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Cometas, bolas de nieve
sucia |
Aprovechando la extraordinaria actividad cometaria que se ha dado durante el pasado año y el presente, con la aparicicón de dos cometas de gran magnitud, haremos un paréntesis en nuestro repaso por los planetas y nos pararemos unos instantes para hablar de estos extraños pero maravillosos objetos que nos llegan desde el lejano espacio transplutoniano.
En la antigüedad, la aparición de un cometa era presagio de alguna desgracia o calamidad (diluvios, terremotos, guerras), hoy en día, hemos superado estas supersticiones y vemos a estos objetos como cuerpos astronómicos que vienes a visitarnos periódicamente del lejano espacio.
Durante los años 50, el astrónomo Fred Whipple propuso que los cometas eran como "bolas de nieve sucias" con un núcleo sólido de unos pocos kilómetros de diámetro. Si bien, parece sencilla y simple, la presente teoría si puede explicar muchos de los fenómenos que se observan cuando estos cuerpos se aproxima al Sol.
La composición de la "bola de nieve sucia" es una mezcla de un 50% de agua helada, y una cantidad variable de silicatos, similar composición a la de los meteoritos (de los que hablaremos en otro capítulo), también contienen trazos de metano y amoníaco. Cuando un cometa se aproxima al Sol, esa capa de hielo y silicatos se sublima como consecuencia de llamado "viento solar" (radiación solar de partículas), produciéndose la tan espectacular cola cometaria, que es sin duda, la parte más vistosa del cometa.
El cometa se divide en: Núcleo, cabellera y cola. El núcleo es la parte sólida del cometa, compuesta por un cuerpo rocoso envuelto de hielo y de silicatos, tal y como hemos comentado anteriormente. Evidentemente, cuando un cometa se encuentra muy lejos del Sol, se comporta como una roca fría y sin cola, como un asteroide, únicamente cuando por razones que más adelante hablaremos, esta roca se ve impulsada hacie el Sol, es entonces cuando a medida que se aproxima a él se va haciendo más patente la cola. La cabellera es el producto tambien de la vaporizacion y sublimación de los componentes que envuelven al núcleo del astro, la cola es la consecuencia de la acción del viento solar sobre la capa de hielo, materia que se ve impulsada siempre en sentido contrario al Sol.
Según la teoría que propuso el astrónomo Jan Oort, los cometas provienen de una nube llamada "nube de Oort", esta inmensa nube envolvería a todo el Sistem Solar a una distancia de 100.000 Unidades Astronómicas (1 Unidad Astronómica=distancia media Tierra.Sol=150.000.000 kms.), a medio camino de la estrella más próxima a nosotros, unos 22 billones de kilómetros. Se cree que esta nube está compuesta por unos 200.000 cuerpos o bolas de nieve sucia, es decir cometas. Los efectos gravitatorios de alguna estrella próxima, hacen que alguna de estas bolas se vea impulsada hacia el interior, siendo atraída por nuestro Sol. Los cometas que vemos, parten todos de esta nube, y es por ello que su predicción sea totalmente aleatoria en el cielo y aparezcan por cualquier lugar.
La caída de un cometa de grandes magnitudes, produjo la extinción de los dinosaurios. En la Tierra han caído algunos cometas, dejando cráteres de impacto sobre la superficie terrestre, como por ejemplo el gran cráter de Arizona. En Siberia a principios del siglo XX, hubo una caída de otro cometa que arrasó grandes bosques.
Durante los últimos años hemos tenido la suerte de disfrutar de unso cuantos cometas, recordemos el Halley, el Shoemaker-Levy que se estrelló contra la superfície de Júpiter, el Hiakutake que observamos algunos socios del Foment en Montjuic i ahora tenemos el magnífico Hale-Boop, visible a simple vista desde el centro de la ciudad.
Como curiosidad os diré que si descubris alguna vez un cometa, vuestro nombre pasará a la posteridad, ya que la Unión Astronómica Internacional, bautiza al cometa con el nombre del descubridor. Así pues, ánimo y a escrutar el cielo en busca de estos interesantes objetos, nada es imposible y quizá muy pronto podamos tener un cometa que se llame Puig, Serra, Canals o porqué no Armand Oliva.