| METODOLOGÍA | ||||
| TRABAJO PRACTICO 1 | ||||
| LA ALDEA GLOBAL | ||||
| Uno de los rasgos mas distintivos del sistema mundial actual es la existencia de múltiples estados. Estos son muy diferentes unos de otros, sea por el tamaño de sus territorios, el volumen de su población, su capacidad de producir riqueza, el nivel de bienestar de sus habitantes o el tipo de relaciones que mantienen con los otros estados. Por todas estas razones, tienen distintos grados de poder, es decir, de capacidad para alcanzar sus objetivos y oponerse a quienes los obstaculicen. A partir de la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos y la Unión Soviética se transformaron en las dos superpotencias, decir, los dos países mas poderosos del mundo, y dominaron por mas de cuarenta años las relaciones internacionales. Durante este período, otros países han aumentado su poder, como Alemania o Japón. Con la disolución de la Unión Soviética a principios de la década de 1990, los Estados Unidos han consolidado su papel de potencia mundial. A pesar de esto, el sistema mundial actual se caracteriza porque ningún estado, por sí solo, puede imponer un dominio absoluto sobre todos los demás. Esto otorga una gran importancia a las organizaciones supranacionales, como las Naciones Unidas, un ámbito en el que puede establecerse las reglas de juego de la política internacional. Los estados también se organizan reuniéndose en mercados comunes o bloques regionales, tales como la Unión Europea, el Mercosur o el Nafta, como forma de aumentar su poder en el sistema mundial. El sistema mundial actual se caracteriza también por un sistema económico global, en el que las actividades económicas y los mercados consumidores ya no pertenecen a cada país en forma independiente, sino, que trascendiendo las fronteras de los estados, se despliegan por todo el planeta. Por ejemplo, las empresas multinacionales desempeñan un papel destacado en la conformación de este sistema económico global. Se trata de grandes compañías dedicadas a múltiples actividades que, si bien se encuentran registradas en un país determinado, tienen filiales en muchos otros países del mundo. Las grandes empresas organizan sus actividades en escala mundial, dando lugar a una nueva división internacional del trabajo, en la que los distintos países y regiones se especializan en la elaboración de determinados productos, que luego se intercambian e integran en el mercado mundial. Puede suceder que las empresas fabriquen sus productos en un país, para venderlos en la mayoría de los países del mundo, como sucede con los relojes fabricados en Japón. También puede suceder lo contrario, es decir, que un mercado consumidor sea abastecido por productos provenientes de muchos lugares, como es el caso de las frutas o flores que se venden en los países mas ricos de Europa o en los Estados Unidos, que se reciben desde los lugares mas diversos, de acuerdo con las estaciones del año. En muchos casos, estas nuevas formas de producir y de vender son aún mas complejas y articuladas, como en el caso de la fabricación de automóviles; cada vez es mas común encontrar en un automóvil piezas que son producidas en los lugares mas diversos, generalmente donde resulta mas conveniente, y que luego se ensamblan en el montaje final del automóvil, allí donde éste ha de venderse. La conformación de la economía global ha generado una serie de efectos importantes, tanto sobre los estados y sus poblaciones como sobre los distintos espacios del planeta. El poder de las grandes compañías multinacionales, junto con la internalización del dinero, han obligado a los gobiernos a modificar sus normas económicas y a actuar frente a otros gobiernos, en algunos casos para apoyar los intereses de sus grandes firmas y, en otros, para defender a las empresas nacionales de la fuerte competencia de las multinacionales. Las instituciones internacionales de crédito, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, han adquirido gran importancia en la regulación, es decir, en el dictado de normas de la economía mundial, y han aumentado su influencia sobre las decisiones económicas de muchos países, sobre todo, de los más pobres, que dependen de los préstamos que estas entidades les otorgan. |
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