Bienvenid@
a la sección de Consagraciones.
Aquí podrás encontrar todo tipo
de consagraciones e información sobre las mismas: A La Virgen María, a Nuestro
Señor, a Dios Padre, a Dios Espíritu Santo, a San José, consagraciones de la
familia a Los Corazones de Dios y María ¡¡¡Y mucho más!!! Que los disfrutes ^_^
¿PARA QUÉ SIRVEN LAS CONSAGRACIONES?
Desde tiempos muy antiguos y remotos, las consagraciones al Sagrado Corazón de
Jesús y al Dulce Corazón de María han sido el mejor y más eficaz método de
santificación y compromiso con Dios, prometiéndole que le serás fiel en tu vida
y que siempre harás Su Voluntad allá donde vallas porque sabes que ÉL te llevará
a tu salvación a pesar de las pruebas que te ponga en la vida
Una Consagración no es algo que se pueda tomar a la ligera, sino que es algo a
lo que te entregas, es un símbolo de Amor profundísimo y sincerísimo hacia Dios
Nuestro Señor y hacia Nuestra Madre del Cielo.

En la oración que se recita
juras solemnemente que siempre serás fiel ha Dios, como ya he dicho, y que te
quieres dedicar VOLUNTARIAMENTE a las cosas y tareas que Dios te mande en este
mundo para cumplirlas con Humildad y Sencillez.
Una Consagración merece los méritos más grandes del mundo si se gurda en el
corazón como Dios quiere y es un método de Salvación segura si se cumple con el
deber que el estas consagrado conlleva. Te aseguro que si te consagras a Los
Santísimos Corazones de Jesús y de María no te arrepentirás jamás y tendrás la
salvación que esperabas. ¡¡Pásate por la sección de Consagraciones y te aseguro
que no te arrepentirás!!!
Oraciones para la Consagración
CONSAGRACIÓN
A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
¡Oh María, Madre mía amabilísima! Yo, hijo(a) tuyo(a), me ofrezco hoy a Ti y te
consagro para siempre todo lo que me resta de vida. Mi cuerpo con todas sus
miserias, mi alma con todas sus flaquezas, mi corazón con todos sus afectos y
deseos; todas mis oraciones, trabajos, amores, sufrimientos y combates, en
especial mi muerte con todo lo que la acompañe, mis últimos dolores y mi última
agonía.
Y todo esto, Madre Mía, lo uno para siempre a tu amor, a tus lágrimas y a tus
sufrimientos...
Madre mía dulcísima, acuérdate de este(a) hijo(a) y de la consagración que de
sí misma te hace. Y si yo, vencido(a) por el desaliento y la tristeza, por la
perturbación o el desvarío, llegare alguna vez a alejarme de Ti... ¡Oh!,
entonces, Madre mía, te pido y te suplico instantemente por el amor que tienes
a Jesús, por sus llagas y por su sangre, que me protejas como a hijo(a)
tuyo(a), y no me abandones hasta que esté contigo en la gloria. Así sea.
CONSAGRACIÓN
AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Dulcísimo
Jesús, Redentor del género humano;
´míranos humildemente postrados ante Tu altar.Tuyos somos y tuyos queremos ser
y, para que podamos hoy unirnos más íntimamente contigo, cada uno de nosotros
se consagra espontáneamente a Tu Sagradísimo Corazón.
Es
verdad que muchos jamás te conocieron, que muchos te abandonaron después de
haber despreciado Tus mandamientos; ten misericordia de unos y de otros,
benignísimo Jesús, y atraedlos a todos a Tu Santísimo Corazón.
Reina,
Señor, no solamente sobre los fieles que jamás se apartaron de ti, sino también
sobre los hijos prodigios que te abandonaron, y haz que éstos prontamente
regresen a la casa paterna, para que no perezca de hambre y de miseria.
Reina
sobre aquellos a quienes traen engaños las falsas doctrinas o se hayan
divididos por la discordia, y vuélvelos al puerto de la verdad y a la unión de
la fe, para que en breve no haya sido un redil y un solo Pastor.
Concede,
Señor, a Tu Iglesia, segura y completa libertad; otorga la paz a las naciones y
haz que de uno al otro polo resuene esta sola voz: Alabado sea el Divino
Corazón, por quien nos vino la salud: a Él sea la gloria y honor por todos los
siglos de los siglos. Amén

CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Recibe,¡Oh
Espíritu Santo de Amor! La consagración perfecta y absoluta de todo mi ser que
te hago en este día, para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los
instantes de mi vida y en cada una de mis acciones mi Director, mi Luz, mi
Guía, mi Fuerza y todo el amor de mi corazón.
Yo
me abandono si reserva a Tus operaciones Divinas y quiero ser siempre dócil a
tus santas inspiraciones. ¡ Oh Espíritu Santo! Dígnate formarme con María y en
María, según el modelo de Nuestro Divino Jesús.
Gloria
al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santificador
CONSAGRACIÓN
A SAN JOSÉ
En nombre de Dios Padre, tú San José, haz sido llamado Padre de Jesús y por
Tanto nuestro. A ti consagramos nuestra vida y misión en ella. Te pedimos que
intercedas por nosotros ante el Señor, que intercedas por la Santa iglesia para
su salvación, que intercedas en nuestra oración y la lleven a Dios.
Tú, esposo de María, casto, justo prudente y humilde, haz que estas virtudes en
ti gloriosas afloren en nuestro espíritu, y para gloria de Dios en el mundo.
Haznos dulces y dóciles, tiernos y mansos con nuestros hijos, familia y
hermanos en El, Dios Padre Todopoderoso y que así como tú, que estas presente
pero en ti es sólo el Espíritu Divino el que permanece y tú desapareces en el
silencio del amor, ruega para que logremos nosotros, como tú, pasar
desapercibidos y que sea el Espíritu Santo el que obre en nosotros y aparezcas
tú. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén, Amén, Amén,
Gloria
al Padre...

CONSAGRACIÓN
AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA
Oh Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la
llama de tu Corazón, Oh María, descienda sobre todos los hombres.
Nosotros te amamos inmensamente. Pon en nuestro corazón el verdadero amor, para
que así tengamos un deseo continuo por ti.
Oh María, de Corazón dulce y humilde, acuérdate de nosotros cuando estemos en
pecado. Por medio de tu Corazón Inmaculado y materno, concédenos ser curados de
toda enfermedad espiritual.
Haz que siempre podamos ver la bondad de tu Corazón maternal, y podamos
convertirnos por su llama de amor. Amen.
CONSAGRACIÓN
AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Oh
Jesús, sabemos que Tú eres manso de Corazón y que has ofrecido este Corazón por
nosotros: Está coronado de espinas por nuestros pecados. Sabemos, que Tú pides
también hoy para que no nos perdamos.
Jesús, acuérdate de nosotros, cuando caigamos en pecado. Por medio de tu
Corazón Sacratísimo, haz que todos los hombres nos amemos y que entre nosotros
desaparezca el odio.
Muéstranos Tú amor. Nosotros te amamos y deseamos que con tu Corazón de Pastor,
nos protejas de cualquier pecado.
¡Jesús, entra en todos los corazones! Llama, llama a cada puerta. Se paciente y
perseverante. Nosotros nos mantenemos cerrados porque no entendemos tu
voluntad.
Llama continuamente, y haz, Oh Jesús, que te abramos nuestro corazón en el
momento en que recordamos tu Pasión sufrida por nosotros. Amen.
A
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
Oh Corazones de Jesús y de María, esperanza de la humanidad! Esperanza porque
en su perfecta comunión de amor por Dios y los hombres, se han entregado a la
obra de la salvación del mundo. A través de esta consagración deseamos
participar, desde nuestra pequeñez, en los designios de misericordia que los
Dos Corazones están manifestando en la humanidad. Deseamos ofrecer nuestras
vidas en amor y reparación a sus Corazones. Deseamos con todo nuestro ser
promover y establecer en todos los corazones, el Reinado de amor de los
Corazones de Jesús y María. ¡Amén!

CONSAGRACIÓN
DE LA FAMILIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA ANTE LA IMAGEN DE NUESTRO
AMADÍSIMO SEÑOR JESUCRISTO
Divino Corazón de Jesús, henos aquí postrados ante vuestra santa imagen, con
los sentimientos de la más profunda gratitud por todos vuestros beneficios y
del más ardiente amor por vuestra inefable bondad. Nosotros os consagramos, oh
divino rey, por medio del Corazón Inmaculado de María y bajo el poderoso
patrocinio de san José, toda nuestra familia. Sea nuestro hogar como el de
Nazaret, el asilo inviolable del honor, de la fe, de la caridad, del trabajo,
de la oración, del orden y de la paz doméstica. Sed vos el modelo de nuestra
conducta y el celoso protector de nuestros intereses.
Nosotros os consagramos, oh divino Jesús, todas las pruebas, todas las
alegrías, todos los acontecimientos de nuestra vida de familia, y os suplicamos
que derraméis vuestras bendiciones sobre todos nuestros miembros ausentes,
presentes, vivos y difuntos. Los confiamos para siempre a vuestro divino
Corazón. Os rogamos también por todas las familias del universo: proteged la
cuna de los niños, la escuela de los adolescentes y la vocación de los jóvenes;
sed la fuerza de los débiles, el sostén de los ancianos, el esposo de las
viudas y el padre de los huérfanos; velad con vuestro amor infinito la cabecera
de los enfermos y de los agonizantes. Pero sobre todo, oh Jesús, océano de
misericordia y de amor, os suplicamos que nos socorráis en el momento de la
muerte; unidos entonces más estrechamente que nunca a vuestro divino Corazón,
sea El nuestro asilo, nuestro refugio, nuestro lecho de reposo, y después de
dormirnos para siempre en vuestro seno bendito, oh Jesús, encontremos en el
Paraíso y en vuestro Sagrado Corazón, toda nuestra familia. Así sea.