RES�MENES
MELANIE KLEIN: AUTOEROTISMO Y NARCICISMO (Tercer  per�odo: 1946-1960)
La conceptualizaci�n de la identificaci�n proyectiva implica la explicitaci�n de una modificaci�n sustancial en relaci�n al concepto de autoerotismo y narcisismo primario. Klein abandona el concepto freudiano explicitado en Introducci�n del narcisismo al formular la existencia de un yo temprano y relaciones de objeto que se establecen en los inicios de la vida postnatal. La descripci�n de la identificaci�n proyectiva e introyectiva implica el establecimiento de relaciones de objeto narcisistas, por cuanto el objeto es considerado una extensi�n del self pero de ninguna manera esto es compatible con el concepto cl�sico de narcisismo primario.

En 1952, en Or�genes de la transferencia afirma la coexistencia de la relaci�n de objeto con el autoerotismo y el narcisismo, a los que no considera etapas sino modalidades de dichas relaciones objetales.


En nuestra teor�a el autoerotismo se basa en fantas�as relativas a un pecho interno bueno gratificador que es proyectado en una parte del cuerpo del beb� mismo, que se convierte entonces en representante del pecho(...) De este modo puede aceptar y dirigirse hacia el pecho externo, real, cuando �ste reaparece.

De este modo, el autoerotismo es una modalidad de relaci�n objetal que favorece la conexi�n con el objeto externo. El beb� se apoya en el objeto bueno interno para acercarse al objeto externo.
El narcisismo implica un mayor desarrollo yoico, el beb� se siente expuesto a la frustraci�n y surge hostilidad hacia el objeto al que considera fuente de dolor. Dicha hostilidad lo lleva a alejarse del objeto externo y refugiarse en el interno, o sea que no es primario sino defensivo.

Como vemos, la funci�n del objeto interno es opuesta en uno y otro caso en cuanto a la relaci�n con el objeto externo. Esto explica que el retorno al objeto externo sea m�s dif�cil en los estados narcisistas que en los autoer�ticos. Klein postula claramente que tanto el autoerotismo como el narcisismo implican mecanismos de proyecci�n e introyecci�n y relaciones objetales.

Esta diferenciaci�n con los conceptos freudianos se relaciona con una divergencia metapsicol�gica importante en lo que se refiere a la constituci�n de las representaciones: el concepto de fantas�a inconsciente implica un origen distinto del objeto (origen end�geno)que el que supone el concepto de vivencia de satisfacci�n y gratificaci�n alucinatoria de deseos (origen ex�geno).
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