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El orígen de
la Luna |
A pesar de los avances de que disponemos en la actualidad, el
origen de la Luna continúa siendo una incógnita. Las dos toneladas
de rocas que las misiones Apollo y Lunik han traído a la Tierra, han
servido para investigar sobre su composición, pero no para descubrir
su origen. Básicamente la composición de la Luna ha resultado
ser diferente de la de los meteoritos procedentes del espacio exterior que proceden
normalmente de la franja de asteroides y también es diferente a la composición
de las rocas terrestres, sin embargo, existe más similitud entre las
rocas de nuestro planeta que con la de los asteroides y meteoritos, dada su
composición de feldespato, piroxenos, olivina, norita, anorsita y otros
elementos y componentes químicos.
A pesar de todo lo anterior, si que existen unas diferencias importantes: La
primera es la ausencia de agua en las rocas lunares, las de la tierra contienen
entre un 1% y un 2%. La segunda es que en la Luna abundan algunos elementos
raros en nuestro planeta, como el circonio, que tiene un punto muy elevado de
fusión, en cambio son difíciles de encontrar elementos como el
sodio, el potasio y el plomo, elementos éstos que funden a bajas temperaturas.
Estos hechos hacen pensar que durante una época, la Luna se vio sometida
a un proceso de fuerte calentamiento, haciendo desaparecer los elementos químicos
más volátiles. Finalmente su baja densidad 3,34g/cm2, en comparación
con los 5,25 g/cm2 de la Tierra, sugieren que nuestro satélite es menos
rico en hierro y níquel, metales éstos de elevada densidad. A
pesar de la información que se posee en torno a la composición
química del satélite, no se tiene datos suficientes para decir
taxativamente cual fue el origen de este astro que nos acompaña.
Tres son las hipótesis que intentan dar una explicación a su origen:
La primera de las tres es conocida como la "teoría de la captura".
Esta hipótesis supone la captura del satélite a partir de una
órbita heliocéntrica independiente, según la cual, la Luna
sería un cuerpo formado independientemente de nuestro planeta en otro
lugar del Sistema Solar, pero que más tarde fue capturada por la Tierra
durante un encuentro casual. Esta teoría daría una explicación
a la diferencia entre el material lunar y el terrestre. En cambio, surgen muchos
problemas para reconstruir el proceso dinámico de la captura.
La segunda teoría es conocida como la de "fisión", según
esta teoría, el material que formó la Luna fue expulsado espontáneamente
por los estratos superficiales de la Tierra durante su formación, debido
a una rotación muy elevada del joven planeta. Este postulado, explica
la similitud de algunas características en ambos cuerpos, pero no resuelve
los problemas dinámicos como es el movimiento angular total del sistema
Tierra-Luna.
La tercera hipótesis es la conocida como "de acumulación
secundaria", la cual propone la formación de la Luna a partir de
la gradual acumulación de una cantidad de pequeños cuerpos sólidos
orbitando alrededor de la Tierra. Este proceso podría se el más
creíble, pero plantea también problemas como la escasa presencia
de hierro y otros elementos volátiles que no se encuentran.
Puede ser que en un futuro no demasiado lejos, nuevos descubrimientos nos ayudarán
finalmente a conocer el origen de este bello astro.
Que tengáis un buen cielo.
Astronómicamente vuestro.
Armand Oliva.