CARLOS ACOSTA GUERRERO, escritor tamaulipeco que radica en Ciudad Mante donde desarrolló y practica su vocación literaria. Su lugar de origen es Antiguo Morelos.
Para crecer como escritor se capacitó en talleres conducidos por los mejores poetas estatales de las últimas décadas.
Es incluido en Antología de Poetas Mantenses (1992) y cuenta en su haber con los siguientes títulos publicados: Sucede a diario, poesía (1996) Letras en el borde CECAT; El suburbio de los sueños, poesía 1997 Círculo Literario Manuel F. Rodríguez Brayda, entre otros.
Forma parte del grupo literario Colectivo 3 que publica desde hace un año un suplemento cultural en un diario mantense. Participó en el Primer Congreso Binacional de Literatura Tamaulipas-Texas 2002 con sede en Matamoros y en su versión 2004 con sede en la misma ciudad y en Brownsville; en ésta última presentó el libro Espiral de luz, premio Juan B. Tijerina 2002.
ESPIRAL DE LUZ
1
Aurora que despunta en otro sueño
Este amanecer es el final de un día
Somos animales cíclicos
Vamos y volvemos al origen de lo eterno
Un destello marca lo más alto del monte
Y ahí comienza el descenso hacia el abismo
Cuando el pecho queda vacío de turbulencias
Es señal de que ya se engendran otras
Cerrar una puerta es entrar a otra luz
Nunca seremos un lago de aguas quietas
3
Alguna vez en el albor de un sueño
Un rayo de alegría nos escinde el alma
Somos animales lúdicos
Renace en nosotros el habla de un niño
Corremos al filo de una risa limpia
Y no caemos a ningún abismo
Nos canta la sangre en su ir y volver
Y su canto amoroso nos mantiene vivos
No hay sitio donde pongamos los ojos
Que no tenga el brillo de nuestras palabras
9
Nos reímos de la vida y su drama
Sabemos que detrás está la farsa
Somos animales cínicos
No de otra manera seríamos felices
Si para vernos y para encontrarnos
Hace falta una buena dosis de descaro
Nuestras mentiras nos devastarían
Si no fuésemos malditos disfrazados
Veneramos los espejos su vacío
Sólo para llorar Sólo para reírnos