Sentimientos encontrados
Agosto 2005
El verano. Sol, calor, buen tiempo, vacaciones, ... Se podría decir que el verano es la época dorada del cicloturista. El calendario laboral nos permite tener mucho más tiempo libre y la meteorología nos acompaña para que disfrutemos de buenos paseos en bicicleta por lugares diferentes a los habituales. Sin embargo (siempre hay un sin embargo) no son pocos los cicloturistas cuya temporada se termina, o por lo menos baja en intensidad, a partir de mediados de junio. ¡Ahí va! ¡Qué casualidad! Justo a mediados de junio es cuando se celebra la Quebrantahuesos. ¿Tendrá algo que ver en ello? ¿Puede ser posible que la marcha cicloturista por excelencia en España, la que hace que mucha gente esté andando en bici desde invierno con regularidad, la que atrae hacia este mundillo a gente en un principio ajena a él, sea la responsable de que tantas personas dejen prácticamente la bici el resto del año? ¿El hecho de que este año la Quebrantahuesos haya batido con creces su récord de participación es una buena señal para nuestro deporte en general o sólo es una buena señal para esta marcha? ¿Puede ser que lo que atraiga a tanta gente a Sabiñanigo en junio sea el morbo de estar en un lugar donde se juntan miles de personas (¿dónde va Vicente?...) en lugar de una verdadera afición por el cicloturismo y la bicicleta? ¿Por qué tantas y tan buenas organizaciones cicloturistas no atraen de la misma forma a todos estos cicloturistas? Me hago muchas preguntas y no tengo respuestas claras. Pero es una pena que mucha gente no tenga más que una referencia en la temporada cicloturista y que no disfrute de la bici todo el año. Y además, algunos de los que centran todos sus esfuerzos en realizar la Quebrantahuesos en un tiempo determinado ni siquiera disfrutan esos meses de preparación, pues dan una prioridad excesiva al hecho de obtener una determinada prestación deportiva que muchas veces, por el calor, por sobrevalorar sus posibilidades o por otras circunstancias, no logran conquistar y lo que sí consiguen es una importante frustración que, desde mi punto de vista, debe ser algo ajeno a lo que es el cicloturismo. Pero, en fin, no seré yo quien diga lo que tienen que hacer los demás. Sólo quiero expresar que es una pena que no se disfrute de otras bonitas marchas que tenemos en los meses de verano, o que no sepa apreciar la satisfacción que resulta el hacer un recorrido duro en solitario (o con unos cuantos amigos) por la zona donde veraneamos. |
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