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Plateado de espejos para telescopios
reflectores
Indicaciones para un espejo de 150 mm
Traducción de César Lugones
Grupo Wilheml Herschel
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Tomado de un Suplemento de la revista
"Juventud Técnica" No. 24 (234)
Editorial "Pequeñuelo Moscú", 1966.
En este trabajo son imprescindibles
el máximo de esmero y el máximo de limpieza. Todos los materiales
necesarios deben ser químicamente puros y el agua debe ser destilada.
Para platear el espejo hace falta tener:
| 1- nitrato de plata |
2- potasa (o sosa) cáustica |
| 3- hidróxido de amonio puro |
4- azúcar refinada |
| 5.- ácido nítrico puro
y concentrado |
6- alcohol etílico (rectificado) |
| 7- agua destilada |
8- algodón higroscópico |
| 9- papel de filtro |
10- papel fuerte |
| 11- parafina o cera |
12- papel suave (o gamuza) |
| 13- cordel fino |
14- guantes de protección |
Hace falta proveerse de un recipiente de medio litro,
3 ó 4 frasquitos de 0.25 a 1 litro, 2 probetas (10-25 cc. y 100-200
cc.) matraz o símil bien limpio, cazuela esmaltada de 0.5 a 1 litro
y un gotero.
Preparación de la Disolución Primera:
nitrato de plata 10 gramos, agua destilada 200 cc.
Segunda: (reductor) azúcar refino 70 g, ( agua destilada 250 cc).
Cuando se disuelva el azúcar, añada 3,5 cc de ácido
nítrico y hiérvalo a fuego lento hasta que aparezca coloración
de limón, cuando la disolución se enfríe, añada
50 cc. de alcohol etílico y échele agua destilada hasta
completar 1 litro. La solución reductora no se estropea, puede
prepararse con varios días de antelación, pero el resto
de las disoluciones debe prepararse justamente antes de usarlas.
Las vasijas con los reactivos reservados hay que preservarlas del calor.
A la tapa de corcho del frasco de álcali úntele parafina.
Embotelle cuidadosamente el ácido nítrico y el álcali
y después báñelos bajo la llave con agua a temperatura
ambiente, enjuagando con agua destilada. No seque el frasco: déjelo
que lo haga por sí mismo.
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La superficie tallada será
la que soporte el proceso de plateado, marcada con la letra A. La
capa de plata depositada será la que directamente reflejará
la luz.
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La superficie del futuro espejo deberá estar químicamente
limpia, de su limpieza depende la calidad del plateado. No deben, claro
está, verse huellas de ningún tipo en su superficie. Lave
cuidadosamente el espejo con agua y jabón. Después lávelo
con ácido nítrico (solución de 1 parte de ácido
por 2 partes de agua). Si el espejo esta bien limpio, al frotarlo con
algodón debe chirriar. Luego báñelo otra vez con
agua y, cuidadosamente, déle un baño frotado con disolución
fuerte de álcali, y aun otro baño con gran cantidad de agua,
enjuague con agua destilada. ¡Con el ácido y el álcali
trabaje con guantes en evitación de quemaduras!
La superficie reflectora del espejo no se puede tocar con los dedos, si
está absolutamente limpia de grasas, al mojarla nos quedará
con una fina película de agua absolutamente regular. Con grasa
el agua resbala, la grasa no permite el recubrimiento de plata. Evite
mojar el espejo con agua fría.
Para la preparación de la disolución de plata mezcle en
una vasija 100-130 cc. de solución de nitrato de plata (calculando
3-4 gramos de nitrato de plata por cada 100 cm cuadrados de superficie
reflectora) y añádale a gotas hidróxido de amonio.
Todo el tiempo agítese la disolución. Al principio esta
se enturbiará y luego comienza de nuevo a clarear.
La disolución debe quedar apenas amarilla y turbia: si queda completamente
transparente, se le debe añadir, gota a gota, solución de
nitrato de plata. Después, en otra vasija, mida la disolución
alcalina, tomando tanto como la de nitrato de plata y mézclela
en la disolución de nitrato de plata con hidróxido de amonio,
agitando vigorosamente.
Comienza ahora a precipitarse. Añada a gotas hidróxido de
amonio de manera tal que precipite la disolución, pero no demasiado
transparente, como el agua. De suceder así, añada nuevamente
solución de nitrato de plata (¡a gotas!)
hasta que la disolución se enturbie.
Ahora tómese la disolución reductora en cantidad 2 veces
menor que la que tomó de nitrato de plata (50 - 65 cc.) Esto es
todo lo que se necesita para platear.
Ponga la superficie pulida del espejo hacia abajo, sobre papel de filtro,
dentro de una vasija cuya altura ideal debe ser igual a la sección
transversal del espejo menos su espesor. Corte una tira de papel fuerte
de 2/3 del espesor del espejo 1.25-1.50 de su circunferencia. Impregne
de parafina esta tira de papel (para ello es suficiente tenderlo sobre
una sartén con parafina derretida) y envuelva la tira alrededor
del espejo de modo que su extremo superior no sobresalga del borde del
espejo. Ate cuidadosamente con cordel fino la tira de papel y cuidadosamente
voltee el espejo (¡cuidado no caiga parafina en el espejo!) Ahora
comienza la plateadura. La solución de plata con hidróxido
de amonio debe prepararse inmediatamente antes de la plateadura. Ella
se estropea y puede formar un FUERTE EXPLOSIVO detonante en el plateado.
Vierta rápidamente la solución reductora en la plata, agitando
la mezcla, y viértala sobre el espejo. La mezcla encima del vidrio
a los 2-3 segundos enrojece, un poco después ennegrece y después
comienza a platear.
Desde el inicio y hasta el final es imprescindible mantener la mezcla
plateadora en continuo movimiento, mejor que cualquier otro, giratorio.
Cuando la superficie del vidrio brille metálica, eche en el líquido
pedazos de algodón (preparados con anterioridad) que contengan
pedacitos de nuez de nogal. Estos pedazos de algodón ayudan a generar
el precipitado. El líquido claro parece en la superficie casi transparente
una película gris metálica. El plateado termina en un período
de 3-10 minutos.
Se debe sacar entonces el espejo de la solución, lavando con agua
y algodón el espejo muy suavemente, sin presionar, cuidando que
no queden adheridas cerdas de algodón y enjuagando con agua destilada.
La capa de plata debe ser un brillante espejo. Hace falta secarla rápidamente.
Para que no se dañe la capa reflectora, coloque encima algunas
hojas de papel de filtro y apriete fuertemente, en dirección del
centro hacia los bordes, a seguidas, despegue cuidadosamente el papel
y ponga el espejo de canto.
La película debe ser (ya seca) lisa, en blanco casi opaco. La densidad
debe comprobarse una vez compactada la solución. Si la capa es
fina se puede repetir la plateadura. Pero antes de la segunda plateadura,
vierta sobre el espejo agua destilada con adición de algunas gotas
de hidróxido de amonio. Si el espejo esta bien cubierto con precipitado
blanco, ahora se separará de la parte pulida.
Para comenzar a pulir la capa espejo, se debe esperar que transcurran
varios días. Al principio, sin presionar, quite el polvo con algodón.
Después, con algodón limpio, cuidadosamente, suavemente,
con movimiento circular, comience a frotar la película plateada.
Cuando comience a clarear, espolvoree un poco de pulimento seco en el
algodón y continúe el pulido. Si, antes de pulir, aparecen
manchas nebulosas en el espejo, este será mal reflector. En este
caso desafortunado, realice una nueva plateadura. La temperatura óptima
para esta es de -20 C. La capa de plata debe renovarse periódicamente.
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