RES�MENES
MELANIE KLEIN: ENVIDIA PRIMARIA (Tercer  per�odo: 1946-1960)
La profundizaci�n de este concepto se inicia con su trabajo al Congreso de Ginebra de 1955 y cristaliza en su libro ENVIDIA Y GRATITUD, publicado en 1957. Este desarrollo alej� a su disc�pula Paula Heimann y a otro pensador, Winnicott.

El concepto de envidia deriva de los trabajos acerca de la identificaci�n proyectiva en su relaci�n con el instinto de muerte y acerca de los estados confusionales. Klein supone que la envidia y el instinto de muerte tienen en com�n algo esencial: ambos atacan la vida y las fuentes de la vida. La envidia primaria corresponde a las formas arcaicas y masivas de la identificaci�n proyectiva, destinadas a ubicar en el objeto la destructividad propia que est� amenazando al yo. Implica no s�lo la introyecci�n destructiva propia de la voracidad sino tambi�n una modalidad destructiva de la identificaci�n proyectiva. Supone el ataque s�dico-anal y s�dico-uretral al pecho bueno y a la capacidad creadora de la madre y se relaciona con lo que podr�amos llamar ira narcisista ante la percepci�n de que el objeto tiene algo valioso .

Se diferencia de los celos por cuanto surge en una relaci�n dual con un objeto parcial.
La envidia es el sentimiento enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseable, siendo el impulso envidioso el de quit�rselo o da�arlo. Adem�s la envidia implica la relaci�n del sujeto con una sola persona y se remonta a la relaci�n m�s temprana y exclusiva con la madre. Los celos est�n basados sobre la envidia, pero comprenden una relaci�n de por lo menos dos personas y conciernen principalmente al amor que el sujeto siente que le es debido y le ha sido quitado o est� en peligro de serlo por su rival.
Klein reconstruye el concepto a partir de la transferencia, especialmente la reacci�n terap�utica negativa, en la que considera que tiene gran importancia la envidia y las defensas contra la misma. Considera que su intensidad depende en gran medida de factores constitucionales (intensidad del instinto de muerte en relaci�n al de vida). Es un sentimiento que da�a la capacidad de gozar pues no permite la seguridad en el establecimiento del objeto interno bueno. La envidia al pecho nutricio estar�a en la base de otras modalidades, como ser la envidia al pene. Tiene suma importancia en la patolog�a de las posiciones, aportando a la g�nesis de los estados confusionales: al atacar al objeto bueno lo convierte en malo mediante la fragmentaci�n y la proyecci�n.

Su contrapartida es el sentimiento de gratitud, derivado de la capacidad de amar y de la elaboraci�n de la ansiedad depresiva.
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