Las Siete Lágrimas y Dolores
De Nuestra Virgen María

¿Qué ofrece La Virgen a todo el que rece diariamente estos Dolores?
La Santísima Virgen María manifestó a Sta. Brígida
que concedía siete gracias a quienes diariamente le honrasen considerando sus lágrimas
y dolores y rezando siete Avemarías:
- Pondré paz en sus familias.
- Serán iluminados en los Divinos Misterios
-
Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
- Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de
mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
- Los defenderé en los combates espirituales con el
enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida.
- Los asistiré visiblemente en el momentto de su muerte; verán el rostro de su
Madre.
- He conseguido de mi Divino Hijo que laas almas que propaguen esta devoción a
mis lágrimas y dolores sean trasladadas de esta vida terrenal a la felicidad
eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo
seremos su consolación y alegría.
Te recomiendo que imprimas esta sección si quieres para, si es tu intención hacer ese favor a todos las personas que necesitan de tu oración, amigos, familiares, o, quizás, cualquiera que este falto de oración en estos momentos. Por eso no puse aquí muchas imágenes, para que al imprimir no gastes tinta innecesaria ^_~
Hace mucho tiempo vivió una Santa llamada Santa Brígida a la
que Nuestra Señora se le apareció un día y le dijo que hiciese una oración
especial que santifique las almas. Esta oración tan poderosísima son las
"Siete Lágrimas y Dolores de La Virgen María" al estar contemplando
la Pasión de Su Hijo, Nuestro Señor.
Fueron las Lagrimas que María lloró en el momento de La
muerte del Todopoderoso en la Cruz por todos nosotros, las lágrimas de una
Madre al ver como atraviesan el Corazón de Su Hijo con una lanza. Estos son los
Dolores que Recuerdan lo Tanto que Dios nos Ama y que tambien María nos
Ama...Ella también tiene derecho a recibir nuestro Amor, y es lo que Dios
tambien quiere, QUE AMEMOS A MARÍA CON TODO NUESTRO CORAZÓN PARA CORRESPONDERLE
A ESE INFINITO AMOR QUE ELLA TIENE POR NOSOTROS, SUS HIJOS

CORONA DE LAS SIETE LÁGRIMAS Y DOLORES
El camino para penetrar en los sufrimientos del Hijo es penetrar en los
sufrimientos de la Madre. Cardenal J. H. Newman. Sermón para el Dom. III de
Cuaresma. Ntra. Sra. en el Evangelio
Rezar despacio, meditando estos dolores:
1º Dolor
La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada
de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto
modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora
seria a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del
mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes,
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
2º
Dolor
La huida a Egipto con Jesús y José.
Virgen María: por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir
precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu
Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que
precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor
. . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las
tentaciones del demonio.
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
3º
Dolor
La pérdida de Jesús.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder
a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido
ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te
acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los
jóvenes no se pierdan por malos caminos.
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
4º
Dolor
El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a
tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el
instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida,
aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte
y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un
malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor
corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su
frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la
frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor
espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló
hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en
este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos
de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
5º
Dolor
La crucifixión y la agonía de Jesús.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la
crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego
al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión
hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te
sentinas morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por
los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que
podamos recibir los frutos de la redención.
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
6º
Dolor
La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la
lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado
en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo
ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la
vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de
bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y
también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por
los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amó.
Dios te salve, María, llena eres de gracia...
7º
Dolor
La sepultura de Jesús y la soledad de María.
Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al
enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era
enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú
supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te
quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el
mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita,
fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro
rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le
acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de
aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo,
concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos.
Dios te salve, Maria, llena eres de gracia...
Gloria al Padre .