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Actualizado 01-Nov-2003
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Consideraciones sobre el telescopio
del aficionado cubano (VII)

Grupo Wilheml Herschel
de Caibarién

En las figuras 8a y b se muestran conjuntos de monturas ecuatoriales alemanas, así como también de conjunto en la figura 11. Aunque hay variados tipos de monturas ecuatoriales o paralácticas aquí sólo vamos a mostrar la alemana por su sencillez de construcción. Requisito INDISPENSABLE para ambos ejes de giro, el polar y el de declinación, deben quedar lo mas cercanos posible a los 90 grados de separación en sus giros, o sea, a escuadra uno del otro. De lo contrario, el trabajo de seguimiento de precisión de los astros no podrá realizarse, lo cual constituye la esencia de la comodidad de las monturas ecuatoriales.

 
Variante de montura ecuatorial
 

Y, para finalizar, todo el conjunto del telescopio, ya instalado sobre su montura paraláctica, debe apoyarse sobre una base que lo soporte sobre el terreno y que permita una altura cómoda para el trabajo de observación a través del ocular del instrumento.
El mismo principio de solidez que aplicamos a la montura debe regir para la base pero, además de esto, ES NECESARIO que ninguna parte del tubo (o lo que sea) del telescopio tropiece con parte alguna de dicha base cuando el instrumento apunta directamente hacia arriba, hacia el cénit. De lo contrario, nos perderemos de observar el punto donde mejores condiciones de visibilidad hay en el firmamento.

 
   

Para determinar la altura adecuada que deberá tener dicha base deberemos basarnos en el criterio de si pensamos realizar las observaciones en posición de pie o sentados y tomar en consideración, claro está, la altura a que va a estar nuestro ojo cuando miremos a través del ocular apuntando al cenit.

Hay un punto general, pero no menos importante, que no quiero dejar sin tratar, el peso del telescopio en su conjunto cuestión que pudiera parecer una nimiedad pero no lo es. Si es una "pluma" literalmente se lo lleva el viento, lo zarandea de lo lindo y estropea o impide la observación. Si es "un plomo" se hace intransportable. Y ya verá usted si en mil ocasiones no tiene necesidad de transportarlo. En cierta ocasión leí, en tono jocoso pero realista, la descripción norteamericana de telescopio "portátil": Instrumento del tamaño y peso de un refrigerador doméstico que, por lo común, requiere de al menos el uso de dos personas para moverlo de un lugar a otro.

Usted debe tener en cuenta que, salvo que vaya a realizar una observación solar, hará uso del instrumento en horas nocturnas, preferiblemente cuando todos en casa duermen, las luces prendidas molestan a los durmientes y arruinan, a la vez, la tan valiosa adaptación a la penumbra de sus propios ojos. Imagínese trasladando, usted solito, su preciado tesoro a través de toda la casa oscura y hasta el mismísimo fondo del patio, tratando de no hacer ruidos y, por supuesto, tampoco tropezar con nada. Titánica labor. Merece la pena detenerse a estudiarla detenidamente. Más de una buena noche de observación se ha malogrado al tener que enfrentar este real problema del astrónomo urbano.

Planifique siempre hasta el detalle su observación teniendo en cuenta estos inconvenientes. Como asegura Calviño, vale la pena.

 
 

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