia de Dios a través del ayuno, entonces no dejen que nadie sepa que está ayunando. Si ustedes desean obtener la gracia de Dios a través de dar limosna a los pobres, entonces no dejen que nadie sepa que la están dando, excepto ustedes y el Señor. ¡Escúchenme, hijos míos!
Mediten en la oración, este mensaje que Yo les estoy dando".

 

 

 

..........Mensajes Nuevos..........

 

 

 

(El libro del Apocalipsis describe a los ángeles vertiendo la ira de Dios: “ Entonces vi en el Cielo otra señal, grande y asombrosa: siete ángeles con las siete últimas plagas, porque a través de ellas se cumplirá la ira de Dios.” ( 15,1 ). “ Escuché una voz fuerte que venía del templo, la cual decía a los siete ángeles: ‘ Vayan y derramen las siete copas de la ira de Dios sobre la Tierra ’. El primer ángel fue y derramó su copa sobre la Tierra, y se formó una úlcera cruel y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestia y en los hombres que adoraron su imagen” ( 16, 1 y 2 ))

 

 

El 13 de Octubre de 1989 le dijo la Virgen al Padre Gobbi:

El Angel del primer flagelo.

Ha llegado en el mundo la hora de la gran tribulación, porque los Angeles del Señor son enviados, con sus flagelos, para castigar la Tierra.

¡ Cuántas veces los he invitado a andar por el camino de la mortificación de los sentidos, del dominio de las pasiones, de la modestia, del buen ejemplo, de la pureza y de la santidad ! Pero la Humanidad no ha acogido mi invitación y ha seguido desobedeciendo el 6º Mandamiento de la Ley del Señor, que prescribe no cometer actos impuros. Al contrario, se han querido exaltar tales transgresiones y proponerlas como la conquista de un valor humano y un modo nuevo de ejercitar su propia libertad personal.

De este modo hoy se han llegado a legitimar como buenos todos los pecados de impureza.

Se ha empezado por corromper la conciencia de los niños y de los jóvenes, llevándolos a la convicción de que los actos impuros cometidos solos ya no son pecado; que las relaciones
pre-matrimoniales en el noviazgo son lícitas y buenas; que las familias pueden comportarse libremente y recurrir también a los medios para impedir los nacimientos.

Se ha llegado hasta a la justificación y la exaltación de los actos impuros contra natura e incluso a proponer leyes que equiparan con la familia la convivencia de homosexuales.

En una medida que nunca se vio, hoy la inmoralidad, la impureza y la obscenidad son continuamente propagadas a través de la prensa y de todos los medios de comunicación social. Sobre todo la televisión se ha convertido en el perverso instrumento de un diario bombardeo de imágenes obscenas, dirigidas a corromper la pureza de la mente y del corazón de todos.

Los locales de diversión - en particular el cine y las discotecas - se han vuelto lugares de pública profanación de la propia dignidad humana y cristiana.

Es el tiempo en el que el Señor, nuestro Dios, es continua y públicamente ofendido con los pecados de la carne. Ya la Sagrada Escritura
( Sabiduría 11, 17 ) les ha advertido que quien peca por medio de la carne, en la misma carne encuentra su justo castigo. Y de ese modo, ha llegado el tiempo en el que el Angel del primer flagelo pasa por el mundo, para que sea castigado según el querer de Dios.”



”El Angel del primer flagelo inflige en la carne de aquéllos que se han dejado marcar con el sello del monstruo en la frente y en la mano y han adorado su imagen, una llaga dolorosa y maligna, que hace gritar de desesperación a aquéllos que han sido afectados por ella. Esta llaga representa los dolores físicos que afectan el cuerpo a causa de enfermedades graves e incurables.

La llaga dolorosa y maligna es un flagelo para toda la Humanidad, hoy tan pervertida, que ha construído una civilización atea, materialista, y hace de la búsqueda del placer el fin supremo del vivir humano.

Algunos de mis pobres hijos han sido afectados por la misma causa de sus pecados impuros y de sus desórdenes morales, y llevan sobre sí mismos el peso del mal que han cometido.

Otros, en cambio, son atacados aun siendo buenos e inocentes: entonces su sufrimiento sirve para la salvación de muchos malos, debido a la solidaridad que los une a todos.

El primer flagelo son los tumores malignos y toda clase de cáncer, contra el cual la ciencia nada puede hacer, a pesar de su progreso en todos los sectores; enfermedades que cada vez más se propagan y atacan al cuerpo humano invadiéndolo con llagas dolorosísimas y malignas...

El primer flagelo es la nueva enfermedad del SIDA, que ataca sobre todo a mis pobres hijos víctimas de la droga, de los vicios y de los pecados impuros contra natura.

...A mis pobres hijos atacados por el primer flagelo de la llaga dolorosa y maligna... les pido que ofrezcan sus sufrimientos en espíritu de reparación, de purificación y de santificación... En este mi celestial jardín, todos serán consolados y estimulados mientras Yo misma me preocupo, con ternura, de dar alivio en el sufrimiento y, si es la Voluntad del Señor, ofrecer el don de la curación.

 

 

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