UNIVERSIDAD YACAMBÚ
ESPECIALIZACIÓN EN GERENCIA MENCIÓN REDES Y TELECOMUNICACIONES
HERRAMIENTAS WEB PARA LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA


FORO SOBRE EDUCACIÓN VIRTUAL

PREGUNTAS-RESPUESTAS.

¿Qué podemos entender por NT?

En primer lugar, por que su misma novedad no se mantenga con el tiempo, y ello no nos permita establecer taxonomías fijas donde se introduzcan los elementos y se distribuyan en las categorías previamente establecidas. Y en segundo lugar, por que con él tendemos a centrarnos demasiado en el vídeo y la informática; que si bien es cierto, que en su momento fueron Nuevas Tecnologias "NT", en la actualidad son tecnologías tradicionales y usuales en nuestro contexto cultural. Dejando de esta manera fuera, lo que verdaderamente serían hoy las NT: multimedias, televisión por cable y satélite, CD-ROM, hipertextos... Esta situación se debe en cierta medida a la dificultad inicial de distinguir formalmente, que no conceptualmente, entre "tecnologías" y "nuevas" tecnologías de la información. De ahí, que diversos autores empiecen a utilizar otros términos como el de "tecnologías avanzadas", por el cual nosotros nos inclinamos. Aunque en este artículo, por motivo de comodidad, utilizaremos el término NT, englobando en él tanto las denominadas "nuevas" como las "avanzadas". Ello además de por comodidad, porque algunas de nuestras referencias irán dirigidas a la tecnología vídeo e informática, que nos guste o no, son las NT que se están introduciendo en este momento en la escuela; y también porque no podemos olvidar que son las tecnologías base de los desarrollos actuales comunicativos. Asumiendo esta posible limitación, las definiciones de NT que se han ofrecido son diversas. Así para Gilbert y otros (1992, 1), hace referencia al "conjunto de herramientas, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información". Por su parte Bartolomé (1989, 11), desde una perspectiva abierta, señala que su expresión se refiere a los últimos desarrollos tecnológicos y sus aplicaciones. En esta misma línea en el diccionario de Santillana de Tecnología Educativa (1991), se las definen como los "últimos desarrollos de la tecnología de la información que en nuestros días se caracterizan por su constante innovación." Castells y otros (1986) indica que "comprenden una serie de aplicaciones de descubrimiento científico cuyo núcleo central consiste en una capacidad cada vez mayor de tratamiento de la información". Y como última, citar la formulada en la publicación de la revista "Cultura y Nuevas Tecnologías" de la Exposición Procesos, organizada en Madrid por el Ministerio de Cultura: "... nuevos soportes y canales para dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos informacionales." (Ministerio de Cultura, 1986, 12).

¿Cuáles pueden ser sus características distintivas?

En relación a sus características más distintivas las propuestas de diversos autores (Castells y otros, 1986; Gilbert y otros, 1992; Cebrián Herreros, 1992), nos llevan a sintetizarla en las siguientes: inmaterialidad, interactividad, instantaneidad, innovación, elevados parámetros de calidad de imagen y sonido, digitalización, influencia más sobre los procesos que sobre los productos, automatización, interconexión y diversidad.

La inmaterialidad es una de las características básica de las NT, y debe de ser entendida desde una doble perspectiva: su materia prima es la información, y por la posibilidad que algunas tienen de construir mensajes sin referentes externos. Esta inmaterialidad también se refiere a la posibilidad que algunas tienen para crear mensajes, sin la necesidad de que exista un referente externo. Así por ejemplo, la infografía, que es el diseño de imágenes a través del ordenador, permite crearlas sin la necesidad de que exista una referente analógico real, facilitando de esta forma un desarrollo mayor de la creatividad del autor, que no tiene que verse limitada al mundo físico y puede permitirse una mayor libertad para la elaboración, diseño y creación de mensajes. Lo mismo ocurre con la fonomática, aunque en este caso se refiere a los signos icónico sonoros.

Una de las demandas de nuestra cultura occidental, sin entrar en su valoración positiva o negativa, es recibir la información en las mejores condiciones técnicas posibles y en el menor tiempo permitido, y si este se acerca al tiempo real, mejor. Estas demandas pueden alcanzarse con las NT, ya que permiten la instantaneidad de la información, rompiendo las barreras temporales y espaciales de naciones y culturas, como por lo hace la comunicación por satélite. Por esta instantaneidad, el usuario puede acceder a bases y bancos de datos situados dentro y fuera de su país. Aspecto que incluso lleva a situaciones paradójicas, ya que muchas veces tenemos antes información de los conocimientos que se están generando en EE.UU., que en el nuestro.

Señalar que las NT están asociadas a la innovación, no es nada nuevo. Por principio cualquier NT persigue como objetivo la mejora, el cambio y la superación cualitativa y cuantitativa de su predecesora, y por ende de las funciones que estas realizaban. Sin embargo esto no debe de entenderse como que las NT vienen a superar a sus predecesoras, más bien las completan, y en algunos casos las potencian y revitalizan. Esta innovación trae también consigo problemas adicionales, como el de la poca capacidad que la sociedad en general, y la escuela en particular, tienen para absorber las tecnologías que se vayan generando. Es más, muchas veces habrá que inventar y buscar salidas y sentidos culturales, económicos y de ocio, a descubrimientos técnicos en laboratorios (Brand, 1989).

Otra de las características de las NT, son los parámetros que poseen en calidad técnica de imágenes y sonidos. Por principio, no se trata sólo de manejar información de manera más rápida y transportarla a lugares alejados, sino también que la calidad y fiabilidad de la información sea bastante elevada.

Estas potencialidades y otras de las que hemos comentado, son posible gracias a la digitalización de la información, ya se refiera ésta a imagen fija, en movimiento, a sonidos, o datos. La digitalización consiste en transformar información codificada analógicamente, en códigos numéricos, que permiten más fácilmente su manipulación y distribución. Esto favorece la transmisión de todo tipo de información por los mismos canales, como es el caso de las redes digitales de servicios integrados (RDSI), que facilitan la distribución de todos los servicios necesarios (videoconferencias, programas de radio, transmisión de datos...) por una misma red, con la ampliación de ofertas al usuario, y la disminución de costos.

El que las NT afecten más a los proceso que a los productos. Se refiere a su sentido no sólo se encuentra en los resultados informativos que podemos alcanzar, sino fundamentalmente en los procesos que podemos seguir para llegar a ellos. Procesos que no sólo determinaran calidades diferentes en los productos, sino que determinaran productos diferenciados, teniendo como consecuencia el desarrollo de habilidades específicas en los sujetos. Creo, aunque la investigación no ha aportado datos concluyentes, que cuando un sujeto "navega" con un hipertexto no sólo está construyendo el conocimiento y lo está adaptando a sus necesidades particulares, sino que también este está desarrollando el pensamiento asociativo.

Aunque las NT se presentan como independientes, tienen altas posibilidades de interconexionarse y formar una nueva red de comunicación de manera, que implique un refuerzo mutuo de las tecnologías unidas, que lleven a un impacto mayor que las tecnologías individuales. Ejemplos de estas interconexiones, son la combinación de televisión por satélite y cable, o de los medios informáticos y del videodisco para formar el videointeractivo.

La última de las características que hemos apuntado es la diversidad. Esta debemos entenderla desde una doble posición: en primer lugar, que frente a encontrarnos con tecnologías unitarias, nos hallamos con tecnologías que giran en torno a algunas de las características citadas; y en segundo lugar, por la diversidad de funciones que pueden desempeñar, desde las que transmiten información exclusivamente como los videodiscos, hasta las que permiten la interacción entre usuarios, como la videoconferencia.

¿Hasta qué punto la introducción de la telemática y las redes informáticas en los procesos educativos representa una innovación pedagógica?

Muchos de los proyectos que utilizan la Internet como recurso se basan en paradigmas educativos rancios. Romiszowski y Mason (1996) definen dos paradigmas, instruccional y conversacional, en la educación a distancia que utilizan la comunicación mediada por ordenador. Ambos son, extrapolados, aplicables también a la enseñanza presencial. El paradigma instruccional tradicional, que ha dominado los últimos 30 años de la educación a distancia, es una transposición de la enseñanza por correspondencia, en la que la comunicación entre profesor y cada estudiante se basa primordialmente en los materiales de estudio, adopten éstos la forma de un manual, un video o un documento servido a través del World Wide Web. El segundo paradigma, que denominan conversacional, se caracteriza por una orientación menos directiva sobre el conocimiento y la relación pedagógica. Actividades, como la videoconferencia multipunto o la cooperación entre estudiantes y profesor en el análisis y desarrollo de un documento hipertextual satisfacen los requerimientos del paradigma conversacional.

¿Qué significa el ciberespacio en el contexto educativo?

Lograr este tipo de personas flexibles para adaptarse a situaciones de continuo cambio, responder a los desafíos que la evolución de la tecnología, la cultura y la sociedad plantea, va a depender de la forma en que se vaya configurando eso que damos en llamar ciberespacio. No será lo mismo si el ciberespacio, de acuerdo con la concepción de Gibson en Neuromancien, acaba siendo un universo de redes numéricas y campo de batalla entre las multinacionales, núcleo de conflictos, con fortalezas de información secretas protegidas por explanadas informáticas, islas al fin, bañadas por océanos de datos que se metaforsean y se intercambian a gran velocidad, o se convierte, por el contrario, en un espacio abierto para el intercambio mundial de ordenadores y de memorias informáticas, la tierra del conocimiento que constituye la nueva frontera por explorar.

Como se dijo anteriormente, debemos comprender que el ciberespacio no es sólo la red de redes Internet, sino todo lo que nos rodea y que ha sido desarrollado por la ciencia y la tecnología espacial. Desde el laser de nuestras impresoras, hasta los canales de televisión vía satélite, los teléfonos sin hilos, los modernos motores de nuestros automóviles, las tarjetas de crédito, los misiles dirigidos por ordenadores, y el empaste de dientes que utiliza el odontólogo (Sarasqueta, 1996). Ciberespacio es hoy ese entorno que representan nuestro universo exterior, el impacto que está teniendo en la mentalidad de las personas, y por lo tanto en el pensamiento y en las sociedades. El ciberespacio supone, en fin, nuevas formas de educarse, vivir y producir. Y ello, condicionará, en gran medida, las posibilidades que las redes ofrecen para la educación. La incorporación de las tenologías actuales de información y comunicación en los sistemas educativos adquiere su verdadero sentido en el marco de un ciberespacio que supone nuevas formas, también, de aprender.

¿Qué puede aportar Internet al cambio pedagógico en la educación superior?

La educación superior, desde el siglo pasado, se ha apoyado en un modelo de enseñanza basado en las clases magistrales del docente, en la toma de apuntes por parte del alumnado y en la lectura – y memorización- de una serie de textos bibliográficos por parte de éstos antes de presentarse a un examen. En esta concepción de la enseñanza superior subyace una visión del conocimiento científico como algo elaborado y definitivo que el docente transmite al alumnado y que éste debe asumir sin cuestionarlo en demasía. Los "apuntes" del profesor y/o el "manual" de la asignatura se convierten en la verdad suprema que debe aprenderse mediante la lectura repetitiva de dichos textos. Es, a todas luces, un planteamiento pedagógico decimonónico que con sus lógicas variantes ha llegado hasta nuestros días. Por otra parte, también es cierto, que desde hace varios años esta concepción y práctica de la docencia universitaria es cuestionada, no sólo por el alumnado, sino también desde la propia comunidad docente. Véase al respecto el informe Universidad 2000 (http://www.crue.upm.es/informeuniv2000.htm) publicado por la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas o la Declaración Mundial sobre Educación Superior (UNESCO, 1998).

Ya no es extraño que en ciertas titulaciones y asignaturas la clase magistral coexista con otras técnicas y actividades pedagógicas: los seminarios, las demostraciones, los foros de debate, ... De modo similar podríamos indican que el texto impreso también comparte su espacio con otros edios de naturaleza sonora y audiovisual como son el retroproyector, el vídeo o el cassette. 01/08/2002
http://webpages.ull.es/users/manarea/Documentos/documento7.htm

Sin embargo, si analizáramos con mayor detalle detectaríamos que estas innovaciones no representan una alteración o modificación sustantiva del modelo clásico de enseñanza universitaria: los apuntes, los libros y las clases magistrales del profesor o profesora –junto con el examen- siguen siendo los elementos o componentes centrales del proceso didáctico que desarrollamos en las aulas universitarias.

La conclusión es que, hasta la fecha, la incorporación de nuevos recursos tecnológicos a las prácticas docentes universitarias no siempre representaron una innovación pedagógica radical ni de las metas de enseñanza, ni del papel y funciones docentes, ni de la actividad de aprendizaje del alumnado, ni de los métodos de evaluación. Por el contrario, la llegada de las denominadas tecnologías digitales de la información y comunicación a los distintos ámbitos de nuestra sociedad, y de la educación en particular, puede representar, y en muchos casos así empieza a ocurrir, una renovación sustantiva o transformación de los fines y métodos tanto de las formas organizativas como de los procesos de enseñanza en la educación superior.

Un análisis interesante de lo que pueden representar las nuevas tecnologías como un motor de transformación y reconstrucción del sistema educativo puede verse en McClintock (1993). Los cambios y modificaciones que éstas nuevas tecnologías están provocando (y que previsiblemente serán mucho mayores en los próximos años) en la concepción y práctica de la enseñanza universitaria significará, según algunos autores, una auténtica revolución pedagógica (Ehrmann, 1999). Página 2 de 8 Tecnología Educativa.Manuel Area.Universidad de la Laguna

¿Dentro de las TIC cuales son los modelos de Comunicaciones?

Al hablar de las TIC ya que si bien el desarrollo de las computadoras ha permitido avances en su aplicación en la educación no fue hasta que se reunieron los avances de las computadoras con los avances de las telecomunicaciones, cuando las aplicaciones a la educación se multiplicaron y expandieron de manera importante. La posibilidad de comunicar computadoras y sus contenidos, o de comunicar a las personas a través de las computadoras ha abierto grandes e importantes oportunidades.

Para simplificar la clasificación y estudio, dividiremos las telecomunicaciones en dos grandes grupos, las sincrónicas y las asincrónicas, dependiendo de que requieran o no la presencia de las personas al mismo tiempo en los dos extremos de la comunicación. Comunicación sincrónico. Cuando en un proceso de comunicación, caracterizado en su forma clásica por un emisor, un medio y un receptor, tanto el emisor como el receptor deben estar presentes de manera simultánea, se da un proceso sincrónico de comunicación.

Comunicación asincrónico. Si por el contrario el emisor y receptor no tienen que estar presentes de manera simultánea, hablamos de un proceso asincrónico de comunicación. Para ejemplificar podemos decir que una conversación telefónica es un proceso sincrónico de comunicación ya que requiere que estén presentes de manera simultánea tanto el emisor como el receptor. Si la persona que está llamando por teléfono deja un mensaje en una contestadora automática, porque no se encuentra la personas a la que llamó, entonces la comunicación es asincrónica ya que al llegar posteriormente la persona y revisar sus mensajes recibirá la comunicación deseada y podrá contestar. Y esta clasificación corresponde a una de las variables que caracterizan el sistema de educación a distancia, según Moore, 1977.

En la educación a distancia, plantea Moore, 1977, se sugieren dos variables críticas: diálogo (profesor-alumno) y estructura (del curso). La comunicación variable que toma un desarrollo extraordinario en la educación virtual puede establecerse a partir del criterio de los modelos de comunicación: sincrónico y asincrónico. La estructura del curso es un elemento preponderante en el desarrollo de la educación virtual, ya que este modelo como ninguno otro necesita de una fuerte base orientadora de la acción (BOA), que debe orientarse no sólo a cómo el estudiante debe estudiar sino que incluye cómo el estudiante debe utilizar las TIC.

¿Qué se entiende como una universidad flexible?

En principio, este proceso parece que debe ir asociado a la introducción y explotación de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza superior, uno de los grandes retos de nuestras universidades, fundamentalmente en su vertiente académica. Y aquí surge el permanente dilema entre innovación y tradición, entre humanismo y tecnología, entre futuro y pasado. La evolución de la ciencia, la cultura y la sociedad combina forzosamente el respeto y la asunción de la tradición con la práctica y apuesta por la innovación.

Y el punto de equilibrio está en la innovación desde la tradición, en buscar una nueva universidad sin despreciar las formas y métodos convencionales. Aquellas sociedades que se centran en la tradición se convierten en inmovilistas, mientras que aquellas que olvidando la tradición científica y cultural solo prestan atención a descubrimientos efímeros pierden su propio marco de referencia. Muchas veces oímos en nuestras universidades rechazar los avances tecnológicos argumentando defender el humanismo, sin caer en que si hay alguna cosa intrínsecamente humana, esta es la tecnología, ya que es la manifestación más profunda de nuestra disconformidad con las cosas tal como son. La tecnología nos sirve para estructurar el mundo y explicarnos el por qué de las cosas, y este proceso constituye la actividad más antigua y que ha ocupado más tiempo a los humanos.

No solamente las técnicas son imaginadas, fabricadas y reinterpretadas por el hombre, sino que el uso intensivo de las herramientas constituye la humanidad como tal (conjuntamente con el lenguaje y las instituciones sociales complejas). Estamos ante un cambio conocido en la universidad (lo investigamos, lo desarrollamos, lo promovemos,…) pero al mismo tiempo se cree que no la contaminará. Por ello, la universidad se encuentra en una situación paradójica: Por una parte está cercana y es una parte de esta revolución de la información, mientras que por otra, representando de alguna manera el segmento más conservador de la sociedad, es lenta en adoptar nuevas vías de tratar con la información y con la tecnología.


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