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El
50ª Aniversario
del Campeonato Argentino de Tenis con Paleta
por Alejandro Perez Uzner
Palabras pronunciadas durante la cena por las Bodas de Oro del
Campeonato Argentino de Tenis con Paleta. Club UPCN, Santa Fe, 14/10/00.
Versión definitiva.
Amigos: Seguramente me voy a olvidar de nombrar a algunos, y pido disculpas.
Y esto no es algo repetido, como tampoco lo es decirles "Gracias
por estar". Es algo que suena desde el corazón, un corazón
que hace mucho presiente que "Dios es argentino". Si no, no
se podría explicar este milagro del "tenis", de nuestro
tenis, el criollo, ése que se juega con paleta. Porque somos una
cuestión de fe, de una fuerza igual a la que permite al enfermo
vencer el dolor, al derrotado superar la adversidad. Sí, nuestro
tenis es casi una religión: si Jesús afirmó "Tu
fe te ha salvado", nosotros -salvando las distancias- bien podemos
decir que sólo nuestra enorme fe, más una voluntad a toda
prueba, nos salva y nos permite disfrutar esta noche de este inolvidable
momento. Una voluntad como la de todos quienes han hecho posible concretar
esta fiesta.
Porque estamos celebrando un hito de fundamental importancia: en 1951
comenzó el 1º Campeonato Argentino, que se debió terminar
recién en junio de 1952. En un principio, fue entre Clubes; después,
por zonas y según provincia; luego, lo engalanaron las Asociaciones.
Y así transcurrieron muchos Octubres, antes del desdoblamiento:
en 1973, sumamos Semana Santa y, a veces, Mayo. En medio, el "Torneo
Aniversario" (primero de la Federación Santafesina y luego
de la Argentina), en Agosto; y el "Día de la Bandera",
el Argentinito", y el Nacional Infantil (en Junio); y los cada vez
más y mejores Interclubes.
Un "Argentino" que atravesó la etapa de la "cancha
todo saque" y del saque que se obtenía al ganar el tanto anterior.
Un "Argentino" que sufrió la amargura de quedar trunco
en el difícil '76 y abandonó el "todos contra todos"
en el '80 y adoptó el "doble K.O."... para que hubiera
finales. Que pasó por todas las modificaciones en la cancha y el
juego, pelota y paleta mediante. Que fue un ensayo arriesgado en 1991
y se reestructuró un año después, ya en tres partes
y debido a la proliferación de categorías.
Este Campeonato fue, en su origen, la culminación del sueño
de Hugo Giménez, de Alberto Buganán, de Lucio Delgado, de
Víctor Barbaro y de tantos otros paleteros del río y del
sol que la memoria no abarca pero que el tiempo respeta. "Porque
nada tenemos, lo haremos todo"; vaya una cuestión de fe: sanas
reglas y buenas artes, confrontando ideas y fuerzas, dejando todo, poniendo
todo, queriendo todo. Es el campeonato del verse las caras red de por
medio y también a la hora del festejo, mezclados triunfadores y
vencidos en el abrazo puro de la amistad. Es el torneo máximo de
un deporte que -y estoy tomando palabras del querido Miguel Barbaro-,
al expresar "los deseos competitivos de un pueblo que no eligió
guantes de boxeo, no tomó como herramienta un sable o una espada,
no dispuso la fuerza física ni la supremacía en base a la
demolición del contrincante", refleja "una forma de actuar
en la que prevalece la habilidad, en la que varones y mujeres pueden participar
conjuntamente y en la que viejos y niños ocupan la cancha para
disfrutar de una sana gimnasia de la mente y del músculo".
Es un torneo que tiene abuelos, a los que hay que respetar y pedir consejo,
que cuentan las pasadas glorias del ayer a sus nietos que hoy apenas pasan
el "bolito" por encima de la red, ese "hilo inalcanzable"
que se interpone entre los contendientes y que crea la tensión
mágica de un tanto bien armado y mejor jugado.
Tenemos mucha fe; y muchos jóvenes, que están aquí,
más allá de la edad que indica el documento... porque tienen
proyectos, porque emanan vida, como el sol en el cielo. Y un pedacito
de cielo es nuestro, qué no ni no!: Alberto "Cuqui" Mori,
Danilo Buiese, el "Conejo" Massi, Aníbal Borda, Gabriel
Muñoz y todos los demás que desde la cancha infinita nos
miran y esperan para jugar el partido de la Eternidad. Y tenemos a los
Clubes. Que, como dije antes, fundaron este Argentino. No descuidemos
a los Clubes, la base de la organización deportiva argentina! Me
voy a permitir recordar, como hombre del Regatas de Avellaneda (que en
1945 empezó a jugarlo y en 1950 instituyó la "Copa
del Sur", como Club más austral en que nuestro tenis se practicaba),
que -como Club- fuimos los primeros invitados al Perú, hace siete
años, y allí no sólo jugamos a "su"deporte
(paleta frontón) sino que también armamos una cancha de
tenis con paleta y practicamos con nuestros amigos de ese país,
de Cuba y de Estados Unidos. Por eso, ahora quiero entregar un modesto
presente al titular de la Asociación Santafesina, Christian Resek,
en nombre de Regatas de Avellaneda, y que me acompañen Alejandro
Corizzo, Walter Marino y Damián Poggi, que, como él, integraron
aquellas representaciones del '93, '94 y '95.
Para terminar, como al comienzo, el agradecimiento:
A Nélida Menegón y Antonio Bertuzzi, los primeros campeones
del Individual Primera;
a Ada y Norma Comuzzi y a Miguel De Bonis;
a Jorge Serricchio y María Manassero;
a Pedro Storani-Domingo Bogliolo y Verónica Apro;
a Francisco García, Vicente Alvarez y Lucía Henny;
a Alfredo Rouppel-Edmundo Yunges y María de Peiretti;
a Rufino Ramírez, Elsa de Lumbreras, Adrina Bosco y Viola de Altube;
a Juan Roteta-José Garibaldi e Irma Canteros;
a Elsa Méndez, Carlos Ricardo, Gladys Silvestro y Juan Breddels;
a Liliana Bordenave y Armando Sarachu-Gustavo Asnaghi;
a Gladys Rinaudo y Roberto Grunberger-Jaime Gandelis;
a Mara y Néstor Salvatierra, a Juan Dag, Emilio Cervasi y Marcelo
Savransky;
a Adrián Politi, Rubén Crespi y Alfredo Politi;
a Alejandro Corizzo y Eduardo Giannotto;
a Ema Albano, a cuya despedida -por razones de salud- asistimos en este
Argentino;
Y a cada uno de Ustedes. Por estar. Por creer. Y por hacer posible, sin
dejar de pedir ayuda para que se nos dé, lo de la Biblia: "Tenis
Criollo, levántate y anda".
Alejandro Pérez Unzner
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