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El Calendario, ¿Cuándo
comienza el siglo XXI? |
El pasado 31 de diciembre pasamos del año 1999 al 2000, sin embargo, en realidad todavía no hemos abandonado el siglo XX, ni hemos cambiado de milenio, ya que el 2000 (a pesar de las muchas discusiones y ríos de tinta que se han volcado sobre el asunto), el año 2000 es el último del siglo y por ende, del milenio. La cuestión es muy sencilla, cuando se inició la cronología histórica, se prescindió del número 0, de esta manera, del año -1 antes de Cristo, se pasó al 1 de después de Cristo.
Entendiendo esto, no hace falta discutir más sobre el tema, ya que si comenzamos a contar por 1, el último número de la decena será irremediablemente el 10 y no el 9. Otra cosa sería que hubiésemos empezado a contar el primer año como año 0.
Este debate ha llegado a límites insospechados, artículos en diarios, forums en Internet, libros que hablan del tema, revistas que también hablan de lo mismo, la radio, la TV, es decir una cantidad de papel y de tinta descomunal, para un tema que desde mi humilde punto de vista, la cuestión es trivial. Una prueba muy sencilla para demostrar la sencillez de este jaleo que se ha montado, el contarse los dedos de la mano, siempre comenzamos con el número 1, nunca con el 0, 1,2,3..., así hasta diez, a nadie se le ocurre contarse los dedos empezando por 0,1,2...
Todos este asunto que se ha formado en torno a este tema, se debe al monje Dionisio el Exiguo, que por encargo del para Juan y trabajo y realizó la primera cronología de la historia de Roma y de su imperio, datando los momentos más importantes de su historia. Esto sucedió en el siglo VI. El monje Dionisio, decidió comenzar su trabajo partiendo de la fecha de la fundación de Roma. Una de las fechas que remarcó fue justamente el nacimiento de Jesucristo, considerando que nació según el monje, el 25 de diciembre del año 753 de la fundación de Roma. Después de unos cuantos juegos malabares de números, tomó como origen de su calendario el 1 de enero de 754 de la era romana. Dionisio llamó a esta fecha el año 1 después de Cristo, en lugar de año 0, así pues, el primer año es el 1 lógicamente y el último el acabado en 0 no en 9.
EL CALENDARIO
Partiendo de la base de que un año trópico tiene 365,242199 días,
el año 45 antes de Cristo, Julio César estableció la "reforma
juliana", con consistió en la introducción de un año
"bisiesto" cada cuatro años para compensar el exceso decimal
de 0,222199 de día acumulado cada cuatro años.
Esto hubiese solucionado el problema si no fuese por la parte decimal 0,25 de
día que sobre de cada año, a ese año se le llamó
año de confusión, y para corregir esa gran acumulación
de 90 días, aquel año pasó a tener 445.
Pasados los años, la diferencia de 0,242199 y 0,25, ya había acumulado
nuevamente tres días más, así, en año 325 después
de Cristo, durante la celebración del Concilio de Nicea, se corrigió
de nuevo el error, y se estableció la festividad religiosa de Pascua
de Resurrección como el domingo siguiente a la primera Luna llena después
del equinoccio de primavera.
En el año 1582, el papa Gregorio XIII, reformó definitivamente
el calendario, que es el que utilizamos en la actualidad. Gregorio XIII ordenó
la corrección y eliminación de diez días que se había
acumulado desde el Concilio de Nicea, eliminando los días que iban del
5 al 14 de octubre de 1582, pasándose directamente del día 4 al
15 de aquel mes.
Dispuso también que cada 400 años se suprimieran tres días
y precisamente aquellos años cuyas cifras de centenas no fuera múltiplo
de 4, o sea que de los años que debería ser bisiestos: 1900, 2000,
2100,2200,2300,2400,2500,2600,2700,2800,2900,3000..., únicamente lo serán
el 2000, el 2400 y el 2800.
Esta fue la gran reforma del calendario llevada a cabo por el papa y conocida
como reforma Gregoriana, gracias a la cual, el error queda reducido a nada más
el 0,1204 de día cada 400 años, 0 1,204 de cada 4000 años.
Astronómicamente día vuestros.
Armand Oliva