Unidad 1:
Psicología y Conducta
I - LA CONDUCTA
A-CONDUCTA Y
CONTEXTO.
Qué es
la conducta? Aunque es un término que ha sido definido de distintas maneras,
inicialmente se puede decir que designa todas las manifestaciones del ser
humano, cualesquiera sean sus características d epresentación. Por ejemplo:
para un especialista en deportes, será importante será importante analizar el
movimiento de un jugador con la raqueta, para encontrar defectos y mejorarlo,
pero también puede ser fundamental controlar qué pasa dentro del organismo del
deportista ( su corazón, su presión arterial, su temperatura, su gasto de
calorías) para ayudarlo a realizar mejor su tarea.
Tampoco podemos olvidar su mente. A menudo los
mejores jugadores se “desconcetrran” y pierden un partido, lo que indica que su
mente aunque no se manifieste externamente, controla su conducta.
Si observamos la conducta de alguien como conjunto
de manifestaciones, como totalidad, tenemos que describir su postura, sus
movimientos, sus gestos, medir su ritmo cardíaco, observar cómo varían sus
ondas cerebrales; considerar la expresión de su cara.
Es importante, también, no sólo ser obsrevadores de la conducta sino también incluirla en
un contexto
, un marco en la cual esta se desarrolla.
B- LOS
OBSERVADORES.
En Psicología se ha desarrollado una escuela que
estudia en condiciones de laboratorio la conducta humana. Como el objeto de
estos pscólogos ha sido la observación científica de la conducta, a la misma se la denominó psicología
de la conducta o conductismo. Esta
escuela, dirigida por John Watson, dirigió sus esfuerzos a estudiar al
ser humano con los principios del método experimental de la ciencia. Watson
pensó que todo aquello que no podía ser observado y medido en experiencias de
laboratorio, debía ser olvidado. Para lograrlo estudió conductas simples y
realizó experiencias con animales. Su trabajo consistió en acercasrse a la
realidad con supuestos teóricos.
Pero la conducta que se observa no solamente puede
ser la externa. También podemos observar nuestra propia conducta, es decir el
hombre puede observarse a sí mismo. Este mecanismo llamado introspección es la base
de la terapia psicoanalítica, donde el paciente se autoobserva y con la ayuda
de otra, logra un conocimiento más objetivo de sí misma y esto le permite
actuar mejor sobre la realidad que lo rodea.
Un modelo sencillo que nos permite
comprender la conducta como una totalidad es el desarrollado por Pichon Riviere y simbolizado
por tres círculos concéntricos. En
este esquema la mente ocupa el lugar central, ya que en ella se origina
la conducta; el cuerpo incluye a la mente y se vuelve predominante en cuanto a los movimientos
físicos
toman importancia; el mundo externo incluye al
individuo completo, le da el contexto del que formarán parte los otros
individuos que interactúan con el observado así como lo que éste produzca con
su conducta.
C- DE PULGAS Y
PERROS.
En el intento de encontrar acciones elementales que
permitieran comprender mejor el fenómeno de la conducta, se hicieron
experiencias con animales, que luego se consideraron válidas también para seres
humanos. Así se elaboró el concepto de reflejo, que es un movimiento que
involucra un número muy pequeño de células para su producción: algunas células
sensoriales que registran un estímulo y dos o tres células nerviosas que
conectan las mismas a otras células musculares. Veamos por ejemplo el esquema
de un reflejo ( estímulo: ruido, reflejo: cierre de párpados.
cierre de
ruido intenso células del oído médula espinal células musculares
párpados
![]()
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Estimulo Receptor Conexión Efector Respuesta
La conducta es la expresión de la conciencia, es una
acción de la cual tenemos noticia y acerca de la cual nos resulta fácil
entender porqué la realizamos. No siempre ocurre esto. Tomemos por ejemplo a
los hábitos, aquellas acciones que realizamos automáticamente, casi sin darnos
cuenta, como guardar las llaves al salir de casa. En algunas oportunidades ese
automatismo fracasa y nos encontramos en la calle inesperadamente. Cómo lo
explicamos? La conciencia no tiene respuesta para ello.
El estudio de la conducta es el estudio de la
motivación, ya que cuando hacemos tal cosa nos preguntamos porqué hacemos tal
cosa. El motivo es la fuerza interna, producida por un deseo[1][1] o una necesidad, que excita al
organismo y lo conduce hacia una meta . Muchas de nuestras motivaciones son
conscientes, como la de comer cuando tenemos hambre, o llamar por teléfono a un
amigo cuando tenemos ganas de ir al cine, y otras escapan a nuestra conciencia.
Hay en
nuestra memoria una enorme cantidad de datos y si bien los tenemos a todos
“almacenados”, no disponemos de todos ellos al mismo tiempo. Aquellos que no
aparecen en un momento dado, son “no
conscientes”, pero podemos disponer de ellos con relativa facilidad, como el
nombre de nuestros abuelos, o la calle
en la que vive un amigo. Pero también existe el olvido, es decir aquello que
ocurre con ciertos datos que a pesar de
que les prestemos atención y deseemos recordar, no podemos traer a la
conciencia en un momento dado. A veces, cuando menos lo esperábamos, surgen en
nuestra mente con toda claridad; otras veces, a menos que alguien nos lo diga,
no tenemos posibilidad de recordarlos a pesar de que no son algo nuevo para
nosotros. Qué ocurrió con esta información? Una hipótesis es que se encuentra
en otra instancia o estructura psíquica que es inconsciente, es decir que está
en nuestra mente pero no podemos acceder a ella habitualmente.
D- HIPÓTESIS
DE LO INCONSCIENTE
El psicoanálisis ha basado su teoría en el
concepto de Inconsciente[2][2]. Sigmund Freud, psiquiatra
vienés, comenzó a realizar sus estudios sobre una enfermedad, la
histeria[3][3], que afectaba a gran número de
mujeres. La histeria no podía explicarse por causas médicas, ya que, algunas
pacientes tenían parálisis de algunas partes del cuerpo, pero no tenían daño
físico del mismo. Por lo tanto la parálisis resultaba inexplicable.
A esto se sumaba que mediante hipnosis[4][4], se podía producir parálisis en
algunas partes del cuerpo, con lo cual se demostraba que la etiología[5][5], no era solamente física.
De aquí
surgirían algunas preguntas: a) por un lado se podría preguntar si habría una
vida psíquica inconsciente, capaz de generar esos síntomas[6][6], de la cual la paciente no tenía
noticia?; b) cómo llegar a ese material inconsciente encontrar el motivo que
habría desencadenado estas parálisis y superarla?
La hipnosis era el mecanismo que en algunos
casos permitía superar la barrera da la conciencia y llegar a los contenidos
olvidados, inconscientes, de la vida de esa persona. Era como entrar en otra
parte de su mente de la cual no recordaba nada al despertar del trance
hipnótico.
Freud, aceptó la existencia de un inconsciente, una
instancia que escapaba a nuestro conocimiento directo, pero que era fundamental
en nuestra vida psíquica. En ella
debían encontrarse recuerdos muy desagradables, expulsados de la conciencia, y
cuya existencia provocaba las parálisis de las que sufrían las pacientes
histéricas. Si se lograba conocer ese
material tan doloroso, traumático, ese recuerdo, que había actuado como un
accidente en la vida de la persona, dejándola inválida, la hipótesis de Freud
era que , al poder recordarlo, desaparecería el síntoma, la parálisis.
A partir de aquí intentó dar con un método , mejor
que la hipnosis para acceder al recuerdo.
En qué
consistía este método? Se le pide a la persona que diga todo, absolutamente
todo aquello que se le ocurra, hasta los menores detalles de lo que pasa por su
cabeza en un momento dado. Quien logre hacerlo irá asociando, es decir uniendo
una idea o
imagen mental a otra por ciertos motivos. A través
de este método se llega a enlazar recuerdos que han escapado totalmente a la
conciencia y que en la persona histérica dan síntomas como la parálisis y en
otras personas pueden producir depresiones[7][7], úlceras, psicosis[8][8] o neurosis[9][9].
Cuando
se pone en práctica este método se encuentra que aparecen trabas, resistencias[10][10], para realizarlo con total
libertad, que se manifiestan como el pudor y la vergüenza que mencionamos.
Freud pensó que éstas eran producto de la oposición que generaba la Conciencia
para conectarse con aquello que escapa de ella.
La existencia del inconsciente se puede establecer
por el contenido y el modo de actuar. Dentro de los
contenidos hay que considerear los equivalentes institntivos y las
representaciones de hechos, objetos y de órganos.
Se entiende por equivalente instintivo la
manifestación psíquica externa de un instinto
que se expresa por modificaciones motoras y secretoras qe se viven como emociones. Es decir, que exiten en
el inconsciente elementos institntivos que no se presentan como tales isno
traducidos al consciente. Un impulso amoroso aparece con todas las
modificaciones motoras y secretoras y se vive como una eomoción. Un impulso
agresivo se traduce y se vive como una emoción colérica. De acuerdo con la
definición de Freud, los equivalentes instintivos serían las emociones, el
elemento que es posible captar a través de las modificaciones de la parte
formal del sujeto y que son expresiones d elo que está sucendiendo en su
inconsciente.
Al modo de actuar del inconsciente se
le denomina proceso primario, por ser la primera forma de actuación, la más
primitiva del psiquismo. Debe tenerse en cuenta que la teoría
psiconalítica considera que los
procesos psíquicos son esencialmente inconscientes y que antes de llegar a
conscientes deben sufrir un complicado proceso que tiene sus leyes determinadas,
reglas de la gramática especial y lógica primitiva que gobiernan este sistema,
y que en este caso son las del proceso primario.
El sistema preconsciente también tiene sus
formas de actuación, que han sido denominadas proceso secundario.
En el inconsciente hay que tomar en cuenta los siguientes
mecanismos: a) desplazamiento y b) la condensación; c) la proyección y d) la identificación. Estos son los
elementos, entre otros, que se encuentran en el proceso primario.
Desplazamiento: Consiste en la movilización y cambio de lugar de una carga
psíquica, un desplazamiento de la
importancia de una unidad a otra. Así, en un sueño puede aparecer un
elemento que tiene una carga determinada, que la transfiere a otro. Suele haber
un resentimiento hacia otra persona, pero éste no es directo sino indirecto,
dirigido no a la persona sino a algo de ella. Por ejemplo, si son vecinos quizá
riña con él diciéndole que la vereda está despareja o que produce ruidos
insoportables. El desplazamiento va del objeto X ( la persona) hacia el objeto
X’ ( la vereda, pero en realidad el vecino).
Condensación: Consiste en la unión de
varios elementos separados que tienen determinada afinidad entre sí; es decir,
que los rasgos u objetos A, B, C, y D, se condensan en uno nuevo y único
compuesto por A+B+C+D. Esto es lo que ocurre con los sueños, donde es posible
que aparezcan en un solo sujeto características de varios personajes distintos.
El color de ojos de A, el porte de B, el caminar de C y el traje de D.
Un vómito convulsivo puede condensar varias situaciones
simultáneamente. Puede ser en primer lugar un deseo de embarazo, el deseo de
comida y al mismo tiempo el asco y la repulsión que la misma fantasía produce.
Todas estas situaciones se condensan en un solo síntoma que, como en todos los
casos, tendrá un elemento que es la expresión de la condensación. Todo este
mecanismo ocurre en el inconsciente y está regido por el proceso primario que
regula la actividad de todo neurótico o pscótico.
Proyección: Se produce generalmente en
la paranoia en que el sujeto proyecta sus impulsos agresivos sobre otro u otros
y luego se siente perseguido y acosado por esos mismos imulsos que él proyectó.
Identificación: o transferencia del acento del objeto al sujeto es una
manifestación psíquica general. En todo momento nos identificamos con alguien.
Mediante este proceso una persona se considera en cierta medida semejante a
otra, el niño copia el modo de actuar del padre y este proceso de
identificación parece ser la posibilidad de una mutua comprensión humana.
E- BUSCANDO
LOS RASTROS DEL INCONSCIENTE
Dentro
de la teoría freudiana, la actividad psíquica reside esencialmente en lo
Inconsciente, y en ella se originan los deseos que actúan como motores de la
vida. Nuestras pulsiones[11][11] les dan orígen y para satisfacerlos
debemos llegar al polo motor, pasando por el Preconsciente. La censura les
impide el pasaje al Preconsciente donde, o bien son rechazados nuevamente hacia
lo Inconsciente, o bien logran sortearla bajo algún disfraz. De los disfraces
que nos ingeniamos inventando para superar la censura trata lo que sigue.
1- El sueño.
Comprender el significado de los sueños ha sido desde la antigüedad un
tema de enorme interés para la humanidad. Los sueños, esa parte de nosotros que
a menudo se nos escapa por la mañana negándose a convertirse en recuerdo y que
otras veces logramos atrapar en palabras y nos sorprenden por su contenido
absurdo, se creyeron con la facultad de anticipar el porvenir.
Freud
pensó que los sueños debían tener una importancia especial en la vida psíquica
dado el gran efecto que producen sobre nosotros. A veces nos angustian y no
sabemos porqué, otras nos divierten aunque su contenido a la luz del día no sea
gracioso. Prestaba particular atención a los sueños que le relataban sus
pacientes y les solicitaba con especial interés que asociaran libremente sobre
cada aspecto de los mismos. Con dichas
asociaciones y considerando el contexto en el cual se habían producido, los
interpretaba, es decir encontraba una explicación válida para esa persona en
esa situación particular.
En la estructura de los sueños se manifiestan las
leyes que rigen el Inconsciente. Estas son:
* La obtención rápida de placer. Para
lo Inconsciente no existe la posibilidad de esperar para satisfacer un deseo, por
eso el sueño permite cumplir lo deseado inmediatamente.
* Ausencia de negación. En el sueño
todo es posible, no existe el no, nada está prohibido.
* Ausencia de duda. En los sueños
tenemos seguridades absolutas.
* Falta de principio de contradicción.
Cuando soñamos la lógica no existe., los muertos viven, nosotros somos niños y
viejos al mismo tiempo, etc.
* Falta de temporalidad. La noción de
tiempo no existe; hechos o personas del pasado conviven con el presente.
b- El chiste
como realización de sentimientos agresivos e inconscientes. Modo de satisfacer
esos deseos[12][12].
Los chistes son para el psicoanálisis
manifestaciones inconscientes, pero no solamente a nivel individual, sino
también social. En ellos aparece
disfrazado, oculto, algún sentimiento que no puede expresarse directamente,
algo agresivo o bien de contenido sexual, relacionado con las pulsiones y por
lo tanto con la parte inconsciente de nuestra vida. Veamos un ejemplo:
Cómo anda?, preguntó un ciego a un paralítico. “Como
usted ve”, fue la respuesta de éste al ciego.
En este ejemplo, aparece por un lado el doble sentido de la palabra
“anda” ( en el sentido de caminar y de sentirse) y “ve”( con los ojos o darse
cuenta) y una parte del chiste se basa en ellos, pero también hay
desplazamiento desde el momento en que, luego de la pregunta del ciego, se espera una respuesta en relación a cómo
se siente el otro y el tema se desplaza hacia la falta de visión del
primero. En este chiste se puede
observar también cómo, bajo el mismo, quedan encubiertos sentimientos agresivos
que socialmente no son aceptados ( nadie haría referencia al defecto de un ciego o de un paralítico,
el chiste en cambio se lo permite). En todos los chistes referidos a grupos
sociales (gallegos, bolivianos, etc) aparecen sentimientos de discriminación
disfrazados bajo el efecto humorísticos.
c- La
equivocación como realización de un deseo inconsciente[13][13] .
Cierta mujer dirige a su hermana una líneas
deseándole felicidad a raíz de una
mudanza a una nueva y espaciosa casa. Una amiga que estaba presente observa que
la mujer ha puesto una dirección incorrecta en el sobre que no corresponde al
domicilio actual, sino al primero que su hermana tuvo cuando se casó y de donde
se había mudado hacía ya mucho. Se lo señala a su amiga. “Tienes razón- debe confesar ésta- pero,
cómo he llegado a hacerlo? “Porqué lo hice?” La amiga opina: “Es probable que
le envidies la vivienda grande y hermosa que ella tendrá ahora, mientras tú
misma sientes que vives en un espacio estrecho, y por eso la vuelves a mudar a
su primera casa donde ella no estaba mejor que tú”.
II- LA LOCURA
COMO DISTORSION DE LA CONDUCTA.
Hacia el siglo XVII no existían los
manicomios [14][14]en Europa. En un principio entre griegos
y romanos, e incluso durante el medioevo europeo, los locos eran dejados que
deambularan libres. Sólo después del siglo XVII se comienza a encerrarlos en
hospicios o manicomios.
Y es que primitivamente el así llamado
loco, era considerado como un “profeta”, un inspirado y hasta un poeta o
artista. Sólo a partir del racionalismo, esto es con el comienzo de la
modernidad (aproximadamente hacia la época de la Revolución Francesa), los
locos comienzan a ser encerrados.
El
motivo de esto, es que el loco hacia esta época, se lo considera
fundamentalmente como una persona a quien le falta el juicio, “ha perdido la
razón”, no puede vivir siguiendo las
reglas y las normas con las que conviven los demás ciudadanos.
Algo
parecido pasa con las prisiones. Es decir
hacia mediados del siglo XVII comienzan a surgir las prisiones y las
cárceles, ya que antes no existían, y
tampoco existían los castigos de reclusión o encierro ( la pena era la
amputación de un miembro del cuerpo, según la gravedad del delito, o la muerte en los casos más graves).
Del
mismo modo, las prisiones albergaban a aquellos que no podían vivir en sociedad
con las normas y reglas que los ciudadanos se imponían así mismos, y como la
ley es la expresión misma de la razón, promulgada por autoridad, los que no la
cumplían estaban fuera de la ley, y debían ser alojados en prisión.
Así, pues, aparecen los
manicomios y las prisiones como edificios que debían albergar a aquellos que no
estaban en condiciones de integrarse sanamente en sociedad.
Se transcribe a continuación, un
diálogo entre E. Pichón-Riviere[15][15] y Vicente Zito Lema[16][16]:
.... “Hay casos muy significativos ( de locura),
por ejemplo el del poeta Antonín Artoud[17][17], vivió a cuestas con su enfermedad, con
sus conflictos, viéndolos como una parte inrrenunciable de sí, dolorosa pero
irrenunciable. De qué manera cree que su particular estado psíquico influyó en
su producción artística? E.Z.L.
-Esencialmente en el lenguaje. Hay en él una
violencia total, salvaje, desesperada, y todo se desencadena por su estado de
enfermedad. E.P-R.
Dependía
Artaud de sus crisis?
Artaud no era poeta por su demencia. El era poeta
pese a su demencia, luchando, a su
manera, contra ella. La alienación deteriora, imposibilita la verdadera
creación. La poesía, en Artaud, es su unión con los hombres. La enfermedad es
lo que lo aleja, lo destruye.
Cómo se
expresaba el delirio crónico en su conducta?[18][18]
Se daba en determinadas circunstancias; entonces él
elegía sus víctimas. Es decir, acusaba a determinadas personas de ser sus
perseguidores, cosa que, en realidad, no era cierta. Todo esto determinó que
hubiera un clima desfavorable alrededor de Artaud. Es que, además, era en
extremo agresivo, mordaz, burlón. Pero siempre con una inteligencia asombrosa.
Topografía del Aparato
Psíquico.[19][19]
|
EL SISTEMA INCONSCIENTE. |
El sistema inconsciente es
teórico, en el sentido de que nunca ha sido observado directamente. Pero al
mismo tiempo es empírico, por el hecho de representar una inferencia
imprescindible para explicar, de manera lógica y sistemática, gran cantidad de
observaciones. El estudio de los
contenidos del inconsciente permite, por otro lado, explicar y demostrar que
los actos mentales y sociales tienen una causa definida, siguen un propósito y
son emocionalmente lógicos, aún cuando desde un punto de vista intelectual,
aparentemente no sea así.
Los datos sobre el inconsciente
nos vienen entonces, desde el material de los sueños, los actos fallidos, los
tests proyectivos y sobre todo desde la historia de los síntomas neuróticos y
psicóticos.
Veamos un texto de Zweig:
“El inconsciente no es de
ninguna manera el residuo del alma, sino, por el contrario, su materia prima,
de la que sólo una porción mínima alcanza la superficie iluminada de la
conciencia; pero la parte principal, llamada inconsciente, que no se manifiesta,
no está por esto muerta o privada de dinamismo. Dotada de vida y acción influye
en forma efectiva sobre nuestros pensamientos y sentimientos, representando el
sector más plástico de nuestra existencia psíquica. Por eso el que en toda
decisión no toma en cuenta el querer inconsciente, comete un error, puesto que
excluye de sus cálculos el elemento principal de nuestras tensiones internas;
se equivoca groseramente, como se equivocaría el que valuara la fuerza de un
témpano considerando la parte que emerge del agua. Su verdadero volumen queda
bajo ella ...”
La existencia del inconsciente se
puede establecer por el contenido y el modo de actuar. Dentro de los contenidos
hay que considerar los equivalentes instintivos y las representaciones de
hechos, objetos y de órganos.
Se entiende por equivalente
instintivo la manifestación psíquica externa de un instinto que se expresa por
modificaciones motoras y secretoras, que se viven como emociones[20][20]. Es decir que existen en el inconsciente
elementos instintivos que no se presentan como tales, sino traducidos al
consciente. Un impulso amoroso aparece con
todas las modificaciones motoras
y secretoras y se vive como una emoción. Un impulso agresivo aparece y se vive
como una emoción colérica. De acuerdo con la definición de Freud, los
equivalentes instintivos, serían las emociones, el elemento que es posible
captar, a través de las modificaciones de la parte formal del sujeto y que son
expresiones de lo que está sucediendo en su inconsciente.
Al modo de actuar del
inconsciente se le denomina proceso primario, por ser la primera
forma de actuación, la más primitiva del psiquismo. La teoría psicoanalítica
considera que los procesos psíquicos son esencialmente inconscientes y que
antes de llegar a conscientes deben sufrir un complicado proceso que tiene sus
leyes determinantes.. El sistema preconsciente también tiene sus formas de
actuación, que han sido denominadas proceso secundario.
En el inconsciente hay que tomar
en cuenta los siguientes mecanismos: a) desplazamiento; b) condensación; c) proyección; y d) identificación. Estos
son los elementos que se encuentran en el proceso primario.
|
EL SISTEMA PRECONSCIENTE. |
Se halla ubicado entre el
Inconsciente y el Consciente. Las tendencias y representaciones objetivas
inconscientes llegan a la conciencia a través del sistema preconsciente,
asociándose para ello con los conceptos que, en forma de representaciones
verbales, han sido adquiridos de la realidad.
El preconsciente está relacionado
con la realidad externa y con el inconsciente, y ésta es la razón por la que
durante el trabajo onírico se usan sucesos reales, una idea concebida en estado de vigilia, etc., para expresar un
deseo inconsciente.
Así como el sistema inconsciente
está regido por el proceso primario, el preconsciente tiene leyes propias que
constituyen el proceso secundario que comprende:
a) La elaboración de sucesión
cronológica en las representaciones.
b) el hallazgo de una correlación
lógica.
c) la introducción del factor
causal, es decir, relación de coexistencia y sucesión entre los fenómenos (
relación causa-efecto).
|
EL SISTEMA CONSCIENTE. |
El consciente es un modo de
percepción para las impresiones que nos absorben por el momento y debe ser
considerado como un órgano sensorial situado en el límite de lo interno y de lo
externo con capacidad para percibir procesos de una u otra procedencia.
Trasladado esto al campo
somático, a título de simple ejemplo, podría recordarse lo que les sucede a los
electricistas que trabajan con un cable sin protección aislante y la energía
eléctrica les da un golpe; si están mentalmente preparados para recibirlo, la
impresión, el sacudimiento es mucho menor. Lo mismo sucede con un golpe
cualquiera.
Si el hombre lo recibe sin
advertencia previa alguna, el trauma es mayor que el que el mismo golpe le
causaría si estuviera prevenido.
Es un amortiguador de
excitaciones, que le permite al hombre regular su vida psíquica, mediante una
distribución económica de las cargas energéticas, lo cual le permite conservar
el reposo y mantener en equilibrio adecuado su tensión energética.
LAS INSTANCIAS
DEL APARATO PSÍQUICO
|
a-El Ello. |
Está constituido por la totalidad
de los impulsos instintivos. Tiene íntimas conexiones con lo biológico, de
donde extrae las energías instintivas que por medio de esta instancia adquieren
su exteriorización psíquica.
Las tendencias del ello coexisten
en forma independiente y no están regidas por ninguna organización unitaria.
Todo lo que se desarrolla en el ello está sometido al proceso primario.
Consecuentemente se rige por el principio del placer y es, en suma, el ser
primitivo sin frenos.
Para el psicoanálisis la fuerza
propia del ello es instintiva, que es un excitante interno continuo, que
produce, cuando es contestado en forma adecuada, un goce específico. La fuerza
instintiva ( pulsiones en el psicoanálisis) estaría caracterizada por:
Instintos de vida: que tendería a la unión, integración, fusión, conservación y
creación de nuevas vidas. Instintos de muerte: motiva el envejecimiento y la
muerte, por cuyo motivo es desviado desde el propio organismo hacia el medio
externo, apareciendo a veces, bajo la forma de sadismo.
En el Psicoanálisis los instintos
constituyen un fenómeno biológico con una representación psíquica, que los da a
conocer al mundo. Sus equivalentes psíquicos son excitaciones, tendencias,
deseos, representaciones y fantasías que, asociados afectivamente, llegan a la
conciencia en forma de material pre-consciente e incitan al Yo a actuar para
ser descargado en el mundo exterior y obtener de tal modo la satisfacción que
esa misma descarga produce.
La libido representa el deseo, la
inclinación, la voluntad que debe ser satisfecha. En psicoanálisis el término
se emplea vinculado exclusivamente con placer y deseo sexual. Se debe entender,
entonces, intensidad de la energía dinámica del instinto sexual, es decir, su
elemento cuantitativo[21][21].
|
b- El Yo. |
El Yo, Para Freud no es más que
una parte del Ello modificado por el impacto o la interacción de las pulsiones
internas y de los estímulos externos. La función del Yo es
lograr una delicada síntesis
entre las demandas intrapsíquica y las exigencias extrapsíquicas. Contra los
problemas intrapsíquicos podemos encontrar:
a) La represión: Es impedir al
impulso instintivo el acceso a la motricidad, pero al mismo tiempo mantener
intacta la carga de energía. El histérico, por ejemplo, provoca mediante la
represión, el hundimiento en el inconsciente de la causa de su dolencia[22][22].
b) La regresión es el proceso que
conduce nuevamente a la actividad psíquica a una forma de actuación ya
superada, evolutiva y cronológicamente más primitiva que la actual:
Durante
el tiempo de guerra y en períodos de evacuación, por los bombardeos, pudo
observarse, que los niños que ya controlaban esfínteres, en Inglaterra, cuando
eran separados de sus madres, volvían a orinarse en la cama. El shock producido
por la brusca separación, dio origen a la regresión a una instancia anterior
del desarrollo.
c) El aislamiento: Hace que se
considere separado lo que en realidad está unido. Esto se observa
particularmente en los neuróticos obsesivos, que conocen conscientemente en la
mayoría de los casos, el hecho que ha sido la causa de sus síntomas, pero no
saben conscientemente que los mismos síntomas proceden de aquella vivencia.
Es el
caso de un hombre que sentía deseos conscientes de matar a su padre (situación
traumática) y como síntoma de ese deseo, sentía gran temor hacia los cuchillos.
Este miedo se debía a que inconscientemente vinculaba los cuchillos con su
deseo parricida.
d) La Sublimación: Adaptación
lógica y activa a las normas del medio ambiente, con provecho para no mismo y
para la sociedad, de los impulsos del ello, rechazados como tales por el Yo, en
una función armónica con el super yo. Esto constituye una forma de satisfacción
indirecta, con miras de utilidad social.
Es el
caso de la homosexualidad, en donde el instinto abandona su objetivo original,
(atracción hacia el mismo sexo) pues por el principio de realidad, la
satisfacción podría originar un displacer ( castigo). De esta manera el
instinto elige un nuevo fin, en relación con otro objeto, sea persona o cosa,
que concilie las exigencias del principio de realidad y del super yo y que
tenga además un sentido plenamente aceptado por la sociedad.
|
c- El Super Yo. |
La formación de un verdadero
código de normas éticas es uno de los prerrequisitos indispensables para la
adaptación social. A este estatuto para el “bien vivir en relación”, se le
denomina “conciencia” o voz de la conciencia y es conocida en la nomenclatura
psicoanalítica, como el Super Yo.
Es la incorporación dentro del Yo
de los mandatos prohibitivos de los padres, o, como dice Freud, la
internalización de la compulsión externa. El super yo metafóricamente “ve’
y “oye” interiormente, adquiriendo una
invencible autoridad sobre el Yo, el cual a su vez tiene el poder de realizar o
no el acto prohibitivo, según sea su capacidad de resistencia.
En sus primeros estados el
superyo pertenece al yo, pero gradualmente se va diferenciando de éste, sin que
el sujeto normal lo perciba como un elemento definido, tal como ocurre en la
neurosis obsesiva, por ejemplo.
Las funciones del Super Yo son:
la autoobservación, la conciencia moral, la censura onírica, la influencia principal
en la represión y el enaltecimiento de los ideales.
De acuerdo con los estudios de
Freud, el superyo hace su aparición hacia los cinco años, cuando termina de
elaborarse el complejo de Edipo y por lo tanto sería su heredero. Hasta esa
edad, el yo se rige en gran parte por el principio del placer, no pone trabas a
los impulsos del ello y se comporta por lo tanto como un yo ideal.