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INDICE
I.
Introducción II. Cultura : 2.1 Recompensas
2.2. La organización como fenómeno cultural 2.3.
Creación y sostenimiento de la cultura
organizacional III. Clima organizacional 3.1
Escalas de clima organizacional IV. Teorías
relacionadas 4.1 Las piedras angulares del proceso
organizacional. 4.1.1 División del
trabajo. 4.1.2 Departamentalización. 4.1.3
Jerarquía en la organización 4.1.4 Coordinación
a) Diferenciación e integración. b) Coordinación
efectiva 1) Utilizar técnicas básicas de la
administración. 2) Ampliar las fronteras 3)
Reducir la necesidad de coordinación 4.2 El diseño
organizacional a) Enfoque clásico b) Enfoque
tecnológico de las Tareas c) Enfoque ambiental d)
Reducción de tamaño 4.3 Teoría del Clima
Organizacional de Likert.
4.4 Eficacia
organizacional
V. Estado del
conocimiento
VI. Ejemplos concretos
VII.
Relacion con otros conocimientos de la
carrera
Conclusiones Aportes
personales Bibliografía
I.-
INTRODUCCION
La importancia de la cultura y el
clima organizacional ha sido tema de marcado interés
desde los años 80 hasta nuestros días, dejando de ser un
elemento periférico en las organizaciones para
convertirse en un elemento de relevada importancia
estratégica. El desarrollo de la cultura
organizacional permite a los integrantes de la
organización ciertas conductas e inhiben otras. Una
cultura laboral abierta y humana alienta la
participación y conducta madura de todos los miembros de
la organización, sí las personas se comprometen y son
responsables, se debe a que la cultura laboral se lo
permite Es una fortaleza que encamina a las
organizaciones hacia la excelencia, hacia el éxito.
El clima organizacional está determinado por la
percepción que tengan los empleados de los elementos
culturales, esto abarca el sentir y la manera de
reaccionar de las personas frente a las características
y calidad de la cultura organizacional. En el
presente trabajo trataremos de dejar lo más claro
posible ambos conceptos y sus implicancias dentro de la
administración y de las
organizaciones.
II .- CULTURA
ORGANIZACIONAL
La palabra cultura proviene del
latín que significa cultivo, agricultura, instrucción y
sus componentes eran cults (cultivado) y ura (acción,
resultado de una acción). Pertenece a la familia cotorce
(cultivar, morar) y colows (colono, granjero,
campesino). La cultura a través del tiempo ha sido
una mezcla de rasgos y distintivos espirituales y
afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo
social en un período determinado. Engloba además modos
de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología,
sistemas de valores, derechos fundamentales del ser
humano, tradiciones y creencias. Este concepto se
refirió por mucho tiempo a una actividad producto de la
interacción de la sociedad, pero a partir de los años
ochenta, Tom Peters y Robert Waterman consultores de Mc
Kinsey, adaptaron este concepto antropológico y
psicosocial a las organizaciones Este término fue
definido por otros investigadores del tema como la
interacción de valores, actitudes y conductas
compartidas por todos los miembros de una empresa u
organización. A continuación se citan diversos
investigadores sobre el tema que coinciden en la
definición del término. Granell (1997) define el
término como "... aquello que comparten todos o casi
todos los integrantes de un grupo social..." esa
interacción compleja de los grupos sociales de una
empresa está determinado por los "... valores, creencia,
actitudes y conductas." (p.2). Chiavenato (1989)
presenta la cultura organizacional como "...un modo de
vida, un sistema de creencias y valores, una forma
aceptada de interacción y relaciones típicas de
determinada organización."(p. 464) García y Dolan
(1997) definen la cultura como "... la forma
característica de pensar y hacer las cosas... en una
empresa... por analogía es equivalente al concepto de
personalidad a escala individual..." (p.33). De la
comparación y análisis de las definiciones presentadas
por los diversos autores, se infiere que todos conciben
a la cultura como todo aquello que identifica a una
organización y la diferencia de otra haciendo que sus
miembros se sientan parte de ella ya que profesan los
mismos valores, creencias, reglas, procedimientos,
normas, lenguaje, ritual y ceremonias. La cultura se
transmite en el tiempo y se va adaptando de acuerdo a
las influencias externas y a las presiones internas
producto de la dinámica organizacional. Las
organizaciones poseen una cultura que le es propia: un
sistema de creencias y valores compartidos al que se
apega el elemento humano que las conforma. La cultura
corporativa crea, y a su vez es creada, por la calidad
del medio ambiente interno; en consecuencia, condiciona
el grado de cooperación y de dedicación y la raigambre
de la institucionalización de propósitos dentro de una
organización. En este sentido la principal
responsabilidad del Director General (DG) consiste en
fijar el tono, el paso y el carácter de que es
conducente a los cambios estratégicos de cuya
instrumentación él es responsable.
Para llevar a cabo lo anterior, el DG debe estar al
tanto de las filosofías, ideologías y aspiraciones que
predominan en la mente colectiva de la organización;
luego debe discernir la forma en que estas fuerzas
afectan cualquier intento por cambiar y, por último,
debe desarrollar formas de dirigir el cambio dentro de
la cultura corporativa. ¿Cómo se
las arregla un DG para dirigir el cambio estratégico
dentro de la cultura de la organización? Para empezar,
el DG debe vigilar y evaluar, de manera constante, las
creencias, políticas e ideologías de más arraigo dentro
de la organización, separando las que pueden ser
benéficas para la creación y puesta en práctica del
cambio estratégico, de aquellas que pueden resultar
perjudiciales. Los elementos positivos podrán utilizarse
para construir el futuro. Después
de analizar las partes negativas del sistema corporativo
de valores, el DG determinará la extensión de sus
efectos y proyectará la forma de eliminarlos o
limitarlos. El efecto neto, entre los segmentos
positivos y negativos de tales sistemas de valores,
permitirá determinar la buena disposición y el grado de
consentimiento al cambio. Existe
un importante elemento que funciona como impulsor del
sistema de valores y creencias y valores de la
organización: la ambición. En tanto el sistema de
valores determina la buena voluntad y disposición de al
cambio, las ambiciones reflejan el rumbo y las
posibilidades de un cambio importante. Las aspiraciones
individuales y colectivas de los miembros de una
organización evidencian sus deseos de cumplir las metas
y los objetivos. Puesto que las aspiraciones determinan
la cultura, el DG debe estar constantemente sondeando,
sintiendo y dirigiendo al personal de la organización,
con el fin de ayudar a que se desarrollen enunciados
comprensibles, coherentes y explícitos de las
aspiraciones de la empresa. Estos enunciados incluirán
declaraciones de la misión, de las metas y sus
prioridades y de los objetivos de la compañía. Cuando
estas aspiraciones se combinan en un conjunto fuerte y
positivo de valores, reciben entonces el apoyo
entusiasta de los miembros de la organización. Este
respaldo se convierte en compromiso, el factor único más
importante para la puesta en práctica efectiva del
cambio estratégico. La siguiente figura, representa
el papel de un dirigente en su labor de dar forma y
alineación al sistema de valores y a las aspiraciones de
la cultura.
LIDERAZGO
Visión
Iniciativa Perspicacia Energía Emprendedor
Magnetismo
ASPIRACIONES
Misión Metas
u
objetivos Prioridades Estrategias
SISTEMAS
DE VALORES
Filosofías Ideología Creencias Valores Políticas
La organización de una compañía es
el instrumento por medio del cual se cumplen las
aspiraciones de sus miembros. Cada compañía formula
planes, se compromete a cumplirlos y, después, lleva a
cabo las acciones que tal cumplimiento implica. Ésta es
su estrategia. Para desarrollar una organización
eficiente, el DG debe tomar en cuenta tanto las
aspiraciones que han de alcanzarse como las estrategias
que han de realizarse. La misión y
las metas establecidas para la empresa son las
responsabilidades generales y específicas del DG. Los
sistemas y las personas proporcionan la información
esencial que se utiliza para tomar decisiones. La
fijación de metas, objetivos, sub objetivos, etc., a
todo lo largo de la organización sienta las bases para
la toma de decisiones clave. El dar valor o fijar
prioridades a las distintas metas y objetivos estimulan
los procesos de decisión; el despliegue de
responsabilidades aclara el papel que un determinado
gerente desempeña en la decisión.
2.1
RECOMPENSAS El DG (director general) debe promover un
programa de recompensas que mezcle la remuneración total
con factores motivacionales menos tangibles. Hasta los
miembros más entusiastas y más dedicados de una empresa
esperan ver, a fin de cuentas, que existe cierta
vinculación entre el éxito de la empresa y su beneficio
personal.
a) Retribución de los
ejecutivos: Los planes de retribución a los
ejecutivos son vehículos de pago especiales
desarrollados para motivar y recompensar a los
directivos clave de una organización. Entre estos
incentivos se destacan: - Salario base - Incentivo
o prima anual Son aquellos en que los ejecutivos reúnen
los requisitos para recibir gratificaciones, además del
salario, basadas en los resultados a corto plazo. El
importe de la gratificación varía directamente con el
nivel de resultados o rendimiento de un año a otro. Este
plan tiene como objetivo estimular a los ejecutivo a
mejorar la rentabilidad de la empresa a corto
plazo. - Incentivos a largo plazo y opciones de
compra de acciones para ejecutivos. Se desarrollan
cuando éstos reúnen los requisitos necesarios para la
obtención de premios a lo largo de varios años. La
finalidad de estos planes es motivar y recompensar a los
ejecutivos por el crecimiento, rentabilidad y bienestar
a largo plazo de una sociedad. Sirven para alinear sus
intereses con los de los accionistas, equilibran los
objetivos de rentabilidad a corto plazo y les dan la
oportunidad de acumular capital. - Prestaciones al
empleado. El propósito es minimizar los impuestos
actuales y servir de fuente de ingresos o de acumulación
de capital para la jubilación. - Pequeños beneficios.
Son beneficios y privilegios destinados a los ejecutivos
(comedor para ejecutivos, alojamiento para ejecutivos,
vehículos de la empresa, seguros de vida, préstamos de
la empresa, servicios personales, etc.) b)
Retribuciones del personal de ventas: El diseño de un
programa de retribución se convertirá en algo rutinario
y con frecuencia ineficaz, sino se basa en un buen
conocimiento del entorno que rodea al personal de
ventas. Las remuneraciones más habituales son las
siguientes.: - Plan empresarial: - Comision fija
- Salario base más un incentivo variable contolado
- Salario base más prima
2.2 CREACION Y
SOSTENIMIENTO DE LA
CULTURA ORGANIZACIONAL
Cada uno de los
mecanismos que a continuación se enumeran, son
comúnmente utilizados por destacados fundadores y
líderes para crear o mantener la cultura organizacional
en una empresa: - Declaraciones formales de la
filosofía organizacional, organigramas, credos, misión,
materiales usados en el reclutamiento y la selección, y
socialización. - Diseño de espacios físicos,
fachadas, instalaciones, edificios. - Manejo
deliberado de papeles, capacitación y asesoría por parte
de los líderes. - Sistema explícito de premios y
reconocimiento, criterios de promoción. - Historias
leyendas, mitos y anécdotas sobre las personas y
acontecimientos más importantes. - Aquello a lo cual
los líderes prestan atención, lo que miden y
controlan. - Reacciones del líder ante incidentes y
crisis muy importantes de la organización (épocas en que
la supervivencia de la empresa está en peligro, las
normas son poco claras o se ponen en tela de juicio,
ocurren episodios de insubordinación, sobrevienen hechos
sin sentido o amenazadores, etc.) - Cómo está
diseñada y estructurada la organización. El diseño del
trabajo, los niveles jerárquicos, el grado de
descentralización, los criterios funcionales o de otro
tipo para la diferenciación y los mecanismos con que se
logra la integración transmiten mensajes implícitos
sobre lo que los líderes suponen y aprecian. -
Sistemas y procedimientos organizacionales. (Los tipos
de información, control y los sistemas de apoyo a las
decisiones en términos de categorías de información,
ciclos de tiempo, la persona a quien se destina la
información, el momento y la manera de efectuar la
evaluación del desempeño y otros procesos valorativos
transmiten mensajes implícitos de lo que los líderes
suponen y aprecian.) Criterios aplicados en el
reclutamiento, selección, promoción, nivelación,
jubilación y "excomunión" del personal. (Los criterios
implícitos y, posiblemente inconscientes que los líderes
usan para determinar quién "encaja" y quién "no encaja"
en los papeles de los miembros y en los puestos claves
de la organización.)
2.3 LA ORGANIZACIÓN COMO
FENOMENO CULTURAL
El experto en ciencias
políticas Robert Presthus ha sugerido que vivimos en una
"sociedad de las organizaciones". Tanto en Japón,
Alemania, Hong Kong, Inglaterra, EE.UU., Rusia y Canadá
y otros países industrializados, las grandes
organizaciones probablemente influyen de un modo
alienante que si viviéramos en una remota tribu en las
junglas de América del Sur. Esto es completamente obvio,
pero muchas de las características de la cultura
descansan sobre cosas obvias. Por ejemplo, ¿ cuánta
cantidad de gente organiza su vida basándose en los
distintos conceptos del trabajo y el ocio? Siguen
rígidas rutinas 5 ó 6 días a la semana, viven en un
lugar y trabajan en otro, visten uniformemente,
defienden la autoridad y consumen mucho tiempo en el
mismo tiempo sitio realizando un conjunto repetitivo de
actividades. Para un extranjero la vida diaria es un
peculiar conjunto de creencias rutina y rituales que la
identifican como una cultura totalmente distinta cuando
se compara con otras sociedades más
tradicionales. Antropólogos y sociólogos han
estudiado concienzudamente estas diferencias. Por
ejemplo, en las sociedades donde la casa es la unidad
económica básica y productiva (más que una organización)
encontraremos que el trabajo tiene un significado
diferente y, por lo general, ocupa mucho menos del
tiempo de una persona. Las distinciones que se sacan
entre "significado" y "fin", entre "actividad
ocupacional y economía general" y "organización social",
tienden a ser más imprecisas y los sistemas de actitudes
y creencias más cohesivas. El sociólogo francés Emile
Durkheim ha demostrado que el desarrollo de los modelos
tradicionales del orden social, ideales comunes, credos
y valores y dan modelos mas fragmentados de creencias y
prácticas basadas en la estructura ocupacional de la
nueva sociedad. La división del trabajo,
característica de las sociedades industriales, crea
problemas de integración o más exactamente descrita como
un problema descrita como un problema de la "cultura de
la gestión". Ha habido que encontrar caminos para
hallar y unir la sociedad de nuevo; los gobiernos, la
religión, los medios de comunicación y otras
instituciones relativas a la conformación de las
opiniones y creencias juegan un importantísimo papel en
este proceso.
III. CLIMA
ORGANIZACIONAL
Cuando una persona asiste a un
trabajo, lleva consigo diariamente una serie de ideas
preconcebidas sobre sí mismo, quién es, qué se merece, y
qué es capaz de realizar, hacia dónde debe marchar la
empresa, etc . A modo de entender más la diferencia que
existe entre los términos cultura y clima, se presentan
una serie de definiciones que permitirán visualizar con
claridad las implicaciones de estos términos en las
organizaciones. Según Hall (1996) el clima
organizacional se define como un conjunto de propiedades
del ambiente laboral, percibidas directamente o
indirectamente por los empleados que se supone son una
fuerza que influye en la conducta del empleado. Brow
y Moberg (1990) manifiestan que el clima se refiere a
una serie de características del medio ambiente interno
organizacional tal y como o perciben los miembros de
esta. El Clima no se ve ni se toca, pero tiene una
existencia real que afecta todo lo que sucede dentro de
la organización y a su vez el clima se ve afectado por
casi todo lo que sucede dentro de esta. Una organización
tiende a atraer y conservar a las personas que se
adaptan a su clima, de modo que sus patrones se
perpetúen. Un Clima Organizacional estable, es una
inversión a largo plazo. Los directivos de las
organizaciones deben percatarse de que el medio forma
parte del activo de la empresa y como tal deben
valorarlo y prestarle la debida atención. Una
organización con una disciplina demasiado rígida, con
demasiadas presiones al personal, sólo obtendrá logros a
corto plazo. Estos preconceptos reaccionan frente a
diversos factores relacionados con el trabajo cotidiano:
el estilo de liderazgo del jefe, la relación con el
resto del personal, la rigidez/flexibilidad, las
opiniones de otros, su grupo de trabajo. Las
coincidencias o discrepancias que tenga la realidad
diaria con respecto a las ideas preconcebidas o
adquiridas por las personas durante el tiempo trabajado,
van a conformar el clima organizacional. El clima
organizacional puede ser vínculo u obstáculo para el
buen desempeño de la empresa, puede ser factor de
distinción e influencia en el comportamiento de quienes
la integran. En resumen, es la expresión personal de la
"opinión" que los trabajadores y directivos se forman de
la organización a la que pertenecen. Ello incluye el
sentimiento que el empleado se forma de su cercanía o
distanciamiento con respecto a su jefe, a sus
colaboradores y compañeros de trabajo, que puede estar
expresada en términos de autonomía, estructura,
recompensas, consideración, cordialidad y apoyo, y
apertura entre otras. A continuación se presenta una
escala que ejemplifica algunos de los principales climas
que pueden encontrarse en una organización:
3.1
ESCALAS DE CLIMA ORGANIZACIONAL*
1.
Desvinculación Describe un grupo que actúa
mecánicamente; un grupo que "no está vinculado" con la
tarea que realiza. 2. Obstaculización Se refiere
al sentimiento que tienen los miembros de qué están
agobiados con deberes de rutina y otros requisitos que
se consideran inútiles. No se está facilitando su
trabajo. 3. Esprit Es una dimensión de espíritu
de trabajo. Los miembros sienten que sus necesidades
sociales se están atendiendo y al mismo tiempo están
gozando del sentimiento de la tarea cumplida. 4.
Intimidad Los trabajadores gozan de relaciones
sociales amistosas. Esta es una dimensión de
satisfacción de necesidades sociales, no necesariamente
asociada a la realización de la tarea. 5.
Alejamiento Se refiere a un
comportamiento administrativo caracterizado como formal
e impersonal. Describe una distancia "emocional" entre
el jefe y sus colaboradores. 6. Énfasis en la
producción Se refiere al comportamiento
administrativo caracterizado por supervisión estrecha.
La administración es altamente directiva, insensible a
la retroalimentación. 7. Empuje Se refiere al
comportamiento administrativo caracterizado por
esfuerzos para "hacer mover a la organización", y para
motivar con el ejemplo. El comportamiento se orienta a
la tarea y les merece a los miembros una opinión
favorable.
8. Consideración Este
comportamiento se caracteriza por la inclinación a
tratar a los miembros como seres humanos y hacer algo
para ellos en términos humanos. 9. Estructura Las
opiniones de los trabajadores acerca de las limitaciones
que hay en el grupo, se refieren a cuántas reglas,
reglamentos y procedimientos hay; ¿se insiste en el
papeleo y el conducto regular, o hay una atmósfera
abierta e informal? 10. Responsabilidad El
sentimiento de ser cada uno su propio jefe; no tener que
estar consultando todas sus decisiones; cuando se tiene
un trabajo que hacer, saber que es su trabajo. 11.
Recompensa El sentimiento de que a uno se le
recompensa por hacer bien su trabajo; énfasis en el
reconocimiento positivo más bien que en sanciones. Se
percibe equidad en las políticas de paga y
promoción. 12. Riesgo El sentido de riesgo e
incitación en el oficio y en la organización; ¿se
insiste en correr riesgos calculados o es preferible no
arriesgarse en nada 13. Cordialidad El
sentimiento general de camaradería que prevalece en la
atmósfera del grupo de trabajo; el énfasis en lo que
quiere cada uno; la permanencia de grupos sociales
amistosos e informales. 14. Apoyo La ayuda
percibida de los gerentes y otros empleados del grupo;
énfasis en el apoyo mutuo, desde arriba y desde
abajo. 15. Normas La importancia percibida de
metas implícitas y explícitas, y normas de desempeño; el
énfasis en hacer un buen trabajo; el estímulo que
representan las metas personales y de grupo.
16.
Conflicto El sentimiento de que los jefes y los
colaboradores quieren oír diferentes opiniones; el
énfasis en que los problemas salgan a la luz y no
permanezcan escondidos o se disimulen. 17.
Identidad El sentimiento de que uno pertenece a la
compañía y es un miembro valioso de un equipo de
trabajo; la importancia que se atribuye a ese
espíritu. 18. Conflicto e inconsecuencia El grado
en que las políticas, procedimientos, normas de
ejecución e instrucciones son contradictorias o no se
aplican uniformemente. 19. Formalización El grado
en que se formalizan explícitamente las políticas de
prácticas normales y las responsabilidades de cada
posición. 20. Adecuación de la planeación El grado
en que los planes se ven como adecuados para lograr los
objetivos del trabajo. 21. Selección basada en
capacidad y desempeño El grado en que los criterios
de selección se basan en la capacidad y el desempeño,
más bien que en política, personalidad, o grados
académicos.
22. Tolerancia de errores El grado
en que los errores se traten en una forma de apoyo y de
aprendizaje, más bien que en una forma amenazante,
correctiva o inclinada a culpar.
· Walters,
Halpin y Crofts, Litwin y Stringer, y otros
investigadores.
IV. TEORÍAS
RELACIONADAS
4.1 LAS PIEDRAS ANGULARES DEL
PROCESO ORGANIZACIONAL.
Organizar es un proceso
gerencial permanente. Las estrategias se pueden
modificar, en el entorno organizacional puede cambiar y
la eficacia y eficiencia de las actividades de la
organización no están siempre al nivel que los gerentes
querrían. Sea que constituyen una organización nueva,
que juegan con una organización existente o que cambian
radicalmente el patrón de las relaciones de una
organización, los gerentes dan cuatro pasos básicos
cuando empiezan a tomar decisiones para organizar. -
Dividir la carga de trabajo entera en tareas que pueden
ser ejecutadas, en forma lógica y cómoda, por
personas y grupos. Esto se conoce como la división
del trabajo. - Combinar las tareas en forma lógica y
eficiente. La agrupación de empleados y tareas se
suele conocer como la departamentalización. -
Especificar quien depende de quien en la organización.
Esta vinculación de los departamentos produce una
jerarquía en la organización. - Establecer mecanismos
para integrar las actividades de los departamentos en
un todo congruente y para vigilar la eficacia de
dicha integración. Este proceso se conoce como
Coordinación.
4.1.1 División del trabajo. En
su libro "La riqueza de las naciones", Adam Smith
empieza con un famoso pasaje sobre la especialización
del trabajo en la producción de alfileres. Smith, al
describir el trabajo en una fábrica de alfileres,
asentó: "Un hombre tira del alambre, otro lo endereza,
un tercero le saca punta y otro lo aplasta n un extremo
para ponerle la cabeza". Ocho hombres trabajando de esta
manera fabricaban 48.000 alfileres en un día. Sin
embargo, como explica Smith, "si todos hubieran
trabajado por separado, en forma independiente cada uno
habría producido, en el mejor de los casos 20 alfileres
al día". Como observó Smith, la gran ventaja de la
división del trabajo es que, al descomponer el trabajo
total en operaciones pequeñas, simples y separadas, en
las que los diferentes trabajadores se pueden
especializar, la productividad total se multiplica en
forma geométrica. (En la actualidad se utiliza en
término "División del trabajo" en lugar de división de
la mano de obra, con lo que se refleja el hecho de que
todas las tareas de la organización, desde la producción
hasta la administración, se pueden subdividir). ¿ Cómo
aumenta la productividad esta división del trabajo? La
respuesta es que no existe la persona que tenga la
capacidad física o psicológica para realizar todas las
operaciones que constituyen la mayor parte de las tareas
complejas, aún suponiendo que una persona pudiera
adquirir todas las habilidades requeridas para hacerlo.
Por lo contrario, la divisan del trabajo crea tareas
simplificadas que se pueden aprender y realizar con
relativa velocidad. Por consiguiente, fomenta la
especialización, pues cada persona se convierte en
experta en cierto trabajo. Además, como crea una serie
de trabajos, las personas pueden elegir puestos, o ser
asignadas a aquellos que se ciñan a sus talentos o
intereses. Muchas personas piensan que el origen de
la civilización se puede atribuir al desarrollo de la
especialización, que dio a la humanidad los recursos
para desarrollar las artes, las ciencias y la educación.
La especialización del trabajo también tiene
desventajas. Si las tareas se dividen en pasos pequeños
y discretos y si sólo cada trabajador es responsable de
un paso, entonces es fácil que se presente la
enajenación; es decir, la ausencia de una sensación de
control. Karl Marx consideraba que este tipo de
enajenación tenía su raíz en la estructura de clases de
la sociedad. Como bien se sabe, a partir de las
experiencias vividas, el aburrimiento puede ser un
producto secundario de las tareas especializadas que se
tornan repetitivas y poco gratificantes en lo personal.
Los investigadores han descubierto que el ausentismo
laboral puede estar vinculado con estas consecuencias
negativas de la especialización laboral.
4.1.2
Departamentalización. Los gerentes, con el objeto de
seguir la pista de esta maraña de relaciones formales de
una organización, suelen preparar un organigrama que
describe la forma en que se divide el trabajo. En un
organigrama los cuadros representan la agrupación lógica
de las actividades laborales que llamamos Departamentos.
Por lo tanto la departamentalización es el resultado de
las decisiones que toman los gerentes en cuanto a que
actividades laborales, una vez que han sido divididas en
tareas, se pueden relacionar en grupos "parecidos". Como
se puede suponer, existen muchas variedades de trabajos
y departamentos en las organizaciones y los trabajos y
departamentos de una organización serán diferentes que
los de otras. 4.1.3 Jerarquía. Desde los primeros
días de la industrialización, los gerentes se
preocuparon por la cantidad de personas y departamentos
que se podían manejar con eficacia. Este interrogante
pertenece al control administrativo que significa la
cantidad de personas y departamentos que dependen,
directamente, de un gerente específico. Cuando se ha
dividido el trabajo, creando departamentos y elegido el
tramo a controlar, los gerentes pueden seleccionar una
cadena de mando; es decir, un plan que especifica quién
depende de quien, estas líneas de dependencia son
características fundamentales de cualquier
organigrama. El resultado de estas decisiones es un
patrón de diversos estratos que se conoce como
jerarquía. En la cima de la jerarquía de la organización
se encuentra el director (directores) de mayor rango,
responsables de las operaciones de toda la organización.
Por regla general, estos directores se conocen como
director general, Presidente o director ejecutivo. Otros
gerentes de menor rango se ubican en los diversos
niveles de la organización. Elegir un tramo de control
administrativo en la jerarquía organizacional es
importante por dos razones: - En primer término, el
tramo puede influir en lo que ocurra con las relaciones
laborales en un departamento específico. Un tramo
demasiado amplio podría significar que los gerentes se
extiendan demasiado y que los empleados reciban poca
dirección o control. Cuando ocurre esto, los gerentes se
pueden ver presionados e ignorar o perdonar errores
graves. Además, las actividades de los empleados quizás
se vean afectadas también. En un departamento donde una
docena de empleados o más están reclamando
retroalimentación, existe potencial para la frustración
y los errores. Por el contrario, un tramo demasiado
corto es ineficiente porque los gerentes están
subutilizados. - En segundo término, el tramo puede
afectar la velocidad de las decisiones que se toman en
situaciones que implican por necesidad, diversos niveles
de jerarquía organizacional. Los niveles estrechos de
administración producen jerarquías altas con muchos
niveles entre los gerentes del punto más alto y más
bajo. En estas organizaciones una larga cadena de mando
demora la toma de decisiones, lo cual es una desventaja
en un ambiente que cambia con rapidez. Por otra parte,
los tramos grandes, producen jerarquías planas, con
menos niveles administrativos entre la cima y la base.
En la actualidad los investigadores están de acuerdo
en que no hay una extensión ideal de la administración.
Escoger una extensión requiere sopesar los factores del
entorno y las habilidades tanto de los gerentes como de
los empleados. Por ejemplo, resulta apropiada una
expansión más amplia de la administración para los
gerentes y empleados más experimentados. Otro asunto de
acuerdo actual, como lo hemos observado, es que las
jerarquías altas pueden ser una barrera en la toma de
decisiones rápidas. Por ello, las jerarquías y
extensiones del control administrativo puede y deben
cambiarse con el tiempo.
4.1.4 Coordinación
La coordinación es un proceso que consiste en
integrar las actividades de departamentos independientes
a efectos de perseguir las metas de la organización con
eficacia. Sin coordinación, la gente perdería e vista
sus papeles dentro de la organización y enfrentaría la
tentación de perseguir los intereses de su departamento,
a expensas de las metas de la organización. El grado
de coordinación dependerá de la naturaleza de las tareas
realizadas y del grado de interdependencia que existe
entre las personas de las diversas unidades que las
realizan. Cuando estas tareas requieren que exista
comunicación entre unidades, o se pueden beneficiar con
ella, entonces es recomendable un mayor grado de
coordinación. Cuando el intercambio de información es
menos importante, el trabajo se puede efectuar con mayor
eficiencia, con menos interacción entre unidades. Un
grado importante de coordinación con toda probabilidad
beneficiará un trabajo que no es rutinario ni
pronosticable, un trabajo en el cual los factores del
ambiente están cambiando y existe mucha
interdependencia. Además, las organizaciones que
establecen objetivos altos para sus resultados requieren
un mayor nivel de coordinación.
a) Diferenciación
e integración. La coordinación es un complemento,
incluso un contrapeso, para la división del trabajo y la
especialización laboral. La especialización suele separa
a las personas en las organizaciones, porque los
trabajos son, por definición, un grupo de actividades
particulares e identificables. La coordinación entraña
volver a reunir a la gente con el propósito de asegurar
que las relaciones de trabajo entre personas que
desempeñan labores diferentes, pero relacionadas, pueden
contribuir a las metas organizacionales. Irónicamente,
cuanto más requiere una organización que exista una
coordinación eficiente, tanto más difícil le resulta
conseguirla. Esto suele ocurrir cuando las tareas son
muy especializadas. Paul R. Lawrence y Jay W. Lorsch han
señalado que la división del trabajo implica algo más
que las obligaciones de trabajo individuales, por
ejemplo, administrar un almacén o escribir el texto de
un anuncio. Además, influye en la forma que los
empleados perciben a la organización y su papel dentro
de la misma, así como la forma en que las personas se
relacionan con los demás. Estas diferencias, que
Lawrence y Lorsch llaman diferenciación, pueden
complicar la tarea de coordinar, con eficacia, las
actividades del trabajo. Estos autores han identificado
cuatro tipos de diferenciación. En primer lugar, las
personas de diferentes unidades de trabajo tienden a
desarrollar su propia perspectiva en cuanto a las metas
de la organización y las formas de perseguirlas. Por
ejemplo, los contadores podrían ver el control de costos
como el elemento más importante para el éxito de la
organización, mientras que los comercializadores quieren
más variedad de productos y mejor calidad. En segundo,
personas de la misma unidad de trabajo suelen tener una
percepción del tiempo diferente. Por ejemplo, el
personal de producción está acostumbrado a manejar
crisis que se tienen que resolver de inmediato, mientras
que el personal de investigación y desarrollo quizás
esté preocupado por problemas cuya solución tardará
muchos años. La percepción del tiempo influye sobre
un tercer tipo de diferenciación: los estilos
interpersonales. Por ejemplo, en producción, donde las
personas por regla general tienen que tomar decisiones
rápidas, éstas podrían favorecer una comunicación un
tanto abrupta y respuestas bien claras. Los empleados de
investigación y desarrollo podrían preferir una
comunicación más tranquila, una que fomente el
torbellino de ideas y el análisis de muchas
alternativas. Por último, la formalidad de los
departamentos puede ser diferente. Mientras que una
unidad de producción quizás necesite normas muy
específicas para los resultados, en el departamento de
personal pueden existir normas más generales. Las
diferencias pueden producir conflictos entre las
personas y entre las unidades de la organización. Sin
embargo, la solución constructiva de conflictos es muy
saludable para las operaciones de una organización.
Cuando diversos miembros de la organización presentan
sus puntos de vista, los discuten abiertamente y, en
general, se aseguran que se escuche su voz cuando hay
problemas, obligan a los administradores a considerar
las necesidades y los conocimientos específicos de lo
departamento independientes. En lugar del término
coordinación, Lawrence y Lorsch usan integración para
describir la medida en que los miembros de diversos
departamentos trabajan juntos y unidos. Subrayan que
mientras los departamentos debieran cooperar y sus
tareas debiesen estar integradas en la medida de lo
necesario, es importante no reducir las diferencias que
contribuyen a realizar las tareas. Quizás sea útil que
el departamento de ventas ofrezca su opinión sobre los
anuncios a los artistas gráficos que los preparan. Sin
embargo, si los vendedores se consideran adjuntos del
departamento de publicidad, entonces el funcionamiento
de las unidades de ventas y de publicidad se verá
afectado en forma negativa.
b) Coordinación
efectiva La comunicación es fundamental para una
coordinación efectiva. La coordinación depende,
directamente, de la adquisición, la transmisión y el
procesamiento de la información. Cuanto mayor sea la
incertidumbre sobre las tareas que se coordinen, tanto
mayor será la necesidad de información. Por lo tanto, es
conveniente pensar que la coordinación es cuestión de
procesamientos de información. Podemos enfocar la
coordinación efectiva de las siguientes tres
maneras: 1) Utilizar técnicas básicas de la
administración. 2) Ampliar las fronteras 3)
Reducir la necesidad de coordinación
1)
Utilizaremos técnicas básicas de la administración
cuando se requiera una coordinación relativamente
modesta, ésta se puede lograr mediante los mecanismos
básicos de la administración. Uno de estos
mecanismos es la cadena de mando de la organización.
Al especificar las relaciones entre los miembros y las
unidades, la cadena de mando facilita el flujo de
información. Otro instrumento útil consiste en una serie
de reglas y procedimientos diseñados para permitir que
los empleados manejen las tareas de coordinación
rutinarias en forma rápida e independiente. Otra técnica
básica más es la que Tom Peters y Robert Waterman
llamaron administrar por paseo (Management by walking
around). Con esta técnica, los gerentes se toman tiempo
para "darse paseos" por los diversos departamentos e
instalaciones de producción observando las operaciones y
hablando informalmente con los empleados.
2)
Hablamos de ampliar las fronteras cuando la cantidad de
contactos entre departamentos aumenta notablemente,
quizás sea más conveniente crear un vínculo
permanente entre los departamentos. Se dice que este
vínculo cumple con el papel para ampliar fronteras. Los
empleados que expanden las fronteras con éxito
entienden las necesidades, responsabilidades y
preocupaciones de los dos departamentos y pueden
ayudar a la comunicación entre ellos. Por ejemplo, en
ocasiones, los miembros del departamento de
ingeniería y de mercadotecnia hablan diferentes
idiomas. Un empleado que extiende las fronteras con
eficacia puede traducir el lenguaje de la
mercadotecnia, orientando a los clientes, al lenguaje
de la ingeniería, orientando a los productos y
viceversa.
3) Reducir la necesidad de
coordinación cuando se necesita tanta coordinación
que los métodos antes expuestos resultan ineficaces, el
mejor enfoque sería reducir la necesidad de una
coordinación estricta. Jay Galbraith describe 2
formas para hacerlo: crear recursos escasos y crear
unidades independientes. El hecho de ofrecer
recursos escasos (adicionales) permite que unas unidades
tengan "manga ancha" para satisfacer los requisitos de
otras. Otra forma de reducir la necesidad de
coordinación consiste en crear unidades
independientes, cuyos miembros pueden realizar todos
los aspectos necesarios de una tarea ellos mismos,
en lugar de depender de otros
departamentos
4.2 EL DISEÑO
ORGANIZACIONAL.
Su evolución en el transcurso del
tiempo. Podemos identificar 4 etapas en la evolución
del diseño organizacional, a) Enfoque clásico b)
Enfoque tecnológico de las Tareas c) Enfoque
ambiental d) Reducción de tamaño
a) En el
enfoque clásico los primeros gerentes y autores sobre
administración buscaban "el mejor camino", una serie
de principios para crear una estructura organizacional
que funcionara bien en todas las situaciones. Max Weber,
Frederick Taylor y Henri Fayol fueron los principales
contribuyentes al llamado enfoque clásico para diseñar
organizaciones. Ellos pensaban que las organizaciones
más eficientes y eficaces tenían una estructura
jerárquica en la cual los miembros de la organización,
en sus acciones, eran guiados por un sentimiento de
obligación en la organización y por una serie de regla y
reglamentos racionales. Según Weber, cuando estas
organizaciones se habían desarrollado plenamente, se
caracterizaban por la especialización de tareas, los
nombramientos por méritos, la oferta de oportunidades
para que sus miembros hicieran carrera, la rutinización
de actividades y un clima impersonal y racional en la
organización, Weber lo llamó burocracia. Weber
alababa la burocracia porque establecía reglas para
tomar decisiones, una cadena de mando clara y a la
promoción de las personas con base en la capacidad y la
experiencia, en lugar del favoritismo o el capricho.
Asimismo, admiraba que la burocracia especificaba, con
claridad, la autoridad y la responsabilidad lo cual, en
su opinión, facilitaba la evaluación de los resultados y
su recompensa. Tanto él como otros autores clásicos, así
como sus contemporáneos en la administración, vivieron
en una época en que este enfoque para diseñar
organizaciones se fundamentaba en el precedente de los
servicios civiles del gobierno. El término burocracia no
siempre ha tenido la connotación negativa moderna; es
decir, un marco para la actividad lenta, ineficiente,
sin imaginación de las organizaciones.
b) En el
enfoque tecnológico de las tareas para el diseño
organizacional, que surgió en los años sesenta,
intervienen una serie de variables internas de la
organización que son muy importantes. "Tecnología de las
Tareas" se refiere a los diferentes tipos de tecnología
de producción que implica la producción de diferentes
tipos de productos. Los estudios clásicos realizados a
mediados de los años sesenta por Joan Woodward y sus
colegas arrojaron que las tecnologías de las tareas de
una organización afectaban tanto su estructura como su
éxito. El equipo de Woodward dividió alrededor de 100
empresas británicas fabriles en tres grupos, de acuerdo
con sus respectivas tecnologías para las tareas: uno,
producción unitaria y de pequeñas partidas; dos,
producción de grandes partidas y en masa, y 3,
producción en procesos. Los estudios de Woodward
condujeron a tres conclusiones generales. En primer
término, cuanto más compleja la tecnología (desde la
producción unitaria a la de proceso), tanto mayor la
cantidad de gerentes y de niveles administrativos. En
otras palabras, las tecnologías complejas conducen a
estructuras altas para las organizaciones y requieren
una supervisión y coordinación. En segundo término,
el tramo de la administración para los gerentes de
primer nivel aumenta conforme se pasa de la producción
unitaria a la de masa, pero disminuye cuando se pasa de
la de producción en masa a la de procesos. Debido a que
los empleados de los niveles bajos, tanto en empresas de
producción unitaria como de procesos, suelen realizar un
trabajo muy especializado, tienden a formar grupos de
trabajo pequeños, haciendo que el tramo estrecho sea
inevitable. Por el contrario, la gran cantidad de
obreros de la línea de ensamble que efectúan tareas
similares puede ser supervisada por un solo
gerente. En tercer término, conforme aumenta la
complejidad tecnológica de la empresa, aumenta su
personal burocrático y administrativo, porque los
gerentes necesitan ayuda en el papeleo y el trabajo no
relacionado con la producción, para poder concentrarse
en tareas especializadas. Asimismo, el equipo complejo
requiere más mantenimiento y programación, además lo dos
generan más papeleo. Los estudios de Woodward fueron
prueba de la influencia de la tecnología en la
estructura organizacional. Otras investigaciones han
sugerido que el impacto de la tecnología en la
estructura es mayor en el caso de las empresas más
pequeñas (que las empresas estudiadas por Woodward
tendían a ser). En el caso de las empresas grandes,
parece que l impacto de la tecnología se siente,
principalmente, en los niveles más bajos de la
organización.
c) Enfoque ambiental. En la época
que Woodward realizaba sus estudios, Tom Burns y G.M.
Stalker estaban desarrollando un enfoque para diseñar
organizaciones que incorporan el ambiente de la
organización en las consideraciones en cuanto al diseño.
Burns y Stalker señalaron las diferencias entre dos
sistemas de organización: el mecanicista y el orgánico.
En un sistema mecanicista, las actividades de la
organización se descomponen en tareas especializadas,
separadas. Los objetivos para cada persona y unidad son
definidos, con toda precisión, por gerentes de niveles
más altos y siguiendo la cadena de mando burocrática
clásica. En un sistema orgánico es más probable que las
personas trabajen en forma de grupo que solas. Se
concede menos importancia al hecho de aceptar órdenes de
un gerente o de girar órdenes para los empleados. En
cambio, los miembros se comunican con todos los niveles
de la organización para obtener información y asesoría.
Después de estudiar una serie de compañías Burns y
Stalker llegaron a la conclusión de que el sistema
mecanicista era más conveniente para un ambiente
estable, mientras que el sistema orgánico era más
conveniente para uno turbulento. Las organizaciones en
ambientes cambiantes, con toda probabilidad, usan alguna
combinación de los dos sistemas. En un ambiente estable
es probable que cada miembro de la organización siga
realizando la misma tarea. Por lo tanto, la
especialización en habilidades es conveniente. En un
ambiente turbulento, in embargo, los trabajos se deben
redefinir de manera constante para enfrentarse al mundo
siempre cambiante. Por lo tanto, los miembros d la
organización deben tener habilidad para resolver
diversos problemas, y no para realizar, de manera
repetitiva, una serie de actividades especializadas.
Además, la solución de problemas y la toma de decisiones
creativas que se requieren en los ambientes turbulentos
se efectúan mejor en grupos donde los miembros se pueden
comunicar abiertamente. Por lo tanto, en los entornos
turbulentos, es conveniente un sistema orgánico, que es
aquel que se caracteriza por informalidad, trabajo en
grupos y comunicación abierta.
d) Con relación a
la Reducción de Tamaño, en años recientes, los gerentes
de muchas organizaciones estadounidenses han
practicado un tipo de proceso de diseño organizacional
que concede enorme importancia a las condiciones del
entorno de sus organizaciones. Este tipo de toma de
decisiones se conoce, en general, con el nombre de
reestructuración. En la actualidad, a la
reestructuración suele entrañar una disminución de la
organización, o para ser más descriptivos, una reducción
de tamaño. Los gerentes de muchas empresas adoptaron
estructuras burocráticas para sus organizaciones cuando
los tiempos eran más estables, cuando las empresas
dominaban sus respectivos ambientes y cuando los
supuestos sobre el crecimiento económico sostenido
surgían con regularidad. Por lo tanto las grandes
empresas desarrollaron burocracias de muchos niveles,
que con el tiempo, resultaron excesivamente onerosas
cuando se necesitaron respuestas rápidas, en tiempos que
cambiaban a toda velocidad. Oleadas de fusiones,
despojos y adquisiciones; la desregulación de algunas
industrias, la privatización de las empresas públicas y
a la creciente cantidad de empresas nuevas,
emprendedoras, intensificaron la competencia mundial.
Además los avance tecnológicos de largo alcance
obligaron a los gerentes de compañías muy burocratizadas
a adoptar estructuras menos jerárquicas, para poder
adaptarse más a sus ambientes. Los conceptos más
importantes del presente son, eficiencia, productividad
y calidad y las organizaciones han optado por
estructuras más ligeras y flexibles que pueden responder
con mayor facilidad al ritmo de los cambios de los
mercados mundiales. La reducción de tamaño se refiere a
esta serie de cambios en el diseño
organizacional.
4.3 Teoría del Clima
Organizacional de Likert.
La teoría de clima
Organizacional de Likert (citado por Brunet,1999)
establece que el comportamiento asumido por los
subordinados depende directamente del comportamiento
administrativo y las condiciones organizacionales que
los mismos perciben, por lo tanto se afirma que la
reacción estará determinada por la percepción. Likert
establece tres tipos de variables que definen las
características propias de una organización y que
influyen en la percepción individual del clima. En tal
sentido se cita:
1. Variables causales: definidas
como variables independientes, las cuales están
orientadas a indicar el sentido en el que una
organización evoluciona y obtiene resultados. Dentro de
las variables causales se citan la estructura
organizativa y la administrativa, las decisiones,
competencia y actitudes. 2. Variables Intermedias:
este tipo de variables están orientadas a medir el
estado interno de la empresa, reflejado en aspectos
tales como: motivación, rendimiento, comunicación y toma
de decisiones. Estas variables revistan gran importancia
ya que son las que constituyen los procesos
organizacionales como tal de la Organización. 3.
Variables finales: estas variables surgen como resultado
del efecto de las variables causales y las intermedias
referidas con anterioridad, están orientadas a
establecer los resultados obtenidos por la organización
tales como productividad, ganancia y pérdida. La
interacción de estas variables trae como consecuencia la
determinación de dos grandes tipos de clima
organizacionales, estos son: 1. Clima de tipo
autoritario. 1.1. Sistema I. Autoritario
explotador 1.2. Sistema II. Autoritarismo
paternalista. 2. Clima de tipo Participativo.
2.1. Sistema III. Consultivo. 2.2. Sistema IV.
Participación en grupo.
El clima autoritario,
sistema I autoritario explotador se caracteriza porque
la dirección no posee confianza en sus empleados, el
clima que se percibe es de temor, la interacción entre
los superiores y subordinados es casi nula y las
decisiones son tomadas únicamente por los jefes. El
sistema II autoritario paternalista se caracteriza
porque existe confianza entre la dirección y sus
subordinados, se utilizan recompensas y castigos como
fuentes de motivación para los trabajadores, los
supervisores manejan mecanismos de control. En este
clima la dirección juega con las necesidades sociales de
los empleados, sin embargo da la impresión de que se
trabaja en un ambiente estable y estructurado. El
clima participativo, sistema III, consultivo, se
caracteriza por la confianza que tienen los superiores
en sus subordinados, se les es permitido a los empleados
tomar decisiones específicas, se busca satisfacer
necesidades de estima, existe interacción entre ambas
partes existe la delegación. Esta atmósfera está
definida por el dinamismo y la administración funcional
en base a objetivos por alcanzar. El sistema IV,
participación en grupo, existe la plena confianza en los
empleados por parte de la dirección, toma de decisiones
persigue la integración de todos los niveles, la
comunicación fluye de forma vertical-horizontal -
ascendente - descendente. El punto de motivación es la
participación, se trabaja en función de objetivos por
rendimiento, las relaciones de trabajo (supervisor -
supervisado) se basa en la amistad, las
responsabilidades compartidas. El funcionamiento de este
sistema es el equipo de trabajo como el mejor medio para
alcanzar los objetivos a través de la participación
estratégica. Los sistemas I y II corresponden a un
clima cerrado, donde existe una estructura rígida por lo
que el clima es desfavorable; por otro lado los sistemas
III y IV corresponden a un clima abierto con una
estructura flexible creando un clima favorable dentro de
la organización.
4.4 EFICACIA
ORGANIZACIONAL
Se ha podido visualizar a lo largo
del desarrollo de este segundo capítulo, la cultura y
clima organizacional determinan comportamiento de los
empleados en una organización; comportamiento este que
determina la productividad de la organización a través
de conductas eficientes y eficaces. Toda organización
debe considerar lo que implica la eficiencia y eficacia
dentro de ella a fin de lograr sus objetivos. La
eficiencia consiste cómo se hacen las actividades dentro
de la organización, el modo de ejecutarlas, mientras que
la eficacia es para que se hacen las actividades, cuáles
resultados se persiguen y sí los objetivos que se traza
la organización se han alcanzado. Para las
organizaciones lograr un alto grado de eficiencia es
necesario trabajar en ambientes altamente motivadores y
retantes, participativos y con un personal altamente
motivado e identificado con la organización, es por ello
que el empleado debe ser considerado como un activo
vital dentro de ella, por lo que los directivos deberán
tener presente en todo momento la complejidad de la
naturaleza humana para poder alcanzar índices de
eficacia y de productividad
elevados.
Teorías relacionadas
con la motivación del ser humano:
Teoría de
Mayo. El objetivo inicial de la Teoría de Mayo era
estudiar el efecto de la iluminación en la
productividad, pero los experimentos revelaron algunos
datos inesperados sobre las relaciones humanas. Las
principales conclusiones de los experimentos fueron las
siguientes: (a) la vida industrial le ha restado
significado al trabajo, por lo que los trabajadores se
ven forzados a satisfacer sus necesidades humanas de
otra forma, sobre todo mediante las relaciones humanas,
(b) los aspectos humanos desempeñan un papel muy
importante en la motivación, las necesidades humanas
influyen en el grupo de trabajo; (c) los trabajadores no
sólo les interesa satisfacer sus necesidades económicas
y buscar la comodidad material; (d) los trabajadores
responden a la influencia de sus colegas que a los
intentos de la administración por controlarlos mediante
incentivos materiales; (e) los trabajadores tenderán a
formar grupos con sus propias normas y estrategias
diseñadas para oponerse a los objetivos que se ha
propuesto la organización.
Teoría de los factores
de Herzberg. La teoría de los dos factores se
desarrolla a partir del sistema de Maslow; Herzberg
clasificó dos categorías de necesidades según los
objetivos humanos superiores y los inferiores. Los
factores de higiene y los motivadores. Los factores de
higiene son los elementos ambientales en una situación
de trabajo que requieren atención constante para
prevenir la insatisfacción, incluyen el salario y otras
recompensas, condiciones de trabajo adecuadas, seguridad
y estilos de supervisión. La motivación y las
satisfacciones sólo pueden surgir de fuentes internas y
de las oportunidades que proporcione el trabajo para la
realización personal. De acuerdo con esta teoría, un
trabajador que considera su trabajo como carente de
sentido puede reaccionar con apatía, aunque se tenga
cuidado con los factores ambientales. Por lo tanto, los
administradores tienen la responsabilidad especial para
crear un clima motivador y hacer todo el esfuerzo a fin
de enriquecer el trabajo.
Modelo de Poder -
Afiliación - Realización de Mc Clelland. Tres
categorías básicas de las necesidades motivadoras: el
poder, la afiliación y la realización a logro. Las
personas se pueden agrupar en alguna de estas categorías
según cuál de las necesidades sea la principal
motivadora en su vida. Quienes se interesan ante todo en
el poder buscan puestos de control e influencia,
aquellos para los que la afiliación es lo mas importante
buscan las relaciones agradables y disfrutan al ayudar a
otros. Los que buscan la realización quieren tener
éxito, temen al fracaso, tienen una orientación hacia el
logro de tareas y son autosuficientes. Estas tres
necesidades no son mutuamente excluyentes. Los patrones
motivadores se pueden modificar mediante programas de
entrenamientos especiales. Mc Clelland.
Teoría de
Campo de Lewin. En la creencia de que el
comportamiento es el resultado de la reacción individual
al ambiente, Lewin llegó a las siguientes conclusiones
acerca de la motivación: (a) la motivación depende la
percepción individual subjetiva sobre la relación con su
ambiente, (b) el comportamiento se determina por medio
de la interacción de variables, es decir, la tensión en
el individuo la validez de una meta y la distancia
psicológica de una meta, (c) los seres humanos operan en
un campo de fuerzas que influyen en la conducta, como
las fuerzas de un campo magnético, por lo que la gente
tiene diferentes impulsos motivadores en distintos
momentos, en el contexto del trabajo algunas fuerzas
inhiben mientras otras motivan.
V. ESTADO
DEL CONOCIMIENTO
Al analizar la actividad del
hombre contemporáneo encontramos un aspecto importante
en la actualidad. Este aspecto lo podemos describir como
un intenso proceso de interacción del hombre con la
organización. Ésta forma un pilar fundamental dentro de
la sociedad, pues es innegable reconocer que las
organizaciones rodean a las personas por todas partes y
cada día más, se hace latente el contacto directo del
hombre con la misma. Es así como, la gente nace en las
organizaciones, y generalmente mueren en ellas. Al igual
que la vida social está enmarcada de patrones y
paradigmas culturales que permiten el desarrollo de los
individuos, las organizaciones cuentan con su propia
cultura que facilita la integración y el crecimiento de
todas aquellas personas que forma parte dentro de la
misma. Es esa cultura la que va a establecer la
diferencia entre las organizaciones de un estado o país
y a su vez va a demostrar el grado de solidez dentro de
una sociedad. Para captar el concepto que actualmente
prevalece sobre cultura organizacional es necesario
indicar que en las últimas tres décadas se ha podido
apreciar una revolución en la manera de comprender a las
organizaciones y al rol del administrador, aquello que
se observó en el alejamiento de los principios y en el
enfoque de la administración científica dominante en la
primera mitad de este siglo, y que consideraba a la
organización como a una máquina, por lo que se buscó la
eficiencia a través de la división de las tareas y
funciones, fragmentándolo todo. En lo tocante a las
aproximaciones socio técnicas, a través de la escuela de
las relaciones humanas lograron revelar la importancia
del factor humano. Al llegar la década de los setenta se
inició el desarrollo de una nueva visión de la
organización al reconocerlas como culturas más que como
máquinas al tiempo que se retomaban las concepciones y
estructura metodológica de la antropología. Se
reconoce que del enfoque antropológico ha derivado el
concepto actual de cultura organizacional. Destaca
Herskowitz (1948), quien vio a la cultura como a un
constructo que describía el cuerpo total de creencias,
conductas, conocimientos, sanciones, valores y fines que
hacen posible la vida de las personas, y a Geertz
(1973), quien la considera como a un patrón de
significados transmitido históricamente, agrupados en
símbolos, esto es: un sistema de concepciones inherentes
expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales
se comunican los sujetos perpetuando y desarrollando su
conocimiento y actitudes acerca de la vida. Si bien
fue hasta los años ochenta que estas concepciones se
popularizaron, siendo punta de lanza el libro En busca
de la excelencia de Peters y Waterman (1982) que
condujo, por cierto, a los avances de lo que hoy se
conoce como cultura corporativa bajo un contexto de país
desarrollado. Más adelante, Gareth Morgan (1986) con su
libro Imágenes de la Organización logró un buen avance
en la concepción simbólica a través de sus metáforas
acerca de la cultura organizacional. Con base en
estas definiciones, podemos aproximarnos a un concepto
de cultura organizacional que resume gran parte de lo
hasta ahora expuesto: el conjunto de procesos de
producción, circulación y consumo de patrones de
conducta significativos y simbólicos de la filosofía e
identidad que permea a una organización, cada uno de los
cuales tienen formas específicas de ser generado,
transmitido y reconocido / apropiado. Así, la
cultura organizacional, concebida como un conjunto de
valores y creencias compartidas, representa la
percepción común que los integrantes tienen de la
empresa y desempeña varias funciones importantes:
transmite un sentido de identidad a sus integrantes,
facilita la creación de un compromiso personal con algo
más amplio que los intereses individuales, incrementa la
estabilidad del sistema social y, por último, controla y
modela las actitudes y el comportamiento. Existen
cinco diferentes líneas de investigación que abordan la
relación entre el concepto de cultura y la organización.
En las dos primeras la cultura desempeña un papel tanto
de variable independiente (externa) como dependiente
(interna), en las tres últimas, la cultura se emplea
como una metáfora, a saber: La cultura
organizacional como variable La administración
comparada y el concepto de cultura consideran que el
mundo social se autoexpresa en términos de las
relaciones que existen entre sus integrantes más
estables y definidos, conocidas con el nombre de
variables. Ambos enfoques comparten la idea de que la
organización es semejante a un organismo que existe
dentro de un ambiente, mismo que presenta imperativos
para su conducta (Smircich, 1983). Cuando se
considera que los valores característicos de la cultura
de una organización se introducen a través de sus
integrantes, se observa a la cultura como una variable
independiente, revelando su presencia a través de
patrones de actitudes, valores y comportamiento de sus
elementos. En el momento que la cultura se concibe como
una variable dependiente, se considera a las
organizaciones como instrumentos sociales que no sólo
producen bienes y servicios sino también fenómenos
culturales como son los rituales, los símbolos, las
leyendas y los mitos, aún cuando ellas mismas forman
parte de un contexto cultural más grande. Usualmente la
cultura expresa valores, ideales y creencias compartidas
por sus integrantes, mismos que se manifiestan a través
de diferentes medios simbólicos, tales como los mitos,
los rituales, las historias, las leyendas y el lenguaje
especializado (Robbins, 1987).
La cultura como
una metáfora básica Algunos investigadores conciben a
las organizaciones como culturas, las perciben como algo
que es en sí misma y no se limitan a observar la cultura
como un simple elemento más de la organización. Al
estudiar a la cultura como una metáfora básica, ellos
observan a las organizaciones como formas de expresión y
como manifestaciones de la conciencia humana, de tal
manera que éstas puedan ser comprendidas e investigadas
no sólo en términos económicos o materiales, sino
también en sus aspectos expresivos, ideológicos y
simbólicos (Smircich, 1983). De acuerdo con esta
visión que distingue a la organización como cultura,
reconociendo por lo tanto que cada organización es
diferente, cabría preguntarse si en el ámbito de la
administración se realiza un estudio de la organización
en mayor medida que en la organización misma. Lo que se
requeriría sería una revisión periódica realizada por
investigadores externos, no conformarse únicamente con
las observaciones del personal, quienes ya fueron
contagiados de ciertos patrones de conducta derivados de
la cultura organizacional en la que se encuentran
inmersos, de lo cual se infiere que se encuentran
reproduciéndolos de manera casi inconsciente. Sería
necesario, entonces, un enfoque en que la organización
fuera no sólo el objeto, sino el lugar de investigación.
Hasta ahora, dado que no existe una visión integral
del trabajador como individuo inmerso en una
organización particular que irá conformando una cultura
cuyo reflejo inmediato se dejará sentir en la
productividad, todos los modelos de cultura
organizacional que se pretenden "ideales" para una
organización productiva tienen que ver con la eficacia,
la destreza, la velocidad y la eficiencia, que deberán
de alcanzarse siempre por los mismos medios y técnicas.
Esto otorga un enfoque economicista y lineal a la
cultura organizacional. La creciente necesidad de
las empresas por competir ya no sólo en un mercado
nacional, sino de amoldarse continuamente a las
exigencias de un mercado mundializado, obliga a sus
administradores a estar trabajando en forma continua y
en diálogo creativo con las tendencias internacionales.
Las diferentes interpretaciones de las tendencias que
suelen hacer los administradores en un entorno de
incertidumbre, genera que cada empresa se convierta en
una forma de expresión específica, una manifestación de
la conciencia humana y que se distinga por su peculiar
estilo de ser dirigida, lo cual se traduce en que, lejos
de eliminar las diferencias, multiplican los tipos de
cultura organizacional y propician diversas
apropiaciones e interpretaciones de las posibles
oportunidades y amenazas en relación con las tradiciones
de las que provienen los sujetos dedicados a la
administración, es decir, los nuevos dirigentes. Una
razón fundamental para que la administración identifique
a la organización como cultura, se halla en el
reconocimiento de la cultura, entendida como expresión
de las interacciones cotidianas entre los individuos, lo
que consiste en la infinitamente opaca y persistente
intercomunicación de significados altamente rutinarios
que conforman el pequeño mundo de cada individuo y su
reproducción cotidiana hacia el exterior, tanto como en
las evoluciones de larga duración o interrupciones de
corta duración que puedan producirse. Existen
diversas visiones para entender esta metáfora de la
organización como cultura, por ejemplo, en la visión
cognoscitiva, la cultura consiste en conocimientos
compartidos; para la simbólica, la cultura es un sistema
de significados compartidos y, por último, para las
perspectivas estructurales y psicodinámicas, la cultura
es una manifestación de la forma en que opera la mente
inconsciente.
Conclusiones
Basadas en lo
anterior, se deduce la exigencia de que el nuevo
administrador sepa ver más allá de los modelos
mecanicistas o lineales que apremian a mayor
productividad en la empresa en detrimento del desarrollo
organizacional integral; se trata de ver cuál es el
entorno real en que se desenvuelve una organización y
cuáles son los determinantes que orillan a sus miembros
a actuar y tomar decisiones de una determinada forma. Lo
anterior implica reconocer a la organización como un
fenómeno cultural y, como se ha señalado, aceptar que la
tarea del administrador, en la toma de decisiones ante
un mundo complejo, requiere la adopción de modelos y
metodologías que recuperen los de otras disciplinas,
para evitar con ello el reduccionismo de las posturas
positivistas en la mera búsqueda de la eficiencia y la
productividad. En la misma vertiente, la actitud
poco respetuosa de la heterogeneidad en los modelos de
organización que se imponen como los únicos y deseables,
desconocen las circunstancias particulares de cada
región y orillan a los administradores a cambiar la
naturaleza de las relaciones entre los miembros de una
organización para adecuarlas a un modelo "ideal". Así,
en medio de intentos abrumadoramente voluntariosos,
algunos directores y gerentes convirtieron paradigmas
como la reingeniería de procesos, válida en muchos
aspectos organizacionales, en consignas sobre despidos y
recortes de personal drásticos e intempestivos.
Finalmente, la modalidad de pensamiento que concibe
a la cultura como una metáfora básica es pertinente para
los estudios organizacionales, pues esta visión permite
un análisis social y organizacional a un nivel más
complejo. En esta perspectiva no se considera que el
mundo social tenga una existencia objetiva e
independiente, por el contrario, se le reconoce como un
patrón de relaciones simbólicas que están sustentadas a
través de los procesos de interacción humana: éste es el
enfoque que permitirá mejores interpretaciones y
propuestas alternativas de desarrollo social y
organizacional.
Similitud entre clima y cultura
organizacional Ambos conceptos se concentran en
características comportamentales al nivel de
organización e implícitamente sostienen que las unidades
organizacionales son un nivel viable para el análisis
del comportamiento. Ambos conceptos a una amplia
variedad de fenómenos. Los temas van desde hipótesis
profundamente sostenidas, que forman la base de una
cultura, hasta procedimientos reales y patrones de
conducta que tienen sus raíces en esas hipótesis.
Ambos conceptos comparten un problema semejante.
Ellos tienen que explicar la forma como las
características comportamentales de un sistema afectan
la conducta del individuos, mientras al mismo tiempo
explican la forma en que la conducta de los individuos,
con el tiempo, crea las características de un sistema
organizacional
VI. EJEMPLOS
CONCRETOS
EJEMPLO 1 Análisis del factor de
cultura organizacional como una opción para mejorar la
efectividad y la eficiencia del desempeño las
organizaciones
La investigación se ubica tanto
en la ciudad capital de Panamá como en la ciudad de
Norman Oklahoma, la ciudad de Oklahoma, la ciudad de
Dallas en Texas, la Universidad de Oklahoma y la
Universidad Tecnológica de Panamá. Los antecedentes,
y el vislumbre del problema, se relaciona y concierne a
las organizaciones panameñas; incluyendo la mayor
empresa la cual es el canal. Se plantea dentro de un
ambiente económico de desarrollo con muchas amenazas y
defectos. Consiste, pues, en la imposibilidad, en
términos generales, de las empresas en lograr los
óptimos niveles de productividad a fin de hacerle frente
a las exigencias de competitividad del mercado; tanto
nacional como regional e internacional. Dentro del área
de productividad competitiva, el problema se limita a la
situación particular de desarrollo y de exigencias que
rodea a la empresa productiva panameña; incluyendo la
empresa del canal de Panamá. Como objetivos generales,
se perseguían no sólo el identificar sino, además,
lograr conocimientos acerca de las experiencias
vividas en otros países en lo concerniente a las
transformaciones del factor cultural en sus empresas.
Así mismo se buscaba identificación, y conocimiento, de
las técnicas, las metodologías y los programas
utilizados para con tal fin. Por último, se anhelaba,
tras la identificación, el análisis, la relación y la
recomendación de aplicación para con la situación
panameña; luego, claro está, de la escogencia de
experiencias y técnicas pertinentes según análisis
comparativo que se pudiese efectuar. Como supuestos
de la investigación se mantuvieron las creencias de que
resultados convincentes de la tarea podían obtenerse
mediante los métodos siguientes: Consultas a técnicos
expertos, investigaciones bibliográficas sobre el tema,
consultas con empresas que hubiesen vivido la
experiencia de la aplicación del factor de cambio
organizacional, y por último el hecho de que, una vez
identificado, el factor de cambio cultural
organizacional podría contribuir a favorecer nuevos
rumbos productivos en las empresas; particularmente ante
un ambiente externo amenazador y cambiante. La
hipótesis lógica que se deducía era el planteamiento de
que: Las experiencias vividas, y los conocimientos
adquiridos por personas, técnicos, expertos y por las
empresas, sobre el manejo del factor de cambio cultural
organizacional, podía ser transferido, adecuado y
aplicado a nuestro entorno panameño tanto
gerencial-empresarial como económico; todo ello con
miras a lograr un crecimiento o desarrollo y una
posición competitiva relacionada a nuestro mercado
comercial. El marco de justificación, e importancia,
de la investigación se proponía por cuanto que respondía
a una gran realidad crucial económica panameña que bien
podría afectar a nuestro país en su desarrollo
productivo futuro. La proposición pretendía, mediante
análisis comparativos de las experiencias técnicas
pertinentes, no sólo identificar y relacionar sino,
además, realizar recomendaciones de aplicación a los
organismos gubernamentales del caso tanto como a la
comunidad productiva a fin de que se pudiesen aprovechar
los aportes dentro de la situación panameña. La
propuesta sentía la certeza de poder aportar a la
solución en la dirección del cambio que tendrá que
enfrentar nuestro país, particularmente a partir del año
2,000. No podemos dejar de relacionar, como parte del
logro de la investigación, el aprovechamiento inmediato
generalizado, tanto a lo interno para con el
estudiantado como para con el entorno externo privado y
gubernamental. En el ambiente interno, para con el
estudiante, porque el tema forma parte de la materia que
dicta el sujeto investigador; garantizándose así un
efecto multiplicador de conocimientos hacia la masa
educanda tecnológica. Para el ambiente externo,
gubernamental y privado, porque la U.T.P. y su Facultad
de Ingeniería Industrial están llamadas a servir de
orientadoras a la labor productiva del ambiente
económico, social y tecnológico de nuestro país. Para
con la empresa privada, nuestra institución ya tiene
canales de relación en base a su tarea educativa, de
investigación y de extensión. En cuanto al gobierno, los
canales han sido establecidos por la presencia constante
que, desde sus inicios, la Universidad Tecnológica a
sabido ganar en cada uno de sus proyectos de aporte al
desarrollo nacional; proyectos a los cuales se le a
solicitado integrarse por las distintas administraciones
de gobierno desde su creación en 1981. Todo lo
anterior garantiza el mejor flujo del resultado de ésta
investigación hacia las manos ejecutoras necesitadas. La
metodología seguida para recabar u obtener los datos
consistió en: Investigaciones bibliográficas;
reuniones con técnicos, consultores y expertos
conocedores del tema; visitas informativas, de
observación y de consultoría a empresas panameñas y
norteamericanas (limitadas a la ciudad de Norman, de
Oklahoma, y de Dallas) y asistencias a conferencias
sobre el tema investigado. Se enfatiza en ésta
sección el rol de las instituciones ( gubernamentales,
privadas, y no-lucrativas) como los agentes captadores
del recurso de mano de obra correcto en nuestro medio; a
quienes les toca la tarea de colaborar en el logro de
las exigencias de eficiencia, y productividad, a través
de su función de selección de los recurso humanos. Sin
descartar la misión de otros factores, externos a
las empresas, se plantea que la aplicación de ésta
función podría lograr soluciones a corto plazo.
La participación del gobierno Se destaca la
magnitud y la delicadeza de la tarea que necesariamente
tendrá que caberle al gobierno dentro del área de la
estimulación y la coordinación a fin de que podamos
lograr tanto el auge económico como la aplicación
eficiente del recurso humano; todo ello aparte de las
gestiones y proyectos que hasta el momento se hayan
realizado o se estén realizando. Damos así importancia
al papel que puede, y debe, jugar el gobierno. El área
de la formación educativa (escuelas primarias,
secundarias, y niveles universitarios) se presta para un
impacto inmediato, del gobierno, en la búsqueda de la
nueva mentalidad y/o actitud de nuestro recurso humano.
En su rol ordenador, y supervisor, de las fuerzas
económicas del mercado, el gobierno podría alentar, a la
vez que es beneficiado por, la iniciativa privada por
medio de la generación de una fusión de las políticas
públicas y privadas las cuales podrían traer como
consecuencia el bienestar nacional.
FUENTE:
Autor: Ing. Pedro Ricardo Rebolledo I., Universidad
Tecnológica de Panamá, Facultad de Ingeniería
Industrial
EJEMPLO Nº 2
Un Trabajo
Especial de Grado realizado en Bolivia, presentado como
requisito para optar al Título de Especialista en
Gerencia de Recursos Humanos, presenta un muy buen
ejemplo sobre la situación de la cultura y el clima
dentro de una organización. El objetivo de esta
investigación fue analizar la importancia de la cultura
y clima organizacional como factores determinantes en la
eficacia del personal civil en el contexto
militar. Las Fuerzas Armadas Nacionales de Bolivia,
cuya misión es la Seguridad y Defensa del país, pese a
tener una misión definida, sus integrantes Ejército,
Armada, Aviación y Guardia Nacional, no tienen la misma
cultura y por consiguiente los climas de trabajo
difieren uno del otro; el lenguaje, los símbolos, los
ritos, las creencias, los valores, las creencias y las
doctrinas son totalmente distintas. En el seno de
esta Organización Castrense labora personal civil
profesional, técnico, secretarial y obrero que apoyan
los procesos administrativos que se dan en cada una de
las Fuerzas para cumplir la misión que tienen asignada
en la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela. Este personal civil se ve afectado por
diversos factores que inciden en su eficacia, algunos de
ellos son los diferentes estilos de liderazgo, la
comunicación, la alta rotación del personal militar, el
choque entre los valores de la organización castrense y
los valores individuales del personal civil; todo ello
genera un descontento que lógicamente repercute en los
ambientes de trabajo, desarrollando climas de trabajos
ambiguos, tensos y autoritarios que merman la eficacia
del personal en sus actividades, sin perder de vista el
comportamiento de éste, que en el común de los casos se
tornan retantes o apáticos ante lo que sucede en la
organización. La formación castrense radica en la
naturaleza de la organización, es por ello que la misma
recalca valores de obediencia, disciplina,
subordinación, respeto por la jerarquía, honor y
lealtad; valores estipulados en la Ley Orgánica de las
Fuerzas Armadas Nacionales, mientras que los valores del
personal civil son más diversos, enmarcados en los
núcleos familiares, los institutos educativos de
procedencia y además están dirigidos a considerar
aspectos del ser humano como: respeto por la persona,
consideración, comunicación fluida, alegría, humor,
sinceridad, originalidad, trabajo en equipo compartido
entre muchos otros. Como resultado de esta situación
se puede concluir que: - La cultura organizacional
castrense es rígida y desequilibrada, puesto que el área
operativa o explícita de la organización no guarda
coherencia alguna con el área implícita de la misma
(creencias, valores), lo que ha desencadenado en los
grupos de referencia que la integran, actitudes
conformistas, impulsivas y auto-proteccionistas
identificadas a través del respeto por las reglas
internas, culpabilidad cuando se rompen las normas,
temor a represalias, dependencia, conducta
estereotipada, confusión conceptual, temor a ser
reprendido, oportunismo y control, entre muchos
otros. - El ritmo de desarrollo de una cultura
depende del grado de su disposición a cambiar. Las
condiciones del cambio son determinadas en gran medida
por el liderazgo. En el contexto militar se evidencia la
resistencia al cambio precisamente por el estilo de
liderazgo imperante en la organización, esto no permite
una conciencia plena de la importancia del desarrollo
cultural y el equilibrio que debe existir entre los
grupos de referencia para transitar por el camino del
camino del éxito. Todos saben y cuestionan pero nadie
impulsa una verdadera cruzada hacia el cambio que les
permita trabajar en climas retantes, participativos y
pro-activos. Si las personas se oponen al cambio es
porque así lo establece la cultura laboral. - El
deficiente desarrollo de la cultura en la organización
castrense ha llevado a la organización a manejar en una
actividad laboral normalizada y reglamentada, obviando a
las personas como sujetos, como seres humanos que
necesitan de la satisfacción de necesidades. - La
falta de una proyección cultural en ambos sentidos
(militares - civiles) ha ocasionado la deserción del
personal civil calificado hacia otras fuentes de empleo
en la empresa privada; ya que la forma de trato del
personal civil, la intolerancia de éstos, por la cultura
organizacional y los climas de trabajos tensos, han
llevado a los profesionales civiles ha buscar mejores
oportunidades de trabajo donde realmente se valore su
conocimiento, satisfaga sus necesidades económicas,
sociales y tenga una verdadera planificación de carrera.
Esto representa para la organización una pérdida, puesto
que la capacitación de ese personal para desempeñar
cargos en la misma es costosa, el profesional se lleva
su conocimiento y lo utiliza como trampolín para acceder
a otras organizaciones que realmente valoran su
profesionalismo y conocimiento. - Los climas
organizacionales tensos influyen sobre la deserción del
personal civil calificado de la organización castrense
hacia otras fuentes de trabajo. - La conducta es el
espejo de la cultura y el liderazgo; partiendo de esta
premisa se concluye que las características presentes en
el personal civil han sido inducidas y fomentadas por la
actual cultura y los climas de
trabajo.
Fuente: Autor: Carvajal Peña,
Gladys. Universidad Santa María, Decanato de
postgrado y extensión, Dirección de investigación
Especialización en gerencia de recursos humanos. VII
RELACION CON OTROS CONOCIMIENTOS DE LA
CARRERA
7.1 Desarrollo organizacional:
Se
refiere a los cambios de carácter intencional y
previstos con anticipación dentro de una organización.
La noción es macroscópica y sistemática. Se habla en
términos empresariales y globales, y a lo largo busca
transformar las empresas mecanicistas en orgánicas,
mediante el cambio organizacional, para modificar la
cultura empresarial y hacer compatibles los objetivos
organizacionales con los objetivos individuales de los
empleados. La única manera posible de cambiar las
organizaciones es cambiar su "cultura", esto es cambiar
los sistemas dentro de los cuales los hombres trabajan y
viven. Cultura organizacional significa un modo de
vida, un sistema de creencias, expectativas y valores,
una forma particular de interacción y de relación de
determinada organización. Cada organización es un
sistema complejo y humano, con características propias,
con su cultura propia y con su sistema de valores. Todo
este conjunto de variables y debe observarse
continuamente, analizarse e interpretarse, ya que la
comunicación organizacional influye en el clima
existente en la organización.
7.2 Políticas
de recursos humanos (RRHH):
Surgen en función de
la racionalidad de la filosofía y de la cultura
organizacional. Las políticas son las reglas que se
establecen para dirigir funciones y asegurar que estas
se desempeñen de acuerdo con los objetivos deseados.
Constituyen orientación administrativa para impedir que
os empleados desempeñen funciones que no desean y que
ponen en peligro el éxito de las funciones
especificas. Las políticas son guías para la acción y
sirven para dar respuesta a las cuestiones o problemas
que pueden presentarse con frecuencia, y que hacen que
los subordinados acudan sin necesidad ante los
supervisores para que estos les solucionen cada
caso. Las políticas de recursos humanos se refieren a
la manera como las organizaciones aspiran a trabajar con
sus miembros para alcanzar, por medio de ellos, los
objetivos organizacionales, a la vez que cada uno logra
sus objetivos individuales. Cada organización pone en
practica las políticas de recursos humanos que más
convenga a su filosofía y a sus necesidades. Una
política de recursos humanos debe alcanzar lo que la
organización quiere en los siguientes aspectos: -
Alimentación de RRHH - Aplicación de RRHH -
Mantenimiento de RRHH - Desarrollo de RRHH -
Control de RRHH
CONCLUSIONES
·
Partiendo del análisis de las teorías y términos sobre
cultura y clima organizacional, se concluye que ambos
términos son de relevada importancia y práctica de todas
las organizaciones. De ellos dependerá la eficacia y
productividad de las mismas.
· La cultura es un
campo magnético que reúne todo el ser de la organización
y a todos los que en ella trabajan, lo que las personas
hacen en sus actividades organizacionales, contiene la
información sobre los valores, principios, rituales,
ceremonias y los mismos líderes de la organización. Si
las personas se comprometen y son responsables con sus
actividades laborales, se debe a que la cultura se los
permite y por consiguiente los climas organizacionales
son favorables.
· La forma en que los empleados
ven la realidad y la interpretación que de ella hacen,
revista una vital importancia para la organización. Las
características individuales de un trabajador actúan
como un filtro a través del cual los fenómenos objetivos
de la organización y los comportamientos de los
individuos que la conforman son interpretados y
analizados para constituir la percepción del clima en la
organización. Si las características psicológicas de
los trabajadores, como las actitudes, las percepciones,
la personalidad, los valores y el nivel de aprendizaje
sirven para interpretar la realidad que los rodea, estas
también se ven afectadas por los resultados obtenidos en
la organización, de esto se infiere entonces que el
clima organizacional es un fenómeno circular en el que
los resultados obtenidos por las organizaciones
condiciona la percepción de los trabajadores,
condicionan el clima de trabajo de los
empleados.
· Se quiso insistir en la realidad de
las presiones externas que circundan las organizaciones;
tanto en Panamá como en cualquier país de nuestra
América. Las reacciones ante éstas cargas que imponen el
ambiente externo-internacional deben merecer una
respuesta; respuestas que podrían visualizarse en formas
de estrategias y/o políticas adecuadas a la particular
visión futura estratégica. Se comparten, algunas
sugerencias de estrategias ante las amenazas de
ambientes externos variables como los vividos hoy día.
· La cultura es el conjunto de entendimientos
importantes que los miembro de una comunidad tienen en
común. La cultura organizacional es un sistema de
valores y creencias compartidos; la gente, la estructura
organizacional, los procesos de toma de decisiones y los
sistemas de control interactúan para producir normas de
comportamiento. Una fuerte cultura puede contribuir
sustancialmente al éxito a largo plazo de las
organizaciones al guiar el comportamiento y dar
significado a las actividades. Las culturas fuertes
atraen, recompensan y mantienen el apego de la gente que
desempeña roles esenciales y cumple con metas
relevantes. Una de las responsabilidades más importantes
de la administración es dar forma a los valores y normas
culturales.
· La cultura puede ser un bien o una
obligación. Puede ser una desventaja debido a que las
creencias compartidas facilitan y ahorran las
comunicaciones. Los valores compartidos facilitan
también la motivación, la cooperación y el compromiso.
Esto conduce a la eficiencia de la organización. Sin
embargo, una cultura fuerte no es apropiada para un
medio organizacional y una estrategia básica puede ser
ineficiente. Es importante tener congruencia entre la
cultura, la estrategia y el estilo
administrativo.
· La cultura y la personalidad
afectan el estilo y la filosofía administrativa. La
filosofía administrativa de una persona es un sistema de
valores, creencias y actitudes que guían su
comportamiento. El estilo se refiere a la forma en que
se hace algo; es una manera de pensar y actuar. El
estilo administrativo es una manera particular en que un
administrador se comporta, con las limitaciones que le
impone la cultura organizacional y guiado por su
filosofía personal.
· Las creencias básicas sobre
la gente afectan nuestro enfoque para diseñar las
organizaciones y administrarlas. Las suposiciones sobre
la gente tienden a convertirse en profecías que se
cumplen. Las organizaciones que son administradas en
forma positiva tienden a ser más satisfactorias para los
participantes y también pueden ser más efectivas y
eficientes. · La tendencia actual es el alejamiento
de las organizaciones estables-mecanisistas para dar
lugar a las organizaciones flexibles.
APORTES
PERSONALES
A través de una evaluación de la
cultura y el clima organizacional se puede describir la
situación de los principales escenarios y valores que se
viven día a día en una organización, en un momento
determinado. El diagnóstico es el punto de partida en un
proceso de retroalimentación en el que el personal de la
empresa es el protagonista, ya que si bien la
organización define su situación ideal, es el personal
quien muestra lo que falta por hacer y de quien la
organización se nutre y aprende. Durante el proceso se
puede detectar problemas, y proponer soluciones; se
puede reforzar la integración del personal a los
objetivos organizacionales; es posible obtener la
información necesaria para priorizar los esfuerzos,
recursos y tiempos hacia un futuro deseado; a la vez
como integrar los equipos de trabajo multi-funcionales;
y reforzar la cultura que deseamos encontrar en la
organización. Además el clima organizacional en vez de
ser un obstáculo se puede convertir en un aliado para el
logro de nuestros objetivos. Es importante que un
diagnóstico de Cultura y Clima Organizacional busque la
efectividad del sistema en términos de algún estándar o
situación deseada por la propia organización, y para
esto aplicar medidas adecuadas para las necesidades de
cada una. Como primer aporte personal, proponemos un
sistema de encuestas o entrevistas personales al
personal de la empresa, para evaluar el nivel
motivacional con respecto a su trabajo y a la
empresa.
BIBLIOGRAFÍA
-
ADMINISTRACIÓN David R. Hampton EDICIONES
McGRAW-HILL - ¿CÓMO SE ENCARNA Y TRANSMITE LA
CULTURA? Edgar H. Schein, Organizational Dynamics -
MANUAL DE ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA , Kenneth J. Albert
EDICIONES McGRAW-HILL - IMÁGENES DE LA ORGANIZACIÓN,
Gareth Morgan, EDICIONES ALFAOMEGA S.A. -
ENCICLOPEDIA DEL MANAGEMENT, L.R. Bittel y J.E. Ramsey,
EDICIONES CENTRUM - ORGANIZACIONES: ESTRUCTURA Y
PROCESO, Richard H. Hall, EDICIONES PRENTICE-HALL
HISPANOAMERICA S.A. - CULTURA CORPORATIVA Y
PRODUCTIVIDAD ORGANIZACIONAL Denison, Daniel:
(1992),Serie Empresarial. Edit Legis. Bogotá, Colombia,
ORGANIZACIÓN Y ADMINISTRACION, G. Dessler -
INTRODUCCION A LA TEORIA GENERAL DE ADMINISTRACION, I.
Chiavenato. - ÉXITO GERENCIAL Y CULTURA, H.
Granell
DuocUC Sede
Concepción Escuela de Comunicación Relaciones
Públicas
Alumnas : Carola
Castillo Nicole Del Pino Vita
Espinosa
Asignatura: Administración y
Organización Fecha: 05 de diciembre de
2000 |