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Vida en Marte |
La búsqueda de vida más allá de las fronteras
de nuestro planeta, ha sido desde tiempos inmemoriales una de las preocupaciones
importantes de la humanidad. El hombre, como tal, siempre ha sentido la necesidad
de expandir sus horizontes, bien en con viajes por el planeta Tierra, bien por
los distintos planetas a los que le tecnología le ha dado acceso. A pesar
de estas ansias por la investigación de otros tipos de vida más
o menos o distintos a la que nosotros conocemos, podemos asegurar razonablemente
que la vida en nuestro Sistema Planetario, en el sentido que nosotros entendemos
como vida, únicamente se da (hasta la fecha) en la Tierra. Esto no quita
que en general se piense que es muy probable que exista vida en la multitud
de estrellas similares al Sol que se extienden por toda nuestra galaxia o Vía
Láctea.
Hace unos cuantos años, se pensaba que la vida era un fenómeno
mucho más extendido y que nuestro sistema planetario debería estar
habitado por otras civilizaciones. Es por esto, que no debemos olvidar los hecho
que se desarrollaron durante el último cuarto del siglo XIX. En el año
1877, el planeta Marte se aproximó tan solo a 64 millones de quilómetros,
durante el transcurso de una de las oposiciones más favorables. Desde
el observatorio de Brea, Giovanni Virginio Schiaparelli, dedicó muchas
noches al estudio de la superficie marciana. Durante el gran número de
observaciones que realizó este científico, descubrió unas
estructuras rectilíneas de miles de kilómetros de longitud que
se unían entre sí, formando una intrincada estructura de lo que
el llamó "canales", sin dar más explicaciones de a que
tipo de canales se estaba refiriendo.
Cuando fueron traducidos sus trabajos al inglés, la palabra italiana
"canali", se tradujo lógicamente como cana (channels), dando
de esta manera la idea de obra artificial. Esto dio mucho que hablar, llegándose
a pensar que en Marte había vida inteligente en forma de unos seres llamados
marcianos.
Unos años más tarde, hacia 1894, Percival Lowell, diplomático
adinerado norteamericano, se convirtió en un prolífico astrónomo.
Creó el observatorio de Flagstaff en Arizona. Lowell fue un gran conferenciante
y divulgador de la astronomía, y no solo confirmó la existencia
de los famosos canales, sino que dibujó mapas detallados en los que se
podía comprobar la compleja red hidrográfica de Marte.
Según Lowell, Marte era un planeta en vías de desertización,
habitado por seres inteligentes que luchaban por la supervivencia, construyendo
aquellos impresionantes canales para hacer llegar el agua de los polos a las
áreas más oscuras y secas (zonas agrícolas).
Esta nueva teoría levantó las más vivas polémicas
durante aquella época. El movimiento que produjeron aquellas declaraciones
y afirmaciones, fue el caldo de cultivo de varias publicaciones, destacando
la que se publicó en el 1897 en Londres, la famosa obra "La guerra
de los mundos", obra maestra de George Wells. La novela parte de la teoría
de Lowell, en la que la Tierra se ve invadida por unos hipotéticos habitantes
de Marte. También fue muy famosa la serie radiofónica norteamericana
de CBS en el mes de octubre de 1938, cuando el joven Orson Wells causó
pánico entre la población de toda la costa este de los Estados
Unidos de América, haciendo creer que los marcianos habían llegado
a nuestro planeta.
El progreso científico descartó rápidamente aquellas teorías
acerca de la vida en Marte. A principios del siglo XX otros astrónomos
que había observado el planeta con mejores instrumentos ópticos,
desmentía la existencia de los canales.
Durante los últimos años y gracias a las naves enviadas al planeta
rojo, se ha descartado (de momento) toda posibilidad razonable de vida, puede
ser que en un futuro no muy lejano, se encuentre signos de vida orgánica
en aquel planeta.
Que tengáis un buen cielo.
Astronómicamente vuestros.