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Actualizado 01-Nov-2003
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Las Tormentas Solares y su influencia
sobre el planeta Tierra (I)

Angel Alberto González Coroas
Grupo Galileo Galilei, de Camaguey
Licenciado en Física y Astronomía
Meteorólogo del Radar en la provincia de Camagüey, CUBA

Aspectos generales relacionados con las manchas solares.

 
   

El Sol y la Tierra deben ser estudiados en conjunto. La actividad solar ejerce una considerable influencia sobre nuestro planeta. Las manchas solares pueden referenciar períodos de cambios climáticos en la Tierra. Los períodos de gran actividad solar pueden tener efectos sobre los seres humanos y el campo magnético terrestre e incluso las explosiones solares pueden provocar tormentas geomagnéticas que ocasionan apagones en plantas eléctricas, dañan los satélites en órbita, interrumpen las comunicaciones, originan las auroras boreales y muchos otros fenómenos.

A Theophrastus de Atenas, discípulo de Aristóteles, se le atribuye haber sido el primero en percatarse de la existencia de manchas en el Sol, unos tres siglos y medio A.D.C. Su observación fue posible, como otras que durante los dos milenios posteriores registra la historia, porque estas formaciones, cuando alcanzan gran tamaño, pueden ser apreciadas a simple vista, especialmente durante los momentos de salida y puesta del Sol, debido a que la absorción atmosférica debilita su luz. También si se les contempla a través de una densa capa de niebla o humo.

Las primeras ideas sobre la naturaleza de las manchas solares, fueron expuestas en el año 1612 por Galileo Galilei, al escribir en una carta al consejero real lo siguiente:..."Yo diría que se forman en la superficie del Sol y son trasladadas rotativamente cuando él gira, permaneciendo visibles durante cerca de medio mes". Un año antes de la exposición de las ideas referidas, otros tres observadores (Fabricius, Scheiner y Harriot), de modo independiente habían enfocado el Sol con sus rudimentarios telescopios, en aquella época instrumento de reciente invención, notando la presencia de los singulares detalles oscuros.

 
 
Manchas

Las manchas solares son áreas oscuras en la superficie visible del Sol, en ellas se distinguen dos zonas, la umbra, zona oscura, y la penumbra, zona más clara, están originadas por una concentración de fuertes campos magnéticos perturbados, los cuales frenan el flujo de calor desde el interior del Sol y las mantienen ligeramente más frías que sus alrededores, causándoles una apariencia oscura. La temperatura de las manchas solares es relativamente baja, unos 4 000 K en la umbra, contra 6 000 K en relación con el gas superficial que las circunda (fotosfera), resultando menos calientes porque gran parte de su energía está atrapada en fuertes campos magnéticos cientos de veces más intensos que el campo magnético terrestre. El número de manchas se incrementa o decrece según el ciclo solar de aproximadamente 11 años de duración.

Las manchas solares se suelen presentar por lo general en parejas, con campos magnéticos que señalan sentidos opuestos. De las parejas de manchas solares del hemisferio norte, la mancha que guía a su compañera en la dirección de la rotación tiene un campo magnético en sentido opuesto al de la mancha solar dominante del hemisferio sur. Cuando comienza un nuevo ciclo de 11 años, se invierte el sentido del campo magnético de las manchas solares dominantes de cada hemisferio. Así pues, el ciclo solar completo incluyendo la polaridad del campo magnético, dura unos 22 años. Como cada mancha solar puede durar más de una rotación, el ciclo solar de 22 años refleja los procesos asentados y de larga duración en el Sol y no las propiedades de las manchas solares individuales.

 
 

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