Foto Archivo Luis Ginocchio Feijó  

El rincón del consumidor


"Donde domina el derecho a la propiedad, 
donde todo se mide con dinero, no puede 
hablarse de equidad y  bienestar social" 
Santo Tomás Moro en el Diario El Comercio, 
sección Vida y Futuro, 9 Septiembre, .2000


Rentabilidad, resultado y no propósito


La empresa persigue objetivos de lucro y al mismo tiempo, de satisfacción de necesidades. La rentabilidad no es un fin sino un resultado del cumplimiento de la misión de cada empresa para con la sociedad. Además, la empresa busca generar valor humano agregado entre quienes atiende y contacta, esto es, formar ciudadanos y personas humanas más íntegras: no manipulando mediante el fácil expediente, por ejemplo, del sexo.  Finalmente, una empresa busca permanecer en el tiempo superando, como entidad, la existencia de sus fundadores y accionistas.

Esta sección va dedicada a los consumidores que perciben que algo anda mal. Que no aceptan que que la sociedad de consumo intente persuadir que "todo se vale".     
 
La empresa que no desea percibir las  inquietudes del consumidor para servirlo mejor no tiene futuro. Si no le da opciones al consumidor o usuario, otra empresa lo hará.

Sobre Telefónica del Perú

Nota (Agosto 6,.2000)

En El Comercio del 20 Sep 2000 aparece un artículo sobre locutorios en Madrid y Barcelona (España) en donde nos informan que una llamada de tres minutos de España a Perú (ojo, recuerden que el nivel de vida en España es muy alto) cuesta UN DOLAR. Y acá nos la cobran  a UN DOLAR EL MINUTO.  Sin embargo, de donde obtienen su filón es de las llamadas locales.  YA ES HORA QUE ALGUIEN INTERVENGA PARA DETENER ESTA SANGRIA. En TV cable, en Perú no podemos contar todavía con DIRECT TV como en prácticamente todos los países de América  Latina. ¿Por qué será? 

¡Otra vez la empresa hispana!  Acurrucada en los beneficios y poder que le significó aportar a la caja fiscal más de US$2,000 millones, esta empresa española no muestra ni un ápice de propósito de enmienda. Por el contrario, ahora intenta subir más las tarifas (nos hemos enterado de un expediente en el MTC para que las llamadas ocupadas y que no contesten sean consideradas llamadas efectivas) y ahora, el colmo!!, mediante una revista intenta convertirse en propagandista de las preferencias políticas de su Directorio. Esperamos que la reciente salida de su presidente, Juan Villalonga, en medio de un evento lamentable para un ejecutivo de ese nivel, traiga luz a esta organización "desconectada y controversial" (recordemos el genial comercial en la TV del "tururú"). 

En vista de lo enunciado, he creído conveniente reproducir para los amigos lectores de AvenidaPiura un artículo que escribimos en Mayo de 1998 protestando ante la prepotencia de los peninsulares telefónicos, que nos debe mantener alerta contra los monopolios, el cáncer de la economía. Y exigir nuevamente que el Estado ponga orden en defensa de los ciudadanos peruanos. Ya no estamos en 1992.    

Desconectada y controversial

por Luis Ginocchio Balcázar

¡Qué sensación de incapacidad se experimenta al tratar con monopolios! Si la teoría administrativa enseña que es vital para una empresa conocer a sus clientes, sus expectativas y opiniones, la empresa Telefónica del Perú es un ejemplo de lo contrario.

La todopoderosa empresa prestadora del servicio telefónico arrolla diariamente a millares de usuarios haciendo gala de conveniente sordera. Lo comprobamos a diario por los constantes reclamos, ya casi tradicionales, que la prensa hablada, escrita y televisada difunde. Pero allí sigue la empresa europea, tan igual como cuando llegó al país. Aunque, sin duda, con los bolsillos rebosantes de billetes.

Que la anterior prestadora del servicio tardaba meses en instalar un teléfono, es cierto. Y que mostraba otras limitaciones, de acuerdo. Pero, ¿tuvo que recurrirse a la creación de este monstruo monopólico para que los peruanos nos comuniquemos dizque mejor?

He aquí una lista parcial de observaciones que he realizado sobre actitudes, decisiones y procedimientos operativos que utiliza Telefónica con (contra) sus clientes:

Tarifas abusivas. 
Las tarifas se han disparado a niveles muy por encima de otros países de América Latina. La capacidad adquisitiva de la población no importa.

Sueño marchito. 
Muchas personas que consiguieron instalar un teléfono con gran esfuerzo, especialmente técnicos, pequeños empresarios y artesanos, hoy lo han perdido al verse imposibilitados de pagar la temida factura mensual.

Contra el empleo. 
Si se daña un aparato telefónico, la empresa decidió hace mucho no repararlos. Los cambia. Y por supuesto, lo paga el usuario. Y de esta manera se gastan dólares trayendo costosos aparatos extranjeros y no se ocupa a nuestros técnicos electrónicos.

Desconsiderada. 
Si al usuario no pagó a tiempo porque no le llegó el recibo mensual, igual, le suspenden el servicio. Y luego para que le repongan, !a esperar lo que a la empresa se le ocurra! Si cortan el servicio desconectan hasta el teléfono de reclamos bloqueando toda posibilidad de diálogo.

Aprovechada. 
Si alguien desea devolver un teléfono, comprado en letras, pues atraviesa dificultades económicas, sí, lo puede devolver. Pero primero que pague las 35 letras que adeuda.

No hay vuelto. 
Los teléfonos públicos no devuelven el importe no consumido. La empresa es muy consistente en todo lo que signifique elevar sus cuantiosas ganancias.

Poco solidaria. 
Durante el actual Fenómeno El Niño la empresa continuó con aumentos de tarifas y cortes. Como si nada estuviera pasando.

Centralista. 
Si el usuario llama a informes o reclamos le contestan en Lima o Trujillo. Claro, quien contesta no conoce nuestra ciudad y por tanto no es de mucha ayuda.

Si para conseguir "soluciones" a los problemas de comunicaciones del país tenemos que pagar este precio, opino que fue un error crear este monstruo. Y espero que llegue Junio de 1999 para que se rompa el monopolio y ser testigo de cómo los peruanos nos cambiamos de proveedor de servicio telefónico, buscando donde tomen en cuenta al cliente, razón de ser de toda empresa.

Ante el altar de la rentabilidad, único ante el cual se inclina este conglomerado peninsular, debemos expresar que el Perú no se va a acabar el día final del monopolio telefónico. Si bien dudo que quede mucho tiempo para enmendar rumbos, nunca es tarde para empezar a hacer las cosas con visión de futuro. Una buena señal sería que Telefónica se reúna con los grupos organizados de usuarios para establecer los correctivos que con justicia demanda el país. Así, comenzará a "conectarse" con su mercado.

Redactado el 8 de Mayo de 1998, ¿cree que aún está vigente?


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