HAGAKURE
He descubierto que la vía del Samurai reside en la muerte. Durante una crisis,cuando existen tantas posibilidades de vida como de muerte, debemos escoger lamuerte. No hay en ello nada difícil; sólo hay que armarse de valentía y actuar. Algunosdicen que morir sin haber acabado su misión es morir en vano. Este razonamiento es elque sostienen los mercaderes hinchados de orgullo que merodean por Osaka; no es másque un razonamiento sofisticado a la vez que una imitación caricaturesca de la ética delos Samurais.Hacer una elección juiciosa en una situación donde las posibilidades de vivir ode morir se equilibran, es casi imposible. Todos preferimos vivir y es muy natural que elser humano encuentre siempre buenas razones para continuar viviendo.El que escoge vivir habiendo fracasado en su empeño, será despreciado y será ala vez un cobarde y un fracasado. El que muere después de haber fracasado, muere deuna muerte fanática, que puede parecer inútil. Pero en cambio, no será deshonrado. Tales la vía del Samurai.Para ser un Samurai perfecto es necesario prepararse a la muerte mañana y tardee incluso durante todo el día.Cuando un Samurai está constantemente dispuesto a morir, ha alcanzado lamaestría de la Vía y puede dedicar, sin cesar, la vida entera al servicio de su señor.
La Rutina
Cuando Hotta Haga No Kami Masamori era paje del Shogun, era tan obstinadoque este último decidió someterlo a prueba. Para hacerlo, hizo calentar a blanco un parde sandalias y las colocó sobre un brasero. Masamori tenía por costumbre coger lassandalias colocadas al lado del brasero para ir a recibir a su Señor. Esta vez, en cuantotocó las sandalias notó la quemadura en las manos. Pero actuó de la maneraacostumbrada, así que el Shogun se las quitó rápidamente de las manos.Uno de los Samurai de Matsudaira Sagami No Kami estaba en una pensión enKyoto para recoger dinero. Un día que estaba en el portal viendo pasar a la gente, oyó aun transeúnte gritar: "Se dice que los hombres del Señor Matsudaira están enzarzados enun combate." El samurai se dijo: "Es muy lamentable que mis compañeros esténimplicados en un combate. Estos deben de ser los que tenían que ir a relevar a los queestaban de servicio en Edo." Se informó sobre el lugar del combate y cuando llegójadeante, sus compañeros habían sido heridos ya por sus adversarios, que estaban apunto de darles el golpe de gracia. Acompañando su ataque de un grito, golpeó a doshombres y regresó a Kyoto. Este asunto llegó a oídos del oficial del Shogun que mandóllamar al Samurai para preguntarle: "Habéis ayudado a vuestros compañeros,desobedeciendo con ello al edicto del Gobierno. ¿Cómo es eso?" Él contestó: "Vengo dela provincia y me es difícil entender lo que Su Señoría me dice. ¿Podría volver arepetirlo?" El oficial enfureció y dijo: "¿Está usted sordo? ¿Habéis estado implicado enuna pelea, derramado sangre y desobedecido el decreto gubernativo, quebrantando lasleyes, sí o no?" El hombre contestó: "Ya había comprendido todo esto. Aunque loafirméis, yo no he desobedecido voluntariamente a las leyes y no he tenido intención dedesobedecer al gobierno. La razón de ello es que todo ser viviente concede a la vidacierto precio y desde luego lo mismo ocurre con los seres humanos. Por mi parte, doyun gran valor a la vida humana. Pero he oído que mis compañeros estaban en peligro yhacer ver que uno no se ha enterado de nada no es digno de la Vía del Samurai. Por ellohe corrido para socorrer a mis compañeros. Volver a mi casa, la vergüenza en elcorazón, sabiendo que mis amigos han sido asesinados, habría prolongado desde luegomi vida, pero era desobedecer a la Vía. Para seguir la Vía, uno debe sacrificar supreciosa vida. Es debido a esto, a respetar a la Vía y no por despreciar el reglamento,que decidí ir allí. Os ruego, ahora, que procedáis a mi ejecución." El oficial quedóimpresionado, archivó el asunto y escribió al Señor Matsudaira: "Tenéis un valienteSamurai a vuestro servicio. Espero que lo sabréis cuidar como se merece."
Las Raíces
El árbol genealógico del Señor Soma, sobrenombrado el Chiken Marokoshi, erael más elaborado del Japón. Un año en el que su hacienda se incendió y estuvo a puntode ser destruida, el Señor Soma dijo: "Incluso si la casa, los muebles y todo el resto esdestruido, no lo lamentaré porque son cosas que se pueden reemplazar. Lo único quelamentaré es no haber podido salvar mi árbol genealógico, que es un tesoro de familiade lo más precioso." Allí estaba un Samurai y dijo: "Voy a entrar en la casa y traerlo."El Señor y los demás se pusieron a reír, diciendo: "La casa es ya pasto de las llamas,¿cómo lo conseguiréis?" Aquel hombre no había sido jamás muy hablador y no habíasido particularmente diligente pero era alguien que iba hasta el final en todo lo quehacía. Dijo también: "Hasta ahora no he sido de una gran utilidad a mi amo, porque nohe sido muy cuidadoso, pero he vivido con la idea de que un día mi vida podría ser útil.Me parece que este momento ha llegado." Entonces se lanzó a las llamas. Cuando elincendio fue apagado, el amo ordenó: "¡Que se encuentre su cadáver! ¡Qué granpérdida!" Después de haber buscado por todas partes, se descubrió su cuerpo en eljardín próximo a los apartamentos; cuando se le dio la vuelta, salió sangre de su vientre.El Samurai se había abierto el vientre y en él había colocado el documento para quepermaneciera intacto. A partir de ese día, se sobrenombró este documento "lagenealogía de la sangre".En el Koyogunkan, alguien dijo: "Cuando estoy frente al enemigo, siempretengo la impresión de que penetro en las tinieblas y a causa de esto he sido heridogravemente... sin embargo, vos que habéis combatido con tantos hombres valientesjamás habéis sido herido. ¿Cómo es posible esto?" El otro contestó: "Cuando meenfrento con el enemigo, es desde luego como si penetrara en las tinieblas. Peroenseguida tranquilizo mi mente, todo se vuelve como una noche iluminada por la pálidaLuna. Si ataco en este momento, sé que no seré alcanzado." Esta es la situación en elmomento de la verdad.
Tácticas Militares
En las Notas sobre las Reglas Marciales, está escrito lo siguiente: "Ganarprimero, combatir después, lo que dicho en dos palabras es ganar antes. La riqueza deltiempo de paz es permitir la preparación marcial para el tiempo de guerra. Conquinientos aliados, se puede derrotar a una fuerza enemiga de diez mil hombres."Cuando uno intenta tomar el castillo de un enemigo y es necesario retirarse, hay quereplegarse, no siguiendo la carretera principal sino las carreteras secundarias. Se debetender a sus muertos y heridos con el rostro girado hacia el enemigo. Es evidente que elguerrero tiene que estar en vanguardia durante el ataque y en la retaguardia cuando laretirada. Cuando se ataca, no se ha de despreciar esperar el buen momento. Esperando elbuen momento no se debe olvidar el ataque.Entre los principios secretos de Yaygu Tajima No Kami Munemori, hay unproverbio: "No existe táctica militar para un hombre de gran fuerza moral." Instruidopor esto, cierto vasallo del Shogun fue a ver al Maestro Yagyu y le pidió que lo aceptaracomo a su discípulo. El Maestro Yagyu dijo: "Me parece que ya sois alumno de unaescuela de Artes Marciales. Decidme el nombre de vuestra escuela antes de iniciarnuestras relaciones de maestro-discípulo." El hombre contestó: "Yo no he practicadojamás un arte marcial." El Maestro dijo: "¿No habéis jamás aprendido la disciplina de laescuela Tajima Nokami? Tengo la impresión de que sois uno de los maestros delShogun. El hombre juró que no. El Maestro le preguntó entonces: "¿Tenéis algún tipode convicción profunda?" El hombre contestó: "De niño tomé conciencia de que elBushi es un hombre que no debe arrepentirse de su vida. He enterrado este pensamientoen mi corazón durante muchos años y ello se ha vuelto una convicción. Por ello, jamáspienso en la muerte. No tengo ninguna otra concepción fuera de ésta." El MaestroYagyu quedó muy impresionado y dijo: "Mi intuición no me ha engañado. El principiomás profundo de la táctica marcial es el que vos poseéis. Hasta ahora, de cientos dediscípulos que he tenido, ninguno ha alcanzado este principio. No es necesarioprepararos con el "sable de madera" (boken). Voy a iniciaros inmediatamente."Enseguida le dio un pergamino. Esta historia ha sido relatada por Muragawa Soden.Si alcanzáis demasiado rápido la gloria, la gente se volverá vuestro enemigo yno seréis de ninguna utilidad. Si os eleváis progresivamente en el mundo, las personasserán aliados vuestros y seréis felices. A la larga, que hayáis sido rápido o lento, encuanto hayáis adquirido la comprensión de los otros, nada os amenaza. Se dice que lasuerte que os es dada por otros es la más segura.
Los Cuatro Votos
Algunos son capaces de actuar con sabiduría cuando la ocasión lo requiere.Otros se ven obligados a permanecer despiertos largas horas, presos de angustia, antesde descubrir la solución correcta al problema planteado. Pero aunque estas deferenciasinnatas sean en cierta medida inevitables, cada uno puede alcanzar dones de sabiduríainsospechada adoptando "los cuatro votos".Parece que cualesquiera que sean los dones personales, cualquiera que sea ladificultad del problema, a una reflexión suficientemente larga y profunda. En tanto unofunda su razonamiento sobre el "Yo", puede ser muy prudente y astuto pero no sabio.Los seres humanos son insensatos y les es difícil abandonar su "Yo". A pesar detodo, un individuo enfrentado a una situación complicada tiene grandes posibilidades deencontrar una solución, si llega a abstraerse momentáneamente del problema,concentrándose sobre los "cuatro votos" y abandonando su "Yo".
Decisiones
Poseemos muy poca sabiduría; sin embargo, tenemos una gran tendencia areferirnos a ella para resolver nuestras dificultades. Debido a que nos preocupamosesencialmente de nosotros mismos, nos desviamos de la Vía del Cielo y nuestrasacciones se vuelven malas. A los ojos de los demás, somos despreciables, débiles,limitados y totalmente ineficaces. Cuando nos sentimos incapaces de una competenciaverdadera es preferible apelar a alguien más sabio. No estando personalmenteimplicado, tal vez pueda revelarse como un juez preclaro -ya que no tiene un interéspropio-. Estará en medida de aconsejar la elección más juiciosa.Si observamos a un hombre que toma sus resoluciones de esta manera digna denotarse, sabemos que está resuelto, autónomo, digno de fe y enraizado en la realidad. Susabiduría, alimentada por los consejos de los demás, puede compararse a las raíces deun gran árbol de follaje espeso y denso.Existen límites a la sabiduría del ser humano, arbusto débil, sacudido por elviento.
La Critica a Los Demás
Reprender y corregir a alguien por sus errores es importante. Este actoesencialmente caritativo es la primera obligación del Samurai. Pero hay que esforzarseen hacerlo de la manera conveniente. En efecto, es fácil encontrar cualidades y defectosen la conducta del prójimo. También es igualmente fácil criticarlo. La mayoría de laspersonas se imagina que es por gentileza que dicen a los otros lo que no desean oír y sialguna vez sus críticas son mal acogidas, piensan que los otros son incurables. Talmanera de pensar no es razonable. La misma da tan malos resultados como colocar aalguien en una situación embarazosa o bien si alguien nos insultara. Esto no es muchasveces más que una mala manera de sacar lo que nos pesa en el corazón.La crítica sólo debe intervenir después de haber discernido si la persona laaceptará o no, después que uno se ha hecho amigo de ella, de haber compartido susintereses y de haberse comportado de manera tal que nos concede su entera confianzapara que tenga fe en nuestras palabras. Luego interviene el tacto. Hay que sentir el buenmomento y la buena manera de ejercer su crítica - por carta o al regresar de una reuniónparticularmente agradable-. Hay que empezar comentando sus propios fallos y luegollevar a su interlocutor a comprender, sin pronunciar más palabras de las necesarias.Hay que alabar sus méritos; esforzarse en darle ánimos, en preparar su humor;volverlo tan receptivo a las observaciones del mismo modo que el hombre sediento lo esal agua. Es entonces cuando hay que corregir sus errores. La crítica constructiva esdelicada.Sé por experiencia que las costumbres malas y antiguas, no ceden sin fuerza. Meparece que la actitud más verdaderamente caritativa consiste, para todos los Samurais alservicio de un mismo Daimyo, en ser benevolentes y amistosos los unos con lo otros,corregir mutuamente sus errores para servir luego al Daimyo. Poniendo a alguienvoluntariamente en una situación embarazosa no se hace nada constructivo. ¿Cómopodría ser de otro modo?
Previsión
El lenguaje militar emplea los términos de "Samurai ilustrado" y de "Samuraiignorante". Un Samurai que ha esperado tenerse que enfrentar con situaciones difícilespara aprender a salir de ellas no es ilustrado. Un Samurai que se preocupa poradelantado de todas las situaciones y soluciones posibles, es sabio. Será por lo tantocapaz de hacerle frente con brillantez cuando la ocasión se presente. No importa lo queocurra, un Samurai ilustrado es aquel que se preocupa de los detalles de la acción, antesde la hora. Un Samurai imprevisor, en cambio, da la penosa impresión de arrastrase enuna gran confusión y su éxito sólo proviene de una suerte anormal. Sólo un Samurainegligente no considera todas las eventualidades antes del momento de la acción.No comparto la opinión de los que preconizan una autoridad estricta y constante.Como dice el proverbio: "El pez no vive en el agua clara". Son las algas las que lepermiten desarrollarse plenamente hasta su madurez. Es cuando uno pasa de los detallesy no cuida de las quejas menores cuando es capaz de procurar la serenidad a los que nossirven. La comprensión de este principio es esencial para el que quiera comprender elcarácter y el comportamiento de los demás.Cuando el Señor Mitsushige sólo era un niño, se le pidió leer un pasaje de unlibro del Monje Kaion; llamó a los otros niños y a los acólitos para decirles: "Os ruegoque os acerquéis y escuchéis. Es muy difícil leer cuando no hay casi nadie que escuche".El monje quedó impresionado y dijo a los fieles: "Es con este espíritu que hay que hacertodas las cosas".
Como Ha de Ser el Samurai
Tengo la impresión de que los jóvenes Samurais de hoy en día se han fijadoobjetivos lamentablemente bajos. Tienen la mirada furtiva de los ladrones. La mayoríasólo busca su interés personal o hacer gala de su inteligencia. Incluso los que parecentener el alma serena sólo muestran una fachada. Esta actitud no es conveniente. UnSamurai sólo lo es verdaderamente en la medida que no tiene otro deseo que morirrápidamente -y de volverse puro espíritu- ofreciendo su vida a su amo, en la medidadonde su preocupación constante es el bienestar de su Daimyo, al que rinde cuentascontinuamente, sin cesar, de la manera mediante la cual resuelve los problemas paraconsolidar las estructuras del dominio. De este modo, Daimyo y servidores deben estardeterminados de la misma manera. Es indispensable que nadie, ni siquiera los dioses ylos Budas, puedan haceros desviar de la meta fijada.
La Pérdida de la Virilidad
He aquí lo que decía uno de mis amigos. Parece que un tal Doctor Kyon afirmalo siguiente: "En medicina se distingue a los hombres de las mujeres en virtud de losprincipios del Yin y del Yang; por consiguiente, los tratamientos médicos sonfundamentalmente diferentes. Además, su pulso es también diferente. Sin embargo, enel curso de estos últimos cincuenta años, el pulso de los hombres se ha vuelto idéntico alde las mujeres. Desde que me he fijado en este fenómeno, he considerado bueno tratarlas enfermedades oculares de los hombres por los medios apropiados al pulso de lasmujeres. Cuando intento aplicar a mis pacientes varones los cuidados previstos paraellos, no obtengo ningún resultado". En efecto, el mundo está abordando un período dedegeneración; los hombres pierden su virilidad y se parecen cada vez más a las mujeres.Es una convicción inquebrantable que he adquirido en el curso de mi experienciapersonal y que he decidido no propalar. Desde entonces, no olvidando nunca estareflexión, cuando miro a los hombres de hoy en día, me digo: "Mira, mira, he aquí unpulso femenino". Ya no encuentro prácticamente nunca lo que se llama un hombreverdadero. Debido a esto es por lo que es posible hoy en día ser considerado excelente yacceder a una posición importante con un esfuerzo mínimo. Los hombres se vuelvencobardes y débiles, la prueba de ello está en que, hoy en día, raros son los que tienen laexperiencia de haber cortado la cabeza de un criminal con las manos atadas a la espalda.Cuando se les pide ser el asistente del que va a suicidarse ritualmente, la mayoríaconsidera que es más hábil evadirse e invoca a excusas más o menos válidas.Hace sólo cuarenta o cincuenta años, se consideraba una herida combate comouna marca de virilidad. Un muslo sin cicatrices era un signo tan destacado de falta deexperiencia que nadie se hubiera atrevido a mostrarlo tal cual, prefiriendo infligirse unaherida voluntaria. Se esperaba de los hombres que tuvieran la sangre ardiente y fueranimpetuosos. Hoy en día la impetuosidad es considerada como una ineptitud. Loshombres de hoy en día utilizan la impetuosidad de su lengua para rehuir susresponsabilidades y no hacer nunca ningún esfuerzo. Desearía que los jóvenesreflexionaran seriamente sobre esta situación actual.
Mushin
El Monje Tannen tenía costumbre de decir: "La gente ha terminado por noentender nada porque los sacerdotes ya no enseñan más que la doctrina de Mushin. Loque se llama Mushin es un espíritu sin mancha y sin complicación. Esto es interesante".
La Vía del Samurai
El Señor Sanenori decía: "En el seno de un espíritu en donde la perversidad noencuentra su lugar, está la vía". Si esto es verdad, la Vía es una. Pero nadie puedecomprender esta evidencia en el primer intento.
La pureza no se consigue sin esfuerzo.
El carácter chino gen puede leerse en japonés maboroshi y significa "ilusión".En japonés, los magos indios se llaman Gen shu sushi o "ilusionistas".Los seres humanos son marionetas aquí abajo. Es por ello que se utiliza elcarácter gen para sugerir la ilusión del libre arbitrio.Abominar del mal y conducir su vida con rectitud se vuelve extremadamentedifícil. Ello es bastante sorprendente pero muchos errores tienen por origen la creenciade que es esencial ser estrictamente lógico y colocar la rectitud por encima de cualquierotra cosa. Existe una vía más elevada que la rectitud, pero su descubrimiento no es unacosa fácil e impone una profunda sabiduría. Comparados con esta vía, los principioslógicos son insignificante, en efecto. Aunque para el que no tenga la experiencia de ellao no la conozca, existe una manera de descubrir la verdad, incluso si uno no ha sabidodiscernirla solo. Esta vía consiste en hablar con otros. Ocurre a menudo que unapersona, aunque imperfecta, puede dar consejos juiciosos a otra, porque ella puededominar la situación exterior, del mismo que el que, en el juego de Go, tiene "la ventajade ser espectador". Se dice que es igualmente posible discernir sus faltas por la "miradaen uno mismo" y por la meditación, pero también en este caso el resultado esigualmente mejor cuando uno habla con otros. La razón de esto es que se puede superarsu propia facultad de discernimiento si uno aprende a escuchar con provecho a losdemás y leer libros.Uno siempre se enriquece de la sabiduría de los Antiguos.
Entrenamiento
Me dijeron que un maestro de sable ya anciano había dicho esto: "El Samuraidebe entrenarse toda su vida", y para ello hay una razón. Al principio, incluso en casode práctica regular, uno no tiene la sensación de progresar. Uno se sabe poco hábil y vea los demás a su propia imagen. En este estadio es inútil precisar que no se es deninguna utilidad al servicio del Daimyo. Cuando se alcanza un estadio mediano, uno noes todavía de gran utilidad pero toma conciencia de sus deficiencias y empieza a notarlas imperfecciones de los otros.Cuando un Samurai alcanza un nivel superior, es capaz de tomar, por propiainiciativa, decisiones en cualquier situación, de tal manera que ya no necesita losconsejos de los otros. Un Samurai es, podemos decirlo, útil al Daimyo. Luego, porencima de este nivel, están aquellos cuyo rostro jamás revela lo que piensan, los que nohacen jamás gala de su habilidad, que fingen ignorancia e incompetencia. Y lo que esmás: respetan la habilidad de los otros. Para muchos, ésta es la ambición más alta. Peroa un nivel todavía más elevado existe un dominio que supera la habilidad del común delos mortales. El que se compromete a fondo en la Vía de este campo, toma concienciade que su entrenamiento será ilimitado y que no podrá estar jamás satisfecho de sutrabajo. Por esto un Samurai debe conocer sus debilidades y pasar su vidacorrigiéndolas sin jamás tener el sentimiento de haber hecho ya lo suficiente. No debe,naturalmente, tener demasiada confianza pero tampoco sentirse inferior.Yagyu, el maestro de la Vía del Sable, que enseñaba al Shogun Tokugawa,decía: "Yo no sé cómo superar a los otros. Todo lo que sé es cómo superarme a mímismo". El se decía: "Hoy, yo soy mejor que ayer, mañana todavía seré superior". Unverdadero Samurai consagra todo su tiempo al perfeccionamiento de sí mismo. Es porello que el entrenamiento es un proceso sin fin.Entre las proclamaciones públicas que ha hecho el Señor Naoshige, se encuentrala siguiente: "Las decisiones importantes deben ser tomadas con calma". Ittei Ishida(sabio confucionista de Han Sagan y maestro Jocho Yamamoto) explica: "Los asuntosmenores deben ser estudiados con seriedad. Hay pocos problemas realmenteimportantes, solamente se presentan más de dos o tres en toda una existencia. Unareflexión cotidiana os convencerá. Es por ello que es indispensable prever lo queconviene hacer en caso de crisis. Cuando ésta se manifieste, habrá que acordarse de lasolución, para resolverla en consecuencia. Sin una preparación cotidiana, cuandosobrevenga una crisis delicada, se será incapaz de tomar una decisión rápida, lo queconlleva el riesgo de consecuencias desastrosas". ¿No es entonces posible decir que parapoder tomar con calma decisiones importantes, hay que prepararse cada día conresolución?En el curso de una reunión cuya meta era examinar la oportunidad de concederuna promoción a cierta persona, se tuvo noticia de que la misma, anteriormente, eramuy aficionada a la bebida. Por lo tanto, los participantes estaban muy propensos anegarle su adelanto. Sin embargo, uno de ello intervino: "No animar a un hombreporque ha cometido un solo error, es impedir que mejore. Si un hombre, que haflaqueado una vez, muestra, por una conducta irreprochable y conforme a las reglas, quelamenta sinceramente su error, es eminentemente útil a su Señor. Siendo así, animadlo".Entonces, uno de los presentes dijo: ¿Asumís la responsabilidad de tal decisión?"Después de que él hubo dado tal seguridad, la asistencia le rogó que diera sus razones.Dio esta respuesta: "Lo avalo porque sé que se ha equivocado una vez. No se puedeconceder confianza al que no ha cometido jamás errores". Fue de este modo que elinteresado consiguió su promoción.Un día, un hombre cayó en desgracia porque había descuidado reparar el insultoque le había sido hecho. La única manera de vengarse era lanzarse sobre el campamentoenemigo y combatir hasta la muerte. Un Samurai que se lanza desesperadamente alcombate no puede caer en desgracia. Es porque uno espera la victoria que la misma senos escapa. El tiempo corre cuando uno espera que el enemigo no sea tan numerosopara no estar uno en desventaja. A fuerza de esperar, incluso puede ser que uno olvide lainjuria y que abandone la venganza. Pero cuando los enemigos son numerosos, si uno seagarra al terreno con la determinación de diezmarlos a todos, la pelea se resolverádeprisa. El curso de la acción transcurrirá probablemente de buena manera. Inclusocuando los cuarenta y siete Ronins del clan Asano, que acabaron por atacar a Kira unanoche para vengar la muerte de su Amo, ya habían fallado en su salida. Deberíanhaberse suicidado ritual e inmediatamente Sengakuji. Se tomaron tiempo para vengar lamuerte de su Señor. Kira habría podido caer mortalmente enfermo antes de quehubieran ejecutado su plan. En este caso, habrían perdido irremediablemente la ocasión.Por regla general, yo no critico el comportamiento de los otros, pero puesto quenosotros estudiamos la vía del Samurai, debo añadir esto: si no se consideran concuidado y por adelanto todas las eventualidades, cuando ocurre el suceso no se está enmedida de contestar adecuadamente y uno es deshonrado.Escuchar estos consejos e intentar comprender la esencia de las cosas, constituyeuna preparación para tomar decisiones antes de que sobrevenga la crisis.La vía del Samurai exige, entre otras cosas, que se esté siempre dispuesto asometer a prueba la firmeza de su resolución. Noche y día, el Samurai debe seccionarsus pensamientos prepara una línea de acción. Según las circunstancias, puede ganar operder. Pero evitar el deshonor es un hecho distinto de l victoria o de la derrota; paraevitar el deshonor tal vez le será necesario morir. Pero si, desde el principio, las cosasno se desarrollan como había previsto, debería intentarlo de nuevo. Para ello, ningunasabiduría ni habilidad particular son precisas. El Samurai valiente no piensa en términosde victoria o derrota; combate fanáticamente hasta la muerte. Sólo de este modo realizasu destino.No es bueno tener fuertes convicciones personales. Si, al perseverara yconcentrarse, un Samurai adquiere opiniones muy marcadas, podrá estar tentado apensar con precipitación que ya ha alcanzado un buen nivel de realización. Esto debeser desaconsejado formalmente. Un Samurai debe, por asiduidad, llegar primeramente ala maestría absoluta de los principios básicos y luego continuar su entrenamiento de talmanera que sus técnicas lleguen a la madurez. Un Samurai no debe jamás relajar suesfuerzo sino que debe perseverar toda su vida en el entrenamiento. Pensar que unopuede relajar la disciplina del entrenamiento porque simplemente ha hecho algúndescubrimiento personal, es el colmo de la locura. Un Samurai debe estarconstantemente animado por el pensamiento siguiente: "En tal o cual punto todavíadisto mucho de la perfección" y consagrar toda su vida más y más al perfeccionamiento,buscando asiduamente la vía verdadera. Es por una práctica así que se puede encontrarla Vía.No hace aún cincuenta o sesenta años que los Samurais hacían sus ablucionescada mañana, se afeitaban la cabeza y perfumaban el moño. Luego se cortaban las uñasde las manos y de los pies, las limaban con piedra pómez y luego las pulían con hierbaKogane. No mostraban jamás señal alguna de pereza en este asunto y se cuidaban conatención. Después el Samurai verificaba su sable largo y su sable corto para comprobarque el óxido no los deterioraba; les quitaba el polvo y los limpiaba para cuidar su brillo.Tomar tal cuidado de su apariencia puede parecer una manifestación de fatuidad peroesta costumbre no provenía de una inclinación para la elegancia o lo romancesco. Unopuede ser llamado en cualquier momento a librar una dura batalla; si se muere habiendodescuidado su pulcritud, se da muestra de una relajación general de las buenascostumbres y uno se expone al desprecio y al descuido del adversario. Esta es la razónpor la cual los viejos y jóvenes Samurais han aportado siempre un gran cuidado en supresentación. Un escrúpulo tal puede parecer una pérdida de tiempo y una ocupaciónmuy fútil, pero forma parte de la vida del Samurai. En realidad, ello precisa menosesfuerzo y tiempo de lo que parece. Si quiere estar dispuesto a morir, un Samurai debeconsiderarse ya muerto; si es diligente en su servicio y se perfecciona en las artesmilitares, no se cubrirá jamás de vergüenza. Pero si se dedica a hacer egoístamente loque le plazca, en caso de crisis de deshonrará. Incluso, no será jamás consciente de sudeshonra. Si nada le importa, excepto el hecho de no estar en peligro y de sentirse feliz,se descuidará de una manera completamente lamentable.Es seguro que un Samurai que no está preparado para morir, morirá de unamuerte poco honorable. En cambio, si consagra su vida a preparar su muerte, ¿cómopodría tener un comportamiento despreciable? Uno debería reflexionar seriamente alrespecto y armonizar su conducta en consecuencia.Los tiempos han cambiado mucho en el transcurso de estos últimos treinta años.En nuestros días, cuando los jóvenes Samurais se reúnen, hablan de dinero, deprovecho, de pérdidas, de la manera de administrar su casa, de los criterios para juzgarel valor de la vestimenta, e intercambian opiniones profanas. Si otro tema es evocado, elambiente se estropea y cada uno se siente vagamente a disgusto. ¡Qué estado tanlamentable éste al que hemos llegado! Antaño, hasta la edad de veinte o treinta años, unhombre joven no tenía ningún pensamiento para las cosas materiales o indelicadas, porlo tanto no hablaba de ellas jamás. Si, por accidente, en su presencia, los hombres deedad madura dejaban escapar de sus labios alguna reflexión fuera de lugar, se sentía tanafectado como si hubiera recibido una herida física. La tendencia nueva ha penetradoaparentemente mediante lo que los tiempos modernos aprecian al máximo: el lujo y laostentación. Sólo el dinero tiene importancia. Es manifiesto que si los hombres jóvenesno tuvieran estos gustos de lujo, incompatibles con su situación, esta actitud erróneadesaparecería. Por otra parte, alabar como ricos en recursos a jóvenes ahorrativos yparcos, es completamente despreciable. La frugalidad equivale a la ausencia del sentidodel giri u obligaciones sociales y personales. ¿Necesito añadir que un Samurai que seolvida de sus obligaciones hacia los demás es despreciable, cobarde e indigno?
Caligrafía
Cuando me dirigí a Yasaburo para tomar ejemplo de su arte caligráfico, me dijo:"Se debería escribir en caracteres suficientemente grandes como para que uno solocubriera toda la hoja, con suficiente vigor como para rasgarla. La habilidad en lacaligrafía depende del espíritu y de la energía con la que se ejecuta. El Samurai debeobrar sin dudar, sin confesar el más mínimo cansancio ni el más mínimo desánimo hastaconcluir su tarea. Eso es todo". Y continuó escribiendo.Según el sabio confucionista Ittei Ishida, todo calígrafo, incluso mediocre, puedeaprender a escribir de una manera correcta si sigue cuidadosamente las líneas de uncuaderno. Se puede decir la misma cosa al servicio de un Samurai. Si toma por modeloun buen Samurai, el éxito es posible. Desgraciadamente, en el momento presente no hayningún Samurai que merezca realmente ser imitado, así que uno debe crearseidealmente un modelo que imitar. El modo de crear tal modelo es imaginar cuál de losque están en torno a nosotros sabe cómo conformarse al protocolo, a la rectitud y a lasconveniencias; cuál demuestra la mayor valentía; cuál es el más elocuente; cuál es aquélcuyo comportamiento es el más irreprochable; cuál es el más íntegro; cuál tiene elmayor espíritu de decisión en caso de crisis. A partir de todos estos elementos, esnecesario imaginar un ser reuniendo todas estas cualidades. La síntesis constituirá unexcelente modelo, digno de ser imitado. Es cierto que en todo arte es muy difícilaprender los puntos fuertes del maestro, pero en cambio, sus puntos débiles sonimitados fácilmente. Estos no son, desde luego, de ninguna utilidad para sus discípulos.Por ejemplo, algunos conocen perfectamente la etiqueta pero no son íntegros. Cuandouno intenta tomar por modelo este tipo de persona, siempre tiene tendencia a descuidarla etiqueta y a no imitar más que la ausencia de integridad. Cuando uno aprende aapreciar los puntos fuertes de lso demás, cada persona puede volverse un maestro o enpúblico. Si es negligente cuando está en período de descanso, el público sólo lopercibirá bajo este aspecto.
Imponer
Retirarse silenciosamente cuando el amo habla de uno, en buenos o malostérminos, indica perplejidad. Se debe poder dar una respuesta apropiada y estar decididopreviamente. Cuando se os encargue una cierta función, la alegría o el orgullo quevosotros sentiréis se reflejará en vuestro rostro y eso es algo inconveniente. Algunos,conscientes de sus fallos, piensan: "Soy torpe pero debo cumplir cueste lo que cueste mimisión. ¿Cómo la voy a llevar a cabo? Esto puede ocasionarme muchos motivos deansiedad". Aunque estas palabras no se pronuncien jamás, se reflejarán claramente envuestro rostro. Esto es una prueba de modestia. Es por inconstancia y ligereza que nosapartamos de la Vía y que nos comportamos como novicios. Entonces somos fuente demolestias. El año pasado, en el curso de una reunión, un hombre expuso su punto devista y afirmó que estaba dispuesto a matar al animador de la reunión si su opinión noera adoptada. Su moción fue aceptada. Cuando todos los procedimientos fueronterminados, dijo: "Han dado su consentimiento demasiado rápidamente. Pienso que sondébiles y no son dignos de ser los consejeros de su amo".Cuando una reunión oficial es extremadamente seria y alguien introduce, conligereza, temas diferentes los participantes expresan su despecho y se enfadan. Esto noestá bien. En tales momentos la etiqueta de Samurai consiste en permanecer calmado ytratar a la persona con benevolencia. Maltratar a alguien es una conducta digna de unlacayo.Hay momento en donde uno tiene realmente necesidad de los demás. Si esto serepite a menudo, éstos acaban por encontrarlo inoportuno y desplazado. Para ciertascosas, más vale no tener que tener que contar con los demás.
El Dragón
Había un hombre en China al que gustaban mucho las imágenes representando adragones. Todos sus muebles y vestidos estaban decorados con este emblema. El diosde los dragones se dio cuente de este amor profundo, así que un día, un verdaderodragón se presentó en su ventana. Se dice que el hombre se murió del susto... Eraseguramente un charlatán que se hubiera revelado como tal en el momento de la acción.
Concentración
En cierta ocasión vivía un maestro del arte de la lanza. En el momento de sumuerte llamó a su mejor discípulo y le declaró: "Te he transmitido todas las técnicassecretas de nuestra escuela. Si piensas aceptar ahora a un discípulo, debes practicarenseguida con diligencia, y cada día, con el sable de madera. La superioridad no es unacuestión de técnicas secretas". Del mismo modo, en la enseñanza de un maestro deRenga, se dice que la víspera del concurso de poesía debe calmar su espíritu y consultaruna antología de poesías. Es necesario saberse concentrar sobre una sola cosa. Todos losoficios deben ser ejercidos con concentración.
Animar a un Amigo
Cuando se visita a un Samurai golpeado por la desgracia, lo que se le dice paraanimarlo es siempre de una extremada importancia. Él es, en efecto, capaz de discernir através de nuestras palabras los móviles verdaderos que animan a su interlocutor. Paraanimar a un amigo en dificultades el secreto a revelarse es el siguiente: un verdaderoSamurai no debe pavonearse ni perder confianza. Debe ir siempre hacia delante, sino noavanzará y será totalmente inútil
Las Palabras
Se dice que no hay que dudar jamás en corregirse cuando uno a cometido unerror. La falta desaparece rápidamente si uno se corrige sin demora. Cuando se intentaremediar un error, ello se vuelve desplazado y doloroso. Cuando se dice algo que no sedebería haber dicho, si uno se autocritica rápida y claramente, aquello se olvida pronto yya no hay necesidad de preocuparse. Pero si alguien os censura, hay que saber contestar:"Os he dado las razones de mis propósitos inconsiderados, yo no veo nada más quehacer si no las aceptáis. Puesto que he dicho esto sin querer, deberá pasar como si nadielo hubiera oído. Nadie puede sustraerse a una reprimenda.".Morooka Hikoemon fue requerido un día para confirmar la verdad de suspalabras respecto a un asunto. Pero él contestó: "La palabra de un Samurai es más firmeque el metal. Dado que estoy impregnado de este principio, ¿qué más pueden aportar losdioses y los Budas?" El juramento fue anulado. Esta historia ocurrió cuando él teníaveintiséis años
La Actitud Durante la Tormenta
Existe lo que se llama la actitud durante la tormenta. Cuando uno es sorprendidopor una repentina tormenta, se puede o bien correr lo más aprisa posible o biencolocarse rápidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino. De todosmodos nos mojaremos. Si uno ya estuviera preparado mentalmente a la idea de estarmojado, se estaría a fin de cuentas muy poco contrariado con la llegada de la lluvia. Sepuede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones.Ganar Desde el PrincipioCuando ya era anciano, Tetsuzan hizo un día la reflexión siguiente: "Teníatendencia a pensar que el combate a manos desnudas difería del Sumo, debido a que notenía importancia ser tirado al suelo al principio, ya que lo esencial era ganar al final delcombate. Recientemente he cambiado de punto de vista. Se me ha ocurrido que si unjuez tomaba la decisión de parar el combate en el momento en que uno se encuentra enel suelo, os declararía vencido. Hay que ganar desde el principio para salir victoriososiempre."
La Amistad Se Mide en la Adversidad
Se ha dicho: "Si queréis sondear el corazón de un amigo, caed enfermo." Unapersona a la que consideráis amiga cuando todo te va bien, y que os da la espalda comoun extraño en caso de enfermedad o de infortunio, no es más que un cobarde. Es muchomás correcto cundo un amigo debe enfrentarse con el infortunio, estar cerca de él,visitarlo y socorrerlo. Un Samurai no debe jamás, mientras viva, permitirse distanciarsede aquellos de los que es deudor espiritualmente. He aquí por lo tanto un medio paramedir los verdaderos sentimientos de un hombre. La mayor parte del tiempo nosotrosnos dirigimos a los demás para pedirles ayuda y luego los olvidamos en cuanto la crisisha pasado.Alguien hizo un día el comentario siguiente: "Se piensa generalmente que nadaes más difícil que ser ronin; que cuando este destino golpea a un hombre, se pierdeconfianza en él y se le abandona. En verdad, ser ronin es algo muy diferente de lo queyo me había imaginado y es un estado menos desagradable de lo que parece. Megustaría, en verdad, volver a ser un ronin cierto." Coincido con esta opinión. La mismaactitud puede prevalecer en lo que concierne a la muerte. Si un Samurai se acostumbra,día a día, a la idea de la muerte, será capaz de morir con toda tranquilidad cuando llegueel momento. Como todos los desastres son difícilmente tan terribles como uno se loshabía imaginado, es totalmente ridículo lamentarse por adelantado y sin cesar. Más valeprepararse desde el principio a la idea de que el destino final del Samurai dedicado alservicio de un Señor es hacerse sepukku o terminar ronin.
Éxito y Fracaso
La bondad o la maldad del carácter de un individuo no se reflejan en el éxitomomentáneo o en el fracaso, aquí abajo. El éxito o el fracaso no son, a fin de cuentas,más que manifestaciones de la Naturaleza. El bien y el mal son, sin embargo,naturalezas humanas. No obstante, es cómodo, por razones didácticas, expresarse comosi el éxito o el fracaso en el mundo fueran el resultado directo de un buen o malcarácter.
Quien Calcula es un Cobarde
Un hombre que no para de calcular es un cobarde. Digo esto porque lassuposiciones siempre tienen una relación con las ideas de provecho y de pérdida; elindividuo que las hace está siempre preocupado por las nociones de ganancia o pérdida.Morir es una pérdida, vivir una ganancia y es así que se decide a menudo no morir. Estoes cobardía. Del mismo modo, un hombre que ha recibido una buena educación puedecamuflar, con su inteligencia y su elocuencia, su pusilanimidad o su estupidez, que sonsu verdadera naturaleza. Mucha gente no se da cuenta
La Vía del Samurai
El Señor Naoshige tenía por costumbre decir: "La vía del Samurai es la pasiónde la muerte. Incluso diez hombres son incapaces de desviar a un hombre animado detal convicción." No se pueden llevar a cabo grandes hazañas cuando se está en unadisposición anímica normal. Hay que volverse fanático y desarrollar la pasión de lamuerte. Si uno cuenta sobre el tiempo para acrecentar su poder de discernimiento, correel riesgo de que sea demasiado tarde para ponerlo en práctica. La lealtad y la piedadfilial son algo suplementario en la Vía del Samurai; Lo que uno necesita es la pasión porla muerte. Todo el resto vendrá por añadidura de esta pasión.El famoso Samurai KiranoSuke Shida ha dicho: "Si sois totalmente desconocido,entre morir o vivir, más vale escoger vivir". Shida era un Samurai fuera de lo corriente.Los jóvenes han interpretado frecuentemente mal lo que ha dicho, pensandoequivocadamente que se hacía el abogado de una conducta deshonrosa. En un postscriptum,escribió: "Si uno duda entre comer y no comer, más vale abstenerse. Cuandouno no puede decidirse entre vivir o morir, entonces más vale morir."Hay una manera de educar a los hijos de Samurais. En su infancia se ha defavorecer su bravura y evitar darles miedo frívolamente o burlarse de ellos. Si unapersona se ve afectada por la cobardía cuando niño, queda una cicatriz para toda la vida.Es un error de los padres que, sin reflexionar, hagan temer a los niños los relámpagos,los sitios oscuros, o contarles cosas terroríficas para provocar sus lloros. Más aún, si unniño es reñido severamente se volverá tímido. No debe tolerarse que se formen maloshábitos. Después que se ha formado un mal hábito, aunque se reprenda al niño, ya nomejorará. Para cosas tales como el hablar correctamente o tener un buencomportamiento hay que volver gradualmente al niño consciente de ello. No dejéis queel niño conozca la avaricia. Otra cosa más, si tiene una naturaleza normal, sedesarrollará siguiendo el camino que se le marque. Otro punto más a tener en cuenta esque si los padres tienen una mala relación, el niño no tendrá sentimientos filiales. Estoes natural. Incluso los pájaros y las bestias se sienten afectados por lo que ven en elmomento de nacer. Por lo tanto, las relaciones entre padre e hijo se pueden deteriorardebido a la inconsciencia de la madre. Una madre quiere a su hijo por encima de todaslas cosas y será imparcial con él cuando es corregido por el padre. Si se vuelve unaaliada del niño, tal cosa sembrará la discordia entre el padre y el hijo. Debido a laestrechez de su mente, una mujer ve a su hijo como el sostén de su vejez.
La Distracción
Seréis confundidos por la gente cuando vuestra resolución sea débil. Más aún, sien una reunión estáis distraído cuando otra persona esté hablando, por vuestro descuidopodéis pensar que coincidís con su opinión y le vais a seguir diciendo: "De acuerdo, deacuerdo", incluso cuando esté diciendo algo contrario a vuestros propios sentimientos, ylos demás pensarán que estáis de acuerdo con ellos. Por esto, nunca debéis distraeros niun instante cuando tengáis una reunión con otras personas. Cuando estéis escuchandouna historia o estén hablando con vosotros, deberéis ser cuidadosos para evitar verosconfundidos; y si hay algo con lo que no estéis de acuerdo, exponed vuestra opinión,mostradle su error a vuestro oponente, esforzaos en resolver la situación. Incluso enasuntos poco importantes los malentendidos provienen de cosas pequeñas. Uno debe sercauteloso en este aspecto. Más aún, es mejor no colaborar con gente de la que ya habéistenido dudas anteriormente. No importa lo que hagáis, será gente que siempre osconfundirá o absorberá. Para estar seguro en este tipo de asuntos debéis tener muchaexperiencia.
La Desgracia
No es suficiente evitar simplemente sentirse desanimado cuando llega unaprueba. Cuando llega una desgracia, el Samurai debe alegrarse y coger la suerte que lees ofrecida por poder emplear así su energía y su valentía. Tal actitud difiereradicalmente de la simple resignación. Cuando la marea sube, el barco flota...Cuando se ha oído hablar de las hazañas de un Maestro, pensar que cualquiercosa que uno haga no podrá jamás igualarlo, es señal de un alma mezquina. Se debepensar, al contrario, que "si el Maestro es un hombre como yo, ¿por qué yo he de serinferior?" En cuanto un Samurai se decide contestar a este desafío contra sí mismo, yaestá en camino de la mejoría. Ittei Ishida ha dicho: "Un hombre reconocido como sabiopor los otros, sólo adquiere esta reputación porque ha comenzado a profundizar susconocimientos desde su más tierna edad. Nunca es el resultado de un aprendizaje tardío,incluso si éste es difícil." En otras palabras, en cuanto un ser toma la resolución dellegar a la perfección, puede esperar un día experimentar la iluminación. Un Samuraidebe prestar atención a sus hechos y gestos para evitar cometer errores de conducta, noimporta lo pequeños que aquellos sean. Ocurre que, por descuido, un Samurai nocontrola su mente y llega a pensar reflexiones de este tipo: "Decididamente, soy uncobarde" o "Si esto ocurre, corramos para preservar nuestras vidas" o "Cuán terroríficoes esto", "¡Ay!", Etcétera. Tales exclamaciones no deben ser jamás proferidas por unSamurai aunque sea para mofarse o reírse, ni por descuido, ni siquiera soñando, ni enninguna otra situación. Un ser perspicaz adivinaría rápidamente la naturaleza verdaderade la persona que hubiera pronunciado tales palabras. Uno debe estar siempre enguardia. Se ha dicho que un hombre que acaba de ser decapitado todavía puede haceralgunos gestos. Esta historia ha sido transmitida por Nitta Yoshisada y Ono Moken.¿Cómo un hombre puede ser inferior a otro hombre? Mitani Joyku decía: "Inclusocuando un hombre enferma mortalmente, puede sobrevivir dos o tres días más."Las malas relaciones existentes entre los actuales gobernantes y los procedentes,entre el padre y el hijo, entre el hermano mayor y el pequeño están motivadas porrazones egoístas. La prueba es que no hay tales relaciones entre maestro y servidor.
Las Decisiones
Un viejo proverbio dice: "Decidios en el espacio de siete soplos." El SeñorTakanobu Ryuzoti hizo un día este comentario: "Si un hombre tarde demasiado entomar una decisión, se duerme." El Señor Naoshige dice también: "Si uno se lanza sinvigor, siete de cada diez acciones no llegan a término. Es verdaderamente difícil tomardecisiones en estado de agitación. Por consiguiente, si sin ocuparse de las consecuenciasmenores, uno se enfrenta a los problemas con la mente afilada como una navaja,siempre se encuentra la solución en menos tiempo del preciso para hacer sietesoplos."Hay que considerar los problemas con calma y determinación.
El Orgullo
El que tiene pocos conocimientos se vuelve rápidamente pretencioso y se deleitaen la idea de ser considerado como un hombre competente. Los que se enorgullecen desus talentos y se estiman superiores a sus contemporáneos serán inevitablementecastigados por alguna manifestación del Cielo. Un hombre que no sepa hacerse apreciarde los otros no será de utilidad a nadie a pesar de su alta competencia. El que trabajaarduamente y sabe permanecer modesto; el que se alegra de la posición subordinada queocupa al mismo tiempo que respeta a sus iguales, será altamente estimado.
Levantaos a la Octava
Es el colmo de la locura para un Samurai perder el control de sí mismo si pordesgracia queda reducido al estado de ronin o se encuentra enfrentado a algún revés defortuna del mismo tipo. En el tiempo del Señor Katsushige, los Samurais tenían unadivisa favorita: "Si no habéis sido ronin siete veces, no podréis reivindicarefectivamente el título verdadero de Samurai. Tropezad y caed siete veces, perolevantaos a la octava." Manifiestamente, Hyogo Naritomi había sido, según se dice,siete veces ronin. Un Samurai al servicio de un daimio debe ser como un tentetieso quese levanta cada vez que uno lo inclina. En verdad, sería una excelente idea para elDaimyo devolver a sus discípulos la libertad para someter a prueba su fuerza espiritual.
El Trato a los Subordinados
En un poema a la gloria de Yoshitune, se dice: "Un general debe dirigirsefrecuentemente a sus soldados." Las personas que sirven a un amo estarán tanto másdispuestas a consagrar su vida a su servicio cuando su amo le alabe en circunstanciasexcepcionales, así como en la vida corriente, del tipo: "Me habéis servido muy bien.""Debéis ser muy cuidadoso con esto o lo otro." "Ahora tengo un servidor de primeraclase." Estos comentarios atentos son de una gran importancia.
Auto-perfección
Si deseáis perfeccionaros, la mejor manera de hacer es solicitar la opinión de losotros y buscar sus críticas. La mayor parte de las personas intentan perfeccionarsefiándose en su sola facultad de apreciación. El único resultado que consiguen es que nohacen progresos significativos... Los hombres que buscan las críticas de los demás sonya superiores a ellos. La primera palabra pronunciada por un Samurai, en cualquiercircunstancia, es extremadamente importante. Revela por esta palabra todo su valor. Entiempos de paz, el lenguaje firma el valor. Pero, del mismo modo, en tiempos dedisturbios y destrucción, la gran bravura puede revelarse por una única palabra. Sepuede decir entonces que esta palabra única es la flor del alma.Un Samurai debe siempre evitar quejarse, incluso en la vida corriente. Debeestar en guardia para no dejar escapar jamás una palabra que demuestre su debilidad.Una indicación anodina hecha por inadvertencia indica frecuentemente el valor del quela ha hecho.Un hombre cuya reputación está basada sobre su habilidad para una técnicaprecisa es insignificante. Concentrando toda su energía en un solo objeto, se ha vueltodesde luego excelente pero se ha abstenido de interesarse en otras cosas. Un hombre asíno es de ninguna utilidad
Los Consejos
Son numerosas las personas que dan consejos, pero escasas son las que losreciben con reconocimiento, y todavía más raros los que los siguen. Después de los 30años, el hombre se vuelve, por lo general, impermeable a los consejos. Cuando losconsejos ya no le alcanzan se vuelve rápidamente fatuo y egoísta. Añade, para el restode sus días la impudencia a la estupidez, lo que irremediablemente causará su pérdida.Es por ello que es indispensable descubrir a alguien capaz de discernir, ligándosefuertemente a él para recibir su enseñanza.Un Samurai que no concede ningún interés a la riqueza y al honor, acabahabitualmente por volverse insignificante y envidioso. Este hombre es a la vez vano einútil, acaba por revelarse inferior a aquel mismo cuyos únicos móviles son la ambición,el dinero y la fama. No es de ninguna utilidad inmediata.Hasta la edad de cuarenta años un Samurai debe vigilar de no dejarse seducir porla sabiduría y el sentido del juicio. Debe depender únicamente de sus capacidades y desu fuerza de carácter. Cuanto mayor sea esta última, mejor será el samurai. Aunhabiendo superado los 40 años, pero esto depende del individuo y de su posición social,un Samurai no es nada si no tiene fuerza de carácter.
Determinación
Cualquiera que sea la meta, nada es imposible de hacer cuando uno estádeterminado. Se puede entonces remover cielo y tierra según convenga. Pero cuando elhombre no tenga "el corazón en el vientre", no se puede persuadir de ello. Removercielo y tierra sin esfuerzos es una simple cuestión de concentración.Es bueno desarrollar su potencia hasta la edad de cuarenta años. En cambio esaconsejable "calmarse" a partir de los cincuenta. Cuando alguien os da su opinión, hayque saber aceptar con gratitud incluso si no es de ningún interés. Solo con estacondición os comunicará lo que ha oído decir de vosotros. Es bueno dar y recibir avisosde una manera amistosa.Si en el campo de batalla no dejáis a nadie al cuidado de conducir el asalto y soisvosotros quienes tenéis la firme intención de penetrar en las filas enemigas, no caeréis,vuestro espíritu será bravo y manifestaréis vuestro valor marcial. Este consejo es unaherencia de los antiguos. Por otro lado, si debéis ser derribado en el curso de uncombate, estad decidido a serlo frente al enemigo.
El Fundamento de las Cosas
Conozco un sacerdote que pretende resolverlo todo gracias a su extraordinariainteligencia. No hay ningún otro en todo Japón que le sea comparable. Esto no es muysorprendente ya que simplemente nadie percibe el fundamento de las cosas.
Senilidad
La vejez llega cuando uno se limita a hacer las cosas a las que se es proclive.Mientras el vigor persiste, uno puede ir en contra de esta inclinación; cuando él sedebilita, las verdaderas tendencias aparecen y nos perturban. Existen diferentesmanifestaciones de este estado pero, alcanzados los sesenta años, nadie escapa a ello.Pensar que uno no será jamás senil, es serlo ya. Así uno puede considerar laargumentación del maestro Ittei como la de una persona senil, cuando quiso probar queél era el único que podía ayudar a la Casa Nabeshima. Fue a hablar con los poderosos dediferentes familias, pero mostraba ya señales de senilidad. Todo el mundo pensó en sumomento que era un acto razonable; y si reflexiono mejor me doy cuenta que era unacto de debilidad. Por mi parte, gracias a este ejemplo y debido a la sensación que tengode retornar a la infancia, he rehusado la invitación a la ceremonia del templo por elaniversario de la muerte el Señor Mitsushige y he decidido permanece cada vez másrecluido en mi casa. Uno debe tener la clarividencia de lo que os va a ocurrir.
Errores
Según una historia de Ryutaji, había un experto en el I-Ching en la región deKamigata. Habría dicho que, incluso tratándose de un sacerdote, es inútil dar unaposición a un hombre antes de los cuarenta años, por la buena razón de que hastaentonces comete numerosos errores. Confucio no fue el único que tuvo el espíritusereno después de los cuarenta años. Hasta esa edad, tanto el sabio como el insensatohan acumulado numerosas experiencias formadoras y luego cesan de estar indecisosfrente a la existencia.En lo que concierne al valor marcial, es más meritorio morir por su amo quematar a un enemigo. Es en este sentido que se puede comprender la devoción de SatoTsugunobu.Cuando yo era joven, tenía un "diario de lamentaciones" en el cual mencionabadía tras día mis errores. Pero no pasaba un solo día sin que yo tuviera que abrirlo veinteo treinta veces. Es así como acabé realizando que siempre sería así y decidíabandonarlo. Hoy en día, cuando medito, antes de irme a dormir, sobre la jornadatranscurrida, no hay un día en el cual yo no haya cometido algún fallo de palabra o deacción. Vivir sin cometer errores es casi imposible, pero "los intelectuales" distanmucho de admitirlo.Cuando se lee un texto en voz alta, hay que hacerlo con el vientre. Cuando se leecon la boca y la garganta, uno se cansa deprisa. Esto es una enseñanza de NakamoShikibu.Lo que se llama generosidad es realmente compasión. En el "Shin´ei" estáescrito: "Mirando con el ojo de la compasión, no hay nadie que no merezca ser amado.El que ha pecado debe despertar todavía más nuestra piedad". No hay límite para laanchura y profundidad de nuestro corazón. Hay espacio para todo. Por esto todavíaadoramos a los sabios de los tres antiguos reinos (India, China y Japón) debido a que sucompasión todavía nos alcanza a nosotros actualmente. Cualquier cosa que hagáis,tenéis que hacerlo para el bien de vuestro amo, vuestros parientes, la gente en general yla posteridad. Esto es la gran compasión. El amor y la sabiduría que vienen de esto sonel real amor y la real sabiduría. Cuando uno castiga o lucha con el corazón compasivo,todo lo que haga será sin límites en la fuerza y la corrección. Hacer una cosa sólo en elpropio beneficio es superficial y se vuelve negativo. Yo comprendí hace tiempo lostemas de la sabiduría y la bravura. Ahora estoy justamente empezando a entender eltema de la compasión. El Señor Ieyasu decía: "El fundamento para gobernar un país enpaz es la compasión; cuando uno considera al pueblo como a su propio hijo, el pueblo loconsidera como su propio padre." Además ¿no ha de pensarse que los nombres del"padre del grupo" y "niño del grupo" (es decir jefe del grupo y miembro) provienen delso armoniosos corazones de una relación padre-hijo? Es de esta manera que ha decomprenderse que la frase del Señor Naoshige: "Un buscador de faltas vendrá para sercastigado por los otros" viene de su compasión. Su sentencia: "El principio está más alláde la razón" también tiene que ser considerado compasión. Él afirmó con entusiasmoque uno tiene que probar lo ilimitado.
Caligrafía
El Maestro Ittei decía: "El progreso en caligrafía consiste en crear la armoníaentre el pergamino, el pincel y la tinta."¡Tienen tanta tendencia a estar desunidas!El Monje Tannen decía: "Podría ocurrir que un servidor inteligente noascendiera. Pero tampoco hay casos en donde un servidor estúpido haya podido salir delmontón."
Aceptar el Sufrimiento
El Maestro Ittei decía también: "Para actuar correctamente, en una sola palabra:es necesario soportar el sufrimiento." No aceptar sufrir es malo. Es un sufrimiento queno tiene ninguna excepción.
Hacer Demasiado
Según los antiguos, un Samurai debe notarse por su excesiva tenacidad. Unacosa hecha con moderación puede ser juzgada insuficiente. Es necesario "hacerdemasiado" para no cometer errores. Es el tipo de principio que no es necesario olvidar.Cuando uno ha decidido matar a alguien, incluso si la empresa parece difícil de realizar,sin duda no sirve de nada intentarlo hacer con medios desviados. El corazón puedeflaquear, la ocasión puede faltar y, a fin de cuentas, todo puede fracasar. La Via delSamurai es la de la acción inmediata y por ello es preferible "lanzarse la cabezaprimero". Una vez, un hombre iba de camino para ir a escuchar los Sutras en el Jissoinen Kawakami. Uno de sus pajes se emborrachó y buscó pelea con uno de los marinos.Cuando se acercaron, el paje desenvainó su sable y el marino, cogiendo una percha, logolpeó en la cabeza. En el mismo momento, los otros marinos cogieron remos y ya ibana golpear al paje cuando el amo llegó. Hizo ver que no se daba cuenta de nada yentonces otro paje fue a pedir excusas a los marinos. Calmó a su compañero y loacompañó hasta su casa, pero entonces se dio cuenta de que le habían robado su sable.La lección que es necesario extraer es la siguiente: en primer lugar, no haberdesaprobado y sancionado al paje en el barco es una negligencia del amo; luego,incluso si el paje había actuado sin consideración, en cuanto fue golpeado en la cabezaya no había lugar para excusarse. El Amo debería haber ido hacia el paje borracho y elmarino, como si fuera a excusarse y luego haberlos matado a los dos. Es evidente queeste amo no tenía "Espíritu".El Señor Naoshige decía: "El valor de un antepasado se mide por elcomportamiento de sus hijos. Un hijo debe actuar de modo que honre a su antepasado yno de modo que lo deshonre. Esto es realmente la piedad filial."Cuando Nakano Shogen hizo Seppuku, los miembros de su clan, reunidos encasa de Oki Hyobu, hicieron comentarios críticos sobre él. Hyobu les dijo: "No se debehablar mal de alguien que ha muerto y el que ha sido condenado debe despertarparticularmente nuestra piedad. Es deber del Samurai elogiarle, aunque sólo fuera unpoco. No hay duda de que dentro de veinte años se dirá de Shogen que era un servidorfiel." Estoso comentarios son los de un hombre maduro.Cuando uno conoce a alguien, debería captar rápidamente su carácter yreaccionar de manera adecuada para cada una. Cuando uno se encuentra con alguien aquien le gusta argumentar, es necesario enfrentarse a él y ganarlo por la superioridad dela lógica, pero sin ser demasiado severo, para evitar que quede un resentimiento. Es a lavez algo del corazón y algo de palabras. Este consejo fue dado por un sacerdote.
La Condición del Samurai
Si se debiera resumir en pocas palabras la condición del Samurai, yo diría que enprimer lugar es devoción en cuerpo y alma a un amo. En segundo lugar yo diría que esnecesario cultivar la inteligencia, la compasión y la valentía. La posición de estas tresvirtudes reunidas puede parecer imposible al ser común, pero es fácil. La inteligencia noes más que saber conversar de unas cosas y otras con los demás, consiguiendo con ellouna sabiduría infinita. La compasión cosiste en actuar en bien de los demáscomparándose con ellos y dándoles la preferencia. La valentía es saber apretar losdientes. Es suficiente hacer esto en cualquier circunstancia. Todo lo que está más allá deestas tres virtudes no es útil conocerlo. En tercer lugar, en lo que concierne al aspectoexterior, es necesario cuidar su apariencia, su manera de expresarse y perfeccionarse encaligrafía. Esto no es más que un asunto corriente que es necesario mejorar con unapráctica constante. En la base de todo esto hace falta sentir en nosotros la presencia deuna fuerza tranquila. Cuando ella haya realizado todo esto, será necesario aprender lahistoria de nuestra tierra y de sus costumbres. Luego podremos estudiar algunas artesrecreativas. Ser un Samurai es, a fin de cuentas, muy simple. Si miráis los que hoy endía son de alguna utilidad, os daréis cuenta que han reunido estas tres condiciones.Los hombres valientes del pasado eran, en su mayoría, ruidosos; su exuberanciaera signo de fortaleza y bravura. Como yo dudaba de ello, Tsunetomo me contestó: "Sepuede comprender que su vitalidad poderosa haya hecho de ellos seres rudos yexuberantes. Hoy en día, los hombres han perdido esta alegría ruidosa porque suvitalidad es menor. La savia se ha agotado pero su carácter ha mejorado. El valor es deotro orden. Que hayan perdido en vitalidad y ganado en dulzura no significa que poseanuna menor pasión por la muerte. Esto no tiene nada que ver con la vitalidad." Aunque elSeñor Ieyasu no haya ganado jamás una batalla, la posteridad ha dicho de él. "Ieyasu eraun general muy valiente." Ninguno de sus Samurais murió en el campo de batalla dandola espalda al enemigo. Todos yacían con la cara vuelta hacia las filas adversarias.
El Fin de las Cosas
Yasuda Ukyo hazo el comentario siguiente a propósito de la última copa de vinoque se ofrece: "Sólo el fin de las cosas es importante." Cada uno debería parecerse aesto. Cuando los invitados se van, decirles adiós con pesar es importante. Si estesentimiento está ausente, se corre el riesgo de parecer harto y todo el placer de lajornada se difumina. Se debe dar sin cesar la impresión de que uno hace algoimportante. Esto es posible con un mínimo de comprensión.
La Situación
Uesugi Kenshin decía: "Yo no he sabido jamás lo que era ganar desde elprincipio al fin; yo solamente he comprendido que no hay que ser jamás inferior a lasituación y esto es importante. Es molesto que un Samurai no esté a la altura. Si noestuviéramos constantemente por debajo de la situación, no nos sentiríamosembarazados jamás."Deberíamos desconfiar de hablar de temas tales como el conocimiento, lamoralidad, las costumbres delante de los mayores o las personas de alto rango. Es algodesagradable de oír.Incluso, aun cuando uno acabara de ser decapitado, todavía deberíamos sercapaces de hacer con seguridad una última cosa. Los últimos instantes de NittaYoshisada lo prueban: si hubiera tenido un espíritu débil, se haría caído en el momentoexacto en que su cabeza fue cortada. Este también ha sido recientemente el caso de OnoDoken. Estos hechos relevan de la determinación. Cuando uno posee valor marcial ydeterminación, incluso teniendo la cabeza cortada, no muere, siendo como un fantasmavengador.
El Mundo es Sueño
Que uno sea de alto linaje o de origen humilde, rico o pobre, joven o anciano,ilustrado o no, todos estamos destinados a morir. Nosotros sabemos que esto esineludible pero nos agarramos a las ramas diciéndonos que los otros morirán antes quenosotros, que seremos el último. La muerte siempre parece lejana. ¿Acaso no es estouna vista engañosa y futil? ¿No es una ilusión, un sueño? No se deberían ver las cosasde una manera que nos indujera a la negligencia. Se debería ser valiente y actuarrápidamente ya que la muerte vendrá tarde o temprano a golpear nuestra puerta.La vergüenza y el arrepentimiento son comparables al hecho de derramar unjarro de agua. Uno de mis amigos ha resentido compasión escuchando la confesión deaquel que le había robado su sable de gala. Cuando uno quiere reparar sus faltas, sushuellas desaparecen rápidamente.Una persona de poco conocimiento se da aires de sabio: es una cuestión deinexperiencia. Cuando se domina bien algo, no se destaca en nuestro comportamiento:una persona así es educada.
Fanatismo
El monje Keiho cuenta que el Señor Aki había dicho un día que la virtud marcialpor excelencia era el fanatismo. He constatado que esto coincidía con mi propiaconvicción y desde entonces soy cada vez más extremado en mi fanatismo.Cuando hice la siguiente pregunta: "¿Qué es lo que no debe hacer jamás unSamurai que esté al servicio de daimyo?", Me fue contestado: "Un Samurai no debe nibeber demasiado ni estar demasiado seguro de sí mismo ni darse a la lujuria." Enperíodo de dificultad, estas debilidades sólo tienen pocas ocasiones de ser satisfechas.Así, sólo tienen consecuencias limitadas. Pero cuando los tiempos mejoran, la vida sevuelve más fácil. Entonces estos tres defectos se vuelven susceptibles de tenerconsecuencias nefastas. Examinad de cerca la carrera de personas que conocéis. Encuanto empiezan a palpar el triunfo, se vuelven arrogantes sin medida, se entregan a unlujo imperdonable. Es bueno enfrentarse con dificultades en la juventud porque el queno ha sufrido jamás no ha templado plenamente su carácter. Un Samurai que sedesanima o abandona frente a las pruebas, no es de ninguna utilidad.
Resolución
En un último análisis, la única cosa que cuenta es la resolución del momento. UnSamurai toma una decisión tras otra y el conjunto llena toda su vida. Una vez que hacomprendido esta regla fundamental ya no tiene que manifestar jamás impaciencia nibuscar otra cosa que el momento presente. Su existencia fluye naturalmente, seconcentra en sus decisiones. Sin embargo, las personas tienen tendencia a olvidar estaregla de conducta. Aprender a conformarse a sus decisiones sin desviarse, no puederealizarse sin alcanzar una cierta edad. Incluso cuando uno ha alcanzado la iluminacióny si el interesado no tiene plenamente conciencia de ello su determinación está siemprepresente. Si alguien lleva a término aunque sólo sea una resolución, bado: pues revelaasí un gesto de lealtad será raramente perturbado: pues revela así un gesto de lealtadrespecto a su fe.
La Nostalgia del Pasado
No podemos cambiar nuestra época. En cuanto las condiciones de vida sedegradan regularmente es prueba de que uno ha penetrado en la fase última del destino.En efecto, no se puede estar constantemente en primavera o verano, tampoco se puededisfrutar permanentemente; por ello es obrar en vano empeñarse en cambiar lanaturaleza de los momentos actuales para reencontrar los felices días del siglo pasado.El error de los que cultivan la nostalgia del pasado viene de que no captan esta idea.Pero los que sólo tienen consideración por el momento presente y afectan detestar elpasado, parecen ser muy superficiales.
Examen Cotidiano
Se debe enseñar a los jóvenes Samurais las virtudes marciales de manera quecada uno de ellos esté convencido de ser el guerrero más bravo de Japón. Paralelamente,los jóvenes Samurais deben evaluar cotidianamente sus progresos con respecto a la Víay deshacerse lo más rápidamente posible de sus imperfecciones. Este examen cotidianoes la condición para alcanzar la meta buscada.
Marionetas
Mientras yo iba reflexionando al caminar, se me ocurrió que los seres humanosson unas extraordinarias e inteligentes marionetas articuladas. Aunque esténsuspendidos por hilos, pueden saltar, caminar, hablar. ¡Cuán magníficamente estánconcebidos! Pero de aquí al próximo festival budista, pueden morir y venirnos a visitarbajo forma de espíritus. ¡Qué existencia más vana! La gente siempre parece olvidarlo.Cuando el Agua Sube...Existe un proverbio que reza: "Cuando el agua sube, el barco también." En otraspalabras, frente a las dificultades, las facultades se agudizan. Es cierto que los hombresvalientes cultivan seriamente sus talentos cuando las dificultades con las que estánenfrentados son importantes. Es un error imperdonable dejarse abatir por lasdificultades.
Ahora es la Hora
El maestro Jocho dijo un día a su yerno Gomojo esta máxima: "Ahora es la horay la hora es ahora." Tenemos tendencia a pensar que la vida cotidiana difiera de unmomento de crisis; así cuando el momento de actuar llega, no estamos nunca listos. Sinos convocan para hablar con el Daimyo o somos enviados a una misión, noencontramos palabras para expresarnos. Estas actitudes indican que continuamentediferenciamos entre "el tiempo" en el sentido amplio y "el momento presente".Comprender la expresión: "La hora es ahora" significa prepararse constantemente paraun suceso imprevisto. Un Samurai debe siempre estar dispuesto a expresarse claramenteen público, a ser convocado frente al Daimyo o incluso a entrevistarse conpersonalidades oficiales, aun con el mismo Shogun en persona. Poco importa que estoocurra o no, uno debe de estar dispuesto permanentemente. Esta disponibilidad paraactuar es el método a aplicar para llevar a cabo todas nuestras acciones, tanto en lasartes militares como en los deberes cívicos.Si los dioses ignoran mis rezos debido ha que he sido mancillado por la sangredel enemigo, no puedo hacer nada si no es continuar mis actos de devoción sinpreocuparme de la mancha. Incluso, aunque los dioses no aman las manchas de sangre,yo tengo mi propia manera de ver las cosas. No me olvido jamás de mi hora cotidianade oración. E incluso si en el campo de batalla me salpica la sangre o tropiezo en loscadáveres que yacen a mis pies, tengo confianza en la eficacia de mis rezos dedicados alos dioses para alcanzar el éxito militar o asegurarme una larga vida.
Fugacidad
La vida humana sólo dura un instante, es necesario tener la fuerza de vivirlahaciendo lo que más nos gusta. En este mundo fugaz como un sueño, vivir en elsufrimiento no haciendo más que cosas que nos disgustan es una pura locura. Sinembargo, este principio, mal entendido, puede ser nocivo, por ello he decidido noenseñarlo a los jóvenes... Adoro dormir. En contestación a la situación actual delmundo, pienso que lo mejor que puedo hacer es volver a dormir a mi casa.Ocurre a menudo que un hombre que goza de grandes capacidades de juicio yque es consciente de su valor, se vuelva cada vez más arrogante. Es difícil conocerrealmente sus cualidades pero todavía es más difícil admitir sus cualidades. Es elmaestro Zen Kaion quien ha hecho estas reflexiones.
Dignidad y Sinceridad
La dignidad de un ser se mide por la impresión exterior que da. Hay dignidad enel esfuerzo y la asiduidad; en la serenidad y la discreción. Hay dignidad en laobservación de las reglas y en la rectitud. También hay dignidad para apretar los dientesy mantener los ojos abiertos: todas estas actitudes son visibles desde el exterior. Lo quees capital es actuar siempre con dignidad y sinceridad.Kazuma Nakano ha dicho: "Es un signo de mezquindad y falta de gusto utilizarun juego de tazas ya gastado para la ceremonia del té." Los utensilios nuevos son másconvenientes. Algunas personas pueden pensar que más vale emplear utensilios yagastados debido al carácter de su origen. Estas dos concepciones son igualmenteerróneas. Los objetos antiguos han sido empleados por personas, ciertamente modestas,pero su gran antigüedad les confiere una cierta nobleza. Os utensilios viejos han dadoprueba de su calidad en las manos de gente de alto rango. Es por haber sido detentadas yusadas por su propietario que ha acrecentado su valor. Uno puede tener un razonamientosemejante sobre el deber del Samurai. Un hombre de origen modesto que logra ciertorenombre y alcanza una posición social elevada, está dotado manifiestamente decualidades sobresalientes. Sin embargo, habrá gente que siempre encontrarádesagradable codearse con un hombre de genealogía dudosa, que rehúsa siempreconsiderar como un oficial superior al que no era hasta ahora más que un simplesoldado.Fundamentalmente, un hombre que ha descollado del montón, sólo ha podidohacerlo debido a que poseía más habilidad y mérito que los que están colocaosinicialmente en un escalón elevado. Por ello debemos siempre testimoniarles un mayorrespeto.Cuando uno busca algo esencial que realizar, hay que saberse mantener lejos delSeñor de un feudo, de las personalidades oficiales y de los consejeros. Cuando uno pasael tiempo "girando en torno" a sus superiores y a estar suspendido de sus labios, se hacedifícil llevar a cabo los proyectos. Es una máxima que no ha de ser olvidada.Está mal murmurar, sin embargo, tampoco es mejor alabar a alguien en todomomento. Un Samurai debe conocer su talla, observar la disciplina sin distraerse yhablar lo menos posible.Un hombre valeroso debe permanecer impávido y jamás dar la impresión deestar desbordado. Sólo las personas insignificantes, cuyo carácter se revela agresivo,buscan la fama a cualquier precio y chocan con todos los que frecuentan.En un debate o una discusión algunas veces hay que saber perder pronto parahacerlo con elegancia. Del mismo modo, si en la lucha Sumo, para ganar a cualquierprecio, uno se pone a hacer trampas, se vuelve peor que un vencido y es, al mismotiempo, derrotado y carente de elegancia.
El Orgullo(2)
Alguien dijo un día: "Hay dos tipos de orgullo, el interno y el externo. UnSamurai que no posee los dos es de una utilidad dudosa." El orgullo puede sercomparado con la hoja de un sable. Debe afilarse y luego volverse a colocar en la vaina.De vez en cuando, es desenvainada, sostenida y limpiada para volverla a envainar. Si elsable de un Samurai siempre está desenvainado, si está siempre levantado, la gente letemerá y le será difícil tener amigos. Si por el contrario, no lo saca jamás de su vaina, lahoja se enmohecerá y la gente ya no temerá al que lo lleva.
Intuición Súbita
Deberían escucharse con respeto y gratitud las palabras de un hombre de granexperiencia, incluso si habla de cosas que ya sabemos. Ocurre, a veces, que después dehaber oído diez o veinte veces la misma cosa, uno tenga una intuición súbita y que estaintuición trascienda la significación habitual. Hay una tendencia a mirar desde lo alto ala gente anciana y a no tomar en serio sus comentarios. Pero deberíamos hacer locontrario, acordándonos que han tenido el beneficio de una larga y real experiencia.
Nuestra Opinión
Como ya lo he subrayado en mis Reflexiones locas (un manual decomportamiento del Samurai redactado para mi yerno Gonojo), el non plus ultra delservicio de un Samurai es saber expresar con inteligencia su propia opinión, como loshombres cualificados el feudo, que son los consejeros experimentados del Daimyo.Cuando uno ha comprendido esto, poco importa lo que uno piensa o lo que hace. Peronadie lo ha comprendido hasta ahora. Hay pocas personas cuya inteligencia seasuficiente para conformarse a este principio. Algunos, más preocupados de su avancepersonal, usan de la adulación y de la zalamería para mejorar su situación. Talespersonas sólo alimentan bajas ambiciones y no podrán alcanzar el nivel de hombre deestado experimentado. Algunos, más calculadores todavía que estos últimos, no venningún interés en volverse buenos Samurais y pasan el tiempo deleitándose con los"Ensayos sobre la pereza" o la poesía de Sagyo. Sin embargo, desde mi punto de vista,Kenko y Sagyo no son más que cobardes, y es porque eran incapaces de asumir lasfunciones de Samurai que tratan con desdén estos problemas, prevaleciéndose del títulode religiosos retirados del mundo. Aún hoy en día, si bien yo pienso que es bueno paraestos bonzos y las personas ancianas consagrarse a esta literatura, es preferible para elque tenga la ambición de ser un verdadero Samurai, que aunque acaparado por sucombate para penetrar en el mundo, se esfuerce en servir perfecta y lealmente a su amo.Incluso si para conseguirlo tiene que estar hundido en el seno del infierno.
Longevidad
Cuando el Señor Naoshige pasó por un lugar llamado Chiriki, se le dijo: "Poraquí vive un hombre anciano, cuya edad supera los noventa años. Este hombre es tanafortunado que deberías deteneros para saludarle." Naoshige escuchó y contestó:"¿Quién puede ser más desgraciado que este hombre? ¿Cuántos hijos y nietos ha vistoya desaparecer? ¿Dónde se encuentra su suerte?" No se detuvo para saludar al anciano.
Relajación
Me han contado que el señor Naoshige había dicho un día: "Hay un momento enel que todo el mundo está alegre y amistoso y es el momento en donde uno se relaja. Sinembargo, también hay cosas que uno lamenta siempre después de haberlos hecho odicho."
Confusión
Durante una cacería en un lugar llamado Shiroishi, el amo Katsushige mató a unenorme jabalí. Todos le rodeaban admirándolo por la bestia extraordinaria que acababade abatir. De repente, el jabalí dejado por muerto se levantó y cargó. Los miembros delcortejo del amo, sorprendidos, se asustaron y huyeron. En aquel momento, MatabeiNabeshima, rápido como el rayo, disparó sobre el jabalí y lo alcanzó. El amoKatsushige se cubrió el rostro con su manga y exclamó: "El aire está lleno de polvo."Evidentemente, hizo este gesto para evitar ver la confusión de los aduladores.Un hombre, Hyogo Naritomi, dijo un día: "La verdadera victoria significa laderrota de tu amigo. Ganar a tu aliado significa alcanzar la victoria sobre ti mismo; es lavictoria del espíritu sobre el cuerpo." Un Samurai tiene el deber cotidiano e cultivar suespíritu y de ejercitar su cuerpo de tal manera que ninguno -entre mil aliados- puedaalcanzarlo. Sin esto, será ciertamente incapaz de derrotar a un enemigo.
Un Método Secreto
Cuando vayáis a salir para una misión importante antes de hacerlo, colocadsaliva sobre los lóbulos de vuestras orejas, respirad profundamente, tirad y romped unobjeto entre vuestras manos. Es un método secreto. Del mismo modo, si sentís que lasangre se os sube a la cabeza, colocad saliva sobre vuestros lóbulos de la oreja y ossentiréis mejor inmediatamente.Se considerará siempre como algo natural la cualificación y la competencia deun Samurai, cualquiera que sea la manera extraordinaria en que realiza sus hazañas. Sisus resultados son semejantes a los de sus contemporáneos, se considera que es de pocavalía. En cambio, si una persona despreocupada cualquiera realiza algo de maneraligeramente superior al promedio, será alabado grandemente.
Las Palabras (2)
La mejor actitud respecto a las palabras es no usarlas. Si pensáis que podéispasar sin usarlas, no habléis. Lo que debe ser dicho debería serlo siempre de la maneramás concisa, lógica y clara posible. Una cantidad sorprendente de personas seridiculizan hablando sin reflexionar y se desconsideran otra tanto.
Lealtad a la Muerte
La absoluta lealtad respecto de la muerte debe ser puesta en práctica todos losdías. Debemos comenzar cada amanecer meditando tranquilamente, pensando en elúltimo momento e imaginando las diferente maneras de morir: muerto por una flecha,por un cañonazo, atravesado por un sable, sumergido por las olas, saltando en unincendio, golpeado por el rayo, aplastado por un terremoto, cayéndonos desde un risco,víctima de una enfermedad o súbitamente. Debemos comenzar la jornada pensando enla muerte. Como decía un anciano: "Cuando abandonáis vuestro tejado, entráis en elreino de los muertos; cuando abandonáis vuestro umbral, encontráis al enemigo." Estasentencia no preconiza la prudencia sino la firme resolución de morir.
Los Pequeños Fallos
Si os lanzáis a una empresa, no os preocupéis de los problemas de pocaimportancia. No es grave que un Samurai se manifieste egoísta de tiempo en tiempo, sipor lo demás es perfectamente leal y devoto a su amo, si es bravo y generoso por reglageneral. De hecho, es más bien malo ser siempre perfecto en todas las cosas, porqueentonces se tiene tendencia a olvidar que podemos cometer errores. Un hombre que selanza a la aventura no puede cometer fallos. En efecto, ¿qué importancia tiene, en unhombre que cultiva el honor y la integridad, cometer un fallo mínimo?Cuando Nabeshima Tadanao tenía sólo quince años, un criado de las cocinascometió una mala acción y uno de los guardias quiso matarlo; pero lo que ocurrió es queal final fue el criado quien lo mató. Los Ancianos del clan reclamaron su muerteargumentando que aquel hombre se había salido de su posición y que había vertido lasangre de su adversario. Tadanao, al oír esto dijo: ¿Qué es la cosa más condenable, salirde su rango o apartarse de la vía del Samurai? Los Ancianos no supieron qué contestar.Entonces Tadanao dijo: "He leído que cuando el delito no es verdaderamente evidente,el castigo debe ser ligero. Arrestadlo por un tiempo."Cuando el Señor Katsusuhige era joven, el Señor Naoshige, su padre, le enseñóesto: "Para entrenarte a cortar con el sable, ve a cortar la cabeza de algunos condenadosa muerte." Así se hizo. En la plaza, que se encuentra en el interior de la muralla de laPuerta Oeste, había unos hombres alineados y Katsushige los decapitó uno tras otro.Cuando llegó al décimo, se dio cuenta que era joven y fuerte y dijo: "Estoy cansado,perdono la vida de este hombre." Aquel hombre fue indultado.Cuando el Señor Takanobu estaba en el campo de batalla de Bungo, unmensajero del campo adversario vino a traerle un regalo, sake y comida. Takanobu iba ahacer el reparto cuando sus hombres se lo impidieron diciendo: "Los regalos delenemigo están verosímilmente envenenados, General; no deberíais ni siquiera tocarlos."Takanobu los escuchó y dijo: "Incluso si la comida está envenenada, ¿en qué puedecambiar el destino? ¡Haced venir al mensajero!, Bebió tres grandes copas, ofreció una aaquél, le dio su respuesta y lo mandó de vuelta a su campamento.
Hierba de Cobardía
Cuando la caída del castillo de Arima, el día 28 en la vecindad de la ciudadela,Mitsuse Genbei se sentó sobre un dique, en medio de los campos. Cuando Nakano pasópor allí y le preguntó por qué estaba allí, Mitsuse le contestó: "Tengo dolores de vientrey no puedo dar un paso más. He enviado a mis hombres al asalto os ruego que toméis elmando. Este hecho fue repetido por un testigo. Se juzgó que era cobarde y fuecondenado a hacerse Seppuku. Ya hace mucho tiempo, los dolores abdominales eranllamados "Hierba de cobardía". Vienen sin avisar e inmovilizan al hombre.Nakamo Uemonnosuke Taaki fue matado el duodécimo día del octavo mes delaño Eiroku durante la guerra entre los Señores Goto e Hirai de Suko, en la isla deKabashima, en la región de Kishima. Antes de ir hacia las líneas enemigas, abrazó a suhijo Shihibu (sobrenombrado más tarde Jin´emon) en el jardín y le dijo: "Cuando seasmayor consigue el honor por la Vía del Samurai." Desde entonces, incluso cuando loshijos de su familia eran muy jóvenes, Yamamoto Jin´emon los reunía y les decía:"Creced y sed guerreros valerosos, sed diligentes hacia vuestro Señor." Y añadía. "Esbueno murmurar estas cosas a sus oídos incluso si son demasiado jóvenes paracomprender."Cuando Sahei Kiyoji, hijo legítimo de Ogawa Toshikiyo, murió, era muy joven.Entre los Samurais hubo un hombre que fue al templo corriendo a hacerse Seppuku.
Asir la Ocasión
Cuando Taku Nagato No kami Yasuyori murió, Koga Yataemon dijo que, al nohaber podido devolver a su amo todos los beneficios que le había dado, iba a hacerse elSepukku. Kenshin Uesugi hizo un día el comentario siguiente: "Yo no conozco recetaspara asegurar la victoria. Lo que yo sé es que hay que asir toda ocasión y no dejarlaescapar jamás." Este comentario no carece de interés.
Dominar a sus Aliados
"Lo que es llamado vencer es, en primer lugar, dominar a sus aliados", decíaNarutomi Hyogo. "Dominar a sus aliados es dominarse y dominarse es controlarrigurosamente el cuerpo. Si uno se encuentra en una situación comparable a un hombrerodeado de diez mil aliados, ninguno de los cuales le seguiría. Si no se ha sabidopreviamente dominar el espíritu y el cuerpo uno no puede vencer a su enemigo"Cuando la rebelión de Shibamara, aunque su armadura se había quedado en elcampamento, Shugo Echigen No Kami Tanenao se lanzó a la batalla vestido solamentecon un Hakama y una blusa (haori). Se dice que fue encontrado vestido así.Cuando tuvo lugar el ataque al castillo de Shibamara, Tazaki Geki revistió unaarmadura, espléndidamente vistosa. El Señor Katsushige se vio contrariado por ello ydesde entonces, cada vez que notaba algo excesivo, decía: "Es la misma cosa que laarmadura de Geki". Teniendo en cuenta esta anécdota, las armaduras y los equiposmilitares demasiado vistosos pueden ser considerados como señales de debilidad y defalta de fuerza. Revelan la verdadera naturaleza del que los lleva.Cuando Nabeshima Hizen no Kami Tadanao murió, el Samurai Ezoe Kimbeitomó sus restos mortales y los hizo consagrar en el monte Koya. Luego se retiró a unlugar apartado, esculpió una estatua de su amo y otra representándole a él haciendo unareverencia ante su amo. A raíz del primer aniversario de la muerte de Tadanao, volvió asu casa y se hizo Sepukku. La estatua fue trasladada más tarde del monte Koya alKoenji.El Señor Mitsushige tenía en su guardia personal un Samurai llamado OishiKosuge. Cuando el Señor iba a su otra residencia de Edo, Kosuge tenía la costumbre dedar vueltas constantemente por sus apartamentos. Cuando consideraba que una zona erapeligrosa, desenrollaba allí una estera y pasaba la noche velando. Si llovía, tenía porabrigo solamente un gran sombrero de bambú y un vestido aceitado; protegido de estamanera, permanecía de pie y vigilaba el lugar a pesar de la lluvia que lo calaba. Hastaque murió no faltó una sola noche a esta regla de prudencia.A la edad de cinco años, a petición de Jin´emon, su padre, YamanotoKichizaemon mató a un perro con un sable; a la edad de quince años tuvo que ejecutardel mismo modo a un criminal. Era la costumbre de la época. Es así cómo el SeñorKatsushige, todavía muy joven, mandado por el Señor Katsushige, todavía muy joven,mandado por el Seor Naoshige ejecutó a más de diez condenados sucesivamente. Estapráctica era muy corriente en las clases altas desde hacía mucho tiempo pero ahora nisiquiera los hijos de las clases inferiores proceden a este tipo de ejecución y ello es unanegligencia grave. Decir que se puede vivir sin haber tenido el mérito de matar a uncondenado, pues se trata de un crimen, de una vileza y de una mancilla, no es más queuna excusa. Más bien deberíamos pensar que son los que tienen una débil virtud marciallos que cuidan de no mancharse las manos. Si uno sondea la mente de los queconsideran desagradables estas prácticas, se da cuenta que busca excusas que invocan larazón, pues es demasiado sensible para hacerlo. Sin embargo, Naoshige lo habíaordenado porque era una práctica conveniente. El año pasado, fui a un lugar deejecuciones llamado Kase para comprobar la firmeza de mi mano y he encontrado queera una buena cosa. Me encontré muy bien. Pensar que es impresionante es señal decobardía.
Vencer la Enfermedad
Las enfermedades y cosas semejante se vuelven graves debido a nuestrospropios sentimientos. Yo nací cuando mi padre tenía setenta y un años y por eso yo eraun chico enfermizo. Pero debido a que tenía el deseo de ser útil, incluso en una edadavanzada, probé la suerte cuando llegó el momento y desde entonces nunca he estadoenfermo. Me he abstenido de sexo y he empleado cauterios de moxa. Esto son cosas queindiscutiblemente tienen efecto. Hay un proverbio que dice que incluso aunque unoqueme un "mamushi" siete veces, retornará a su forma original. Esto es mi granesperanza. Siempre he estado con una idea: ser capaz de realizar el deseo de mi corazón,el cual es renacer siete veces como miembro de mi clan.Yamamoto Jin´emon dice que lo mejor para un Samurai es tener buenosseguidores. Los asuntos militares no son asunto de una persona sola, por más eficaz queintente ser. Dinero es una cosa que uno puede pedir prestado de la gente, pero unhombre bueno no es algo que aparezca repentinamente. Uno debe mantener a unhombre amablemente y bien desde el principio. Y tener seguidores significa noalimentarse sólo uno mismo. Si se divide lo que tiene y alimenta incluso a la gente demenor categoría, será capaz de guardar hombres buenos.
Valentía
Se dice que al final de cada reunión de su clan, Oki Hyobu decía: "Los jóvenesdeben esforzarse en aumentar siempre su determinación y su valentía. Esto sólo podráhacerse cuando la valentía esté enraizada en el corazón. Cuando el sable está roto, hayque atacar con las manos. Cuando las manos están amputadas, hay que servirse de loshombros. Cuando los hombros están cortados, hay que morder el cuello de diez o hastade quince enemigo. Esto es realmente valentía."
Homosexualidad
Esto fue un comentario de Nakano Shikibu. Cuando uno es joven, puede seravergonzado toda su vida por actos homosexuales. No comprenderlo es peligroso.Debido a que nadie informa a los jóvenes sobre este tema voy a dar unas indicaciones.Se debe entender que una mujer es fiel a un solo hombre. Sus sentimientos van a unasola persona de por vida. Si ello no es así, es lo mismo que sodomía o prostitución. Esuna vergüenza para un guerrero. Ihara Saikaku ha escrito esta famosa sentencia quedice: "Un adolescente sin un amante adulto es como una mujer sin marido." Este tipo depersona es ridícula. Un joven tiene que someter a prueba a un adulto por lo menos cincoaños y si está seguro de las intenciones de esta persona puede también pedir lasrelaciones. Una persona ligera no entrará profundamente en relación y luego abandonaráa su amante. Si uno puede asistir y entregar su vida el uno al otro, entonces sunaturaleza podrá ser averiguada. Pero si uno de los dos no es honesto, el otro tiene quedecir que hay obstáculos a la relación y apartarse con firmeza. Si el primero preguntaqué obstáculos hay, el otro tiene que decir que no se lo dirá en su vida. Si el primeroinsiste, uno tiene que enfadarse, si continúa apretando entonces hay que matarlo. De ellose sigue que el hombre adulto tiene que descubrir los motivos del joven en la maneradescrita. Si el joven se puede entregar él mismo y estar en esta situación por cinco o seisaños, entonces será de confianza. Ante todo no se tiene que dividir un camino en dos.Hay que esforzarse en seguir la Vía del Samurai.Hoshino Ryotetsu fue el progenitor de la homosexualidad en nuestra provincia ya pesar de que tuvo numerosos seguidores, instruyó a cada uno de ellosindividualmente. Edayoshi Saburozaemon fue un hombre que comprendió elfundamento de la homosexualidad. Un día, cuando acompañaba su amo a Edo, Ryotetsupreguntó a Saburozaemon: "¿Qué es lo que has comprendido de la homosexualidad?"Saburozaemon contestó: "Es algo agradable y desagradable al mismo tiempo." Ryotetsuestuvo contento por esta respuesta y dijo: "Habéis reflexionado largo tiempo y conesfuerzo para contestar de esta manera." Unos años después una persona preguntó aSaburozaemon el sentido de esta respuesta. Contestó: "Entregar su vida por otro es elprincipio básico de la homosexualidad. Si esto no es así, es motivo de vergüenza. Sinembargo, luego ya no habéis abandonado nada por entregaros a vuestro amo. Por ello sedice que es algo simultáneamente agradable y desagradable."En la duodécima sección del capítulo cincuenta del Ryoan-kyo, figura lasiguiente anécdota: En la provincia de Hizen, vivía un hombre originario de Taku. Teníala viruela pero quiso, a pesar de esto, reunirse con las fuerzas que salían para asaltar elcastillo de Shimaba. Sus parientes intentaron disuadirlo: "Con una enfermedad tangrave, incluso si llegas allí, no servirás para nada." "Estaré satisfecho incluso si mueroen el camino. Mi maestro me ha acogido en su generosa bondad. ¿Cómo podría yoahora no serle de alguna utilidad?" Fue hacia las filas enemigas. Era invierno y a pesardel frío no cuidó de su salud. No se vistió más de lo acostumbrado y no abandonó suarmadura. No tomó remedios contra su enfermedad. Pero acabó por restablecerse.Ocurrió, pues, lo contrario de lo que se esperaba, no fue necesario estar a la infección.Cuando el Señor Suzuki Shozo conoció esto, dijo: "¿Acaso no es purificarse elsacrificar así su vida? Un hombre que entrega su vida en nombre de la rectitud, no tienenecesidad de invocar el Dios de la viruela. Todos los Dioses del cielo lo protegen."Hace unos años, cuando hubo una recitación de sutras en el Jissoin deKawakami, cinco o seis hombres de Konyamachi y de los alrededores de Tashiro sefueron a descansar y en el camino de vuelta decidieron tomar unas copas. Un Samuraide la casa Kizuka Kyuzaemon rehusó la proposición de sus compañeros y se volvió parasu casa antes de la caída de la noche. Durante esa noche, sus compañeros quedaronenvueltos en una pelea y mataron a varias personas. El Samurai de Kyuzaemon lo supodurante la noche y fue inmediatamente a habla con sus compañeros. Escuchó su versióny dijo: "Supongo que vais a hacer un informe. Os ruego que declaréis que yo estabapresente y que he participado en el combate mortal. Yo diré lo mismo a Kyuzaemon.Debido a que este combate nos concierne a todos, yo haré frente a la muerte con todosvosotros. Tal es mi deseo más profundo. De hecho, si yo dijera a mi amo que he vueltomás pronto, no me creería; Kyuzaemon es un hombre severo. Incluso si losinvestigadores me disculpan, me hará ejecutar delante de sus ojos por cobardía y seríalamentable que yo muriera con mala reputación. Morir por morir, lo prefiero por habermatado a alguien. Si no aceptáis, me clavo el sable en el vientre ahora mismo." Noteniendo elección, aceptaron. Cuando se hizo la investigación, las verdaderascircunstancias fueron descubiertas y se supo que el Samurai había vuelto pronto a sucasa. Los investigadores quedaron muy impresionados y lo homenajearon. Sólo me hancontado los grandes rasgos de esta historia. La estudiaré en detalle luego.Nabeshima Aki No Kami estaba comiendo cuando llegó un visitante y tuvo quedejar su plato tal cual. Poco después, uno de sus servidores se sentó delante de labandeja y comenzó a comerse el pescado frito. Justo en ese momento llegó el Señor Akiy sorprendió al sirviente, que escapó, atemorizado. El Señor Aki gritó: "Hace falta unamentalidad de esclavo para comer en el plato empezado por otra persona." Se volvió asentar y acabó su plato. Esta historia fue relatada por Jin´emon. Se cuenta que esteservidor fue uno de los que se suicidó cuando murió su amo.Ichiguyen era un pequeño servidor a las órdenes del Señor Takanobu. Debido aun desacuerdo que tuvo respecto a la lucha, mató con su sable a siete u ocho hombres yfue condenado a hacerse el Seppuku. Cuando el Señor Takanobu lo supo, usó suclemencia y dijo: "Nuestra nación conoce ahora una época tumultuosa. Los hombresbizarros son de una gran importancia y este hombre parece tener una gran bizarría." Porello, cuando tuvieron lugar los combates a lo largo el río Uti, el Señor Takanobu sellevó a Ichiguyen con él. Aquél alcanzó una gloria sin igual al precipitarse a lavanguardia enemiga y diezmarla a cada carga. En la batalla de Tagaki, Ichiguyen seadentró tanto en las filas enemigas que el Señor Takanobu, preso de remordimientos,tuvo que llamarlo de vuelta. Desgraciadamente, su vanguardia no pudo avanzar y sólofue echándose el mismo en la batalla que pudo coger el brazo de Ichiguyen. Su cabezatenía y numerosas heridas que había cuidado aplicando hojas sostenidas con una finaservilleta.Cuando Fukuchi Rokurouemon abandonaba el castillo, el palanquín de una damaque parecía ser de alto rango pasó delante de la mansión del Señor Tabu y el hombre deguardia hizo las salutaciones con esmero. Sin embargo, un portador de alabarda queacompañaba el palanquín lo interpeló y dijo: "No te has inclinado lo suficiente" y logolpeó con el puño de la alabarda. El guardia tocó su cabeza y notó que sangraba. Selevantó y dijo: "Habéis cometido una acción degradante cuando yo he sido cortés. Esuna desgracia." Y mató al portador de la alabarda de un solo tajo de su sable. Elpalanquín continuó su camino, Rokurouemon levantó su lanza y dijo: "Envainad vuestrosable, está prohibido desenvainar el sable en el recinto del castillo." El hombre contestó:"Lo que acaba de ocurrir era inevitable y las circunstancias han sido las que han dictadomi conducta. Os habréis probablemente dado cuenta de ello. Deseo volver a envainarpero me es difícil hacerlo dado el tono de vuestra voz. Estaré contento de contestar avuestro desafío." Rokurouemon bajó inmediatamente su lanza y dijo: "Sois razonable.Yo me llamo Fukuchi Rokurouemon. Testificaré que vuestra conducta ha sido ejemplar.Más aún, os sostendré a riesgo de mi propia vida. Ahora, os ruego que envainéis vuestrosable." "Con sumo placer." Dijo el guardia y envainó. Dijo servir a Taku Nagato NoKami Yasuyori. Por esto Rokuroemon lo acompañó y relató los hechos. Sin embargo,sabiendo que la Dama del palanquín era la esposa de un noble, el Señor Nagato leordenó hacerse Seppuku. Rokurouemon dijo entonces: "He dado mi palabra de Samurai.Si este hombre es culpable voy a cometer Seppuku yo el primero." Se cuenta que estahistoria terminó sin otras consecuencias.Un grupo de hombres se había reunido un día en la plaza de la Ciudadela interiordel castillo cuando alguien dijo a Uchida Shouemon: "Se dice que enseñáis el arte delsable, pero si se os juzga por vuestro comportamiento cotidiano debéis de carecer depulcritud. Si se os pidiera ser el asistente de un Seppuku tengo la impresión de que envez de cortar la base del cuello, cortaríais la coronilla." Shouemon replicó: "Tal caso noes cierto, dibuja un pequeño punto con tinta en la base de tu cuello y te voy a mostrarcómo puedo cortarlo sin errar ni el espesor de un cabello."Camino de Tokaido, Nagayama Rokurozaemon se detuvo en Hamatsu. Cuandopasaba delante de un albergue, un mendigo se aproximó a su palanquín y dijo: "Soy unRonin de Echigo, no tengo dinero y estoy en dificultades. Los dos somos Bushi. Osruego que me ayudéis." Rokurozaemon se enfadó y dijo: "Es insultante decir que losdos somos Bushi. En vuestro lugar, ya me hubiera clavado el sable en el vientre, en vezde continuar errando, exponiendo vuestra vergüenza; cortaos ahora mismo elestómago." Se dice que el mendigo se alejó.En el curso de un Seppuku ritual, el asistente cortó la cabeza teniendo cuidadode dejar un pequeño trozo de carne de manera que la cabeza no quedara separadacompletamente del tronco. Un observador oficial declaró: "No se ha acabado." ElKaishaku, furioso, cogió la cabeza, cortó el trozo de carne, levantó la cabeza a la alturade sus ojos y dijo: "¡Mirad!" Fue bastante impresionante. Era una historia del SeñorSukeemon. Antaño ocurría que la cabeza "volara". Se dijo entonces que más valía dejarun pequeño trozo de carne que impidiera a la cabeza ser proyectada sobre los Oficiales.Ahora, la costumbre es cortar completamente la cabeza. Un hombre que había cortadocincuenta cabezas dijo un día: "Algunas veces el tronco de un cuerpo cuya cabezahabéis cortado no os deja indiferente. Para los tres primeros, no notáis nada; al cuarto oquinto ya empezáis a sentir algo. Como este punto es de una extrema importancia, si osdecidís a cortar cabezas, tenéis que hacerlo sin cometer ningún error."Cuando el Señor Nabeshima Tsunashige era niño, Ivamura Kuranosuke fue elencargado de cuidar de él. Un día, Kuranosuke, viendo que se habían colocado monedasde oro delante del joven Tsunashige, preguntó al servidor: "¿Por qué razón están aquíestas monedas?" El servidor contestó: " El Amo acababa de saber que le habían hechoun regalo y como no lo había visto todavía, yo se lo he traído." Kuranosuke criticófuertemente al servidor y dijo: "Colocar tales objetos delante de una persona importantees de mal gusto. Cuidad de que no estén jamás delante del hijo del Señor. Losservidores deben ser vigilantes." Otra vez, el Señor Tsunashige, que tenía entoncesveinte años, se dirigía a la hacienda de Naeskiyama para divertirse. Cuando el cortejollegaba cerca de la hacienda, pidió un bastón para caminar. El encargado de la guardiade sus sandalias, Miura Jibuzaemon, le fabricó uno con un palo. Koranosuke lo vio, seapoderó rápidamente del bastón y reprendió ásperamente a Jibuzaemon: "¿Acaso deseasque nuestro joven amo se vuelva blando? Darle este bastón, incluso si lo reclama, es unanegligencia." Jibuzaemon fue ascendido más tarde al rango de Teakiyari y Tsunetomolo aprendió directamente de él.Cuando Sagara Kyuma fue ascendido al rango primer ordenanza, dijo aNabeshima Heizaemon: "Por una razón que yo ignoro el Amo me concede cada vez másconfianza y acaba de nombrarme para un puesto elevado. No teniendo personalmenteningún servidor, me temo que mis asuntos padezcan por ello. Es por eso que os pido elfavor de que me deis a vuestro servidor akase Jibusaemon." Heizaemon le escuchó ycontestó: "Acepto y es un honor para mí que os hayáis fijado en mi servidor." Cuandocomunicó a Jibusaemon la noticia, éste dijo: "Pienso que mi deber es llevarpersonalmente mi respuesta al Señor Kyuma." Fue a su casa y tuvo una entrevista conél: "Pienso que es un gran honor haber sido tanteado para ser vuestro servidor, pero unSamurai no sabría cambiar de Amo. Tenéis un rango elevado, estaría colmado si mevolviera vuestro servidor pero al mismo tiempo sería un deshonor. Heizaemon es de unrango menor, la vida es difícil para él, vivimos de sopa de arroz barato, sin embargo, esmuy dulce. Os ruego que toméis todo esto en cuenta." Kyuma quedó muy impresionadopor esta actitud.Nakano Jinemon acostumbraba a decir: "Un hombre que sólo sirve a su Señor, sies tratado con bondad no es un Samurai. El que lo sirve cuando es duro e irracional, éstees un Samurai. Debéis impregnaros de este principio."