RES�MENES
MELANIE KLEIN: IDENTIFICACION PROYECTIVA (Tercer  per�odo: 1946-1960)
Despu�s de la gran s�ntesis de 1946, es notoria la importancia creciente del concepto de identificaci�n proyectiva y el estudio m�s desarrollado de los fen�menos confusionales. Ambos temas se encuentran imbricados, ya que los fen�menos confusionales implican el recurso del sujeto a un uso particular de ciertas formas de la identificaci�n proyectiva. Klein introduce el concepto de identificaci�n proyectiva en 1946, en la elaboraci�n de la posici�n esquizo-paranoide, aunque el uso de ese mecanismo no es privativo de dicha posici�n. Considera a este mecanismo como:
...una forma especial de identificaci�n que establece el prototipo de una agresiva relaci�n de objeto(...) Los ataques contra el pecho de la madre evolucionan tambi�n hacia ataques de naturaleza similar contra su cuerpo, el que pasa a ser sentido, por as� decirlo, como una continuaci�n del pecho, a�n antes de que la madre pueda ser concebida como una persona total.
La identificaci�n proyectiva descansa sobre fantas�as, de tipo oral y anal, de expulsar afuera del self sustancias peligrosas o aspectos rechazados u odiados de la propia persona, y ubicarlos dentro del objeto con el prop�sito de da�arlo o de tomar posesi�n de �l y controlarlo. El resultado es un empobrecimiento de la persona y un incremento del odio hacia el objeto. Sin embargo, tambi�n puede implicar aspectos positivos del yo que son colocados dentro de la madre. Esto tambi�n ocasiona empobrecimiento del yo, en tanto lleva a considerar como perdidas partes importantes del yo, incremento de la ansiedad persecutoria e idealizaci�n del objeto. De una u otra forma se colocan en el objeto partes del self, lo que implica que se trata de una identificaci�n narcisista.

La consideraci�n de la identificaci�n proyectiva, con su complementaria, la identificaci�n introyectiva, implica un concepto de espacio presente en las primeras relaciones de objeto.
Klein va complejizando los alcances del concepto consider�ndolo, en sus formas m�s evolucionadas, base de la capacidad de empat�a. La introducci�n del estudio de los fen�menos confusionales, a partir de 1952, constituye una profundizaci�n de la teor�a kleiniana, de indudable valor cl�nico. M.Klein lleg� inclusive a considerar los estados confusionales como estados que se presentan normalmente en el pasaje entre las dos posiciones b�sicas, y que pueden dar lugar a la formaci�n de n�cleos confusionales que se encuentran en m�ltiples manifestaciones patol�gicas. Este concepto fue muy importante en el tratamiento de pacientes psic�ticos y fronterizos y fue retomado y desarrollado por Bion, Rosenfeld y Otto Kernberg.

El exceso de escisi�n y proyecci�n de partes del yo y de los objetos internos explica el perturbado juicio de realidad de las psicosis. La realidad, tanto interna como externa, resulta alterada, modificada por la adjudicaci�n omnipotente de partes escindidas del yo al objeto. Esto se relaciona con la vivencia de fin del mundo del esquizofr�nico. El uso excesivo de la escisi�n provoca el sentimiento de que el yo est� hecho pedazos, pudiendo llegar a sentimientos de desintegraci�n
...el amor y la comprensi�n de la madre puede ser considerado como el mejor aliado que tiene el ni�o para superar estados de desintegraci�n y angustias de naturaleza psic�tica.
Ciertas formas de deficiencia mental se relacionan con los efectos de un exceso de ansiedad persecutoria y mecanismos esquizoides en la temprana infancia. Klein considera que la identificaci�n proyectiva es la base de muchas situaciones de ansiedad y se relaciona centralmente con la esquizofrenia y la paranoia; no s�lo sustenta los sentimientos de fragmentaci�n sino tambi�n los de confusi�n. Esto dificulta sobremanera discriminar entre las partes buenas y malas del self, entre el objeto bueno y malo y entre la realidad externa e interna.
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