PSICOTERAPIA PARA APRENDER A VIVIR
Expresiones Engaosas (II) 

Prof. Dr. Sergio Andrs Prez Barrero
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YO NO TENGO SUERTE
     Muchas personas con dificultades en sus vidas, con frecuencia dicen algo semejante. Es una declaracin negativa pues quien lo dice se priva de algo positivo. Sera como si dijera: Yo no tengo inteligencia, yo no tengo valor, yo no tengo bondad, honor, etc.. Es adems pesimista, pues no tener suerte es sinnimo de ser un fracasado. Es, pues, un pensamiento negativo. Por tanto, usted no tiene suerte no porque no la tenga, sino porque piensa que no la tiene.

      Detrs de esta expresin se esconde tambin una forma mgica de pensar. Si las cosas salen bien es por la buena suerte y si salen mal es por la mala suerte que tenemos. Todo depende de ella. Niega la posibilidad a la persona de influir en su futuro, en que las cosas le salgan bien, regular o mal, lo deja todo a la suerte. Quienes piensan as no ven la participacin que tienen en que su vida cambie.

      Por qu no se tiene suerte? Porque se hacen muchas cosas impropias: si no le fue bien en el matrimonio, puede haber elegido la pareja inadecuada, no la conoci suficiente antes de formalizar la relacin, no modific determinados rasgos de su carcter que entorpecen la convivencia en pareja, etc. Entonces se divorcia y encuentra (para usted) el hombre ideal o la mujer de sus sueos, pero con el inconveniente de tener compromiso. Ahora se lamenta de su mala suerte y decide rehacer su vida con alguien que lo necesite y comienza otra relacin con una persona a la cual usted le lleva veinte aos y que efectivamente le necesita, pero... por un tiempo.
Y as, ir de fracaso en fracaso, echndole la culpa de su falta de previsin a la mala suerte. Por favor, no culpe a la suerte de su incorrecta manera de actuar. Su mala suerte es usted!


YO S QUE VOY A TENER PROBLEMAS. YO S QUE ESO NO VA A FUNCIONAR
     Hay personas que suponen ser capaces de pronosticar las cosas que les van a suceder y de la forma en que stas ocurrirn. Y al final, efectivamente, ellas tuvieron los problemas anunciados y las cosas funcionaron como haban pensado.

      Al analizar con detenimiento tal manifestacin, nos damos cuenta de que el pronstico no se debe a facultades extraordinarias de clarividencia, o a una bola de cristal por la cual pudieran ver hacia el futuro, sino porque se propusieron tener los problemas o que las cosas no funcionaran. Quizs esto le parezca descabellado pero no lo es. A veces las personas se predisponen, piensan que algo les va a suceder y comienzan a comportarse de una manera que les lleva de la mano a que les ocurra lo anunciado. Igual sucede, aunque con saldos favorables, cuando nos preparamos de modo positivo para enfrentar una situacin dada. Por tanto, esa disposicin previa asumida puede influir muchsimo en los resultados obtenidos. 

      Si usted piensa que va a fracasar ante una evaluacin de competencia, comienza a devaluar sus potencialidades, su estado anmico se modifica negativamente, su atencin fluctuar del aqu-ahora hasta el futuro momento del fracaso y por tanto no tendr posibilidades de lograr una buena preparacin, pues su rendimiento se ha afectado por esa disposicin anmica derrotista. Llegado el momento, usted fracasar tal y como lo haba pensado.

      Por el contrario, si piensa que va a salir bien en un examen, eso lo condicionar anmicamente para que se sienta confiado, seguro de s, dispuesto a estudiar con responsabilidad las horas necesarias, se planificar autoevaluaciones, confrontar con otros compaeros, aclarar las dudas y tomar cuantas medidas puedan garantizar el resultado exitoso que se ha propuesto.

      A esto se llama hoy tener pensamientos positivos y se ha comprobado que stos no slo mejoran el nimo sino tambin la salud fsica. La repercusin de los acontecimientos vitales estresantes sobre la funcin inmunitaria es uno de los campos investigativos ms apasionantes en la actualidad y se sabe que las situaciones negativas se asocian a una depresin del sistema inmunolgico con disminucin de la resistencia a las enfermedades.

      Le invito entonces a eliminar esa predisposicin negativa y sustituirla por una disposicin positiva para obtener resultados favorables en lo que se proponga.

ES QUE YO SOY AS
     Con ese decir es que yo soy as se cierran las posibilidades al dilogo, la confrontacin, el anlisis. Efectivamente, si es as significa que los dems tienen que aceptar sus consecuencias: si usted se disgusta y comienza a destruir lo que est a su alcance, debe soportarse por el mero hecho de usted ser as; si ingiere bebidas alcohlicas y se comporta de una forma grosera, debemos soportarlo porque usted es as; y si por ello se ausent del trabajo, sus compaeros, sus jefes, tienen el deber de soportarlo, tolerarlo, justificarlo porque usted es as. 

      Que usted sea de esa manera es un problema enteramente suyo, pero quienes le rodean no tienen que pagar las consecuencias de su mal proceder. Si por eso justifica sus actos, en ningn momento ser una excusa vlida para los dems.

      Decir as es un mecanismo defensivo muy conformista, pasivo-agresivo, justificativo de lo mal hecho, de resistencia al cambio, egosta, etctera. Contrarrestarlo no es una tarea fcil, pues en cada interpretacin, anlisis o confrontacin la persona puede defenderse mediante dicha afirmacin.

      A veces puede traer algn cambio de actitudes preguntar a estas personas qu ventajas les ha trado en su vida personal, familiar, laboral y social esa manera de ser y qu desventajas les ha trado en esas mismas esferas de la vida dicho comportamiento. Si tienen un mnimo de autocrtica es posible que ese anlisis biogrfico pueda llevarles a algn cambio.

      Si usted es de los que utiliza esta manifestacin, por favor suprmala por todos los inconvenientes que puede traerle en su vida y le propongo trazarse la meta de no seguir siendo de esa manera para lo cual puede ser de utilidad preguntarse Qu debo hacer para no ser as?


POR QU YO SOY AS, DOCTOR? EXPLQUEME
     Las personas estn muy interesadas en saber el porqu de las cosas lo cual es muy lgico y necesario, pues sin esa sana curiosidad es imposible el desarrollo de la ciencia y la tcnica y de la propia humanidad. Pero a veces este inters es un mecanismo defensivo empleado por algunos seres humanos para posponer su necesario cambio.
Suponga que usted es as porque sus padres se divorciaron cuando era un nio. O porque sus padres peleaban. O porque su padre ingera bebidas alcohlicas y maltrataba a su madre. En definitiva, usted puede ser como es por cualquiera de las razones frecuentes en las personas que sufren.

      Ahora, qu otro valor, que no sea histrico o biogrfico, tiene esa informacin? Podemos volver atrs el tiempo y evitar el divorcio, que el padre no ingiriera bebidas alcohlicas y no maltratara a la madre o que no se pelearan? Eso no tiene solucin porque el tiempo es unidireccional, va del pasado pasando por el presente hacia el futuro. Incluso, sin recurrir a un hecho significativo la supuesta explicacin recuerda aquello de quin fue primero, el huevo o la gallina?

      Esa pregunta por qu yo soy as?, lejos de reflejar un genuino inters en encontrar las causas para modificar la forma de ser, si ello fuera posible, refleja una pasiva curiosidad, es para evitar preguntarse: Doctor, qu debo hacer para dejar de ser as?, que s sugiere una actitud participativa, una invitacin a la accin.

      Aunque estoy de acuerdo con que cualquier persona haga esta u otra interrogacin que estime conveniente, sugiero no olvidar la que le he propuesto, pues le dar la posibilidad de escuchar aquellas cuestiones que pueden facilitar su crecimiento emocional, trazar un plan de accin para cambiar y otras opciones para dejar de ser de la manera que usted no desea. Y es de extrema importancia saber utilizar la informacin obtenida de ella. 

      Por qu yo soy as?, como ya dije, no le servir para volver al pasado, pero s para evitar cometer los mismos errores que sus padres cometieron en su crianza. Si sus padres le maltrataron, no maltrate usted a sus hijos. Si sus padres se divorciaron, trate de ser estable en su relacin matrimonial, si su padre era alcohlico y vejaba a su madre, trate de ingerir bebidas alcohlicas con responsabilidad, evite embriagarse y respete siempre a su pareja.
Slo de esa manera es til esta informacin pues hace realidad la sentencia del filsofo espaol: Los que no conocen su pasado estn condenados a repetirlo.


NO SOPORTO ESTAR SOLO
     As se escucha decir a personas que al parecer tienen una necesidad excesiva de estar acompaadas. Digo al parecer porque eso no es lo ms relevante en ellas. Su problema no consiste en sus deseos de estar en compaa de otros sino en su incapacidad para permanecer con ellas mismas. Literalmente hablando, estas personas no se soportan a s mismas porque no han aprendido a disfrutarse. Y es por eso que no toleran estar solas.

      Cuando uno ha aprendido a estar solo, disfruta de esos momentos de soledad. Siempre tiene algo til que hacer, algo o alguien en quien pensar, alguna forma creativa de emplear el tiempo cuando la nica compaa es uno mismo. Hay quienes, aun junto a sus seres queridos, necesitan, en determinados momentos, estar solos, aunque sea por breves perodos de tiempo. Y lo logran sin que por ello se afecte la comunicacin ni el clima emocional de la familia.

      Cuntas cosas puede hacer una persona cuando est a solas? Muchas. Por ejemplo, puede decorar la casa de manera diferente, preparar una comida especial, leer un buen libro, hacer ejercicios fsicos, de relajacin, or msica, cuidar del jardn, sembrar alguna nueva planta, arreglar y ordenar el armario, sus gavetas, hacer una limpieza general, descansar, meditar, dormir.

      Sin embargo, quienes no se soportan cuando estn a solas no tienen una rutina cotidiana establecida, hacen las cosas sin deseos, desmotivados, como si fuera un castigo, sin creatividad alguna. Estn aburridos, a pesar de que quizs haya muchas cosas por hacer o, por el contrario, las hacen con tal rapidez que en breve tiempo han terminado y vuelven a quedar ociosos, supuestamente, y esa inactividad artificial les genera malestar, ansiedad, tedio, estados anmicos desfavorables los cuales conspiran contra su bienestar. En otras palabras, no saben planificar qu hacer cuando estn a solas para no sentir soledad.

      El ser humano est necesitado de compaa. Es una condicin humana. As como tambin lo es su individualidad, su privacidad. Por tanto, las relaciones con otras personas son imprescindibles y la soledad tambin para lograr una personalidad armnica.


ESO NO ES NORMAL. ESO ES NORMAL
     Estas expresiones seguramente las ha escuchado, por separado, desde luego. Sin embargo, las he unificado con toda intencin para llevar a su mente que lo anormal y lo normal son valoraciones relativas, es decir, lo normal en una situacin dada, puede constituirse en una anormalidad en otra. 

      Rerse es algo normal y por dems muy saludable sobre todo en una fiesta o en un grupo de amigos que cuentan chistes; pero lo mismo, en un velorio, delante de los familiares de un moribundo, adems de ser una grosera falta de respeto y de sensibilidad humana, es una conducta muy anormal. Aqu lo anormal no es el hecho de rerse, sino el contexto en el cual se re.

      Pongamos otro ejemplo: usted tiene un demente en su hogar, que puede ser un to, su padre, su madre o un hermano. Desde que el proceso demencial se hizo evidente su vida cambi de forma radical. Ya no puede salir a distraerse como antes, ya no puede dormir profundamente, tiene que estar pendiente de lo que l o ella est haciendo, lo que se lleva a la boca, lo que toca, tiene que baarlo como si fuera un nio pequeo, etc. El demente, por su propio proceso, har sus necesidades fisiolgicas sin aviso previo, en la cama, en el silln donde permanezca sentado, en sus propios pantalones o faldas. Y tendr que asearlo, que soportar insultos, gritos, agresiones... y es en esos momentos en los que usted puede desear la muerte a su ser querido, por toda la rabia acumulada debida al vuelco que su vida ha sufrido. Ese tipo de pensamiento, como es lgico, le hace sentir muy culpable, pues le est deseando la muerte a su to, su padre, su madre, su hermano.

      Debe saber que esos pensamientos son... normales. Le repito. Esos pensamientos de muerte hacia estos seres queridos son normales, porque ni los ha dejado de amar, ni realmente les desea la muerte, ni tiene impulsos criminales ni nada por el estilo. Ocurre que no es una enfermera entrenada en el manejo de pacientes portadores de demencia, la cual, adems de cursar estudios, slo permanece una parte del tiempo con el enfermo y despus es relevada por otra y sta por aqulla. En otras oportunidades, estos enfermos son llevados a instituciones especializadas donde son atendidos por un personal ejercitado en estos menesteres.

      Usted est agotndose mentalmente, por el cansancio fsico y la depresin por ver a su ser querido en ese estado y es en el contexto de esa situacin agobiante que surge ese aparente pensamiento anormal. Si deseara todos los minutos de todas las horas de todos los das la muerte a su familiar entonces fuera una anormalidad, y sta no estara dada por la idea en s, sino por la elevada frecuencia con que la piensa.

      Otras veces las anormalidades son permitidas y pasan como algo normal para muchas personas. Fumar daa la salud y es una conducta anormal que denota una habituacin al tabaco, conocida por tabaquismo. Pero, mucha gente lo hace y lo considera como algo normal. Ser homosexual es algo normal y sin embargo criterios machistas y sexistas lo consideran una desviacin de la normalidad, una aberracin, una degeneracin.

      Como se puede evidenciar eso no es normal, eso es normal es un par dialctico que no debe ser separado.


DOCTOR, YO NO TENGO PROBLEMAS DESDE QUE ESTOY TOMANDO LA PASTILLITA DE LA ALEGRA
     Dicen esto muchas personas que se autoadministran trifluoperazina de un miligramo, la persiguen, literalmente hablando, en cuantas farmacias se les ocurre visitar; cuando no logran conseguirla, compran la trifluoperazina de cinco miligramos, la dividen en cuatro partes y se empiezan a tomar un cuarto de esa tableta varias veces al da.
No existe ninguna pastilla de la alegra. La alegra es un estado anmico que expresa satisfaccin, bienestar, complacencia y es el resultado de una complejsima interaccin de diversos factores personales, psicolgicos, situacionales, metablicos, biolgicos, etc. Este complejo proceso no puede ser motivado por una tableta, a la que atribuyen esta propiedad por tener discreto efecto euforizante, es decir, una sensacin de bienestar o mejor dicho, de falso bienestar, o falsa alegra, que es, por definicin psicopatolgica, el concepto de euforia. El eufrico no est alegre. La euforia es la alegra sin motivo, no es contagiosa, el observador no encuentra motivos para ese estado, parece artificial, como si fuera fingida. Este tipo de medicamentos puede ocasionar esa falsa sensacin de alegra, de bienestar. Pero, este efecto pasajero puede traer otros males. Paso a enunciarlos.

El primer mal que este tratamiento le puede originar es poner su alegra en funcin de una tableta, en funcin de algo externo a usted.

El segundo problema es desarrollar una dependencia psicolgica de ella, la cual vendr a constituirse en una especie de muleta sin la que no sabr caminar por la vida.

El tercer problema le vendr poco a poco, en la medida en que lleve ms tiempo ingiriendo el medicamento sin necesidad real, o con ella pero no indicado por un facultativo encargado de ajustar las dosis y determinar el tiempo durante el cual lo requerir. 

     Estos efectos a largo plazo se deben a que la trifluoperazina est incluida entre los psicofrmacos calificados como neurolpticos, los cuales pueden producir determinados efectos secundarios, y los ms relevantes son los llamados sndromes extrapiramidales, con las siguientes manifestaciones clnicas:

Distonas agudas: Estas alteraciones se observan con mucha frecuencia en los jvenes y consisten en incremento del tono muscular (hipertona), contracciones dolorosas de los msculos, calambres, dificultades para tragar, falta de aire si se comprometen los msculos de la respiracin, protrusin de la lengua, tortcolis y crisis oculgiras, es decir, movimientos giratorios involuntarios de los ojos, como si se les fueran hacia arriba y hacia atrs. Pueden presentarse con slo ingerir una tableta del frmaco.

Parkinsonismo: El consumidor comienza a presentar rigidez en el cuerpo, inexpresividad en el rostro, temblor, disminucin de la flexibilidad de los brazos al caminar, tendencia a asumir una postura encorvada y salivacin profusa, que sale por las comisuras labiales. Generalmente aparece durante el primer mes.

Acatisia: Este sntoma consiste en una inquietud insoportable en los miembros inferiores, conocido como el sndrome de los pies inquietos, pues el sujeto tiene que estar en constante movimiento, lo cual le impide permanecer sentado o acostado.

Discinesia tarda: Aparece en el 5 % de las personas que estn expuestas a los neurolpticos cada ao y en los individuos que llevan diez aos consumiendo estas molculas (tabletas), la incidencia puede llegar hasta el 50 %. Este cuadro clnico es muy incapacitante por tratarse de movimientos coreicos, atetoides, mioclnicos de carcter anormal que afectan diversos territorios como la cara, la boca, las extremidades. La persona con una discinesia tarda mantiene movimientos masticatorios que recuerdan los que se realizan cuando se tiene un bombn en la boca, saca la lengua rtmicamente o puede proyectarla contra las mejillas. Este cuadro se recupera con dificultad. 
Al conocer estas complicaciones, que no son todas ni mucho menos, podr evaluar con mayor rigor cientfico si la pastillita de la alegra es tan inofensiva como crea.

MI TA ME REGAL UNAS AMITRIPTILINAS Y ES LO QUE ESTOY TOMANDO
     Es seguro que usted ha escuchado esta declaracin, por lo general, a personas aquejadas de sntomas psiquitricos menores, pero con una necesidad exagerada de automedicarse con lo primero que se les ofrece. Y esta conducta es en extremo peligrosa. Veamos por qu.

      La automedicacin es una actitud negativa hacia las enfermedades, que consiste precisamente en la autoadministracin de tratamientos farmacolgicos, sin tener conocimientos para ello y sin haber sido orientados por facultativo alguno.

      En el caso de los psicofrmacos, la autoadministracin es muy frecuente, como si estos medicamentos no tuvieran tantos inconvenientes como los utilizados en otras especialidades mdicas. A muy pocas personas se les ocurrira ponerse una penicilina rapilenta dos veces al da durante varios meses, o tomar una tableta de cloranfenicol cada seis horas por un ao. Y esto no sucede muy a menudo porque consideran que los antibiticos mal utilizados pueden perjudicar la salud. Y el error consiste en no pensar lo mismo de los psicofrmacos.

      Para que se tenga una idea, los antidepresivos tricclicos, entre los que se encuentran la imipramina y la amitriptilina, no deben ser administrados a personas alrgicas a ellos, a los que padecen de glaucoma agudo de ngulo estrecho, a los que presentan infarto agudo del miocardio o tienen aumento de volumen de la prstata, as como tampoco a los individuos con trastornos del ritmo cardaco, las llamadas arritmias. Pero hay ms, estos medicamentos tienen una serie de efectos colaterales, como son convulsiones, hipertensin, episodios psicticos o lo que es igual, locura, pesadillas, temblores, incoordinacin motora y tics.

      Por si fuera poco, ellos, cuando se suprimen por una u otra causa, pueden ocasionar el llamado Sndrome de Discontinuacin, consistente en cinco agrupaciones de sntomas: distrs somtico general, alteraciones del sueo, acatisia o parkinsonismo, activacin conductual y arritmias cardacas. Esto se traduce en lo siguiente: el sujeto experimenta desvanecimientos, vrtigos, trastornos del equilibrio y la marcha, pesadillas, inquietud en las piernas que no le permiten estar tranquilo en un solo lugar, rigidez facial con incremento de la salivacin, marcha a pequeos pasos; sensacin de quemazn, de shock elctrico, de aleteo cardiovascular; ansiedad, agitacin, crisis de llanto, irritabilidad, palpitaciones y taquicardia. Este Sndrome de Discontinuacin tambin se puede acompaar de fatiga, tos, coriza, escalofros y manifestaciones de un estado gripal.

      Como ve, no son pocos los inconvenientes que traen estos frmacos que algunas personas utilizan para situaciones en las que no son mdicamente indicados, como aumentar de peso, evitar los dolores de dientes, contrarrestar el insomnio, calmar el nerviosismo, etctera.

      Mi consejo es que no se automedique. Usted puede convertirse en el mejor amigo de su salud o tambin, si no acta de una manera responsable, en su propio verdugo.


ESO NO EST EN M; YO NO QUISIERA SER AS; ANTES YO NO ERA AS Y USTED CREE QUE YO QUIERO ESTAR AS?
     Muy a propsito he unificado estas expresiones pues todas son dichas, una detrs de otra y en ese orden por numerosas personas a las que he tratado y todas constituyen, por separado y en su conjunto, mecanismos defensivos de quienes las pronuncian. Pasemos a su anlisis.

      Eso no est en m es utilizada cuando se quiere justificar algo que se ha hecho o se ha dejado de hacer y en lo cual el sujeto no quiere verse involucrado, responsabilizado. Si eso no est en l muy poco puede hacer por evitar lo ocurrido. Entonces es cuando se impone la pregunta: En quin est si no es en usted?, con la finalidad de hacer consciente al individuo que efectivamente l es el responsable de lo sucedido. Acto seguido, pronuncia la siguiente para justificar lo hecho (de nuevo) y tambin por no darse cuenta de ser l el mximo protagonista: Yo no quisiera ser as, a pesar de que hace todo lo posible por ser de esa manera que no desea. Se impone la siguiente pregunta: Quin le obliga a usted a ser as? Es evidente, nadie le obliga. Es as porque lo desea. Si yo no deseo ser impaciente, me llamo a la calma, intento mejorar mi capacidad de espera, trato de caminar y hablar despacio.

      Cuando la persona irremediablemente llega a la conclusin de que s est en l y hace cosas para estar as, surge la tercera justificacin, como las anteriores y que lleva a la inercia: Antes yo no era as. Es el rejuego para no darse cuenta de quin es en estos momentos, en el aqu-ahora; con ella el sujeto se refugia en el pasado para no enfrentar el presente de cara al futuro, trata de vivir de las glorias pasadas, en fin, tiene el llamado Sndrome de Yo soy aquel (yo era el que..., yo fui quien...); es como esconderse en una cueva para no enfrentarse consigo mismo.

      Si se le hace consciente de lo que est tratando de hacer, surge, como un dardo dirigido en su contra, la siguiente expresin, ms justificativa que las anteriores: Usted cree que yo quisiera estar as? Mediante esta agresividad hacia el terapeuta la persona intenta poner fin al anlisis de las actitudes, pues se supone que ninguna persona desee sentirse mal. Eso es parcialmente cierto. Se supone. Y la suposicin, entre otros significados, es la opinin que no est fundada en pruebas positivas. Pongamos un ejemplo, un paciente dice: Todas las maanas me levanto con tos y falta de aire. Me tomo una taza de caf y me fumo el primer cigarro de los treinta diarios que consumo. He padecido de bronconeumonas a repeticin a pesar de los consejos mdicos de dejar ese mal hbito. Aqu se puede preguntar: Realmente desea no tener falta de aire y bronconeumonas a repeticin? Si deseara no padecerlos dejara de fumar de inmediato. (El ejemplo, a ttulo personal, fue cierto. Desde hace ms de tres aos no fumo.) Por tanto, antes yo deseaba, consciente o no, ser as, padecer bronconeumonas, tener falta de aire y tos y en definitiva, suicidarme palmo a palmo, cigarro a cigarro.

      Evite decir estas cosas y evite que sean dichas por sus seres queridos.

      Eso s est en usted, usted desea ser as, usted ahora es as y usted desea estar como est.


YO ESTOY AS POR LA CRIANZA QUE ME DIERON
     Una justificacin muy socorrida por quienes, siendo adultos, pretenden responsabilizar a otros de su manera de comportarse, en este caso, a los padres.

      Si bien es cierto que una niez catica puede influir en la formacin del sujeto, no slo es la familia la que contribuye a la conformacin de la personalidad sino tambin el medio escolar, laboral y social. Pero de manera fundamental es el propio sujeto quien, consciente y deliberadamente puede contribuir a que su propia formacin sea buena, regular o mala. Todos hemos estado rodeados de cosas que no nos pertenecen. La mayora de las personas respeta la propiedad de otros, pero existe una minora que se apropia de lo ajeno porque lo desea y no inhibe tales deseos.

      Muchas adolescentes y jvenes en cualquier parte del mundo tienen carencias materiales de todo tipo y lgicos deseos de poseer ropas, zapatos, cosmticos, perfumes, etc. La mayor parte de ellas trata de trabajar decorosamente para ir obteniendo poco a poco y muchas veces no en la medida de sus deseos, esas cosas materiales a las que hago referencia. Otras, por el contrario, se prostituyen para lograr esos mismos objetivos.
Como se evidencia, los seres humanos pueden tener igualdad de oportunidades para hacer las cosas bien hechas y para hacerlas mal. Por qu un grupo de personas se inclina por esta ltima opcin y despus pretende culpar a otros de lo que ellos como adultos hacen?

      Se puede tener una niez muy infeliz con carencias de todo tipo y eso influir de manera negativa en la forma de ser. Pero, eso es un fatalismo que debe arrastrar toda la vida? Pienso que no. La verdadera enfermedad mental grave que invalida al ser humano que la padece en sus proyecciones vitales, hasta hoy, no se considera causada por determinado tipo de crianza. Si usted tiene una predisposicin a padecer una enfermedad mental grave, puede padecerla aunque se haya criado en un hogar armnico. Si usted no tiene esa predisposicin, saldr relativamente ileso tras haber pasado una infancia en un clima emocional familiar inadecuado.

      Nadie le dese una niez infeliz ni le eligieron sus padres. Nadie tiene la culpa de esa niez, usted tampoco. Y ya eso no tiene solucin pues no lo podemos volver a criar como hubiera querido.

      Lo importante es el presente y el futuro y lo que est haciendo ahora que es un adulto por vivir de forma creativa.



