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La Táctica en el Tenispor el Prof. Hugo Borra Mucho se habla de “Táctica y Estrategia” dentro del juego, inclusive mezclando ambos términos en algunos casos desconociendo su significado. El diccionario dice que “estrategia” es el arte de dirigir algo, un asunto; mientras que “táctica”, son los medios que se emplean para conseguir un intento. Planteadas estas dos definiciones, queda bien en claro que la “táctica” está al servicio de la “estrategia”, y no a la inversa. Cuando uno entra en este código, y “le descubre el gustito” a jugar al tenis con el desarrollo de una propuesta dentro de la cancha, transitará, a mi criterio, la parte más linda que tiene el tenis: ganar a partir de un planteo. No es posible desarrollar una táctica de juego sin contar con las armas necesarias; esto es haber aprendido distintos y variados golpes con su técnica implícita, para desarrollar mayor cantidad de estrategias. Tampoco lo es si uno no logra minimizar los errores no forzados; esto quiere decir que no hay estrategia posible si no la basamos en un piso mínimo de regularidad. Es para mí lo más rico del juego, experimentar la satisfacción que se produce al ganar un partido habiendo jugado mal, pero a raíz del desarrollo de una buena y necesaria estrategia. Siempre he dicho que los grandes campeones son aquellos que no solo ganan cuando juegan bien, sino también cuando les toca jugar mal. Existen básicamente dos grandes divisiones en el desarrollo de una estrategia:
En esta última opción, se puede distinguir dos distintísimas circunstancias si hablamos de un tenis bien jugado:
Iremos desarrollando cada una de las opciones. En el primer caso, cuando el juego es desde el fondo, es muy importante saber modificar las alturas de la pelota, el uso de los efectos, los cambios de dirección, y sobre todo, los cambios de velocidad. De lo contrario, la única arma posible que podría llevar a una victoria, estaría basada en la paciencia a la espera del error rival. Si conocemos el manejo de estas armas, podremos aspirar a que el uso oportuno de ellas, nos dé el punto. Por ejemplo:
En el segundo caso, cuando uno o ambos jugadores atacan yendo a la red, debés tener en cuenta que siendo el sacador, y utilizando como ejemplo la opción de tener un buen saque:
Después de más de 30 años de enseñar tenis, confieso que la táctica es lo que más me gusta y lo que más disfruto al enseñar. Me parece una de las más grandes virtudes que puede tener un jugador, descubrir la zona débil del rival y generar un planteo de juego en base al uso de lo que mejor le sale (propia fortaleza), machacando en esa zona (debilidad rival)... lo más difícil y a la vez atrapante, es poderlo descubrir ante un rival supuestamente completo. Prof. Hugo Borra
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