Para la
mujer cristiana

De Corazón
© 2003-Lisania Meléndez-Rhoton

Cada nuevo día trae una lista de cosas por hacer:  llevar los niños a la escuela, hacer la compra, fregar, cocinar, barrer, ir al trabajo, hablar con la vecina... Se puede decir que desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, no paramos de hacer cosas.  Pero, ¿te has puesto a pensar con qué actitud realizas las tareas diarias?  Algunas actitudes comunes (positivas y negativas) que he visto en mi vida son:

Actitudes
negativas:
1.  Hacer las cosas en "piloto automático".  Tengo que hacer algo, sea lo que sea, y ataco la actividad sin detenerme a pensar lo que envuelve.  Esto sucede mucho con las tareas de la casa.  Sé que tarde o temprano tendré que ponerme a ello, así que para qué esperar. Fregar o cocinar:  Piloto automático al rescate.
2.  Otra actitud es la de hacer las cosas con
actitud de queja o "refunfuñando". Ya conoces las frases:  "siempre me toca a mí",  "es como si viviera sola", "aquí nadie me ayuda".  Quejas y más quejas.  Hago las cosas, pero según pasan los minutos me siento más nerviosa e incómoda.
3. 
Para obtener el reconocimiento o la admiración de los demás.  A todas nos gusta que reconozcan nuestros esfuerzos, pero a veces esto puede convertirse en la única motivación. 

Actitudes
positivas:
1.  Hay muchas veces que anhelo ayudar y bendecir a otras personas, y esto se convierte en mi motivación y lo que me anima.
2.  Otras veces me motiva el deseo de que Dios sea glorificado en mi vida a través de lo que hago.  Tomo tiempo para orar antes de realizar una actividad y anhelo que Dios bendiga a otros a través de mi trabajo y esfuerzo.

¿Le interesa a Dios cómo hacemos las cosas?  ¡Claro que sí!  Hay versículos en la Biblia que dejan muy claro cuán importante es para Dios la actitud que tenemos al hacer las cosas.  Por ejemplo, en 2ª Corintios 9:7 habla de la ofrenda y especifica que no debemos dar "con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".  Otro pasaje que indica la importancia que da Dios a nuestra actitud es el muy conocido capítulo del amor--1ª Corintios 13.  Ahí vemos que podemos hacer muchísimas cosas buenas -profetizar, dar de comer a los pobres, dejar que nos quemen, pero si el amor no es lo que nos mueve, realmente no vale de nada lo que hayamos hecho, es sólo un espectáculo más, una acción sin sentido.

En Colosenses 3:23 dice:  "
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres."

¿Cuál debe ser nuestra actitud?  Debemos tener claro en nuestra mente y en nuestros corazones que todo lo que hacemos sea planchar, fregar, barrer, predicar, crear una compañía exitosa o ir de misioneras a un país lejano, debe ser hecho para Dios, anhelando obedecerle y agradarle a Él.  Debemos poner nuestro corazón en lo que hacemos, o sea, esforzarnos por dar lo mejor de nosotras, y hacer las cosas con alegría y entusiasmo, ya que a fin de cuentas es a nuestro Señor Dios a quien estamos sirviendo.  Quizás nuestros vecinos no muestren las actitudes de Cristo en sus vidas, pero cuando les saludo y les ayudo a cargar la bolsa de la compra, debo hacerlo como para Dios y con el amor de Dios, no pensando en lo pesaditos que son a veces.  ¿Por qué?  Porque yo también soy bastante pesadita a veces, y aún así Dios me ama y me da tantas cosas que no merezco.  Imagínate, envió a Su hijo a morir en la cruz para que tanto tú como yo podamos tener la vida eterna.

Hagamos todo de corazón, como para el Señor nuestro Dios y no para los demás.  Ya verás que hace una gran diferencia en tu día y verás cada tarea y cada persona con otros ojos.

A Ti Mujer | Artículos de "Tema del Mes" | Artículos para la esposa y madre | Artículos sobre Economía Familiar | Artículos sobre Trabajo desde Casa | Vínculos, información  | Links, uso, y redacción de artículos

Información de contacto:

Página web: www.atimujer.com
palabrasconpropositoatgmail.com
atimujer-subscribeatyahoogroups.com

© 2003-2007 Lisania Meléndez-Rhoton
Hosted by www.Geocities.ws

1