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Josep Comas i Solà |
Comenzaremos hoy una serie de
artículos dedicados a aquellos astrónomos e investigadores del
Universo que hayan influido de una manera clara en esta ciencia que tanto nos
agrada. Para empezar por alguno de ellos, he decidido hacerlo por el que fue
y ha sido hasta nuestros días el más ilustre astrónomo
de nuestra país, me estoy refiriendo a Josep Comas y Solà, insigne
barcelonés desconocido por la inmensa mayoría.
Josep Comas y Solà nació en Barcelona el 17 de diciembre de 1868,
en el sedo de una familia de comerciantes. Desde su infancia siempre se sintió
interesado por todo lo que estuviese relacionado con el cosmos y el universo,
de tal manera que a los doce años ya escribió su primer libro,
si bien su primer trabajo de cierta importancia fue el que escribió cuando
contaba tan solo quince años, trabajo que trataba sobre el estudio del
meteorito que cayó en Tarragona.
En 1896, inició sus estudio de fisico-matemàticas en la Universidad
de Barcelona, aquel año ya dispuso de un telescopio de 108 mm. De diámetro.
En 1894 se licenció y empezó a dar un gran número de conferencias
y a escribir artículos de astronomía. De ello tenemos una buena
muestra en la cantidad de artículos que escribió (más de
1.200) y que fueron publicados en "La Vanguardia", así como
los libros "El cielo", "Novísima astronomía ilustrada"
(1927) y Astronomía (1035).
En 1896 fue contratado para hacerse cargo del observatorio que se hallaba en
San Feliu de Guixols, lugar que contaba con un magnífico telescopio Maihalt
de 220 mm. Con este instrumento realizó importantes observaciones de
estrellas dobles, publicó trabajos en las más importantes publicaciones
especializadas de aquella época, como la revista científica alemana
"Astronomische Nachrichten". En 1901 fue nombrado miembro de la Real
Academia de Ciencias y Artes.
En 1899 se instaló en la Vía Augusta de Barcelona, su domicilio,
que era conocido como "Vila Urania", desde aquel lugar realizó
la mayoría de sus descubrimientos con un telescopio refractor de 156
mm. A raíz de la lectura de sus artículos en "La Vanguardia",
el marqués de Alella, Camilo Fabra, decidió efectuar un donativo
de 250.000 pesetas de aquella época a la Academia de Ciencias para la
construcción de un observatorio en el Tibidabo. El 1903 se inauguró
el observatorio Fabra y Josep Comas fue nombrado director del mismo. Durante
aquellos tiempos, el observatorio Fabra contaba con el instrumental más
grande y mejor de toda España, un refractor doble (visual y fotográfico)
Mailhalt de 380 mm. Más un círculo meridiano de 200 mm.
En el año 1911, fundí la "Sociedad Astronómica de
España y América" (SADEYA), que todavía existe en
la actualidad y de la que fue presidente hasta su muerte.
Josep Comas fue un excelente astrónomo observacional, si bien sus incursiones
en el mundo de la teoría no fueron del todo brillantes. En 1914 dio a
conocer su teoría sobre "la aberración de los móviles",
basado en un ingenioso método de fotografía estereoscópica,
y posteriormente su teoría sobre la naturaleza corpuscular-ondulatoria
de la luz, teorías que fueron rechazadas de lleno por los miembros de
la Real Academia de Ciencias, especialmente la última de ellas que se
contraponía frontalmente con la teoría revolucionaria de Einstein.
Esto sin embargo, no le quita ninguna importancia a sus carrera y a sus numerosos
trabajos sobre Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Realizó un catálogo
de estrellas dobles, descubrió la rotación diferencial de la atmósfera
de Saturno (1877), y la interacción de una banda de Júpiter con
la gran mancha roja.
Descubrió una estrella variable eclipsante en Perseo (1906), tres estrellas
variables en Orión (1915-1916), y una variable cefeida en Libra (1923),
identificó un radiante meteórico secundario de las Perseidas relacionado
con el cometa Swift-Tuttle y otro con el cometa Giacobini-Zinner (Les Giacobínides).
Con el telescopio instalado en la azotea de Vía Augusta descubrió
un total de once asteroides, uno de ellos bautizado con el nombre de Barcelona.
Desde el observatorio Fabra previó que Titán, la luna más
grande del sistema planetario, podía tener atmósfera propia, cosa
que hasta 24 años más tarde no se confirmó definitivamente.
Descubrió también dos cometas, uno de ellos bautizado con su nombre.
Sus aportaciones a la astronomía lo llevaron a ser considerado el más
importante astrónomo a nivel mundial en el conocimiento de los satélites
de Júpiter (1893), así como el primero en aplicar la técnica
cinematográfica en la astronomía (eclipse total de Sol de 1905).
Este catalán insigne era un amante de las innovaciones tecnológicas,
fue uno de los primeros barceloneses en tener vehículo y uno de los primeros
en volar en aeroplano. Impulsó la fundación de EAJ-1 Radio Barcelona,
la primera emisora del estado español. Era una persona altamente culta,
dominaba además del catalán y el castellano, el francés,
el ingles y el alemán, tocaba el piano y compuso algunas piezas, también
hizo incursiones en la pintura y el dibujo.
Comas Solà murió el 2 de diciembre de 1937 víctima de una
bronco-neumonía, a su entierro asistieron varios miles de personas, con
el presidente de la Generalitat Lluis Companys encabezando la comitiva fúnebre,
quiso demostrar de esta manera la importancia de aquel hombre que acababa de
morir, y que tanto había hecho y dado a la ciencia del país.
Estos son los nombres de los asteroides que descubrió: Hispania (1915),
Alphonsina (1920), Barcelona (1921), Amelia (1922), Sadeya (1927), Reginita
(1927), Pepita (1928), Pólito (1920), Comas-Solá (1929), Mercedes
(1929) y Gothlandia (1930).