Editorial
Estoy harto de perder apuestas. Desde
hace años, no consigo ganar una, ni por el forro. Aposté que Ben Johnson
derrotaría a Carl Lewis en los cien metros lisos, en unas olimpiadas de hace
una buena temporada, creo recordar que eran las de Seúl. Y ganó, pero luego dio
positivo en el antidoping y tuve que devolver el dinero igual que él tuvo que
devolver su medalla. Y aunque había nacido en Jamaica, no dio positivo con
cannabis, no. Unos años después, aposté que Argentina ganaría el mundial de
Estados Unidos, y resulta que ni pasa la primera fase. Por cierto, que también
entonces alguien dio positivo en el antidoping, Maradona, y tampoco con
cannabis. Así que decidí no volver a hacer apuestas deportivas, en vista del éxito.
Además, me aficioné al cannabis, pero de eso sí que no puedo culpar a Maradona.
Años estuve sin apostar nada, y hace
muy poquito, me propusieron una muy buena, tan buena que no me atreví a
rechazarla: ¿Quien palmaría antes, Copito de Nieve o el Papa? Pues también
perdí esa, pero con trampas, al Papa nadie le dio la eutanasia, lo que le
hicieron a Copito es equivalente a un doping, ¿o no? Pues no. Me la cobraron
igual, los muy jodidos. También Arafat me la jugó, muriéndose antes del Papa,
aunque me huelo que también ahí me hicieron trampas...
Pero esta si que no la pierdo. Aunque
tenga que pagar yo de mi bolsillo a alguna monja que le eche estricnina en el
vino de consagrar misa, el Papa se muere antes que Fraga, POR COJONES. ¡¡¡Estoy
harto de pagar cenas, coño!!! Lo que es más que evidente es que hay apuestas
que nadie acepta. Intenté encontrar un palurdo que creyera que pasarían los
primeros quince días del año sin que muriera ninguna mujer asesinada por
alguien que dice que le quiere, o sin que ningún obrero cayera en acto de servicio.
Pero nadie aceptó esa apuesta, se ve que ya no quedan optimistas. Aunque tal
vez no se trate de pesimismo, sino de simple realismo. La primera mujer
asesinada este año 2005 cayó antes de reyes, y en cuanto a los obreros... Diez
de golpe en Burgos, en un accidente que tiene mucho de sirvengonzonería y muy
poquito de eso, de accidente.
Tenemos bastantes novedades en el
Aurpegiko Begia, y para empezar hay ni más ni menos que tres colaboradores
nuevos. Jaramuga es nuestra primera colaboradora femenina en esta nueva etapa,
se trata de una vizcaína que nos entregó una tesis doctoral un tanto
sui-generis. Sir Ocult es un gallego que ha vivido en medio planeta y que en la
actualidad es compañero de trabajo de Andoni. En esta su primera ocasión en la
que publica algo, nos deja dos relatos basados en su experiencia vital, y
estamos trabajándonoslo para que se anime a publicar algo en gallego. Por otro
lado, tenemos a alguien como Raúl, que se autodefine como ciudadano del mundo y
que se estrena en el fançine con un texto acerca de la normalidad ante el que nadie
queda impasible, o gusta o se aborrece. Y finalmente, se encuentra entre
nosotros el Vampirillo, que no necesita presentación entre los habitantes de
nuestro foro y que se ha animado a enviarnos una batallita de la escuela que ha
provocado carcajadas y (¿por qué negarlo?) alguna arcada en nuestra redacción. Entre
todos ellos tienen la labor de hacer olvidar a Ezequiel, que se despide de
nosotros, en principio de forma definitiva, como articulista. Sin embargo,
hemos ganado con ello a un crítico ocasional, que en esta ocasión nos habla de una
novela, “El Código Da Vinci”. Por otro lado, el Txiskulari
ha desaparecido, no hemos logrado dar con él a la hora de publicar este nuevo número,
por lo que no aparece nada de él aunque si vuelve a dar señales de vida, volverá
a publicar. Nuestras puertas están abiertas tanto para él como para cualquier
otro nuevo colaborador que se anime a enviarnos algo a nuestra dirección, [email protected]
En cuanto a los colaboradores de
siempre, seguimos con nuestro estilo y maneras. El
Alcázar deja paso a su yerno, que realiza una ligera labor de zapa sobre el
abuelo, y el Camarada Kropotkin nos habla del primer rey español del cual
sabemos que experimentó una lluvia dorada. El Guerrero de la Educación habla
acerca de algunas técnicas de repaso de exámenes, por un lado, y de los anuncios
televisivos, por otro. Andoni cumple con lo prometido, y publica la traducción
castellana del cuento que publicó en euskera el pasado número 8, además de otro
cuento nuevo y alguna que otra crítica. Josu nos regala otras dos críticas
literarias, y el Ciberconspiracionista nos habla de su belleza oculta.
Y esto es lo que hay, con esto y un
bizcocho, hasta el número diez. Por cierto, ¿Quien morirá antes? ¿Fraga o Fidel
Castro? Se admiten apuestas.